1
Para una valoración de conjunto: M. R. Pugliese La Valle, «La vigencia de la concepción histórico-jurídica de Altamira», en Revista de Historia del Derecho, 20 (Buenos Aires, 1992), págs. 335-375.
2
Instituto de Enseñanza Jorge Juan. Alicante, Fondos documentales del legado Altamira. Inventario. Tomo II, pág. 585, C-29/H DEL: Notas. Seminario y Cátedra, 1908-09. Historia del Derecho. Se trata de un cuadernillo manuscrito, tamaño cuartilla de 24 hojas sin paginar.
Agradezco a los responsables del mencionado Instituto las facilidades concedidas para llevar a cabo la consulta.
3
Hemos obviado la contextualización vital de Altamira por estimarla ajena a la temática de este estudio. No obstante para una básica información al respecto véase: V. Ramos, Rafael Altamira, Madrid, 1968. También F. Moreno Sáez, Rafael de Altamira Crevea (1866-1951), Valencia, 1997.
4
Instituto Jorge Juan. Alicante, Fondos documentales del legado Altamira. Inventario. Tomo II, pág. 590, C/32/6: Cuaderno de los cursos 1934-35 y 1935-36.. Cuadernillo manuscrito tamaño cuartilla de 27 hojas sin paginar.
5
El propio Altamira realizó una recopilación de muchos de esos artículos, discursos y conferencias en su obra miscelánea Ideario pedagógico, Madrid, 1923.
6
La primera edición es de Madrid, 1891. Una segunda edición revisada se publica en 1895. Seguimos la reedición de esta última publicada por Akal, Madrid 1997.
7
Madrid, 1933.
8
Para analizar la conexión de Altamira con el Regeneracionismo véase: I. Palacio Lis, Altamira, un modelo de regeneracionismo educativo, Alicante, 1986.
9
L. García de Valdeavellano, «Don Rafael de Altamira o la Historia como educación», en Boletín de la Real Academia de la Historia, 160, págs. 63-88. Posteriormente recogido en Seis semblanzas de historiadores españoles, Sevilla, 1978, págs. 77-106.
10
J. Fontana, «El concepto de Historia y de enseñanza de la Historia de Rafael Altamira», en Estudios sobre Rafael Altamira, Ed. de A. Alberola. Alicante, 1987, págs. 415-423.