11
La nueva literatura, t. IV, p. 39.
12
La nueva literatura, t. I, pp. 98-99.
13
La nueva literatura, t. IV, p. 30.
14
La nueva literatura, t. I, p. 281. A más de Cansinos, impugnan la modalidad a que se ha acogido Julio Casares, un Blanco-Fombona -que en su novela El hombre de oro (Madrid, 1916) busca un pretexto para mofarse del gramaticalismo crítico- y un Andrés González-Blanco -que en Escritores representativos de América (Madrid, 1917) le caracteriza de «crítico cominero y al pormenor» (p. 25) y más adelante (p. 42) afirma: «Ciertamente no es esta crítica del señor Casares, rancia y caica, la que hoy priva y prevalece, no; no es nuestra crítica esa crítica vieillotte, acartonada y de menudeo. La nuestra es la crítica soñada por Flaubert en su interrogación a Jorge Sand: «Quand la critique sera-t-elle artiste et rien qu'artiste?». Es la crítica soñada por Barbey d'Aurevilly. El señor Casares [...] ¿no ha leído esta suprema aspiración del crítico artista: «Qui se doutait que la critique pût, comme la poésie, avoir des ailes»?
15
En 1919, declaración previa en Crítica efímera, t. II, p. 27.
16
Los temas literarios..., p. 8.
17
Los temas literarios..., p. 11.
18
Los temas literarios..., p. 9.
19
Los temas literarios..., pp. 10-11.
20
La nueva literatura, t. IV, p. 239.