31
Véase más arriba, n. 13.
32
Disiento a este respecto del parecer de Gassier (Les Dessins de Goya, tome II, pág. 77).
33
A este respecto cabe recordar que según González de Amezúa en su ed. crítica de El casamiento engañoso y Coloquio de los perros (Madrid, 1912), págs. 153 y sigs., ocurrió algo parecido con la novela cervantina, pues Clemencín, Martín y Eustaquio Fernández de Navarrete y algunos más creyeron, debido a la proximidad de las fechas de publicación, que la relación de 1611 fue la principal fuente de las páginas del Coloquio dedicadas a la hechicería.
34
BAE, vol. 2, 620 b.
35
BAE, vol. 2, 625 a.
36
BAE, vol. 2, 629 b.
37
De ello se da perfecta cuenta el autor del comentario manuscrito de la Biblioteca Nacional publicado por Helman en su Trasmundo: «les chupan la minga, y otras varias obscenidades» (pág. 239).
38
Por lo mismo resulta algo extraña la posición de la bruja en el Capricho, mientras parece natural en el dibujo.
39
Les Dessins... tome II, pág. 83.
40
El que los dibujos 56 y 57 del álbum de Madrid (que se convertirían en Caprichos 70 y 69 respectivamente) sean las primeras composiciones de Goya sobre temas de brujería no constituye, por lo tanto -pese a lo afirmado por Lafuente (Los Caprichos, pág. 11 a)- ninguna prueba de que el pintor conociese entonces el Auto. Explicar tan notables diferencias entre el texto del Auto y los referidos grabados por el «genio» o la «imaginación creadora» de Goya equivale a confesar que se carece de argumentos.