Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
Indice


350

Aunque la información que poseemos sobre el teatro profano medieval no es muy extensa (vd. el artículo dedicado al Teatro medieval valenciano, en este mismo volumen), estamos en condiciones de afirmar que tuvo un notable desarrollo en el siglo XV y repercutió sobre muchas de las manifestaciones posteriores, que continuarán utilizando fórmulas como el torneo, los momos, la mascarada, la visualización de alegorías, etc.



 

351

Este artículo hay que leerlo teniendo en cuenta los que se refieren al mundo de la égloga y el teatro de tradición celestinesca, todos ellos en este volumen.



 

352

Sobre el mundo social y cultural del momento ver el articulo de Juan Oleza en este mismo volumen.



 

353

Carecemos de una historia detallada de este Palacio, que se encontraba en los actuales Jardines del Real o de Viveros. Como centro de la Corte en la primera mitad de siglo y residencia real hasta su demolición (principios del XIX), este edificio jugó un papel relevante en la historia de nuestro teatro (contaba con sala propia), tanto durante el XVI como durante el siglo siguiente.



 

354

Juan Fernández de Heredia y Díez de Calatayud (Valencia 1480-1549), señor de Andilla, tomó parte activa en la Guerra de las Germanías a favor del poder real. Como poeta de cancionero, sus obras fueron publicadas en varios de éstos, como en el Cancionero General de 1511, aunque el conjunto de su producción no vio la luz hasta 1562. Si bien la gran mayoría de sus poemas están escritos en castellano, dentro de la tradición de la poesía de cancionero, algunos de ellos lo están en catalán (los cruzados con Andreu Martí Pineda).



 

355

Ya hemos comentado, en el artículo dedicado al teatro medieval, la importancia de estas obras satíricas, cuya dramaticidad salta a la vista y reclama -aunque sea paradójico- un estudio en profundidad. Sin embargo, una lectura, superficial incluso, permite comprobar que están concebidos para eso, para ser leídos y no para la representación: la existencia de un narrador explícito en estas obras llega -en algunas ocasiones- a desplazar a los mismos diálogos.



 

356

La inclusión de este tipo de diversiones en el interior de las obras de teatro es un recurso bastante habitual en los autores valencianos; citemos como ejemplos: el juego de las cintas en El Prado de Valencia (Tárrega) y el de las letras en Los malcasados de Valencia (Guillén de Castro). Dado que estas obras son en más de medio siglo posteriores a la de Fernández de Heredia, tenemos que aceptar que se trata de un recurso grato a los autores valencianos y que debía de gozar, indudablemente, de gran aceptación entre los espectadores.



 

357

Torneos al final de las obras de teatro no faltan; recordemos, por ejemplo (bajo la forma de duelo judicial) obras como La enemiga favorable de Tárrega.



 

358

Luis Milán y Eixarch (o Lluís Milà), fue un importante músico, especialmente en su faceta de vihuelista (de 1536 data su libro de música titulado El Maestro). Como poeta escribió un Libro de motes de damas y caballeros (1530) y El Cortesano (1561), donde se recogen abundantes composiciones suyas y de otros poetas como el ya citado Fernández de Heredia.



 

359

Por ejemplo, en Nosaltres els valencians, de J. Fuster (1964), M. Sanchis Guarner: Els valencians i la llengua autòctona durant els segles XVI, XVII y XVIII (1962) i V. Pitarch: Defensa de l’idioma (1972).



 
Indice