1
Adapto, aquí, un intento de clasificación de E. S. Procter (1951: 5) quien distingue tres colecciones distintas: mágica, astronómica y astrológica. Independizar astronomía y astrología parece artificial en el caso de Alfonso X y el Lapidario, que formaría parte -según Procter- de la colección astrológica, enlaza mucho mejor con la serie mágica.
2
Pese a sus obvios defectos sigue siendo la única edición utilizable si pretendemos entender la obra astronómica alfonsí. La edición de Kasten-Nitti, 1978, en microfichas, suprime figuras y tablas numéricas, por lo que resulta incomprensible en gran número de ocasiones.
3
Hilty sólo pudo editar los cinco primeros libros del Libro conplido; los tres últimos sólo eran conocidos por la versión latina de Egidio de Tebaldis y por la versión judeo-portuguesa -realizada por Josef Franco, hijo de Gedalia, en 1411, a partir de la versión alfonsí- del ms. Bodleyana Laúd. or. 310 (González Llubera, 1952-53; Hilty, 1959,1982 y 1988). Beaujouan (1965, 1969) encontró el libro VIII en el ms. 115 de la Catedral de Segovia, y el principio del libro VI en el ms. 253 del Colegio de Santa Cruz de Valladolid. En carta fechada el 25.10.97, el Prof. Hilty me comunica que tiene la intención de completar su edición de los cinco, primeros libros con el principio del libro VI (ms. de Valladolid), el libro VII (versión judeo-portuguesa del ms. de Oxford) y el libro VIII (ms. de Segovia).
4
Entiendo que este códice constituye precisamente el canon de las obras que forman parte de los Libros del Saber de Astronomía.
5
Está ya definitivamente aclarado que la lectura Xosse que aparece en Rico: I, 206 es errata por Mosse.
6
Es el único de los colaboradores del Rey Alfonso que ha sido estudiado con un cierto detalle: cf. Hilty, 1955.
7
Procter (1945: 22-23) sugiere que se trata del «Don Abrahem físico» que fue médico real de Sancho IV y aparece citado en las cuentas domésticas reales en 1293-1294. Roth (1990: 7071) sigue esta línea y lo identifica con Abraham ben Waqar, un miembro de la célebre dinastía de médicos judíos castellanos activos, sobre todo, a lo largo del siglo XIV.
8
Hilty (1955) señala que el códice regio que contiene el Lapidario debió ser copiado entre 1276 y 1279.
9
El título árabe de la obra es Fī hay'at al-cālam («Sobre la estructura física del cosmos» (cf. Langermann, 1990). El título latino que, con frecuencia, se ha dado a la traducción «alfonsí» (Liber de mundo et celo) carece de base en la tradición manuscrita y remonta al siglo XIX (Mancha, 1990: 134-135). Sobre este apartado cf. Mancha, 1990 y Samsó, 1990.
10
Mercè Comes, en una comunicación inédita al Simposio Internacional de Historia de la Ciencia Árabe que tuvo lugar en Granada (Abril, 1992) señala que el texto alfonsí (Rico, II: 9) plantea la posibilidad de sustituir una de las «armellas del rectificar»
(provistas de pínulas desplazables para la observación) por una regla-diámetro con una función similar a la alidada de pínulas del astrolabio. Esta es una innovación técnica que, tradicionalmente, se ha atribuido a Mu'ayyad al-Din al-cUr
ī (astrónomo oriental del s. XIII relacionado con el observatorio de Marāga) lo que plantea el problema de si Azarquiel se adelantó a cUr
ī o de si se trata de una interpolación consecuencia de los contactos que, posiblemente, mantuvieron los astrónomos alfonsíes con el círculo de Marāga: cf. Vernet, 1984A y 1984B.