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La cita que sigue procede del romance primero de Jovellanos contra «Antioro» (versos 190-196). Como queda dicho, Carnicero dibujó y Selma grabó el retrato del autor, con la siguiente leyenda:

Ortum Zafra dedit, proavos Castella, labores

Nomen; at aeternum vivere amica manus.

La traducción de «labores nomen» por «diome fama Orán» es, como advierte Caso, pérfida alusión al destierro de Huerta a Orán a principios de los años setenta, jugando con el doble sentido del vocablo «trabajos». El autor publicó en la p. 247 del t. II de sus Obras poéticas una traducción castellana de este «distichon».

Si el anónimo autor del romance respeta la cronología, la primera sátira de Jovellanos empezaría a difundirse después de la temprana aparición de la Continuación de las Memorias críticas por Cosme Damián y de las Cartas del Flebotomiano de Calatayud.

 

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Ibid., versos 216-227, con alguna que otra modificación.

 

33

Huerta se vale del neologismo «transpirenaicos» (el cajista no lo entendió y estampó: «transpireicos»...). A estos se opone, como se escribe unos versos más adelante, el «Cispirenaico athleta». Forner, en sus Reflexiones sobre la Lección crítica que ha publicado Don Vicente García de la Huerta (principios de 1786) escribe por su parte que no nació «para versificador, ni para reimpresor, ni para escritor de prólogos cispirenaicos»; no es ésta la única expresión o crítica común al poema que estudiamos y a los folletos o poemas entonces publicados por D. Juan Pablo.

 

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Además del arcaísmo, será parodia de la reacción de Dido al anunciarle Eneas su inmediata salida, según Virgilio.

 

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Anatomizar es disecar; alusión burlesca al descubrimiento de la descomposición de la luz por Newton.

 

36

Personaje del Amadís de Grecia.

 

37

Personaje del Amadís de Gaula. En El Caballero del Febus hay un Arcalús, «caballero de España [...] de los principales de los godos» (ed. cit., III, 24 y ss.).

 

38

Los cuatro fingidos personajes aparecen en los capítulos XXXIV y XXXV de la parte segunda del Quijote por voluntad de los Duques, y Merlín propone desencantar a Dulcinea a cambio de que Sancho «se dé tres mil azotes y trecientos / en ambas sus valientes posaderas».

 

39

De este mismo tipo de anáfora se vale el rey en la Raquel (véase mi ed., Clásicos Castalia, 28, Jornada segunda, versos 553-556).

 

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Esta voz despreciativa, con otras análogas, tales como «autorzuelos», «polluelos», etc., expresa la actitud de superioridad prácticamente constante de Huerta en sus controversias.