81
se le fueron
las cabras: «eyaculó»; cf. C. J. Cela, Diccionario del
erotismo, Barcelona, Grijalbo, 1998, II, s.
v. ir, donde se citan, como única
«autoridad» (que es para el caso preciosa
confirmación), estos versos de Bretón de los
Herreros: «Me abalanzo a la linda zagala
/ anhelando saber si era virgen; / la remango con fiera sintaxis /
hasta hallar de la orina el origen; / ella grita, cocea y patea, /
y las cabras se van en el ínterin»
.
82
Véase supra, carta 6, notas 6 y 7.
83
En el texto, «metaforsis».
84
Véase supra, carta 1, nota 11.
85
Non
omnis moriar
, «no moriré del todo»
(Horacio, Odas, 3, 30, 6); es decir: algo de mí
sobrevivirá (la invención sobre el origen de las
salinas).
86
Véase supra, carta 3, nota 7.
87
El Jardín de la Isla está situado al Norte del palacio, en una isla formada por el Tajo y un brazo o canal suyo, y existe desde tiempos de Felipe II; lo describen pormenorizadamente Álvarez de Quindós, pp. 283-294, y muchos viajeros del XVIII (en El Real Sitio de Aranjuez y el arte cortesano del siglo XVIII, pp. 91-120).
88
De las varias fuentes que jalonan el eje central del Jardín de la Isla, la de Baco es la más alejada del palacio. Tiene una estatua que representa a un Baco obeso sentado a horcajadas sobre un tonel.
89
Edito -con dudas- «Batteux» porque me parece la interpretación más plausible de un ininteligible «balleax» que a duras penas leo en el manuscrito (no se olvide que es una copia, y que un copista puede deformar lo que no entiende). Se trataría, entonces, de una alusión a Charles Batteux (1713-1780) y a su obra, célebre en toda Europa, Les beaux-arts réduits à un même principe (1746) -o a su continuación y desarrollo, Principes de la littérature (1746-48)-, donde defiende básicamente la idea de que el objeto de las bellas artes es la imitación de la naturaleza. Sobre Batteux en España (donde lo traducirá García de Arrieta en 1797-1805), véase I. Urzainqui, «Batteux español», en F. Lafarga (ed.), Imágenes de Francia en las letras hispánicas, Barcelona, PPU, 1989, pp. 239-260.
90
Nombre, ligeramente deformado, del protagonista de uno de los libros de caballerías que se mencionan en el Quijote (I, 32): Los cuatro libros del valeroso caballero don Cirongilio de Tracia (Sevilla, 1545), de Bernardo de Vargas.