Vespasiano y la concesión del derecho latino a Hispania
Juan Manuel Abascal Palazón
Uno de los más controvertidos pasajes de la Historia Natural de Plinio (cf. la introducción a la Descripción de las islas Baleares) es una lacónica frase colocada tras la referencia a la riqueza minera de Hispania en su libro III. La contundencia sin matices de su afirmación abriría una de las grandes polémicas historiográficas de nuestro tiempo, protagonizada por quienes han querido interpretar al pie de la letra su texto y quienes han querido introducir los matices que Plinio habría silenciado. El naturalista afirma rotundamente que Vespasiano concedió a toda Hispania el derecho latino, es decir, que las ciudades hispanas que aún no tenían rango de colonia o de municipio se habrían convertido durante su reinado en municipios de derecho latino, lo que en la práctica, de ser así, habría supuesto un cambio radical para varios cientos de ciudades en una fecha que se viene situando entre los años 73 y 74 d. C. Los partidarios de una interpretación restrictiva del texto prefieren pensar que sólo afectó a aquellas ciudades que ya estaban en condiciones de recibir este privilegio o que se habían hecho merecedoras de ello; estas ciudades, repartidas por las tres provincias hispanas, habrían justificado esa expresión generalista de Plinio que, en todo rigor, podía hablar de «toda Hispania» para indicar precisamente que la medida no había tenido como destinatarios únicamente a los habitantes de un territorio.
«En los años en que la República sufrió las turbulencias de los desórdenes políticos, el emperador Vespasiano Augusto concedió a toda Hispania el derecho latino».
(Plinio, Historia Natural, 3, 3, 30.)