Irigaray y Cixous reinterpretan los mitos griegos para justificar el matricidio, y ponen como ejemplo La Orestíada, en la que la madre, Clitemnestra, es asesinada por su hija Orestes para restablecer el orden patriarcal: «El gesto de Orestes, neutro, ni masculino ni femenino, mitad activo, mitad pasivo, ni criminal ni no culpable, rubrica la suspensión del gran reino de las madres. Alba del falocentrismo». (Hélène Cixous, La risa de la medusa, Barcelona, Anthropos, 1995, p. 72).
Ejemplos tomados de Margo Glantz, «Las hijas de la Malinche», Karl Khout (ed.), Literatura mexicana hoy, Madrid, Iberoamericana, 1995, p. 122.
Francisco J. Satué, «Almudena Grandes», Urogallo, Revista literaria y cultural, n.º 100-101, septiembre-octubre (1994), p. 24.
Almudena Grandes, Malena es un nombre de tango [1994], Barcelona, Tusquets Editores, 1999, pp. 33-34.
Ibid., p. 42.
Ibid., p. 86.
Esta recuperación por parte de una autora de finales del siglo XX de un viejo concepto masculino acerca de la naturaleza de la mujer responde a la mimetización paródica de los esquemas patriarcales que la crítica literaria feminista argumenta como mecanismo de deconstrucción.
Ibid., p. 90.
Ibid., p. 90.
Laura Esquivel, Como agua para chocolate [1989], Barcelona, Mondadori, 2000, p. 37.