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GOLDMANN, L., Para una sociología de la novela, Ayuso, Madrid, 1975, pp. 189-219. Cfr. también RICARDOU, J., Pour une théorie du nouveau roman, Editions du Seuil, 1971; Histoire litteraire de la france, VI. De 1913 a nos jours, Editions Sociales, Paris, 1982, pp. 405-415.

 

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Uno de los sustentos de la nueva novela es para Antonio Porras el problema del tiempo. De ahí que defina a La sombra, novela de Daniel Boulanger, como novela del Tiempo, o que en La hierba de Claude Simon advierta que la confusión de tiempos sea no sólo el motor de la novela sino la causa de su incomprensión y dificultad.

 

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«Butor se nos revela como constructor de Mundo, en el sentido que su método va, esencialmente, hacia el conocimiento de ese Mundo que aparece ante sus ojos y su inteligencia, como mundo fenomenal. Es decir: que la realidad circundante (mundo) es aprehendida por nuestros sentidos (nuestro cuerpo, en total), por nuestra conciencia e imaginación, como un conjunto de fenómenos aislados en sí, sin sentido por tanto, opacos en cuanto que, percibidos así, no revelan el ser ni el fenómeno o detalle aislado, ni del mundo en conjunto, sino se descubre en todo ello un sentido, que no puede nacer sino de una relación existencial la cual no puede surgir sino en el sujeto». PORRAS MÁRQUEZ, A., «La modificación».

 

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ROBBE-GRILLET, A., Por una novela nueva, Seix-Barral, Barcelona, 1973.

 

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Las obras de Max Aub, Manual de historia de la literatura española (1966) y de Juan Chabás, Nueva y manual historia de la literatura española (1952) y Literatura española contemporánea (1898 -1950) (1952), han sido estudiadas por Carmen VALCÁRCEL, «La Historia de la literatura española desde el exilio: Juan Chabás y Max Aub», en El exilio literario español de 1939, vol. I, ed. de Manuel Aznar Soler, Barcelona, Gexel, 1998, p. 455-467. Segundo Serrano Poncela, por su parte, publica Prosa moderna en lengua española (1955) o Introducción a la literatura española (1959).

 

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Más que nunca, es en este momento cuando la literatura se hace historia y la historia literatura. Véase Cesare SEGRE, Crítica bajo control, Barcelona, Planeta, 1970, p. 36.

 

587

Juan CHABÁS, Historia de la literatura española, La Habana, Pueblo y educación, 1976, p. 7; citado en Carmen VALCÁRCEL, op. cit., p. 458.

 

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Véase el análisis sobre el artículo de Juan Cuatrecasas «El final del exilio» en Paul ILIE, Literatura y exilio interior, Madrid, Fundamentos, 1981, p. 119.

 

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Es el caso, entre otros, de Manuel Andújar, quien en carta fechada el once de septiembre de 1960, expresa apesadumbrado: «Acabo de enfrentarme a varias novelas españolas, de allá, de la última hornada, y me producen la impresión, vital y social, de un horizonte mezquino y engreído. [...] me parece que nuestra suerte no es, hoy por hoy, reversible, y que, sin perder la «figura», lo radical y originario, el exilio nos da una posibilidad de perspectiva, de universalizarnos, y que volver representaría una limitación», en Manuel ANDÚJAR, Lares y penares, ed. de Santos Sanz Villanueva, Madrid, FCE, 1995, pp. 510-11. Por citar otro ejemplo de una opinión prácticamente unánime, sirva la de Corpus Barga en su artículo «La reconquista de la inteligencia española»: «La inteligencia no puede respirar a gusto en la España anacrónica, intransigente, que ha resurgido, ni siquiera -claro está, no se restituye la vida como un texto- ni siquiera tal cual era, sino degenerada, en caricatura», en Francisco CAUDET, Hipótesis sobre el exilio republicano de 1939, Madrid, FUE, 1997, p. 428. Esta postura conduce finalmente al escepticismo de un Max Aub, quien en La Gallina Ciega llega a la conclusión de que no merece la pena volver a donde es imposible recuperar el tiempo perdido.

 

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A este respecto, incluso puede decirse que va a contracorriente: mientras los demás autores van adoptando progresivamente posturas más resignadas, Serrano Poncela concentra su interés cada vez más en el conflicto bélico y en el papel del exiliado, hasta llegar a su novela postrera, La viña de Nabot, personal visión de los años de la guerra civil. Véase Rosa María GRILLO, «La literatura en el exilio» en El último exilio español en América, coord. por Luis de Llera Esteban, Madrid, Mapfre, 1996, pp. 350 y ss.