Es la malvada niña de The bad seed (Semilla de maldad, de Mervyn LeRoy, 1955).
Reiguera, que hizo aquí el Quijote más espléndido que conocemos, trabajó en pequeños papeles en varios films de Buñuel. Por cierto que el hijo mayor de éste, Juan Luis Buñuel, fue ayudante en este rodaje mejicano de Don Quijote. Quizás fue su primer trabajo en cine.
En 1975, cuando el American Institute rinde un caluroso homenaje a Orson Welles por su obra en el cine, Frank Sinatra, maestro de ceremonias, se deshizo en elogios al homenajeado.
Veinte años después, el responsable admitirá a Barbara Leaming que Welles se había adelantado demasiado a su tiempo. Por fin, en 1998 se ha restaurado el montaje siguiendo sus 67 notas sobre las alteraciones y se ha estrenado como él quería. Si nos atenemos a los cálculos de la industria sobre el público, Welles se habría adelantado nada menos que cuarenta años.
Rey de reyes, de Nicholas Ray, por la que le pagaron 25.000 dólares.
En 1991 la revista norteamericana Film Comment ha publicado la serie de informes que el FBI fue acumulando en los años cuarenta y cincuenta sobre Orson Welles como sospechoso hombre de izquierdas al que seguían todos sus pasos. El pájaro de aquel informe de TVE todavía vive.
[Nickel Odeon, n.º 16, Madrid, Nickel Odeon Dos, otoño 1999. (N. del E.).]
Sinatra reclamó pronto sus 25.000 dólares en vez de financiar lo que faltaba de ese Don Quijote hecho en la austeridad. Charlton Heston quiso salir de los papeles bíblicos y rechazó el de Jacob en La Biblia y también el de Hernán Cortés en otro de los grandes proyectos de Orson Welles.