41
Y quizás palaciega, vistas algunas alusiones. El texto perteneció a la compañía de Cristóbal Ortiz, quien en 1620 lo vendió a Juan Bautista Valenciano (T. Ferrer Valls, Actores del siglo XVII: los hermanos valencianos y Juan Jerónimo Almella, en Estudios sobre el teatro del Siglo de Oro, «Scriptura», 17, 2002, p. 143).
42
Así harían creerlo las palabras del criado Tristán, poco antes (p. 143): «¡Qué diferentes cuidados / tiene el mundo en su ambición! / Ponen los que ricos son / mil guardas y mil candados / a las puertas de su casa, / y aquí un pobre pescador / la deja abierta al rigor / de sólo el viento que pasa»
.
43
S. G. Morley y C. Bruerton, Cronología de las comedias de Lope de Vega, Madrid, Gredos, 1968, p. 301.
44
Cito de La Circe con otras rimas y prosas, en casa de la viuda de Alonso Martín, a costa de Alonso Pérez, Madrid, 1624, pero con censuras de agosto y septiembre del año anterior, fols. 71-89v.
45
Para H. A. Rennert y A. Castro (Vida de Lope de Vega, Salamanca, Anaya, 1968, p. 269, «sin duda el [poema] más interesante de los incluidos en el volumen»
, opinión cuestionable, y, de hecho, ahora puesta en entredicho por F. Pedraza Jiménez, El universo poético de Lope de Vega, Madrid, Ed. del Laberinto, 2003, p. 172: «Opinión discutible. Resulta original el enfoque pintoresquista y descriptivo, el interés por la fiesta popular, pero las octavas cultistas arrastran hacia una retórica que a veces choca con el asunto y el tono de la composición»
.
46
El «último Lope» -si con este marbete nos referimos, como hacen Rozas y Oleza, al periodo comprendido entre 1627 y 1635- disminuye sensiblemente su producción (J. M. Rozas, El «ciclo de senectute»: Lope y Felipe IV, en Estudios sobre Lope de Vega, Madrid, Cátedra, 1990, p. 129; M. G. Profeti, El último Lope, en La década de oro en la comedia española: 1630-1640, eds. F. B. Pedraza y R. González Cañal, Almagro, Universidad de Castilla-La Mancha, 1997, especialmente pp. 13-14, matizó en su momento algunas de las afirmaciones de Rozas. Véase ahora J. Oleza, El Lope de los últimos años y la materia palatina, en Estaba el jardín en flor... Homenaje a Stefano Arata, «Criticón», 87-89 2003, pp. 603-620; J. Oleza, Las opciones dramáticas de la senectud de Lope, en Proyección y significados del teatro clásico español, eds. J. M.ª Díez Borque y J. Alcalá Zamora, Madrid, SEACEX, 2004, pp. 257-276).
47
Reproducido en apéndice a la edición de Stoll, pp. 167-175 (anteriormente, en Tratado histórico sobre el origen y progresos de la comedia y el histrionismo en España, Madrid, Imprenta de la Administración del Real Arbitrio de Beneficencia, 1804, II, pp. 167-190). A la morada de los Monterrey se refiere C. Lopezosa Aparicio (La casa de los Monterrey en el Prado Viejo de San Jerónimo de Madrid, «Anales del Instituto de Estudios Madrileños», XXXIII, 1993, pp. 277-287), con explícita mención del jardín y del relevante acto social que en él tuvo lugar (p. 281).
48
También se estrenaron Quien miente más, medra más, escrita por Quevedo y Hurtado de Mendoza, y tres bailes de Quiñones de Benavente.
49
Sobre los elementos folclóricos de la pieza, cfr. T. Álvarez-Detrell, «La noche de San Juan» de Lope de Vega: pintura literaria de costumbres contemporáneas, «Publicacions of the Arkansas Philological Association», 1982-1983, pp. 1-14.
50
V. Dixon, El post-Lope: «La noche de San Juan» meta-comedia urbana para Palacio, en Lope de Vega: comedia urbana y comedia palatina. Actas de las XVIII Jornadas de Teatro clásico (Almagro, julio de 1995), eds. F. Pedraza y R. González Cañal, Festival de Almagro/Universidad de Castilla-La Mancha, 1996, pp. 61-82.