11
Y donde, a propósito de estos novicios, escribía: «Señor, es preciso que la sincera narración de lo mucho que padecieron estas tiernas inocentes plantas por las vejaciones, las tropelías y los impíos excesos que se cometieron con ellos contra vuestras más claras y más expresas Reales intenciones, y en notorio desprecio del citado capítulo X de la Instrucción del Conde de Aranda; es preciso, volvemos á decir, que esta narración que formó uno de ellos, y la conservamos original para presentarla á V. M., si fuere de su Real agrado. En ella reina el candor y la sencillez, que, siendo tan propia de los pocos años, es el carácter más expresivo de la verdad»
(ISLA, F. J.: op. cit., pp. 46-47).
12
Publicado por Conrado PÉREZ PICÓN: Villagarcía de Campos Estudio histórico-artístico (1982), pp. 343-376, en RIVERA VÁZQUEZ, Evaristo: Galicia y los jesuitas. Sus colegios y enseñanza en los siglos XVI al XVIII, Galicia Histórica, La Coruña, 1989, p. 647.
13
El Colegio de Villagarcía de Campos, Valladolid, fue durante dos siglos el noviciado principal de la Provincia de Castilla, en la actualidad cuenta con un museo y la recreación del despacho del P. Isla, creado por el P. Pérez Picón. Sobre este colegio véase: RÍO, Emilio del, Villagarcía de Campos, Valladolid, 1977.
14
AGS, Gracia y Justicia, leg. 667: Instrucción de lo que deberan executar los Comisionados para el Estrañamiento, y ocupación de bienes, y haciendas de los jesuitas en estos Reynos de España è Islas adjacentes, en conformidad de lo resuelto por S. M., cap. X.
15
La excepción fue Jacinto Vidal, que con sólo quince años embarcó en Barcelona, donde estudiaba en el colegio de la Compañía, y en agosto de 1768 apareció en Calvi solicitando entrar como novicio. En 1771 pidió la secularización, meses después se arrepintió, viajó a Roma y allí fue mal recibido por Ricci, pero bien tratado por el P. Montes que le recomendó para la Provincia de Andalucía; los andaluces le acogieron por un tiempo, pero después se desprendieron de él, se suponía que tras esta negativa experiencia en Rimini intentaría volver a España.
16
El Intendente y Corregidor de Burgos desde 1762 a 1764 fue Miguel Bañuelos y Fuentes, en OZANAM, D. y ABBAD, F.: Les Intendants espagnols du XVIII.e Siècle, Casa Velázquez, Madrid, 1992.
17
Se trata de Joaquín Aguado Torremocha que fue Alcalde Mayor de Santander desde el 26 de julio de 1765 hasta 1769. AGS, Gracia y Justicia, lib. 1572 y Gaceta de Madrid, de agosto de 1765.
18
LUENGO, M.: Colección de Papeles Curiosos, tomo I, p. 99.
19
Sobre el embarque de los expulsos véase GIMÉNEZ LÓPEZ, E.: «El ejército y la marina en la expulsión de los jesuitas de España», Hispania Sacra, 45 (1993), pp. 557-630.
20
LUENGO, M.: Colección de Papeles Curiosos, tomo I, Escolar, p. 119.