221
V. GINER, «Consideraciones sobre el desarrollo de la literatura moderna», en Estudios literarios. Madrid, 1866, pág. 93; Cossío, El Greco. Madrid, Espasa-Calpe, 1965, 3.ª ed., pág. 203-4.
222
Mantillas in Muscovy. The Spanish Golden Age Theater in Tsarist Russia, 1672-1917. Lawrence, University of Kansas Publications, 1970.
223
V. la introducción de Teófanes Egido a su colección de Sátiras políticas de la España Moderna. Madrid, Alianza, 1973. Así como en la sátira se ataca al privado y no directamente al rey, pero de hecho este sale disminuido, en la comedia a veces también ocurre así -aunque la posición normal ante el rey es la que expuse en el apartado uno-, y por ello algunos protestaron, como Suárez de Figueroa en El pasajero. En algunas comedias de Lope, como en Si no vieran las mujeres, el rey no sale muy respetado. Es Belardo, alter ego de Lope, quien dice en esta obra: «Andan tan graves y erguidos, / que, por sus Reales leyes, / he pensado que los reyes, / Flora, se acuestan vestidos. / Nos otros mudamos cara / con buena o mala fortuna, / los reyes no, siempre es una» (BAE, 249, pág. 240).
224
MOREL-FATIO, pág. 403. Lo de «los tres géneros del aparato» se entiende muy bien con el texto de Robortello que copia el erudito francés «Apparatus constat scena, habitu et vestitu hominum... Scenarum tria genera recenset Vitruvius tragicum, satyricum, comicum».
225
Oxford, University Press, 1967.
226
Theatro de los theatros, cit., págs. 28-30. V. ROZAS: «La licitud del teatro y otras cuestiones literarias en Bances Candamo, escritor límite», Segismundo, núm. 2, 1965, págs. 247-273.
227
Op. cit., pág. 208.
228
Las seiscientas apotegmas y otras obras en verso. Madrid, Sociedad de Bibliófilos Españoles, 1923, págs. 311-312. Hay ed. reciente de ALBERTO BLECUA en «Clásicos Castellanos». Madrid, 1972.
229
Ocho comedias y ocho entremeses nuevos. Madrid, Viuda de Alonso Martín, 1615. Prólogo al lector en los preliminares. Ed. de SCHEVILL BONILLA. Madrid, 1915, I, pág. 6.
230
Colección de entremeses, loas, bailes. Ed. Cotarelo. Madrid, 1911, II, pág. 348.