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Ibérica por la libertad

Volumen 11, N.º 6, 15 de junio de 1963

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Juan XXIII firmando la encíclica Pacem in Terris

Juan XXIII firmando la encíclica Pacem in Terris

26. De la dignidad de la persona humana surge el derecho de participar activamente en los asuntos públicos y contribuir al bien común de los ciudadanos...

27. El ser humano debe tener también la protección jurídica de sus derechos, una protección que debe ser eficaz, imparcial y conforme a las verdaderas normas de la justicia...

75. En nuestros días, en los que hay un problema de organizar comunidades políticas jurídicamente, es necesario primeramente que sea escrita, en concisa y clara fraseología, una carta de los derechos humanos fundamentales, y que ella sea incluida en las leyes básicas del Estado.

79. Sin embargo, los derechos a los que Nos hemos referido, muestran claramente que los hombres de nuestra época han llegado a ser cada vez más conscientes de su dignidad como seres humanos. Esta consciencia los lleva a reclamar una participación en la administración pública de su país, y al propio tiempo responde a la demanda de que sus propios derechos, inalienables e inviolables, sean protegidos por la ley. Ni esto es suficiente; porque los hombres también reclaman que los funcionarios oficiales sean elegidos de conformidad con los procedimientos constitucionales, y que ejerzan sus funciones propias dentro de los límites de la ley.



IBÉRICA es un boletín de información dedicado a los asuntos españoles y patrocinado por un grupo de americanos que creen que la lucha de España por la libertad es una parte de la lucha universal por la libertad, y que hay que combatir sin descanso en cada frente y contra cada forma que el totalitarismo presente.

IBÉRICA se consagra a la España del futuro, a la España liberal que será una amiga y una aliada de los Estados Unidos en el sentido espiritual y no sólo en sentido material.

IBÉRICA ofrece a todos los españoles que mantienen sus esperanzas en una España libre y democrática, la oportunidad de expresar sus opiniones al pueblo americano y a los países de Hispano-América. Para aquellos que no son españoles, pero que simpatizan con estas aspiraciones, quedan abiertas así mismo las páginas de IBÉRICA.

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IBÉRICA is published monthly on the fifteenth of the month, except July-August when bimonthly, in English and Spanish editions, by the Iberica Publishing Co., 112 East 19th St., New York 3, N. Y. All material contained in this publication is the property of the Iberica Publishing Co., and may be quoted, but not reproduced in entirety. Copyright 1963, by Ibérica Publishing Co.

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ArribaAbajo Política y sentido común

Gregorio López Cid2


Nos ha dado que pensar, a unos cuantos amigos, lo que ocurrió el otro día en un seminario, en la Universidad de Madrid, sobre Hispano-América. Un profesor, especializado en sociología, de una Universidad americana cuyo nombre prefiero no recordar, nos explicaba extraoficialmente la situación de su país a un grupo de intelectuales interesados. Ni que decir tiene que el profesor era persona inteligente y sincera. Estuvo hablando cerca de una hora y cuando concluyó le preguntamos sobre diversos aspectos, factuales y teóricos, relativos al tema. Respondió bien y como hombre que conoce la cuestión. Pero, y esto es lo que nos sorprendió, al salir, uno de los asistentes, joven y de talento, se nos acercó a los de mayor edad y nos dijo: «Es lo de siempre. He oído muchas conferencias como ésta». «Pero», le replicamos, «ha sido una buena conferencia y es hombre enterado». «Desde luego», repuso, «pero estoy harto de oír siempre lo mismo».

Tanto me impresionaron las palabras de este muchacho que cuando llegué a mi casa reduje a sus elementos más generales las últimas conferencias que había oído sobre parecidos temas y obtuve el cuadro siguiente:

a) Acentuada diferencia de clases, concentrándose la renta en un grupo oligárquico que realmente dirige el país.

b) Analfabetización generalizada, no sólo en cuanto a leer y escribir se refiere sino en cuanto a la comprensión operativa de los conceptos fundamentales de la cultura occidental.

c) Tensiones sociales continuas y desórdenes o amenazas de desórdenes también continuos.

d) Corrupción administrativa.

e) Gobiernos de fuerza sostenidos directa o indirectamente por el Ejército.

f) Acción continua de la política exterior norteamericana, para que no cambie o cambie muy lentamente esta situación.

g) Cooperación explícita de las oligarquías dominantes con el Gobierno de USA.

h) Acción de parte de la juventud, especialmente la universitaria, que tiende a constituirse en guerrillas urbanas o rurales para lograr el desorden por la violencia.

i) Ausencia de ideologías en el sentido de menosprecio general por los programas que pretenden dar soluciones institucionales a los problemas.

Es incuestionable que este esquema se puede fraccionar y pormenorizar hasta el infinito, pero no es menos cierto que en los supuestos generales es exacto y aplicable como un patrón a una multitud de países. En otras palabras, que sabemos de sobra cuál es la situación en Hispano-América y en España, y que, como decía el joven profesor español «estamos hartos de oír lo de siempre».

Después de leer y releer el esquema que comento comprendí mi propio cansancio y una especie de irritación y mala conciencia que no podía evitar después de oír estas conferencias o leer programas en los que se dice que es necesaria «una reforma agraria justa y equitativa, sin violencias ni extremismos». El cansancio de saber y la repetición de las mismas pseudosoluciones tópicas llevan inexorablemente a la violencia. Me percaté de ello cuando reflexioné sobre el apartado último; ausencia de ideologías. Confieso que sentí miedo, pues casi de repente mi casa burguesa, la taza de café que me había traído la criada, los propios estantes cargados de libros perdieron sentido y entendí, pese a mis años, que los muchachos de 18 ó 24 se lanzaran a la acción en favor de «algo distinto», sin preocuparse de más, tirando al cesto de los papeles cuantos programas razonables se les ofrecen.

No dormí bien por causa de tales preocupaciones, disculpe el lector esta intromisión biográfica, y al día siguiente llamé por teléfono al conferenciante hispanoamericano, dispuesto a llevar a cabo algo así como un experimento. Lo que llamo experimento consistía, en resumen, en preguntar a quien nos había hablado en condición de experto acerca de las dos últimas notas de mi esquema: ¿Ud. cree que es inevitable la violencia? Si no hay ideologías, ¿qué sentido tiene que se practique la violencia por la violencia?

El profesor hispanoamericano, cuyo nombre y universidad estoy eludiendo deliberadamente, estaba sin duda incómodo, se sentía acosado por preguntas demasiado tajantes, pero al fin me respondió. Sus respuestas coincidían con lo que yo había conjeturado que habían de ser tales respuestas. «La violencia es un hecho y los jóvenes que la practican la practican en la mayoría de los casos sin programa ni soluciones teóricas. Están hartos de oír los mismos esquemas que conocen en su proyección estadística tan bien como los profesores. No creen en las soluciones institucionalizadas. Piensan en destruir lo que hay con una especie de vaga aunque firme confianza en los resultados de su acción».

Quedé perplejo y planteé en alta voz la siguiente cuestión: «Pero esos esquemas son razonables, las soluciones de los partidos democráticos son también razonables, ¿qué pasa?». Y mi interlocutor que era, y es, joven y decidido, me dijo: «Desengáñese Ud., en esta situación lo razonable no es importante». Se puede decir lo mismo con otras palabras: la ineficacia del sentido común produce el abandono del sentido común y la aparición de conductas irracionales de destrucción, como las que implica la violencia, y después, Dios dirá. Los esquemas que describen la situación social, política y económica en los países subdesarrollados son conocidos e, incluso, previsibles al nivel del sentido común. A quién no se le ocurre que «es necesaria una reforma agraria que conciliando las exigencias técnicas con las necesidades individuales dé al campesino la oportunidad de ser dueño del terreno que cultiva en condiciones razonables de bienestar». Esta frase está sacada de uno de los infinitos programas de renovación que circulan por España. Continuando mi experiencia lo leí no hace mucho ante un grupo de estudiantes y sólo coseché unas risas disimuladas. El experimento, si así se puede llamar, ha dado un resultado muy claro: el sentido común, en ciertas situaciones, engendra violencia sin ideología, cuando el sentido común ha agotado sus posibilidades de eficacia en la lucha contra los intereses.

Las soluciones de sentido común que originan risas y no producen ninguna reacción constructiva tienen la misma gravedad que los esquemas repetidos hasta la saciedad respecto de los países subdesarrollados. La respuesta de miles de personas jóvenes es la violencia al margen de todo programa. Destruir primero y después, desde los supuestos nacidos de la propia destrucción, construir. Se trata en resumen de una revolución legitimada por la ineficacia del sentido común.

Quizá sea ahora la ocasión de advertir que lo que he dicho respecto de Hispano-América es rigurosamente aplicable a España, y que con esa intención lo he dicho. Ce por be dan en España los hechos que hemos comentado. También en España amenaza una revolución legitimada por la ineficacia del sentido común, como a continuación veremos.

Los protagonistas de esta revolución son, en general, hijos de buenas familias. El testimonio más explícito es el FLP (Frente de Liberación Popular). Diplomáticos, aristócratas, hijos de altos jefes militares y, esto es también sumamente aclarador, muchachas que se arriesgan y están en la cárcel por causa de sus convicciones. Quizá sea la primera vez que la mujer de las clases sociales altas en España llega a la acción política delictiva, próxima a/o dentro de la violencia.

Parece incuestionable que estos jóvenes, que no son sino la expresión avanzada de la juventud española universitaria, poseen mayor habilidad moral y mayor conciencia política, pero sobre todo mayor labilidad moral. Ante el fracaso del sentido común la juventud culta transforma los valores políticos en una especie de fanatismo moral. El ejemplo se está extendiendo. En el orden intelectual la revolución se acepta como una solución deseable, ya que no aparecen otras. O el sentido común descubre nuevos caminos para su eficacia o la revolución, nacida de la violencia y el escepticismo ideológico, llega y vence.

USA ha intentado vigorizar la eficacia del sentido común en Hispano-América con dos instrumentos, el «Ejército de la Paz» y la «Alianza para el Progreso». Desconozco los resultados efectivos de esta doble acción en Hispano-América, pero nada exterior ni interior en el plano oficial se ha intentado en España para conseguir que el sentido común indicativo se transforme en sentido común operativo, único medio de evitar la violencia.

En resumen, que en España hay señales manifiestas del cansancio del sentido común y de su inevitable correlato. Cuando pedimos que se inicie de verdad la transformación hacia un sistema democrático, pedimos que el sentido común se haga operativo, porque de seguir así las soluciones y proyectos caerán al cesto de los papeles y resultará difícil contener la ola que lenta, pero inexorablemente va creciendo.

Temo que el lector se canse de la intromisión, abusiva, de sucesos anecdóticos en este artículo. Achaques de la edad que aumenta el valor de lo concreto. Pero me parece que lo que voy a referir señala muy bien el peligro latente en España de una violencia sin remedio. Tuve que asistir no hace mucho a otra conferencia en un centro cultural de Madrid sumamente conocido. La conferencia versaba sobre posibles soluciones a la situación política española actual. El conferenciante habló con entusiasmo de la solución socialista pero a veces oculta a veces explícita había una invocación continua al extremismo político. Cuando la conferencia concluyó me acerqué como es normal en estos casos a saludar al conferenciante y le dije: «¿Cómo ha llegado Vd. a tales extremos? No creía que estuviera Vd. tan convencido de la necesidad de la acción, por cualquier medio, contra el sistema capitalista en España». Me miró, reflexionó unos instantes y acabó por responderme: «Mire Vd., si no se habla así no viene nadie». La respuesta me produjo una gran impresión. Parece cierto que los propios intelectuales sufren el cansancio del sentido común y para hacerle valioso recurren a una clase de demagogia sumamente peligrosa que consiste en hacer razonable la violencia. Si este proceso continúa y aumenta vamos a llegar a una situación límite en la cual los intelectuales burgueses, en el seno de una dictadura sin ideologías ni entusiasmos, van a preconizar continuamente la necesidad de una revolución violenta.

No hay duda, es necesario comenzar cuanto antes en España a democratizar, sin hipocresía ni dilaciones. O se hace pronto operativo el sentido común o va a ser tarde. De eso no sólo ha de hacerse cargo el Gobierno español y la clase directora española; también han de entenderlo los gobiernos extranjeros, concretamente la Administración americana actual, que se empeñan en sostener y alentar una situación en cuyo seno crece, día a día, la frustración moral y vital más peligrosa.

GREGORIO LÓPEZ CID




ArribaAbajo Una nueva generación

José María Espinosa3


Durante veinticinco años el régimen fascista español ha tenido la oportunidad de formar una nueva generación, la que podríamos llamar «la juventud de Franco». Unos cuantos millones de españoles comprendidos entre los 20 y los 30 años han sido formados totalmente por el régimen. Y esto nos lleva de la mano a plantearnos la pregunta de cómo piensa esta nueva juventud.

Un dato preliminar. Suponer que Franco y su camarilla continuarán gobernando España por muchos años más, va contra todas las leyes de la biología y contra la experiencia política. El régimen de Franco no tiene una estructura ideológica propia como la tienen el comunismo o la democracia. Está unido a la persona de Franco y desaparecerá con él. Los próximos años corresponden a otros: la nueva juventud está saliendo de la Universidad, empezando a casarse y tener hijos, ascendiendo en el taller y en la oficina.

Al carecer el régimen de Franco de una ideología propia, la juventud no ha sido formada en ningún sentido determinado. Se le enseñó que el nazismo era lo bueno, y a los pocos años nos enterábamos por las revistas americanas -e incluso españolas- que el nazi había sido un régimen criminal por excelencia. Se nos enseñó que las democracias estaban corrompidas, y, en 1950 el gobierno pedía de rodillas a estas mismas democracias que le prestaran algún apoyo para poder subsistir. Se le enseñó que Rusia era un país miserable y atrasado, y en el año 56 Franco nos decía públicamente que la Unión Soviética se había colocado a la cabeza del mundo en cuanto a técnica, debido al espíritu de «disciplina» impuesto al país. Ante estas contradicciones flagrantes y ante las contradicciones de lo que se decía y lo que se veía, y de la comparación entre lo que ocurría en España y lo que ocurría en Europa, la juventud optó por no tomar en serio ni los discursos, ni los periódicos, ni los boletines de noticias de Radio Nacional. Optó por leer libros y periódicos extranjeros; por salir al extranjero personalmente; por estudiar serenamente, y con un sentido realista, la miserable situación a la que nos había reducido una dictadura ineficaz.

La nueva juventud española es ante todo realista. Estamos tan acostumbrados a que nos cuenten cuentos, que no creemos ya sino lo que vemos. Por tanto, el primer problema que nos preocupa es la situación económica «real», quiero decir, que se excluyen los informes y estadísticas oficiales, que están todas falsificadas. El joven español se pregunta: ¿qué posibilidades de colocación, de ascenso y de remuneración, tengo? ¿Qué posibilidades de casarme y tener una familia? ¿Qué posibilidades de comprar las cosas que me gustan? ¿O de tener dinero para divertirme?

Entonces se encuentra de manos a bocas con una sorpresa extraordinaria. Que cuando ha salido de la universidad, de la escuela profesional o de su aprendizaje manual, no se le necesita, o se le necesita sólo en pequeña medida. El desarrollo económico del país es tan lento que, a pesar de la extraordinaria disminución de la tasa neta de reproducción y del incremento de la emigración, al joven español le resulta muy difícil conseguir un empleo. Y cuando lo consigue suele ser «por recomendación» y sólo como empleo parcial: 4 horas en una oficina para cobrar 1500 pesetas al mes. Por el contrario, sabe que en cualquier país fuera de España -en Brasil, en Venezuela, en Francia, en Alemania, o incluso en Marruecos-, las empresas necesitan personal, gente que sepa hacer las cosas. Y entonces el joven español opta por una solución: emigrar, al menos temporalmente.

Esto es un dato importante. La nueva generación ha tenido suerte. La última fase de su desarrollo formativo ha coincidido con el cese del aislamiento de España. El joven español viaja y aprende idiomas. Lee periódicos extranjeros y tiene amigos europeos y americanos. De modo espontáneo va adquiriendo una formación muy parecida a la de cualquier joven europeo. No me refiero sólo a los estudiantes. Incluyo a los trabajadores y -lo que es más importante- a las muchachas, que se han acostumbrado a salir a colocarse en el extranjero. Aunque parezca paradójico, en España tenemos ahora la sensación de que ya «no hay Pirineos». El fracaso de la «autarquía» ha obligado al régimen a abrir la frontera, y por ahí se le va el control material y -sobre todo- ideológico, que ejercía absolutamente hasta 1953.

El joven español de 1963 sabe muchas cosas. Sabe que el obrero alemán que trabaja en la misma fábrica del Ruhr en la que él está empleado temporalmente, gana más que un ingeniero español. Que ese mismo compañero es miembro de un sindicato, pertenece a un partido político y elige a las personas que ejercen autoridad desde el alcalde al presidente de la República. Cuando está fuera de España puede leer cualquier periódico, católico, liberal, socialista o incluso comunista. Sabe también que en esos países donde existe un régimen democrático, hay igualdad de oportunidades para todos, y que el hijo de un albañil puede llegar a ser ministro.

Si queremos comprender a la España de los próximos 25 años hemos de olvidar todo el pintoresquismo tradicional. Las corridas de toros, el flamenco y los toros siguen gustando. Pero de la misma manera que a los jóvenes yanquis les gusta el baseball, los twists y el whisky. La España negra, la España sangrienta de la guerra civil y el duelo a navaja, han quedado muy atrás, como una oscura pesadilla que no estamos dispuestos a revivir. El joven español no es ni más ni menos religioso que el joven francés o el joven inglés. No es fanático ni obcecado. Es frívolo -como debe-, le gusta leer, le gusta la televisión, el cine y las chicas.

La nueva juventud española ha cruzado definitivamente el Pirineo, y se solidariza con los ideales y aspiraciones de sus camaradas europeos. Pero se queja de que no tiene lo que tienen sus amigos del otro lado de la frontera. Se queja de una catastrófica situación económica, de la falta de libertad existente aún en el país, de las desigualdades sociales y de la ausencia de oportunidades. Sobre todo, está convencido de que el régimen político actual es anacrónico e impresentable, y sabe que no seremos admitidos en la comunidad europea a menos que establezcamos un régimen similar al de los países extranjeros. Pero, surge su realismo ante el análisis de la situación política. Muchos de sus compañeros de clase o de taller están en la cárcel, otros han tenido que exilarse (pienso en Ridruejo, en Girbau, etc.). Sabe que la policía de Franco es extraordinariamente eficiente, y que a través de sus ficheros y confidentes, tiene un buen control del país. Pero tampoco le tiene mucho miedo al gobierno. Sabe que está respaldado por la opinión pública mundial, y que Franco no puede fusilar impunemente como hacía hasta 1947. Por tanto, espera y juega una lenta partida de ajedrez contra los fascistas de la vieja generación. Le va en ella su futuro y el futuro de España. Franco es astuto, y se defiende con las armas que tiene. Pero nosotros somos más jóvenes, somos más, y no cejaremos «hasta arrojarlos en el mar», como en el poema de Alberti.

Y mañana... Mañana está sólo a un par de años de aquí. Mañana habremos establecido en España un régimen democrático, como Bélgica, como Suecia o como Italia. Haremos una reforma económica y social que nos coloque a la altura de los países vecinos; entraremos en las comunidades económicas y en el Consejo de Europa; nos integraremos como una pieza más del nuevo Occidente, ocupando el lugar que siempre habíamos ocupado.

Las horas del fascismo español están contadas. Y las contamos nosotros.

JOSÉ MARÍA ESPINOSA




ArribaAbajo Evolución de las ideas sobre la Reforma Agraria

Manuel de Irujo


Don Manuel M. de Zulueta, catedrático de Derecho Agrario en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid, ha publicado en la Revista de la Universidad un extenso trabajo sobre el derecho agrario en el que aparece reflejada la evolución sobre las ideas y los términos de su expresión de los técnicos que están al servicio del régimen o desempeñan puestos rectores dentro del orden mantenido por él. Algunos párrafos tomados de su trabajo ponen aquel hecho de manifiesto.

«Las costumbres jurídicas agrícolas venían ya supliendo desde tiempos antiquísimos tal insuficiencia del Derecho (agrario). En algunos países pequeños y homogéneos el legislador ha intervenido con decisión y ha incorporado a las leyes muchas regulaciones consuetudinarias, pero no sucede lo mismo en otros, entre los cuales se cuenta España, cuyas regiones acusan gran variedad de suelo y de clima y muy notables diferencias de estructura agrícola y social. El legislador no ha juzgado oportuno regular algunas instituciones de aplicación local. Para el estudio de las costumbres agrarias de España puede consultarse las obras de Joaquín Costa...» (pág. 669 y sig.).

«El campo, entre tanto, seguía viviendo regido por las viejas leyes civiles y por las costumbres agrarias. El nuevo derecho laboral resulta inaplicable a la agricultura... Tras la primera guerra mundial todos los países de la mitad oriental de Europa promulgan leyes de reforma agraria. La República Española hace lo propio: Ley de Bases para la implantación de la Reforma Agraria de 15 de Septiembre de 1932; Ley de 1 de Agosto de 1935».

«... la autonomía de la voluntad de los particulares sufre importantes limitaciones impuestas para garantizar el bien común. Las consecuencias prácticas del reconocimiento de la función social de la propiedad rústica son un ejemplo».

«Problemas económico-sociales que la agricultura tiene hoy planteados...».

«a) Defectos de estructura de la propiedad y de la explotación de la tierra. La actual es fruto de circunstancias históricas y no responde a las conveniencias presentes».

«b) Problemas humanos de la población rural. El desarrollo económico y el progreso técnico no se compaginan bien con el tradicional vivir campesino».

«c) Problemas de producción. Del autoabastecimiento de las antiguas explotaciones campesinas se ha pasado a la producción masiva para el mercado, la introducción de nuevas técnicas y, como consecuencia, mayor necesidad de capital, de colaboración entre agricultores, de reducir costos y lograr precios equitativos y remuneradores para los productos».



Ilustración

«Las disposiciones de derecho agrario cuyo fin es la redistribución de la propiedad de la tierra, se suelen conocer bajo la denominación de leyes de reforma agraria».

«En nuestro país se designan así aquellas que pretenden transformar la estructura agraria con fines principalmente políticos y sociales, mientras que se conocen como leyes de colonización interior aquellas reformas de estructura en que se simultanea la redistribución de la propiedad con la realización de mejoras territoriales».

«... Las leyes de acceso a la propiedad -que así se suelen llamar las que pretenden eso- pueden conseguir tal transformación mediante la expropiación forzosa de los terratenientes en favor de sus colonos, o bien, promoviendo acuerdos entre ambas partes. El Estado, por medio de algún órgano administrativo, descentralizado o no, puede facilitar esta operación adquiriendo la tierra, pagándola al contado y vendiéndola a los colonos con pago aplazado. En la legislación española existen ejemplos de estos dos tipos de disposiciones. Del primer tipo es la Ley del 15 de julio de 1954, que permite a los arrendatarios con contrato de los llamados protegidos, llegar en determinados casos a comprar las tierras que llevan en arriendo por un precio calculado capitalizando la renta. Del segundo tipo es el Decreto de 23 de julio de 1942 sobre adquisición de fincas por el Instituto Nacional de Colonización».

«Mucha mayor importancia tienen las reformas agrarias, que tratan de remediar los males del latifundio, expropiando grandes fincas a favor del Estado, el cual les da el destino que considera más oportuno: las fracciona en explotaciones pequeñas, generalmente de tipo familiar, o establece grandes explotaciones estatales, comunales o cooperativas. Aquellas pueden ser entregadas a colonos que llegan a ser propietarios mediante su pago aplazado (la Orden Ministerial de 30 de Mayo de 1945 regula las relaciones del Instituto Nacional de Colonización con los colonos). O bien se puede repartir la tierra a agricultores con derecho a su disfrute pero sin que lleguen nunca a adquirir la propiedad, pues el Estado conserva un dominio eminente sobre las mismas a perpetuidad. Los colonos, en este caso, vienen a ser unos censatarios del Estado. Su derecho no suele ser transmisible inter vivos».

«El cultivo por medio de cooperativas de producción no es exclusivo de los países socialistas. En España es bien conocido el caso de Zúñiga, Navarra, en donde, después de hecha la concentración parcelaria, decidieron los vecinos labrar sus tierras en común mediante una cooperativa».

«El denominado patrimonio familiar en nuestros días suele ser una masa destinada a permanecer indivisa, o bien para asegurar el sostén de una familia hasta que los hijos sean mayores de edad, o bien para asegurar la permanencia indefinida de una explotación familiar campesina. Existen pues dos tipos de legislaciones de patrimonios familiares: para unas... se trata de una institución de derecho civil... para otras... se trata de una típica institución de derecho agrario que tiene precedentes antiguos en varios países, y de la cual en nuestro Derecho Foral se encuentran modalidades muy interesantes».

«La redistribución de la propiedad rústica realizada simultáneamente con la implantación de mejoras rurales constituye lo que en España se ha venido llamando colonización interior. Esta denominación no es, sin embargo, admitida por todos; y es frecuente que en las legislaciones se hable simplemente de reforme agraria...».

«En varias ocasiones y en muchos países han existido Institutos de Reforma Agraria, con este u otro nombre. Así en España, como consecuencia de la Ley de Reforma Agraria de 1932».

«A veces estas instituciones actúan en todo el ámbito de un país, y en otras se crean expresamente para resolver el problema de determinada región».

«Otra forma de obtener el disfrute de la tierra es mediante una institución típica mejicana cuya denominación procede de la época colonial: el ejido. Éste, en su forma actual, es la extensión de tierras de labor concedida por el Estado a un poblado. Se reparten estas tierras a los ejidatarios que las explotan individualmente, no pueden venderlas ni arrendarlas, pero sí transmitirlas por acto de última voluntad a sus familiares o a personas que dependan económicamente de ellos. Han de cultivarlas, y si no lo hacen durante dos años consecutivos, pierden su derecho sobre ellas».



(No necesitaba el autor cruzar el Atlántico para encontrarse esa institución con vida lozana en Navarra, en las corralizas, en los helechales, en los castañares, en las Bardenas y en las parcelas comunales. Casi todos los municipios de Navarra reparten una parte de sus terrenos comunales susceptibles de cultivo agrario a los vecinos cabezas de familia, con adjudicaciones que duran varios años, durante los cuales, los frutos del cultivo de la parcela otorgada son de pleno dominio del cultivador. En las Bardenas, el lema repetido constantemente es el de que «aquí nada es de nadie y todo es de todos». Cualquier vecino, cabeza de familia, de los municipios comuneros, tiene derecho a cultivar el terreno lleco, haciendo suyos los frutos. Si deja de cultivar el terreno dos años pierde el derecho a seguir cultivándolo, que pasa al primer ocupante. Los terrenos, de tal manera poseídos, son transmisibles al hijo heredero de la casa, por capitulaciones matrimoniales -donaciones propter nupcias- o por testamento).

«A veces también, la legislación ha admitido prórrogas forzosas de los arrendamientos vigentes con carácter general, cuando, por virtud de algunas disposiciones de reforma agraria que estaban preparando, podrían preverse desahucios en masa de los arrendatarios. Este hecho se produjo en España al implantarse el régimen republicano en 1931. Los arrendamientos vigentes quedaron prorrogados con carácter general hasta la promulgación de la nueva ley de arrendamientos, lo cual sucedió en 1935».

«A veces puede ejercerse por el arrendatario (en la actualidad) el derecho de adquirir la finca por un precio equitativo cuando la transmisión de su propiedad se ha hecho por un acto inter vivos que no sea oneroso (art. 16 y 17 del Decreto de 29 de Abril de 1959)».

«La intervención del Estado en materia de arrendamientos requiere en ciertos casos la creación de órganos administrativos locales o provinciales cuya composición y funciones son -muy variadas-. Frecuentemente tales órganos intervienen en la reglamentación local de los contratos, determinación del importe medio de los cánones de arrendamiento, autorización de ciertas mejoras, etc. Tales son, por ejemplo, las Comisiones Consultivas de Departamento en Francia, las Comisiones Agrícolas de Condado en Inglaterra, las Cámaras Agrarias en los Países Bajos, etc.».



Las acotaciones que preceden presentan a su autor. Los lectores deberán recordar que el texto, suscrito por un profesor de instituto oficial, aparece publicado en una edición también oficial. Algo que no debemos olvidar quienes combatimos al actual régimen español, es la evolución de las mentes y de los corazones de los hombres y mujeres que hoy viven y ocupan los puestos de influencia intelectual y moral. Nos interesa tenerlo en cuenta como demócratas y como republicanos.

MANUEL DE IRUJO




ArribaAbajoRevista de libros

Inspirados en la guerra civil española


De París


Braulio Solsona4


La guerra civil española, a pesar del tiempo transcurrido desde que se produjo -un cuarto de siglo- y a pesar de los grandes acontecimientos que después han ocurrido en el mundo, sigue siendo motivo de preocupación e inspirando estudios en todo el universo. He aquí una breve síntesis de los libros recientemente aparecidos que tienen como tema nuestra guerra civil.

EXPLICACIÓN DE ESPAÑA, de Elena de la Souchère (ed. Grasset). Elena de la Souchère se ha propuesto realizar algo que en realidad es imposible: explicar España. Lo sorprendente es que lo ha logrado en la medida de lo posible. España es un país desconcertante, y sus problemas constituyen un arcano que los observadores extranjeros no aciertan nunca a descubrir. La complejidad de esos problemas, el desarrollo de sus afanes políticos, la evolución de su economía, sus reacciones ante el choque de un nacionalismo exacerbado en los últimos tiempos con el impulso general hacia la unidad europea, todo ello necesita un estudio detenido y profundo que requiere como base una exposición objetiva y documentada de la realidad. Para comprender el problema español de hoy hace falta retroceder un poco en busca de unos antecedentes inmediatos que muchos desconocen.

Elena de la Souchère arranca del hundimiento de la monarquía y de la instauración de la República para exponer la situación política actual, para explicar el advenimiento del franquismo y las razones internas y externas de su mantenimiento, a pesar de la reticencia del mundo y de la oposición interior. Cuando ha reunido valiosos elementos de información histórica, la autora, de cara al porvenir, se pregunta: -«¿Los jóvenes españoles de nuestro tiempo conseguirán adaptar los mitos de la vieja España a las realidades de la nueva Europa?».

El problema está ahí. Y en espera de que la evolución de España se defina, Elena de la Souchère aporta, con inteligencia y sagacidad, los datos indispensables para conocer cuáles son las posibilidades que el país tiene de lograr su ambición en este momento en que España siente instintivamente la necesidad de un cambio fundamental de estructura que le permita incorporarse a la nueva Europa.

POEMAS DE LA PRISIÓN, de Marcos Ana. El fervor de unos amigos ha presentado al mundo la obra de un gran poeta español, víctima de una terrible persecución por parte del franquismo. Se trata de una publicación roneotipada, en español y en francés. Marcos Ana, nacido el año 21 y que por lo tanto tiene ahora 42, ha pasado en la cárcel 22, desde 1939 hasta 1961, fecha en que fue liberado. Estuvo condenado a muerte dos veces, y se le conmutaron esas penas por la de 60 años de prisión. En su larga etapa carcelaria no benefició nunca del régimen de preso político, aunque se le procesó, y se le condenó, por «adhesión a la rebelión» y por la ley de «Seguridad del Estado». Por un azar providencial no ha extinguido totalmente una condena que de haber cumplido le hubiera permitido ser liberado en 1980. Ese poeta prisionero es el símbolo de los detenidos políticos españoles.

De su calidad poética da idea su breve autobiografía, que dice:


Mi pecado es terrible;
quise llenar de estrellas
el corazón del hombre.
Por eso aquí entre rejas,
en diecinueve inviernos
perdí mis primaveras.
Preso desde mi infancia
y a muerte mi condena,
mis hojas van secando
su luz contra las piedras.
Mas no hay sombra de «arcángel
vengador» en mis venas:
¡España! es sólo el grito
de mi dolor que sueña...



Presentar a Marcos Ana, salmantino de familia campesina, poeta forjado en la cárcel, es una buena obra, que revela a un excelente vate y pone ante la faz del mundo la monstruosidad de su caso.

FRANCO, HITLER Y LOS ALIADOS, de E. N. Dzelepy (Ediciones Políticas, Bruselas). En esta sustanciosa obra, su autor explica porqué Franco ha sobrevivido a la desaparición de los dictadores, sus cómplices, y habla de las fuentes de la «guerra fría» y de la NATO. Los grandes países democráticos -según se demuestra aquí una vez más- no supieron comprender la significación de la guerra civil española, y luego han persistido en el error a lo largo del tiempo. El árbol no les ha dejado ver el bosque. Bueno es que de vez en cuando se pongan de manifiesto las consecuencias de este gravísimo error, que de manera tan determinante ha influido en la marcha de los acontecimientos políticos de nuestro tiempo.

GLORIA INCIERTA, de Joan Sales (ed. Gallimard) traducción francesa de Bernard Lesfargues. El autor estuvo exilado primero en Francia y luego en América, y al volver a España en 1951 escribió esta obra en la que describe la aventura espiritual que fue la guerra civil española, una guerra en la que «los hombres estaban situados ante la necesidad de dar un sentido a la vida, aunque carecieran de armas y de directivas». Ante la confusión y las indecisiones de unos y otros, se alza el ejemplo del protagonista, de soleras el irreductible, con el insólito orgullo del que no transige.

El traductor dice de Joan Sales que, a través de su obra, aparece «como un vencido que hace confiar en la victoria».

Al señalar la aparición de Gloria incierta en edición francesa con el texto íntegro conviene hacer constar que en la edición original de lengua catalana publicada anteriormente en Barcelona la censura lo amputó de una tercera parte.

EL ROMANCERO DE LA RESISTENCIA ESPAÑOLA, de Darío Puccini (ed. Maspero) contiene un centenar de poemas escritos entre 1936 y 1959, en diversos países del mundo y en distintas lenguas, inspirados en la guerra civil española. El romancero de la resistencia española, cuidadosamente seleccionado por Puccini, es una demostración más de cómo la intelectualidad de nuestra época vibró al conjuro del drama de los españoles que lucharon por hacer avanzar el país en el camino de la libertad y del progreso, contra la arremetida de quienes se obstinaron -con la ayuda extranjera- en volverlo a tiempos pretéritos. En esta antología figuran los nombres de Supervielle, de Aragón, de Eluard, y de Bretch junto a los de Antonio Machado y Miguel Hernández.

Los poemas reunidos en este Romancero aparecen en la versión original y en traducción francesa.

Ilustración

EN GRANADA; SIGUIENDO A GARCÍA LORCA, de Claude Couffon (ed. Seghers). Si incluimos esta obra de Couffon entre las inspiradas en la guerra civil española es porque no se trata tan sólo de una de las biografías más completas de Federico si no también porque el autor ha ido a Granada repetidas veces con el propósito de hallar la versión verídica del asesinato del gran poeta. Esta parte, con ser todo el libro de gran interés, es la más importante del volumen. Couffon, pacientemente, ha interrogado a cuantas personas en Granada podían tener impresiones personales y directas del crimen que privó a España de uno de sus más grandes poetas cuando estaba en el momento de su más fecunda sazón. Obra fervorosa, homenaje de admiración, de amistad y de solidaridad, el libro de Claude Couffon es una valiosa aportación al establecimiento de la verdad en un asunto que se ha querido embrollar deliberadamente con la peor de las maldades.

LE PALACE, de Claude Simon (editions de Minuit). Se dijo de este libro que formaba parte de la serie infinita que ha inspirado la guerra civil española, y acometimos su lectura con ímpetu. En las primeras páginas, en efecto, el autor encierra a cuatro personajes en una habitación de un hotel barcelonés, donde cambian sus impresiones de voluntarios internacionales a favor de la República. Uno de ellos, italiano, salta de pronto a la narración de un crimen que cometiera antaño en un restaurant parisién, y luego se pierde, a fuerza de dar saltos, en una serie de acciones personales, alejándose cada vez más de la guerra de España. El autor se despega del tema con un desparpajo sorprendente. Y lo peor es que escribe en párrafos de una longitud desmesurada y abrumadora, que cuando menos tienen un promedio de cuatro o cinco páginas.

A pesar de mi voluntad de no tener complejos, acabé por aceptar la posibilidad de ser incapaz de comprender la obra ni mucho menos discernir que relación podía tener con la guerra civil española. Afortunadamente, Robert Escarpit, profesor de universidad y crítico literario de Le canard enchaîné, vino a tranquilizarme al confesar que no había podido desentrañar la esencia de Le Palace. Respiré. No era yo solo el que no entendió esta novela de Claude Simon, que algunos críticos, por lo visto más perspicaces, han calificado de obra maestra e incluido entre las obras inspiradas en la guerra civil española.

ENCRUCIJADAS, de Virgilio Botella Pastor, es el tercer volumen de una serie de novelas que trazan un panorama de la guerra civil y del exilio. El autor combina con habilidad la realidad y la fantasía. Mejor dicho, sobre un fondo real en el que se evocan acontecimientos históricos, mueve unos personajes más o menos verídicos que dan a la narración un vivo sentido novelesco. Procedimiento técnico que encierra grandes dificultades, pero que Botella emplea con destreza. Los tipos se perfilan mediante anécdotas llenas de interés. La descripción de los acontecimientos está hecha con la relativa objetividad de quien escribe sin olvidar su convencimiento republicano. A mí, por coincidencia ideológica, me parece justa su visión política. Los discrepantes tienen pocos motivos para reprochar al autor una posición sectaria.

La acción novelesca que informa las obras de Botella llega en Encrucijadas al momento en que al «refugiado» se le abren acogedoras las puertas de México. Es decir, cuando tras la amargura de la derrota, el dolor del éxodo, y la incertidumbre de la arribada forzosa a Francia, México pone en su vida la esperanza de un porvenir feliz, que sólo teñirá de gris la melancólica lejanía de la patria perdida.

Tengo noticias fidedignas de que las novelas de Botella, por su valor documental han suscitado un gran interés en la juventud española a través de los ejemplares que han llegado clandestinamente al «interior».

BRAULIO SOLSONA




ArribaAbajoFrançois Mauriac comenta el caso Grimau

François Mauriac


François Mauriac, el gran escritor católico, Premio Nobel, ha publicado en el semanario Le Figaro Litteraire del 4 de mayo, en la sección fija titulada «Le bloc-note de François Mauriac», el comentario que insertamos, traducido, a continuación.

«Me niego obstinadamente a dictar el párrafo que el periódico me pide después de la ejecución de Julián Grimau. No valdría la pena, después de haber vivido tanto, tener que escribir contra su voluntad, aunque sea una línea. No es que esta ejecución no me cause horror. Yo pienso hoy del general Franco lo que pensaba en la época de Guernica. Pero sin que haya necesidad de evocar los procesos de Moscú, os recuerdo que sois vosotros, los comunistas, los que habéis entregado a Franco el pueblo español, y que sois vosotros, valerosos hombres de la izquierda francesa, cuando el Frente Popular era el dueño del país, los que habéis dejado que el crimen se realizara. Nunca mejor que en ese momento habéis sido más fieles a vuestra vocación de ejecutores de las voluntades de la derecha.

»Cierto, fueron los soldados de Mussolini y los Messerschmitt de Adolf Hitler los que permitieron a los generales españoles estrangular a la República. Esto no impide que el triunfo se logró con la complicidad de Stalin, la del SFIO y la de los radicales-socialistas franceses. Vuelvo a abrir La Grande Trahison5 (publicada por Fasquelle hace diez años), la requisitoria de Jesús Hernández, antiguo ministro de la República española, antiguo miembro del ejecutivo del Komintern. He vivido lo bastante cerca de los acontecimientos para saber que su testimonio es verídico. "Viendo los jugadores rivales -escribe- dispuestos a hacer saltar la Banca, la URSS decidió utilizarnos como moneda de cambio en la partida internacional, a fin de salvar su propia bolsa...". Sí, el pueblo español ha sido traicionado y abandonado, y entregado por nosotros todos, comunistas, socialistas, católicos. Si no hubiese habido un Maritain, un Bernanos, yo mismo y algunos otros... Es el momento de mi vida del que me avergüenzo menos.

»Después de la ejecución de Julián Grimau, en lugar de gritar, haríais mejor respondiendo con precisión a esos jueces y recordarles porqué no son justicieros. Julián Grimau había sido inspector de la Brigada de investigación criminal en Madrid; la acusación ha creído poder cargarle todos los crímenes. ¡Como si las medidas tomadas por ese funcionario del gobierno legítimo no hubieran respondido a un motín de generales apoyado por la Italia fascista y la Alemania nazi! ¡Si alguna vez un gobierno estuvo en estado de legítima defensa, ese fue el de la República española! Pero, como era de esperar, se ha encontrado un compañero, en Combat, para compararlo al atentado a mano armada de Bastien-Thierry contra el jefe del Estado.

»Que Franco, responsable ante Dios y ante la historia del crimen innumerable y multiforme que contiene el nombre de Guernica, y que Picasso ha fijado en la tela, para siempre, que Franco no haya concedido la gracia, después de veinticinco años, a un servidor de la República, me indigna, pero me niego a gritar con esas multitudes ciegas cuyos jefes se substraerán hoy como se han substraído siempre».






ArribaAbajoSin permiso de la censura

Información de nuestro corresponsal en España


Crisis de régimen

Estos días se vuelve a hablar de crisis. Que si Solís está «gastado», que si Ullastres y Navarro lo están más, que Iturmendi y Cánovas no «pintan» ya nada... Y hasta se insinúa la sustitución de Castiella. Sin embargo, no les falta razón a algunos portavoces oficiosos al asegurar que el Caudillo abrirá y cerrará cuando estime oportuno ese género de crisis. La ronda de los ministros y de sus grupitos políticos en torno a El Pardo dura desde que el Caudillo licenció de un plumazo, en 1942, a Serrano Súñer y Varela, por no decir desde antes.

Entonces ¿no se puede hablar de crisis? Claro que sí, y con mayor razón que nunca. Pero no de crisis pequeñita, de cambiar ministros para seguir tirando, especie de tónico que el régimen se inyecta de vez en cuando. Hay crisis de fondo, de régimen. No ha empezado ayer, porque ese fenómeno histórico de la carencia de recursos de un sistema para hacer frente a la situación general no se presenta en cuatro días. Dentro de un siglo, los historiadores señalarán sus comienzos, probablemente, hacia 1956 y su planteamiento radical a partir de 1962. Las contradicciones y disputas entre ministros y grupos que circulan por las avenidas del poder han superado ya la fase anecdótica y son reflejos de fisuras hondas en el bloque que ejerce el citado poder desde hace un cuarto de siglo. No hay que ser ningún vidente para prever que esas fisuras son las que constituyen, en el noventa y nueve por ciento de los casos, la antesala de la desintegración.

¿Cómo se presenta hoy este fenómeno dentro del Gobierno y fuera de él pero siempre dentro del régimen? Intentemos una enumeración de fenómenos, que dista mucho de ser exhaustiva.

1.º Las contrariedades económicas han enfrentado a los ministros «económicos» con los «sociales», a los militares y conservadores con los sindicalistas, falangistas y cristianos con preocupación social, a la mayoría de los monárquicos -vinculada a la aristocracia- con los tecnócratas y con los sectores «sociales» ya indicados. Sus disputas se enzarzan a través de una multiplicidad de problemas entre los que descuellan el Mercado Común, la orientación del Plan de desarrollo, la política de salarios, el temor de inflación, etc.

2.º El debate sobre presidencialismo y monarquía refleja otra manera de expresar los puntos de vista opuestos de los citados grupos.

3.º Dentro del «Movimiento» el empujón dado por los falangistas «puros», cuyas causas son muy complejas, puede crear un comienzo de cisma engarzado a puntos de vista diferentes sobre la cuestión social.

4.º Las ambiciones de los políticos y grupos que quieren subsistir cuando Franco desaparezca, chocan con los cavernícolas clásicos que no ven más allá de su mantenimiento actual por la fuerza. En esta pugna se refleja el inmenso deseo de libertades y garantías compartido por la mayoría de los españoles.

5.º En fin, las dificultades diplomáticas crecientes, oponen también a hombres y grupos, según que su posición sea la ductilidad o la de «mantenella y no enmendalla».

El repertorio de disensiones

Una serie de hechos recientes actualiza este repertorio de disensiones. En primer lugar, el proyecto de ley sobre creación del juzgado y Tribunal de Orden Público, retroceso del poder después de la indignación universal y nacional producida por el asesinato «legal» de Julián Grimau. Los políticos que quieren contar con los abogados, con los intelectuales y, al mismo tiempo, hacerse pasar en Occidente por gentes civilizadas, apoyan la medida. Son muchos y no vale la pena nombrarlos, por de sobra conocidos. Frente a ellos se indignan un Alonso Vega y con él, algunos cuantos generales que ya pasaron de la sesentena. No queda ahí la cosa. Ese proyecto de ley es un triunfo sin equívocos de la oposición moderada demócrata-cristiana particularmente personalizada en el Sr. Ruiz-Giménez, que había defendido públicamente ese criterio, en el decano del Colegio de Abogados de Barcelona, etc. Y está dado bajo la presión -entre otras- de la jerarquía eclesiástica. Pero no parecen fiarse mucho en los medios católicos de la buena voluntad del Caudillo y sus colaboradores para aplicar sus propias leyes, por cuanto un reciente editorial de Ecclesia, después de felicitarse de la derogación de las leyes de excepción de 1.º de marzo de 1940 y del art. 2.º del Decreto de 21 de septiembre de 1960 (con la consiguiente desaparición de la monstruosa identidad de cualquier acto de oposición política al delito de rebelión militar), parece temer que, en la práctica, no se utilice el portillo aun abierto de «delitos de terrorismo» para perpetuar el ejercicio de la jurisdicción castrense de excepción. Dice así, el órgano central de la Acción Católica:

«Pero, eso sí, es también necesario, por tratarse de excepción, que la delimitación de competencias sea muy concreta y clara y, ni que decir tiene, que el procedimiento en una y otra ofrezca las máximas garantías de defensa de los encartados. Así lo exigen el principio de igualdad de todos los ciudadanos ante la Ley, el de independencia del poder judicial respecto del ejecutivo, y las tendencias más razonables en Derecho penal hacia la benignidad y hacia mayores garantías formales en el proceso».



La farsa de la «liberalización» y el impulso nacional

Conviene señalar que la farsa de la «liberalización» (cuya falacia, mil veces demostrada, lo ha sido una vez más con la negativa a esta apertura hecha por el personaje «opusdeísta», Vicente Marrero, desde Punta Europa) refleja, sin embargo, un impulso nacional, que recorre todas las clases sociales y todos los sectores políticos desde el centro-derecha hasta gran parte de la extrema izquierda. Ese sentimiento se expresa por diversas formas. Estos últimos días lo ha sido por la conferencia dada en la Cámara de Comercio, bajo el patrocinio de la Asociación Española de Cooperación Europea (cuyos dirigentes fueron sancionados cuando la reunión de Munich), por el catedrático Sr. Jiménez de Parga. Éste, partiendo de la encíclica Pacem in Terris, ha explicado, entre grandes aplausos, que la única solución cristiana es que las libertades estén garantizadas y que los gobernantes sean elegidos por todos los ciudadanos.

La tendencia liberal se acusa igualmente en la sentencia que acaba de pronunciar la Sala Cuarta del Tribunal Supremo en la causa de recurso interpuesta por el periodista sevillano, corresponsal de Pueblo, Sr. Benítez Salvatierra, que firma con el seudónimo de «César del Arco». No sé si los lectores recordarán que cuando hace algo más de un año se produjeron las catastróficas inundaciones de Sevilla, ese periodista se atrevió a denunciar la responsabilidad de aquel Ayuntamiento por imprevisión e incuria. El gobernador civil de Sevilla lo multó con 25.000 ptas. El periodista intentó en vano el recurso de súplica y también el de alzada ante el ministro de la Gobernación (a buena parte fue). Entonces decidió interponer recurso contencioso-administrativo. Y ahora, el Supremo falla, declarando su incompetencia en el fondo, pero también la de los organismos del ministerio de la Gobernación, cuyas sanciones quedan anuladas.

Sin duda, el Supremo cede porque se trata de una cuestión de escaso alcance político; pero que el hecho se produzca es significativo, no de una «buena voluntad» de las autoridades de ningún orden en la que estamos lejos de creer, sino del peso creciente de la opinión liberal.

Fisura de otra clase es la abierta por los falangistas que se enfrentan con el régimen argumentando que han sido traicionados los principios que dieron nacimiento a su partido. Esta corriente ha logrado apuntarse un tanto considerable, con el mitin dado el pasado jueves, día 23, en el teatro María Guerrero, organizado por el Círculo doctrinal José Antonio y la Asociación de antiguos miembros del Frente de juventudes.

Falange critica al Régimen

Más de 2000 personas se acomodaron mal que bien en el local cuyo aforo es de 1500 y muchas fueron las que quedaron en la calle. En la sala no había jerarcas ni personalidades falangistas, con la sola excepción de Fernández Cuesta que se sentó en una de las butacas de primera fila del patio. Habló primero el obrero del «Metro», don Gaspar Ledesma, que hizo las críticas habituales al «capitalismo» en el estilo falangista. Luego intervino don Juan Pablo Asensio, técnico de la RENFE, que atacó a las Cámaras patronales que existen con independencia de los sindicatos. Pidió que, lo mismo que se hace la concentración parcelaria, se repartan los latifundios y añadió: «Esos campesinos son en gran mayoría los trabajadores españoles que en la amargura de los destierros laborales en el extranjero, fortalecen con sus ahorros la economía española (alusión a la balanza de pagos), mientras el capitalismo, a la menor coyuntura difícil, sitúa sus fondos en los Bancos suizos». Criticó también la poca difusión que tienen en España las encíclicas Mater et Magistra y Pacem in Terris (supongo que se referiría a poca difusión en los medios oficiales y falangistas, pues jamás encíclica alguna tuvo mayor difusión en los medios obreros e intelectuales en general del país).

El plato fuerte del acto estuvo a cargo de don Manuel Cantarero del Castillo (periodista), que comenzó criticando violentamente a «la gran oligarquía capitalista» y diciendo que «es inútil que se niegue la lucha de clases si el «status» en que las mismas encuentran sus intereses en contradicción, enfrentados, no es alterado convenientemente».

Añadió, en otro párrafo:

«El capital sin trabajo no representa nada ni puede alcanzar ningún objetivo. El trabajo sin capital, puede, en cambio, llegar a alcanzar, por una sobretasa de esfuerzos, los mismos fines que conjuntado con el capital...».

«... La Patria que merece que se dé todo por ella no puede ser, y así lo sabe bien el pueblo, la Patria del privilegio de unos cuantos, sino la Patria del esfuerzo de todos».



Hubo cánticos, entusiasmo, himnos... ni un solo viva a Franco ni a nadie del Gobierno. La prensa del «Movimiento» ha dado cuenta del acto, evitando publicar los trozos violentos de los discursos.

En estos medios de Falange se habla de la organización que van teniendo en todo el país. Sobre este particular conviene ser bastante reservados, sobre todo respecto a su posible influencia en los medios populares. El hecho queda ahí, como una prueba más de la desintegración, y si le he concedido cierta extensión es porque se trata del asunto más comentado esta semana en los corrillos madrileños.

Sin duda, la presión de este grupo es una de las razones que hacen temer a los dirigentes del Movimiento y de la Organización Sindical un desbordamiento. Pero temen más al empuje conjugado de las organizaciones obreras católicas y de los grupos sindicales de izquierda, es decir, al conjunto de fuerzas que reclaman la libertad de asociación sindical, reivindicaciones precisas de carácter económico y, en suma, el derecho de los obreros a tener sus organizaciones propias y a expresar sin cortapisas su criterio.

Elecciones sindicales y problemas económicos

Las elecciones sindicales van a comenzar la semana entrante. Solís recorre varias regiones y se esfuerza en declarar que serán absolutamente libres: «Vais a elegir a quien os venga en gana... Yo os garantizo que estamos dispuestos a repetir veinte veces, si hiciera falta, cualquier elección, cuando veamos que en ella ha existido algo contrario a la libertad y a la pureza», ha declarado en la Casa Sindical de Sagunto. Es aventurado vaticinar sobre la posible pureza de estas elecciones. Tampoco -y el lector lo sabe ya- podremos conocer sus resultados inmediatamente, como cuando se trata de elecciones libres de verdad y el candidato no tiene por qué ocultar su color. Se sabrá, sin embargo, más adelante, y, sobre todo, puede aplicarse a este caso aquello de: «Por sus actos los conoceréis».

Ilustración

De lo sindical llegamos a lo económico, aspectos estrechamente unidos. El problema del nivel de vida sigue en pie: se anuncian huelgas parciales en algunas fábricas del País Vasco, entre ellas «La Papelera Española»; el contrato colectivo que se ha firmado para la metalurgia guipuzcoana, aunque contiene algunas mejoras, no ha satisfecho a los trabajadores que reclamaban la escala móvil (principio adoptado por las Secciones sociales de la Organización Sindical, pero que sus funcionarios no defienden al discutir las convenciones). Pero donde se estima que hay mayor agitación es en el campo andaluz y no parece exagerado prever que en el próximo mes con motivo de la siega, se planteen movimientos sociales de cierto alcance.

No es en esto en lo que piensan los Srs. Ullastres, Navarro, López Bravo y Rodó, que ya se lo dejan a sus colegas Solís y Romeo. Piensan ellos en las dificultades para poner en marcha el Plan de desarrollo. Una de las condiciones para este plan es el incremento del comercio exterior y hasta ahora no se ven posibilidades de hacerlo. Ullastres fue a la reunión del GATT y comenzó negándose a rebajar aranceles aduaneros. Luego, cuando vio las de perder (quedar al margen) no tuvo más remedio que aceptar. Falta saber ahora cual será la reacción del sector empresarial perjudicado. Pero es que si no se hace así no habría manera alguna de colocar las naranjas, el aceite, los vinos y las piritas.

El desgaste político a que están sometidos ministros como Ullastres y altos cargos como López Rodó, perjudica sin duda al grupo integrista de «Opus Dei», pero éste intentará desquitarse por otra de sus infiltraciones. Además, el «Opus Dei» tiene ahora otra fuente de preocupación: la creación de una Ciudad Universitaria de la Compañía de Jesús en Guipúzcoa, cuya primera piedra ha sido puesta por el Nuncio.

Ofensiva diplomática frente a las negociaciones con los EU

De intento hemos dejado para el final el quebradero de cabeza de la diplomacia española: se trata, como ustedes se figuran, de la negociación con Estados Unidos. Están descontentos todos, desde El Pardo hasta el Palacio de Santa Cruz; descontentos, pero no desesperados. Se sabe que Garrigues no trajo nada nuevo. Aquí se insiste en la necesidad de obtener ventajas políticas, militares y económicas superiores a las que representaban los tratados de 1953. En esta misma semana parece iniciar una nueva ofensiva diplomática para obtener sus fines. He aquí sus nuevos argumentos: Italia queda descalificada por «sospechosa» después de las recientes elecciones en aquel país; con Francia no cabe contar. La única garantía es España, no solamente con la base de La Rota, sino con los puertos de Melilla y Ceuta que ahora ofrece Franco (con lo cual «mata dos pájaros de un tiro», paralizando así las posibles reivindicaciones marroquíes). Militares y diplomáticos insisten aquí en que el Estado Mayor norteamericano tiene verdadero interés por La Rota.

La nota soviética

En estas condiciones llega a Madrid (por intermedio de su embajador en Francia) el día 22 la nota soviética proponiendo la conversión del Mediterráneo en zona sin armas nucleares. El Gobierno español se apresura a hacerla pública por la oficina de información del Ministerio de Asuntos extranjeros, a las veinticuatro horas de recibirla. Comienza la especulación del Ministerio de Asuntos Exteriores, comparando textos de la nota rusa con un artículo precedente de dicho diario, con el transparente propósito de resaltar los peligros que España contrae por su cooperación militar con Estados Unidos. Y sigue la racha: Ya publica otro artículo, que se atribuye a un alto personaje del Ministerio de Asuntos Exteriores, donde se comenta la nota, relacionándola con las conversaciones entre Estados Unidos y la U. Soviética, cuyo contenido ignora España. La consecuencia es que para correr los riesgos de una alianza hay que tener el derecho a ser consultado y a ser un verdadero aliado. La tesis es conocida; lo más probable es que el Gobierno español no piensa obtener todo lo que pide sino algo; y lo que es seguro es que de ningún modo aceptaría la proposición rusa.

Pero le conviene entretener los equívocos. No es una casualidad que, al mismo tiempo, el domingo pasado, el vicesecretario general del Movimiento, Sr. Herrero Tejedor, haya pronunciado un extraño discurso en Bilbao. En él ha dicho: «Nuestra posición es distinta de la de los bloques en tensión y no es tampoco neutralista». Rechazó el calificativo de fascista y totalitario para el Estado español y afirmó que España no puede quedar aislada en un mundo cuya situación internacional es muy distinta a la de antes de la guerra».

La crisis no será mañana pero la oposición crece

El Caudillo ha hablado de estos asuntos con Salazar, en su reunión de Mérida, pero sus relaciones con Portugal podrían verse sometidas, en plazo breve, a una dura prueba. Observadores oficiosos que había en la Conferencia africana de Addis Abeba, han traído la impresión de que una ofensiva militar contra Portugal en Angola se aproxima. Salazar ha pedido ayuda una vez más, a su consignatario del «Pacto Ibérico», pero el consignatario no parece muy decidido a comprometerse en una aventura cuyo resultado negativo para el régimen de Lisboa parece claro incluso en los medios oficiales de Madrid.

Naturalmente, y con esto volvemos a nuestro tema central, no todos los sectores gubernamentales tienen el mismo juicio sobre la acción diplomática a llevar. Y algunos comprenden que no habrá, a la larga, política internacional sostenible, si no hay modificaciones en el interior.

Se insiste en hablar de crisis ministerial, lo que no quiere decir que sea para mañana. La inquietud en los medios más cercanos a Franco no parece que sea la determinante, pero sí las discordias surgidas en el seno del Gobierno entre los ministros del sector social y del sector económico. La crisis puede ser mañana, pero no olvidemos que Franco pesa más que todos sus ministros. Es él solo el que toma decisiones y es todo hoy, aunque puede ser nada mañana, ese mañana para el que aguzan su ingenio y afilan sus armas tantos falangistas o neofalangistas, «laboristas», «presidencialistas», social-cristianos, monárquicos de caleidoscópicas gamas, espadones cerriles y abogados brillantes... todos los que formaron parte del «sindicato de vencedores de 1939», hoy en desintegración. Porque, frente a esa abigarrada mezcolanza que se agita, crece, a despecho de violencias y dificultades, la gran oposición de todos los españoles, la que no pasa por éste o aquel partido político, la que comprende a todos los que aspiran a algo tan simple como vivir en libertad. Hoy hemos hablado del edificio que se resquebraja, porque sus crujidos son más espectaculares que la acción callada de la oposición. Pero, a fin de cuentas, no hay porvenir de España sin contar con ella.

TELMO LORENZO

Madrid, 28 de mayo de 1963






ArribaAbajoEditorial

Problema insoluble


Desde que se instaló la Administración Kennedy, el gobierno franquista ha ido iniciando una serie de tímidos proyectos conducentes a dar la impresión de que el sistema perseguía una cierta flexibilidad. Así ha ido pasando el tiempo con esperanzas de tantos en una liberalización del régimen español como influencia de la Administración democrática de los Estados Unidos, fundada en el lógico razonamiento de que la renovación de los Acuerdos con el equipo democrático, obligaría al general Franco a suavizar su sistema, o mejor dicho, a aflojar las riendas con las que conduce al pueblo español.

En abril de 1962, como respuesta a las huelgas del norte de España, en la que los trabajadores reclamaban un salario vital, el general Franco declaró el «estado de excepción», lo que significaba -como se comprobó- que todo movimiento colectivo sería reprimido por la fuerza. Las fuerzas armadas fueron enviadas a las provincias de Asturias, Vizcaya y Guipúzcoa y se deportaron a gran número de trabajadores.

En septiembre se modificó el Gobierno, nombrándose un vicepresidente, el general Muñoz Grandes, y un nuevo ministro de Información, Sr. Fraga Iribarne, nombramientos que fueron señalados como avances en el terreno «liberal» no tanto por lo que el nombramiento del general Muñoz Grandes evocaba, sino por la aureola de «liberal» de que venía adornado el nuevo ministro de Información. Esa modificación del Gobierno fue consecuencia de las huelgas, y forzada por la situación social, como lo fueron las concesiones otorgadas a los trabajadores en aquella fecha.

En junio de ese mismo año se celebró en Munich un Congreso del Movimiento Europeo, cuya finalidad era la reconciliación de los españoles del interior y de la emigración y, como dijo Madariaga, la de «otear juntos el camino que nos lleve juntos a la tierra y a la libertad». Pues bien, el Gobierno español, que había concedido los pasaportes a la mayoría de los congresistas y estaba al tanto de la finalidad del viaje, reaccionó después de celebrado el Congreso publicando un decreto-ley suspendiendo por dos años el artículo 14 del Fuero de los Españoles, que garantiza la libertad de residencia dentro del territorio. Como consecuencia se obligó al exilio a los más destacados españoles de los que asistieron a la reunión y otros fueron deportados.

Sigamos la historia de la «liberalización» del régimen. Mientras que se pretendía forzar la mano a las Secretarías competentes de la Administración americana para la renovación de los acuerdos y se sostenía el doble juego con la carta francesa, se hizo marchar el proceso Grimau, que ha llevado al mundo el estupor y la indignación por el monstruoso atropello de la justicia, humana y de las leyes internacionales. Claro que todos los actos, desorbitados o no, de un gobierno tienen sus causas y persiguen unas finalidades, pero éste ha ido más lejos de lo previsto y ha obligado al Gobierno, arrastrado por la reacción internacional y por el disgusto de ciertos sectores españoles-Iglesia, estudiantes e intelectuales y algunas inquietudes entre los militares a adoptar resoluciones para fortalecer su prestigio.

Del lado internacional la reacción fue tan intensa y rápida que en pocos días se organizó y se celebró -el 4 y 5 de mayo- en París, con representantes de los más diversos sectores de la opinión europea, la Conferencia de Europa Occidental por España, que ha dado la voz de alarma ante el nuevo y escandaloso ataque del régimen franquista a los principios de la civilización moderna y ha solicitado de las Naciones Unidas que introduzca en el orden del día de su próxima Asamblea General el examen del problema español. Esta Conferencia se venía anunciando desde el día siguiente de la ejecución de Grimau. El Gobierno español anunció el día 3, después de celebrado el Consejo de Ministros, un proyecto de ley por el que se instituye una nueva jurisdicción civil; es decir, que se van a sustraer a la jurisdicción militar algunos delitos de los que venía entendiendo hasta ahora. Por el momento se ignora el alcance del proyecto y no habrá que abrigar demasiadas esperanzas, si es que el proyecto llega a ser ley, en que se aplique. Los periódicos españoles publicaban la noticia el día 4, el mismo día en que se celebraba la Conferencia Europea. Es obvio que, a pesar de los actos continuados que afirman la línea represiva del sistema franquista, el Gobierno trata de presentarse con el disfraz de «europeo».

Si hemos señalado estos actos del Gobierno español, conocidos, pero quizá olvidados algunos, es para demostrar que todas las medidas de «liberalización» que se proclaman son ficticias, no pueden operar y no lo pueden porque la base de la dictadura, su razón de ser, es la opresión, el silencio y el fraude. Cada acto que el Gobierno exhibe como un proceso de su viejo sistema va seguido, a más o menos distancia, de otro que retrotrae su actuación a los tiempos más férreos del régimen. Es el eterno problema de las dictaduras, querer modificar sus métodos para tratar de encauzar la evolución social que los tiempos arrastran y estar en la imposibilidad de hacerlo, porque si esas modificaciones se implantaran realmente socavarían las bases mismas de la dictadura. Problema insoluble. Las dictaduras son esclavas de su sistema y caen con él. Sólo a la democracia le es dado el poder de la evolución.




ArribaResumen de noticias

El Departamento de Estado y la nota soviética

PARÍS, 24 mayo, Ibérica: -El periódico Le Figaro de ayer insertaba la siguiente noticia de su corresponsal en Washington: «El Departamento de Estado ha publicado, a propósito de la proposición soviética de "desnuclearización" del Mediterráneo, una declaración que dice "Lo que los Soviets proponen es la eliminación de nuestra potencia nuclear en el Mediterráneo, que constituye uno de los medios más eficaces de la OTAN para contestar a las amenazas soviéticas de utilizar sus propias armas nucleares contra los miembros de la Alianza Atlántica. Ni la Unión Soviética ni ningún otro país tienen nada que temer respecto a ninguna medida defensiva de los países de la OTAN. La URSS podría contribuir mejor a la causa de la paz adoptando una actitud positiva sobre el desarme y no enviando notas de propaganda y amenazas a sus pacíficos vecinos».

En nota separada, al pie de esta información, dice el citado periódico: «De otro lado, se anuncia oficialmente a Moscú que el Sr. Khroushtchev ha dirigido a España, por mediación de su embajador en París, una copia de su propuesta relativa al establecimiento de una zona "desnuclearizada" en el Mediterráneo».


El Gobierno español y la nota soviética

PARÍS, 24 mayo, Ibérica: -El periódico Le Figaro de hoy inserta, como continuación a su información de ayer, esta noticia procedente de su corresponsal en Madrid: «El ministro español de Asuntos Extranjeros estudia la nota soviética, enviada el martes al gobierno español, sobre la situación creada por la presencia en el Mediterráneo de submarinos armados de cohetes "Polaris"».

«Se indica en los medios diplomáticos que España está interesada especialmente por la cuestión planteada por la nota soviética. La base aereonaval de la Rota es, en efecto, la base más importante norteamericana de la región del Mediterráneo».


EU resistirá a las demandas españolas

Con el título que encabeza estas líneas, el New York Times del 9 de junio, inserta una crónica de Washington de su corresponsal, Tad Szulc, de la que reproducimos los siguientes párrafos:

«Los Estados Unidos tratan de que España pierda las esperanzas respecto a ampliar concesiones a cambio de la renovación del convenio de 1953 sobre el uso de las bases en su territorio.

»Algunas autoridades de la Administración indicaban hoy para la semana próxima la presentación de las peticiones de Madrid al Secretario de Estado Dean Rusk por el embajador español.

»Se cree que las demandas españolas están centradas en el deseo de entrar en la Organización Atlántica o, en última instancia, llegar a una alianza política completa con los Estados Unidos. España pretende también una ayuda adicional económica y militar».

«Esto implica un proceso de largas negociaciones. Los Estados Unidos no desean llegar demasiado pronto a una posición definitiva, basados en la teoría de que en los próximos dos años pueden realizarse grandes cambios tanto en la estrategia militar del Oeste como en la situación política interna de España.

»Las negociaciones han de considerar, además, el curso de las relaciones de los Estados Unidos y la defensa conjunta del Atlántico y del Mediterráneo en el futuro.

»En las relaciones con España los Estados Unidos creen que la situación no requiere ningún cambio en los acuerdos de 1953 y están en favor de una automática prolongación del pacto».




¿Negociaciones secretas entre España y Marruecos?

PARÍS, 16 mayo, Ibérica: -El diario Combat de ayer inserta la siguiente noticia:

«El periódico marroquí Al Tahrir, órgano del partido socialista de oposición, ha anunciado que se negocia en la actualidad con carácter secreto, un acuerdo entre España y Marruecos con vistas a la cesión de los territorios españoles de África Occidental Ifni, Seguit-Al Hamra y Río de Oro.

«Sigue diciendo el periódico que, a cambio de ello Marruecos aceptaría se mantuviera la soberanía española en Ceuta y Melilla, zona que ocupa España desde hace siglos. Señala que el acuerdo de cesión se anunciará públicamente, mientras que el relacionado con Ceuta y Melilla permanecerá secreto.

»Añade también el periódico que el acuerdo llevará una cláusula permitiendo a España participar en los proyectos de desarrollo económico en África Occidental. La posesión de los territorios citados le proporcionará a Marruecos la posesión de una costa de doble longitud de la que actualmente posee, o sea unos 2600 kilómetros y proporcionará al gobierno de Rabat un amplio territorio como avanzada hacia Mauritania».




Crisis en el consejo privado de Don Juan

MADRID, 2 junio, Ibérica: -El consejo privado de don Juan ha decidido suspender la publicación de su boletín, según fuentes bien informadas. Al parecer esta suspensión es provocada por la publicación de una declaración de los monárquicos, en el boletín del mes anterior, sin haber sido consultado con el consejo privado. La declaración, que ha sido distribuida a los agentes de prensa por el conde de Melgar y don Florentino Pérez Embid, protestaba contra las «tendencias presidencialistas» de ciertas fracciones del Movimiento falangista. Como es sabido esta tendencia es republicana.

Como consecuencia de esta declaración se ha celebrado una reunión extraordinaria del consejo privado.


Un proyecto de ley sobre tribunales

MADRID, 10 mayo, Ibérica: -El Consejo de ministros de la semana pasada aprobó un proyecto de ley por el cual se crea lo que llama dicho proyecto un «Tribunal de Orden Público». Ese proyecto no es cosa nueva, existía desde hace tiempo, pero es en estos momentos en los que se saca a luz. Según el texto del proyecto ese nuevo tribunal civil entenderá de los «crímenes políticos» tales como distribución de impresos subversivos, organización de huelgas, constitución de asociaciones ilegales, etc. Esos delitos eran juzgados, hasta aquí, por los tribunales militares, por la razón de que todos ellos eran tipificados como «delitos de rebelión militar».

Debemos recordar que desde febrero de este año han sido juzgados por tribunales militares de Madrid 120 españoles por delitos calificados de «rebelión militar», que no eran sino actividades estrictamente políticas encaminadas a la propaganda antifranquista.

Sin embargo, la justicia militar será competente para juzgar los actos políticos acompañados de violencias. Veremos en el futuro en qué queda la aplicación de la ley una vez aprobada por las «Cortes».


Entrevista Franco-Salazar

MADRID, 15 mayo, Ibérica: -Los dos dictadores ibéricos se han reunido en Mérida, en el Parador establecido por el turismo, pero que estaba rodeado por numerosas fuerzas de policía. La entrevista fue pedida por Franco y preparada hace ya un mes por el ministro Castiella en el viaje que realizó a Lisboa con esa finalidad y que no fue hecho público.

La entrevista ha durado dos días, y aunque no se han dado detalles sobre lo tratado por los dos dictadores, la presencia de los ministros de Relaciones Extranjeras de ambos países y la de los diplomáticos españoles Sr. Fredo, Director general de los asuntos norteamericanos y Sr. Ibáñez, Director general de asuntos africanos, muestra que esas largas conversaciones -las más largas celebradas entre ambos- han versado sobre las relaciones de los dos países con los Estados Unidos y sobre los problemas africanos españoles y portugueses. Se indica en los medios oficiales que la entrevista ha sido fría por la divergencia de ambos dictadores sobre la descolonización. Al parecer Franco, que lleva negociaciones con Rabat sobre las posesiones españolas en África, ha aconsejado a Salazar una cierta «flexibilidad» en el problema colonial.


El viaje del señor Garrigues

MADRID, 15 mayo, Ibérica: -El ABC de ayer, en una crónica enviada por su corresponsal en Washington, dice: «Aun cuando los Estados Unidos, no se comprometieron de una manera definida con el embajador español en las conversaciones celebradas por éste, la revista Newsweek de hoy, afirma que "Garrigues ha ido a Madrid con un mensaje personal del presidente Kennedy. En efecto -dice la prestigiosa revista-, Kennedy declaró que la Administración abriga los más cordiales sentimientos hacia España"».


El «mensaje» carece de fundamento

El Sr. Paul Hofmann, corresponsal del New York Times en Madrid, dice en el citado periódico:

«El general Franco, después de pescar en el norte, ha recibido al embajador español en los Estados Unidos Sr. Garrigues Díaz-Cañabate, el que le ha informado sobre la situación de las relaciones con los norteamericanos».

«Según se sabe de fuentes bien informadas las sugerencias españolas, según las cuales el embajador Sr. Garrigues iba a ser portador de un mensaje especial del presidente Kennedy, carece de fundamento. El Sr. Garrigues, sin embargo, habló durante una hora hace pocos días con el presidente Kennedy. Vio también al secretario de Defensa Mr. Robert McNamara y a otros altos funcionarios de la Administración norteamericana, antes de emprender su viaje».

«Se sabe que la responsabilidad de las conversaciones recaerán sobre el ministro de Asuntos Exteriores; Sr. Castiella. El capitán general y vicepresidente del Gobierno, Agustín Muñoz Grandes, ha tenido contactos preliminares con militares y diplomáticos norteamericanos».




Campaña contra un escritor español

MADRID, 15 mayo, 1963: -La prensa española, por inspiración directa del ministro de Información, ha desencadenado una campaña: contra el escritor español Jorge Semprún, que acaba de recibir el premio «Formentor». Con ese propósito no han titubeado en propagar la falsa noticia de que don Salvador de Madariaga había enviado un telegrama al jurado previniéndolo contra Semprún. Madariaga ha desmentido la noticia en toda la prensa europea y ha presentado una denuncia ante el juez de instrucción del Sena. Recordemos que el premio «Formentor» era adjudicado en años precedentes en España, en Baleares y que, como consecuencia de la cuestión surgida entre el ministro de Información Sr. Fraga y el editor italiano Sr. Einaudi por haber publicado éste un librito recogiendo canciones políticas españolas desde el tiempo de la República, el Sr. Einaudi, uno de los fundadores del premio «Formentor», anunció que el premio se retiraría de España y, en efecto, este año se ha reunido el jurado en Corfú, Grecia. Es de esperar que el periódico ABC rectifique la información sobre este asunto inserta en su número del 13 de este mes.


Medidas contra España

MADRID, 15 mayo, Ibérica: -De fuente fidedigna nos llega la noticia de que los ministros de los «SEIS» de la Comunidad Europea, reunidos en Bruselas, han acordado practicar medidas de retorsión contra España en respuesta a un alza de tarifas arancelarias. Independientemente de la cuestión económica, está claro que el «papel» Franco se cotiza menos en los medios europeos.


Tres estudiantes franceses serán juzgados

PARÍS, 3 junio, Ibérica: -Le Monde de ayer inserta la siguiente información de su corresponsal en Madrid:

«El consejo de guerra contra los jóvenes estudiantes franceses acusados de actos de terrorismo, se celebrará la semana próxima. Las penas solicitadas por el fiscal son: dos penas de 10 años cada una para Alain Pecunia, que tiene 17 años y que prepara su bachillerato; una pena de 30 años para Bernard Ferry (19 años de edad), estudiantes de Bellas Artes y una pena de 15 años para Guy Batoux (tiene 20 años de edad). Éste último inculpado será defendido por el capitán Alejandro Rebollo, que hizo una brillante defensa en el proceso de Julián Grimau».




Una nota a los corresponsales de prensa

MADRID, 10 mayo, Ibérica: -Ha sido distribuida una nota, entre los corresponsales de prensa -que se supone procede de los medios del Opus Dei- en la que se trata de descargar toda responsabilidad en la ejecución de Grimau a los que llama la nota «ministros católicos». (La creencia general era que todos los ministros franquistas lo eran). «La ejecución de Julián Grimau -dice la nota- ha sido un acto personal realizado por el Caudillo... Los ministros católicos pensaron, por un instante, en presentar su dimisión, pero después de haber consultado a los grupos que los respaldan decidieron continuar... Han preferido pasar por culpables e intentar salvar lo que sea salvable».

En resumen, se intenta presentar a la opinión la imagen deformada de unos ministros que discrepan de Franco y le apoyan al mismo tiempo.


Ullastres y las tarifas arancelarias

MADRID, 22 mayo, Ibérica: -El señor Ullastres fue a Ginebra a la reunión del GATT. A su regreso declaró (esto fue el viernes) que las reducciones arancelarias que se le pedían a España, no podían llevarse a cabo, pues las rebajas sobre productos industriales perjudicaban a España y no había, en contrapartida, rebajas en otros países a la entrada de productos agrícolas, que es lo que pudiera interesar a España.

Sin embargo, el lunes nos hemos quedado sorprendidos con la noticia de que España ha aceptado una serie de rebajas arancelarias para ser admitida en el GATT. Se trata de presentar el arreglo como un triunfo, pero en realidad es lo contrario; si no se aceptaba eso la situación del comercio exterior habría sido gravísima. Esto no obstante, las relaciones comerciales con el Mercado Común presentan las mismas dificultades.


La crisis ministerial

PARÍS, 30 mayo, Ibérica: -El periódico Le Figaro del 28 y L'Aurore de ayer, comentan, el primero en una crónica de su corresponsal en Madrid, Guilleme-Brulon, y el segundo, en un artículo sin firma, la noticia de una próxima reforma del Gobierno franquista. Damos de esas dos informaciones los extractos siguientes:

De la crónica de Le Figaro son los párrafos siguientes:

«No era necesario para esperar el paso de poderes de los militares a los civiles en materia de jurisdicción política para comprobar las divergencias en el mismo seno del "movimiento". Bajo el subtítulo "Despertar falangista y... monárquico" se dice:

"1.º El Ejército, cuya disciplina no puede estar en duda, ha interpretado, al menos en sus filas más antiguas, desfavorablemente el comunicado del 4 de mayo...

2.º Los ministros jóvenes del nuevo equipo han sufrido un golpe por la campaña del extranjero contra España...

3.º La Iglesia, que observa desde algún tiempo un neutralismo resuelto, a pesar de su unión con el régimen, ha reaccionado contra una ejecución ordenada algunos días después de la publicación de la encíclica Pacem in Terris...

4.º Los monárquicos han comenzado una campaña de conferencias para recordar a todos, que en el seno del Movimiento tienen tendencia a olvidar, que el principio de la realeza, que está inscrito en la Constitución, es la sola posibilidad de preservar una unidad amenazada.

5.º Los elementos izquierdistas de Falange juegan desesperadamente la carta de una República presidencialista"».



El periódico L'Aurore, abundando en el mismo criterio de Le Figaro, dice:

«Según ciertos observadores, el Caudillo se ve obligado a dar satisfacción a toda clase de descontentos: los falangistas, los monárquicos, los liberales, la Iglesia, y hasta en el Ejército mismo, el más sólido pilar del Caudillo, aparecen síntomas de división.

»En verdad la modificación de la que se habla será, sin duda, limitada, tendría por objeto, sobre todo arreglar las discordias surgidas en el seno del gabinete».




La llamada a la guerra de Ben Bella

PARÍS, 25 mayo, Ibérica: -Bajo el título «Llamada de Ben Bella a la guerra para libertad de Angola, África del Sur y Mozambique», el diario L'Aurore publica hoy una amplia información de la Conferencia de Adis Abeba, a la que pertenecen los siguientes párrafos:

«Ben Bella se expresó en francés. Se ha situado como campeón de la descolonización heroica y acelerada, proclamando: "¡Antes que el banco de desarrollo, es el banco de sangre que es necesario crear! ¡Se necesita derramar sangre en los territorios oprimidos para participar a su liberación!".

»No tenemos derecho a pensar ni a comer cuando la gente cae en Angola, en Mozambique y en África del Sur -continuó Ben Bella- exhortando a los africanos a morir un poco y aun a morir completamente, para que la unidad africana no sea una palabra vana», añadiendo que «diez mil voluntarios argelinos están esperando en Argelia poder ir a combatir en Angola contra los portugueses».

»Ben Bella fue muy aplaudido, pero se mostró menos violento y casi conciliador cuando abordó el problema de la unidad africana».




Conferencia pro España

PARÍS, 13 mayo, Ibérica: -En la semana que acaba de transcurrir se ha celebrado en París, en la Sala Adyar, una conferencia extraordinaria de la Europa occidental pro España, a la que han asistido numerosas personalidades de todas las tendencias y representantes de una docena de países de Occidente tales como la Gran Bretaña, Francia, Italia, Finlandia, Alemania federal, Suiza, Suecia, Dinamarca, Austria, Bélgica, Holanda y Luxemburgo.

Dos mociones fueron votadas a la unanimidad por la asamblea: una, «condenando la ejecución (de Grimau) como un atentado al principio elemental de la civilización moderna que tiende a asegurar el respeto y la protección de la persona humana»; la segunda señala «el carácter del régimen español actual, en el que el caso de Grimau es una continuación de la larga lista de actos odiosos cometidos por el gobierno franquista contra los españoles sospechosos de entregarse a actividades encaminadas a la liberación de España y a la restauración de la legalidad».

Como conclusión la conferencia ha dirigido a las Naciones Unidas una urgente apelación para que conozca esta situación y se dé cuenta de la incompatibilidad que existe entre el régimen franquista y los principios definidos en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre así como en la Carta de las Naciones Unidas.


Una conferencia de Jiménez de Parga

MADRID, 25 mayo, Ibérica: -La asociación española de Cooperación Europea ha celebrado con una conferencia del profesor de la Universidad de Barcelona, Sr. Jiménez de Parga, su primera reunión pública después del congreso del Movimiento europeo celebrado en Munich.

El Sr. Jiménez de Parga dijo en esa conferencia: «La única democracia posible, a la luz de la encíclica Pacem in Terris, es la que permita a los ciudadanos intervenir en la elección de sus gobernantes y autorice la libertad de asociación». La conferencia tuvo lugar en la Cámara de Comercio de Madrid y asistió a ella un numeroso público.


Muerte de Aquilino Ribeiro

LISBOA, 27 mayo, Ibérica: -El eminente historiador y maestro de la literatura portuguesa, Aquilino Ribeiro, ha muerto en una clínica de esta capital. Fue candidato al Premio Nobel en 1961, autor de más de cincuenta libros, Cuando los lobos aúllan, traducido al inglés y Tierras del demonio. Profesó siempre ideas republicanas y militó en la oposición contra la monarquía; estuvo en prisión logrando evadirse y siguió a Machado en el exilio, al que le unían lazos familiares por estar casado con una hija suya.


Párrafos más salientes de la nota soviética

Del ABC de Madrid del 27 de mayo.

1. Se trata de la puesta en práctica de planes de instalación de submarinos atómicos americanos equipados con cohetes «Polaris».

2. Las potencias que tienen la supremacía en el seno del OTAN arrastran en la órbita de sus preparativos a una vasta región con una población de cerca de 300 millones de hombres.

¿A qué conducirá la transformación del Mediterráneo en un estanque gigantesco erizado de decenas de cohetes con megatones de carga nuclear?

3. La inquietud de los árabes, de los yugoslavos, de los albaneses o de los chipriotas, así como la de otros pueblos, no puede ser tranquilizada por las afirmaciones según las cuales el envío al Mediterráneo de submarinos americanos portadores de cohetes no es más que una operación técnica destinada a reemplazar a los cohetes «Júpiter» que se encontraban en Turquía y en Italia por otras armas más perfeccionadas.

... los proyectos de los Estados mayores de la NATO conducen a que el Mediterráneo deje de ser el camino comercial marítimo más corto entre el Este y el Oeste, el centro tradicional de reposo y del turismo internacional para convertirse en la guardia de los portadores de la guerra nuclear.

Incluso en circunstancias fortuitas y en contra de su voluntad y de sus deseos, los pueblos mediterráneos han sufrido mucho en el curso de su historia.

Si en nuestra época ocurriese lo peor, el Mediterráneo se convertiría en un mar muerto, en el sentido absoluto de la palabra. A muchos de sus centros de civilización y de cultura les estaría reservado un porvenir comparable al de Pompeya.

4. Algunos consideran quizá como un ideal del pensamiento militar la idea de poner las bases nucleares y de cohetes lo más lejos posible de sus propios centros vitales y lo más cerca posible de las fronteras de otros países. ¿Pero es que los millones de hombres que pueblan la cuenca mediterránea pueden aceptar la situación de rehenes en los que las principales potencias de la NATO se esfuerzan en colocarlos? ¿O es que todo hace creer que los planes militares de estas potencias, hoy más que nunca, prevén que en caso de conflicto se vuelvan contra países no responsables en dicho conflicto una parte de la respuesta atómica destinada al agresor?

5. ¿Con qué derecho cuatro o cinco países que se han adherido a la política de la NATO están dispuestos a abrir las puertas de Gibraltar para que entren por ellas armas nucleares, sin tener en cuenta los intereses de otros países?

El derecho a disponer de su destino les ha sido acaparado por quienes mandan los submarinos atómicos.





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