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Ibérica por la libertad

Volumen 8, N.º 1, 15 de enero de 1960

Portada



Ilustración

Vano empeño.

IBÉRICA es un boletín de información dedicado a los asuntos españoles y patrocinado por un grupo de americanos que creen que la lucha de España por la libertad es una parte de la lucha universal por la libertad, y que hay que combatir sin descanso en cada frente y contra cada forma que el totalitarismo presente.

IBÉRICA se consagra a la España del futuro, a la España liberal que será una amiga y una aliada de los Estados Unidos en el sentido espiritual y no sólo en sentido material.

IBÉRICA ofrece a todos los españoles que mantienen sus esperanzas en una España libre y democrática, la oportunidad de expresar sus opiniones al pueblo americano y a los países de Hispano-América. Para aquellos que no son españoles, pero que simpatizan con estas aspiraciones, quedan abiertas así mismo las páginas de IBÉRICA.

Directora:

  • VICTORIA KENT

Presidentes de Honor:

  • SALVADOR DE MADARIAGA
  • NORMAN THOMAS

Consejeros:

  • ROBERT J. ALEXANDER
  • ROGER BALDWIN
  • CLAUDE G. BOWERS1
  • FRANCES R. GRANT
  • JOHN A. MACKAY
  • VICTOR REUTHER

IBÉRICA is published on the fifteenth of every month, except July-August when bimonthly, in English and Spanish editions, by the Ibérica Publishing Co., 112 East 19 th St., New York 3, N. Y. All material contained in this publication is the property of the Ibérica Publishing Co., and may be quoted, but not reproduced in entirety. Copyright 1957, by Ibérica Publishing Co.

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ArribaAbajoAlbert Camus

Queremos rendir el homenaje más fervoroso a la memoria de esta gran figura desaparecida. Faro potente de la conciencia europea, levadura del pensamiento contemporáneo, era al mismo tiempo, y quizá por ser todo lo que era, el más consciente defensor de la causa del pueblo español. El peso de su autoridad lo puso siempre y en todo momento al servicio de esa causa.

Francia está de duelo, la cultura universal pierde uno de sus valores más firmes y la democracia española un aliado insustituible. Fue nuestro colaborador en la medida que su ardua labor se lo permitía. En su última carta nos decía en su párrafo final: «Et pardonnez-moi de ne savoir pas mieux vous aider dans ce combat qui a pourtant plus que ma sympathie».

A continuación reproducimos el primer artículo suyo publicado en nuestra revista, es nuestro tributo de admiración y respeto.

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Un aniversario2

El 19 de julio de 1936 comenzó en España la segunda guerra mundial. Quiero conmemorar este acontecimiento. Esta guerra ha terminado en todas partes salvo, precisamente, en España. El pretexto para no terminarla es la obligación de prepararse para la tercera guerra mundial. Esto resume la tragedia de la España republicana que ha visto imponérsele la guerra civil y extranjera por jefes militares rebeldes y que hoy aun ve que se le sigue imponiendo los mismos jefes en nombre de la guerra extranjera. Durante 18 años una de las causas más justas que puedan encontrarse en una vida de hombre se ha visto constantemente deformada y, en ocasiones, traicionada por los intereses más poderosos de un mundo entregado a las luchas del poder. La causa de la República se ha encontrado y se encontrará siempre identificada a la de la paz: esa es sin duda su justificación. Desgraciadamente el mundo no ha cesado de estar en guerra desde el 19 de julio de 1936 y la República española, en consecuencia, no ha cesado de ser traicionada o cínicamente utilizada. Por esto es quizá vano dirigirse, como lo hemos hecho otras veces, al espíritu de justicia y de libertad, a la conciencia de los gobiernos. Un gobierno, por definición, no tiene conciencia. Tiene, a veces, una política, y es todo. Quizá la manera más segura de abogar por la República española no es ya decir que es indigno para las democracias matar por segunda vez a aquellos que han luchado y han muerto por nuestra libertad, por la libertad de todos. Este lenguaje es el de la verdad, él clama en el desierto. La buena manera sería quizá decir que si el sostener a Franco no se justifica más que por la necesidad de asegurar la defensa del Occidente, no se justifica por nada.

Puesto que los gobiernos occidentales han decidido no tomar en consideración más que las realidades, podemos decirles que las convicciones de una parte de Europa forman parte también de la realidad y que no será posible negarlas hasta el fin. Los gobiernos del siglo XX tienen una desgraciada tendencia a creer que la opinión y las conciencias se pueden gobernar como las fuerzas del mundo físico. Y es cierto que por las técnicas de la propaganda o del terror han llegado a dar a las opiniones y a las conciencias una consternante elasticidad. Sin embargo, hay un límite en todas las cosas y en particular en la flexibilidad de la opinión. Se ha podido mixtificar la conciencia revolucionaria hasta hacerle exaltar la miserable explotación de la tiranía. El ejercicio mismo de esta tiranía, sin embargo, hace esta mixtificación evidente y he ahí que en medio del siglo la conciencia revolucionaria se revela de nuevo y se vuelve a sus orígenes. De otro lado se ha podido mixtificar el ideal de la libertad por el que los pueblos y los individuos han sabido combatir mientras que sus gobiernos capitulaban. Se ha podido hacer esperar a esos pueblos, hacerles admitir compromisos de más en más graves. Pero se ha llegado a un límite que se hace necesario anunciar claramente y pasado el cual no será ya posible utilizar las conciencias libres; por el contrario, será necesario combatirlas a ellas también. Este límite, para nosotros europeos que hemos tomado conciencia de nuestro destino y de nuestras verdades el 19 de julio de 1936, es España y sus libertades.

Sea como sea, hay un límite que no se podrá sobrepasar. Durante 10 años hemos comido el pan de la vergüenza y de la derrota. El día de la liberación, en la cúspide de la más grande esperanza, hemos aprendido además que la victoria también había sido traicionada y que era necesario renunciar a algunas de nuestras ilusiones. ¿A algunas? Sin duda. Después de todo no somos unos niños. Pero, sin embargo no a todas, no a nuestra fidelidad más esencial. Sobre este límite que trazamos está, en todo caso, España, que nos ayuda a ver claro. Ningún combate será justo si se hace, en realidad, contra el pueblo español. Y si se hace contra él, se hará sin nosotros. Ninguna Europa; ninguna cultura será libre si se erigen sobre la servidumbre del pueblo español. Y si se erigen sobre esta servidumbre se hará contra nosotros.

El inteligente realismo de los políticos occidentales llegará finalmente a ganar para su causa cinco aeródromos y tres mil oficiales españoles y a conquistar definitivamente centenas de millares de europeos. Después esos genios políticos se congratularán en medio de las ruinas. A menos que los realistas entiendan realmente el lenguaje del realismo y comprendan, en fin, que el mejor aliado de la Rusia soviética no es hoy el comunismo español, sino el mismo general Franco y sus apoyos occidentales.

Estas palabras quizá serán inútiles, pero queda un sitio para la esperanza. Ninguna derrota será definitiva mientras que el pueblo español guarde su fuerza de combate. Puede ser una paradoja, pero es el pueblo hambriento, subyugado, el que es el guardián de nuestra esperanza. Guardémonos muy bien de creer que la causa republicana vacila. Guardémonos muy bien de creer que Europa agoniza. Lo que agoniza, del Este al Oeste, son las ideologías. Quizá Europa -de la que España es solidaria- es tan miserable por haberse alejado toda ella, y hasta su pensamiento revolucionario, de un manantial de vida generosa, de un pensamiento en el que la justicia y la libertad se encuentran en una unidad carnal, alejada igualmente de las filosofías burguesas y del socialismo cesariano. Los pueblos de España, de Italia y de Francia guardan el secreto de este pensamiento, y los guardarán todavía para que sirva llegado el momento del renacer. Entonces el 19 de julio de 1936 será también una de las fechas de la segunda revolución del siglo, fecha que tiene su raíz en la Commune de París, que camina siempre bajo la apariencia de la derrota, pero que no ha terminado aun de sacudir el mundo y que para terminar llevará el hombre más lejos que ha podido llevarle la revolución rusa del 1917. Nutrida por España y, en general, por el espíritu de libertad, ella nos devolverá un día una España y una Europa, y con ellas nuevo trabajo de combatir, en fin, a cielo abierto. Al menos esto constituye nuestra esperanza y nuestras razones de luchar.

No olvido que si 18 años significan poca cosa mirando la historia, los 18 años que hemos pasado han pesado con un peso terrible sobre muchos de los españoles en el silencio del exilio. Hay algo de lo que no puedo hablar por haberlo dicho demasiado y es el deseo apasionado que es el mío de verlos recobrar la sola tierra que es a su medida. Yo siento la amargura que puede haber si hablo solamente de luchas y de combates renovados en lugar de hablarles de la justa felicidad a que tienen derecho. Pero todo lo que podemos hacer para justificar tanto sufrimiento y tantos muertos, es llevar en nosotros sus esperanzas, hacer que esas esperanzas no sean vanas y que esos muertos no estén solos. Esos 18 años implacables han usado muchos hombres en su tarea, y han forjado otros de entre los cuales el destino ha de justificar los primeros. Tan duro como esto sea, es así como los pueblos y las civilizaciones se levantan. Después de todo es de Vds., españoles, es de España, en parte, de donde algunos de nosotros han aprendido a tenerse en pie y aceptar sin desfallecimiento el duro deber de la libertad. Para Europa y para nosotros franceses, a menudo sin saberlo, habéis sido y sois los maestros de la libertad. Es duro deber que no termina, nos toca a nosotros compartirlo con vosotros, sin desfallecimiento y sin compromiso.

Esa es vuestra justificación. Yo he encontrado en la historia desde que tengo la edad de hombre, muchos vencedores con cara odiosa. Porque leía en ellos el odio y la soledad. Y es que no eran nada cuando no eran vencedores. Solamente para existir les era necesario matar y esclavizar. Pero hay otra raza de hombres que nos ayuda a respirar, que no ha encontrado la existencia y la libertad sino en la libertad y en la felicidad de todos y que puede por tanto encontrar hasta en la derrota razones de vivir y de amar. Esos hombres no estarán nunca solos.

ALBERT CAMUS




ArribaAbajoLadran... es que cabalgamos

Salvador de Madariaga


Con motivo de la publicación de un libro por la casa editorial de Ibérica, se ha desatado una furiosa campaña de prensa contra el autor en la prensa yugoespañola. Quizá se me permitan unos comentarios a pesar de ser yo el autor del libro y la víctima de la campaña. El libro se titula General, márchese usted3, y se compone de una selección de crónicas radiadas a España durante años por la Radiodifusión Francesa. En estas crónicas criticaba con frecuencia el régimen e instaba a que se permitiera retornar a España a un modo político más europeo.

Que un adversario de un régimen totalitario sea objeto de ataques por parte del tal régimen, nada más natural; que estos ataques tomen la forma de calumnias, es inevitable si el atacado es honrado. No estoy pues dispuesto a malgastar el tiempo del lector ni el papel del periódico con lamentos sobre las injurias que contra mí vomita la prensa yugoespañola ni, menos aún, con refutaciones de tanta patraña. Son acusaciones de una memez sin igual, fruto de la ignorancia y del aislamiento en que viven sus desdichados firmantes, aislados por la censura de la libre circulación de opiniones y contra-opiniones. En un caso, que yo sepa, el de un diario monárquico antaño distinguido, no podrían imprimirse por inmundas en ningún país que no fuera Yugoespaña.

El caso del ABC es de lamentar. Fue siempre un periódico digno y creo que lo seguiría siendo si todavía estuviera su dirección en manos de la familia propietaria, que son gente de solera. Pero como los directores los nombra Franco resulta que el actual de ABC es un desdichado que sólo se escapó de la horca en Inglaterra por espía alemán por la misericordia de un funcionario inglés que lo dio por loco.

Esta es la gentecilla que lleva la campaña contra mí. La campaña, no obstante, merece comentario desde varios puntos de vista. El verano pasado, Franco dio al Sr. Denegri, corresponsal de Excelsior de México, una entrevista en la que declaró: «Nuestra censura está en la mayor parte de nuestros periódicos en manos de sus propios directores, y la censura apenas interviene más que en cuanto afecta a la moral pública y a evitar los ataques contra los jefes de Estado extranjeros y las naciones con las que tenemos buena relación. Su espíritu es el servicio de la verdad».

Todo pura patraña. En primer lugar el que nombra los directores es él, y el papel de estos directores como el de la censura yugoespañola tiene por cometido fundamental evitar que la verdad llegue a conocimiento del pueblo español -exactamente como la censura soviética. Daré un ejemplo, no porque haga falta, sino por lo que tiene de pintoresco. Se publicó en el Times de Londres una carta muy bien escrita arguyendo contra la entrada de Yugoespaña en la OTAN; y luego otra, de muy pobre argumentación y estilo, emanada de un par del Reino, rebatiendo la primera; a la cual contesté yo echándole por tierra al lord sus trasnochados argumentos. Pues bien, la prensa de Madrid publicó la segunda carta, pero no la primera ni, desde luego, la tercera. Todo lo cual prueba que Franco no habló al Sr. Denegri en «el espíritu del servicio de la verdad» cuando le aseguró que la censura yugoespañola actuaba en el espíritu del servicio de la verdad.

Se observará que el meollo de la discusión entre los autores de las tres cartas a que arriba aludo era que mientras el primero y el tercero sosteníamos que el pueblo español es tan capaz de gobernarse como cualquier otro, el segundo argüía que los españoles tenían el régimen que convenía a su modo de ser, y con este argumento defendía a la dictadura; y el régimen es tan insensato que publicó la carta en que así se injuriaba al pueblo español, desde luego pasando en silencio las de los que lo defendíamos.

Un segundo aspecto que conviene subrayar en esta campaña de calumnias, que, desde luego, obedece a un diseño unitario, ya que toda ella obedece a instrucciones del Ministro de la Ocultación y Oscurantismo, Arias Salgado, es una verdadera manía de relacionar mi actuación con el Gobierno Británico. Que los plumíferos miserables de Franco sean incapaces de concebir que un escritor sostenga opiniones independientes sin que se las pague un Gobierno, es natural; que lo hagan en lamentable ignorancia de que es mucho más frecuente que mis opiniones, pública y libremente expresadas, discrepen de las del Gobierno británico que el caso contrario, es también natural, puesto que sólo leen los periódicos del arroyo en que viven. Pero lo interesante es que ellos, es decir el Ministro, es decir Franco, crean que un ataque contra Franco venía inspirado por Londres (lo que no deja de ser cómico ya que durante más de cuatro años, viviendo en Londres, hablé más de cuatrocientas veces a España desde la Radiodifusión Francesa, mientras que jamás me invitó a hablar la BBC).

Todo esto es muy significativo; porque la responsabilidad e iniciativa de esta campaña son del propio Franco. En una entrevista con Nora Beloff, Franco definió su dictadura como un régimen de mando personal. Por lo tanto, Franco no tiene ministros; sólo tiene secretarios domésticos. Su ministro de Ocultación y Oscurantismo y los encargados de calumniar a sus críticos son meros plumíferos de cámara. La calumnia, la ignorancia y la inmundicia refluyen pues hacia su fuente.

Por último esta campaña es también notable como ejemplo de explotación de la visita de Eisenhower. Terminaré pues con una cita de uno de esos artículos mendaces e injuriosos donde a su vez se cita y comenta una carta abierta que dirigí a Franco en 1944.

Le repito que los aliados no tienen confianza en usted y que cuando se terminen las contemplaciones que exige la guerra, los pueblos aliados exigirán a sus gobiernos que no le dirijan la palabra. Esto escribió usted en 1944 y ahora lo repite para cubrirse de gloria sin duda. Porque han pasado dieciséis años y el propio Presidente de los Estados Unidos se dispone a viajar a Madrid para tener el gusto de dirigir la palabra personalmente al jefe del Estado español, al que por carta, o por medio de sus representantes diplomáticos, no se la negó nunca. Y es el primer presidente de los Estados Unidos que visita a España durante cualquier régimen.



Esto es lo que Franco opina de la visita de Eisenhower. ¿Qué opina Eisenhower del modo cómo le hacen servir para dar prestigio al régimen de mando personal?

SALVADOR DE MADARIAGA

Ilustración




ArribaAbajo La oposición en Portugal

Nuestro corresponsal en París ha tenido una extensa conversación con una de las figuras más destacadas de la oposición al régimen de Oliveira Salazar y ha recogido, con toda fidelidad, sus palabras serenas y los datos precisos que le ha ofrecido sobre la verdadera situación de Portugal en estos momentos.

El interlocutor de Ibérica es una ilustre personalidad del Foro y de la Economía que goza en Lisboa y en todo el país de gran popularidad y prestigio y cuyo nombre, por razones obvias, tenemos hoy que silenciar. He aquí sus palabras:

Pregunta: -¿Qué es el «Comité 53»?

Respuesta: -Lo que se designa con el nombre de «Comité 53» es un grupo de individualidades conocidas y prestigiosas en los medios de la oposición que, desde 1945, va tomando actitudes de presencia y de protesta en la lucha legal contra el gobierno de Salazar, un poco a favor de las condiciones del momento y, sin lo que puede llamarse un programa o plan político estructurado. Felizmente entre sus componentes existen afinidades en lo que a la lucha se refiere, aun cuando no procedan de una misma corriente política o ideológica. Abolida y perseguida por la dictadura desde el año 1926 cualquier actividad de partido, considerada ilegal y atentatoria a la seguridad del Estado -en Portugal se vive en régimen de partido único- no ha sido posible la estructuración en grupos diferenciados de las fuerzas democráticas a no ser en casos especiales. De este modo la designación de «Comité 53» es puramente arbitraria. Proviene del número de firmas de cierto documento publicado hace tiempo en el que se pedía autorización para celebrar un congreso republicano. Lo mismo podría llamarse «de 93», «de 33» o con cualquier otro número.

Pregunta: -¿A qué fuerzas agrupa el «Comité 53»?

Respuesta: -Puedo afirmarle que esos cincuenta y tres nombres representan simbólicamente a toda la oposición al régimen, con excepción de los elementos comunistas -aunque entre «los 53» haya marxistas de los católicos y de los «situacionistas» desilusionados. Nuestro grupo se extiende desde los republicanos históricos (que intervinieron activamente en la vida política portuguesa desde 1910, año de la implantación de la República, hasta el 28 de mayo de 1926 en que fue instaurado por la fuerza y con la supresión de las libertades, el régimen totalitario que nos gobierna), a los socialistas de todos los matices: Estos elementos -«los 53»- representan, con espíritu de unidad y de acuerdo en la acción, la parte más activa en la preparación y en la dirección de las diversas campañas políticas de tipo legal que, después de la victoria de las democracias sobre los ejércitos nazis el salazarismo se vio obligado episódicamente a admitir por presiones de orden interno y externo, en su deseo de enmascarar el régimen al gusto del momento, haciendo la farsa y la burla de las elecciones y titulándose «Democracia Orgánica», puro recurso mixtificador de su propaganda internacional siempre inspirada en la mentira y que paga a peso de oro.

Puedo afirmarle sin la más pequeña sombra de duda y en la seguridad de no ser desmentido, que entre las personalidades que componen el grupo de los «53» se encuentran hombres públicos que, naturalmente, desempeñarán papeles de la más alta importancia cuando desaparezca Salazar o su régimen, por su competencia y dinamismo político de lo que han dado magníficas pruebas. Pertenecientes en su gran mayoría a profesiones liberales, los lazos que los unen fueron creados en la mocedad, en las escuelas, en los primeros movimientos juveniles de resistencia, aliándose entonces con los elementos de los antiguos partidos republicanos quienes ante la victoria de Franco en España dieron pruebas de su constante devoción a la Libertad preparando algunos actos de rebelión que fracasaron desgraciadamente, pero que sirvieron para educar a la juventud en el respeto a la Democracia y en el deber de luchar. Esos viejos lazos que en gran parte les unen, constituyen su fuerza, a pesar de ciertos antagonismos de orden ideológico.

Pregunta: -¿Cómo responde el país a la actitud de los «53»?

Respuesta: -Respaldándolos en todos los aspectos. Respaldados en el desempeño de sus funciones -abogados, profesores, médicos, escritores, economistas, ingenieros, arquitectos, periodistas, etcétera-, se reúnen como guerrilleros al primer toque de llamada y constituyen hoy -no es osadía afirmarlo- la más efectiva y dinámica fuerza política de la oposición que, tal vez por razones particulares, no tiene igual en otras organizaciones de resistencia al fascismo. Casi todos son actualmente hombres de cerca de cincuenta años, que trabajan con lo que resta de los antiguos republicanos y que tienen en su seno, además, elementos más jóvenes, nacidos y educados en el drama de la represión de la policía política pero que en muchos actos han dado pruebas admirables de peso y de experiencia en los métodos de lucha.

Las condiciones que le he referido en que se agrupan estos hombres y la circunstancia de ser en su casi totalidad elementos de profesiones liberales hacen que sean, en cierto modo, independientes del poder arbitrario del gobierno y esto les permite subsistir materialmente, fuera de algunos casos verdaderamente escandalosos impedidos del ejercicio de su profesión.

Pregunta: -¿Existen «purgas» en Portugal?

Respuesta: -Sí. Todo funcionario público que manifieste una actitud o despliegue una actividad política fuera del cuadro del partido único es normalmente destituido, -acusado de manejos contra la seguridad del Estado- por decisión ministerial o por otros medios menos públicos como una simple y secreta información de la policía. Así se hicieron las «purgas» monstruosas en las universidades en los años de 1933 y 1947 con destituciones en masa de empleados públicos, después de las protestas cívicas de 1945, e, indefectiblemente, después de todas las campañas electorales. Cualquier nombramiento para cargo público -desde barrendero municipal a juez o profesor universitario- depende de la autorización de la policía política, según términos del decreto 25:317. Estas condiciones, le repito, han permitido a los «53» subsistir, proclamando siempre la legalidad de su intervención. Queda luego el enfrentarse con la policía -lo que no es grano de anís- como con mucha frecuencia acontece.

Como verá usted podemos considerar al grupo «53» como el producto típico de la atmósfera creada hace treinta y tres años por el régimen, que ha recogido una tradición de lucha, que se ha formado naturalmente y que ha vivido y vive una vida aparentemente precaria, inorganizada, pero eficiente en los momentos agudos de crisis del fascismo. Es notable, por ejemplo, la acción permanente de los abogados en defensa de los perseguidos políticos o las actividades, en ciertos momentos, de las agrupaciones culturales. Quiero destacarle que en la vida intelectual portuguesa están en la oposición cuantos tienen una obra importante o una significación en la literatura, en la ciencia o en las artes.

Pregunta: -¿Cuál es el programa del «Grupo 53»?

Respuesta: -Por lo que ya le he dicho podrá usted deducir que más que un programa lo que aglutina a los «53» es una línea de conducta en la acción, un compromiso tácito de continuar unidos, sin divisiones partidistas, hasta después del derrumbamiento del régimen de Salazar, durante el tiempo que permita la instauración, sobre bases sólidas, de la Democracia. Es decir: ejercer la resistencia, realizar una acción a base de una inmaculada conducta moral y, en el futuro, desintoxicar a la nación y compensar los perjuicios causados por treinta y tantos años de poder personal y abusivo, de descrédito y de persecución de las libertades y garantías cívicas; ejercer, conjuntamente con la acción política, una acción que sea capaz de crear en la segunda República la atmósfera saludable que tanto necesitará.

Un tercio de siglo de mando arbitrario deja heridas que no se pueden cerrar en un día. Y esta actitud y este esfuerzo constante para que se establezca un acuerdo sólido y duradero en exclusiva defensa de los principios democráticos nos ha granjeado el apoyo de las grandes masas de demócratas. En estas condiciones los «53» y, además, otros muchos demócratas, han dirigido por todo el país los principales movimientos políticos de protesta o las campañas electorales, lanzando documentos fundamentales, compareciendo públicamente en comicios y manifestaciones cívicas que les ha permitido ser, por la naturaleza de las cosas, los verdaderos y legítimos representantes de la gran masa del pueblo.

Pregunta: -¿Existen otros grupos de oposición antisalazarista fuera del «Comité 53»?

Respuesta: -Sí; varios, ejerciendo, a veces, una acción destacada felizmente paralela a la del grupo «53». Todavía en la última campaña electoral para la elección de presidente de la República, varios elementos comunistas y algunas individualidades que no militan en ese partido presentaron un candidato en oposición al general Humberto Delgado a quien los «53» apoyaban y acabaron por llegar a un acuerdo, desistiendo de su candidato, el doctor Arlindo Vicente. He aquí el ejemplo de una acción disidente de un grupo de oposición que acabó por rectificar y desistir ante la arrolladora mayoría de ciudadanos que defendían la candidatura propuesta por los «53».

Pregunta: -¿Cuales son esos otros partidos de oposición?

Respuesta: -En primer lugar, el partido comunista portugués cuya actividad en los últimos años se puede considerar enflaquecida por razones nacionales e internacionales. Tiene cuadros montados en régimen de rigurosa clandestinidad y ejerce su influencia como puede, por los medios que tiene a su alcance. Publica un periódico, O Avante, único órgano entre la prensa clandestina que sale con regularidad. No ha tenido poder, por ejemplo, para promover con éxito cualquier huelga en momentos que han sido verdaderos levantamientos racionales. En 1943, al constituirse el Consejo Nacional de Unidad Antifascista, tuvieron en él un papel preponderante y colaboraron con la totalidad de las organizaciones políticas democráticas y con individualidades prestigiosas de la oposición en el objetivo de una acción política concertada contra el salazarismo. En 1945 apoyó y colaboró con el Movimiento, de Unidad Democrática -M.U.D.- que reclamaba, con el apoyo de grandes masas populares las libertades constitucionales y una ley electoral justa. Esta actitud, que mantenida hasta 1949, fecha de la nueva campaña electoral para la elección de presidente de la República con el candidato único de la oposición -el general Norton de Matos; antiguo ministro de la República, antiguo Alto Comisario en Angola y embajador en Londres-; pero la guerra fría con su política de intransigencia y la acción brutal y decisiva de la policía política disminuyeron considerablemente su capacidad de lucha y apartaron al partido comunista portugués de la efectiva unidad política que se había establecido. Presos sus principales «líderes» quienes todavía hoy se encuentran encarcelados, muertos otros, conducida la campaña internacional en el desacuerdo con las democracias, en Portugal la influencia del partido comunista ha perdido valor e iniciativa. Así, en algunas campañas actúa por cuenta propia; muchas veces en abierto desacuerdo y en evidente competencia con la acción conjunta de los demócratas.

Pregunta: -¿Otros partidos?

Respuesta: -Además del partido comunista, existen, intentando organizarse desde hace poco, los católicos progresistas, grupo de intelectuales y militantes de las «Juventudes Católicas Operarias» con el apoyo de algunos sacerdotes, quienes en documentos hace poco publicados clandestinamente con una gran repercusión política, defienden una línea de conducta que aparta a la Iglesia portuguesa de su tradicional política clerical y protesta contra las atrocidades y torturas practicadas por la P.I.D.E. -la policía política-. Este documento produjo una impresión hondísima por su valentía y por el espíritu de justicia que le animaba.

A este movimiento han prestado su apoyo algunos obispos como declaradamente lo ha hecho el Obispo de Oporto, impedido hoy de regresar a Portugal por haber escrito y hecho circular una serena carta en la que, sin temor, denunciaba y atacaba los sentimientos anticristianos del sistema político de Salazar que se proclama de raíz católica. ¿Sabe usted que el Obispo de Oporto antes de salir de Portugal trató de ir a despedirse de su madre, ya muy anciana y a la que posiblemente no volverá a ver, y Salazar se lo impidió ante el temor de que toda la región donde la anciana vive se amotinara contra el gobierno?

Merece, también, referencia la Masonería, organización que en los últimos años de la Monarquía y durante la República desempeñó un papel de alta importancia en la vida política de Portugal. Clausurada violentamente en 1930, agrupa todavía a elementos de profesiones liberales y, sobre todo, a viejos demócratas. Subsiste gracias a su carácter secreto, aunque en condiciones precarias, y no tiene en la marcha de los acontecimientos políticos la influencia que podría tener dado su prestigio en determinados sectores de la oposición.

También existen sectores inorganizados de matiz conservador que actúan junto a las fuerzas armadas, trabajando siempre con la esperanza de la solución de un golpe militar. Fueron, en gran parte, los hombres que prepararon la revolución abortada del 12 de marzo de 1959; son, en su casi totalidad, militares, antiguos «situacionistas» y católicos descontentos. Este sector, con todas sus mutaciones, ha representado, desde hace años a esta parte, una fuerza de inquietud reprimida brutalmente, como en las tentativas de 1946 y 1947 en que intervinieron y fueron encarcelados, juzgados y condenados algunos oficiales superiores de las fuerzas armadas. También es significativo, como demostración del constante estado de intranquilidad, que el candidato de la oposición en las últimas elecciones para la presidencia de la República, con cuya candidatura se realizó un verdadero levantamiento popular, haya sido un elemento de este sector, antiguo adepto de la situación en la que desempeñó funciones destacadas. Me refiero al general Humberto Delgado.

Este aspecto de la lucha política ha merecido la atención de los demócratas, pues una gran corriente de opinión piensa que la solución viable para los problemas nacionales está precisamente en una actitud enérgica de las fuerzas armadas -pronunciamiento o revuelta- que restaure las libertades y las garantías constitucionales, se oponga a la corrupción desenfrenada que roe a la administración y aparte al ejército de la política de violencia que mantiene en el poder al dictador. El terror y la amenaza que pesa sobre el pueblo en general alcanza también a los militares quienes, sobre todo durante la prolongada gerencia en el ministerio de Defensa del fantasmón coronel Santos Costa -recientemente destituido por el descontento que dominaba en las filas del ejército- vivieron bajo la presión del terror permanente.

Pregunta: -¿Cuál es, concretamente, la situación interior actual de Portugal?

Respuesta: -La situación interna del país se caracteriza por el completo descrédito e impopularidad del régimen entre la oprimida mayoría de la población y muchos de los elementos de las clases dirigentes que temen un fin violento del salazarismo y que, particularmente, vienen a ofrecernos su adhesión. Son significativas ciertas deserciones de las filas gubernamentales que en los últimos tiempos se han producido, como también es significativo que en algunos de los más recientes congresos de la Unión Nacional -el partido único, presidido por Salazar- algunos congresistas y diputados se hayan hecho eco del malestar causado por la baja del nivel de vida de los portugueses y de los escandalosos privilegios de que disfrutan ciertas organizaciones industriales y comerciales. Muchas de las cifras y de las informaciones ofrecidas en esos discursos han servido de base a varias protestas en campañas de oposición que han permitido al país tener conocimiento de ciertos hechos y de la agravada situación económica nacional.

Pregunta: -¿Actúa enérgicamente la oposición?

Respuesta: -No todo lo enérgicamente que quisiera. La opresión, el desgaste permanente, el estado de terror en que se vive, son condiciones que no han permitido a la oposición progresar como sería de esperar en el ataque al salazarismo, aprovechándose de sus contradicciones y de sus crisis. Treinta y tres años de terror policiaco dejan su marca. No obstante la oposición se ensancha cada día. Del lado del gobierno hay divisiones, luchas entre clanes financieros y personales. Y, sobre esto, una gran carencia de cuadros dirigentes, de personal responsable. Por lo demás, el poder discrecional del dictador, si ha sido por un lado la fuerza del régimen, a medida que el dictador envejece se va quebrando ese poder personal y, sin iniciativas por parte de los adeptos -siempre tímidos y esperando sus decisiones- la oposición encuentra cada vez un campo más ancho donde actuar.

Pregunta: -¿Es fuerte esa desmoralización de los salazaristas?

Respuesta: -En las filas de los partidarios del Estado Novo se habla con frecuencia de luchar contra el «inmovilismo» de la situación. El término de «inmovilismo» es de ellos y ya ha sido empleado en sus discursos por el propio Salazar quien se siente como en un callejón sin salida al ver inoperante al «sistema corporativista» que hace veinticinco años instauró como una panacea milagrosa para todos los problemas políticos y sociales. Añada usted a esto el problema de las colonias y el punto vulnerable que ofrece el régimen en los debates de política internacional -en las Naciones Unidas y en la OTAN, agrupaciones internacionales en las que Portugal tiene asiento- y se dará cuenta de la inquietud de los medios oficiales. Aun cuando, a decir verdad, con la guerra fría Portugal puede disimular su descrédito porque el mundo se ha acostumbrado a aceptar las dictaduras peninsulares como un mal sin remedio o como una salvaguardia en la cruzada anticomunista. ¡A tanto ha llegado la inconsideración de las democracias occidentales!

Pregunta: -¿Cómo aprovecha la oposición esas divisiones dentro del gobierno?

Respuesta: -Si del lado del gobierno hay divisiones, incapacidades, luchas contradictorias, síntomas frecuentes de crisis, la oposición no siempre está en condiciones de explotar esas flaquezas dados sus reducidos medios de combate. No tenemos acceso a la prensa, dada la acción implacable de la censura; no tenemos la posibilidad de otros medios de propaganda como reuniones permitidas, conferencias, comicios... Todo o lo más importante que se publica de los movimientos legales es corriendo el riesgo de recurrir a la publicación clandestina en hojas volantes sin acceso al gran público. Añada a esto el aterrador nivel cultural de nuestro pueblo, con un porcentaje vergonzoso de analfabetos, y podrá usted hacerse una idea de las dificultades con que tropieza la propaganda democrática. Las clases de la alta burguesía, corrompidas o recelosas del futuro -el «slogan» de la propaganda gubernamental es «Salazar o el comunismo», como el «Franco o comunismo» de España-, el pueblo vencido por el bajo nivel económico y por el miedo a la represión policiaca, un estado de apatía en el gobierno, sin iniciativa, manteniendo sectores importantes de la administración verdaderamente paralizados desde las últimas elecciones presidenciales, el aumento cada vez mayor de la corrupción y de la concesión de privilegios a los grandes intereses... he aquí el panorama de la paz corrupta en que se vive en mi país, en miseria física y moral. Esta atmósfera, establecida en muchos casos intencionadamente, ha permitido a Salazar subsistir como rey de un pueblo de esclavos.

Grandes masas de portugueses viven absorbidos por la solución de los problemas inmediatos de la vida: el pan incierto de cada día, la libertad que a toda costa es preciso defender, la mínima seguridad personal. Y todo esto tiene que ganarlo a costa de silencio, de miedo y de una falsa apariencia de conformada resignación. En estas condiciones parece milagro que algunas veces se hayan conseguido movimientos de protesta. De ahí la esperanza, tal vez mesiánica, de muchos de que sean las fuerzas armadas las que resuelvan el problema. A los «53» y a sus compañeros les parece imprescindible continuar en su actitud de protesta, de denuncias y de reclamaciones, para mantener vivo el fuego de la lucha conservando al país en un estado de inquietud que progresivamente vaya ofreciendo resultados. Cada campaña, viene a demostrar que día a día es más extenso y profundo el descontento nacional.

Pregunta: -¿Qué opina el «Comité 53» del llamado «Bloque Ibérico»?

Respuesta: -Pensamos que el llamado Bloque Ibérico es un triunfo importante para la defensa y subsistencia del fascismo peninsular. Y que, por eso mismo, se debe oponer a ese instrumento de opresión un entendimiento fraternal entre los dos movimientos de oposición y resistencia de la Península. Por parte de ciertos sectores de la emigración española, con gran eco en la prensa mundial, la lucha contra el salazarismo debería merecer atención y procurar ser esclarecida. Estamos convencidos de que la solución del problema portugués es, en cierto modo, más fácil que la del español. El mundo conservador y bien pensante tal vez tema menos una perturbación del orden establecido en Portugal que una perturbación del orden establecido en España. En Portugal el problema tendría menos agudeza dramática. Nuestras cuestiones son más modestas y por eso menos, temidas. Os llamamos, españoles de la emigración; os llamamos a la reflexión para este problema que expongo a usted tan sumariamente, en sus líneas esenciales. Una pequeña bomba no hace en el mundo el mismo ruido que una gran bomba.

El bloque Ibérico ha tenido en la represión política portuguesa sus efectos. En ciertos medios militares se ha pensado muchas veces que un movimiento armado contra Salazar que no venciese en las primeras horas tendría que contar con una intervención franquista. Por eso las reuniones de los estados mayores previstas por el Pacto Ibérico tienen más un carácter simbólico que real, porque la mayoría de los militares portugueses no quieren descubrir muchos secretos por miedo a que sean aprovechados más tarde en una acción de defensa del régimen salazarista. Y esa eventualidad que podría hacer abortar movimientos en marcha y tiene intimidados a muchos espíritus, aconseja una estrecha colaboración en el interior y en el exterior de las oposiciones al fascismo peninsular. Consideramos útil y urgente este contacto entre españoles y portugueses y un debate entre nosotros sobre tantos problemas de interés común. Los errores del pasado, los débiles acuerdos de la República española con nuestros emigrados de antaño nos fueron terriblemente funestos. El fascismo en este aspecto da siempre otras pruebas de decisión.

Pregunta: -Derribado Salazar ¿qué régimen le sustituiría?

Respuesta: -Depende, evidentemente, de la forma en que sea derribado el actual gobierno, difícil de prever. ¿Por una revolución violenta de carácter popular? Tal vez, pero en condiciones particulares, siempre con el auxilio de elementos militares que apoyen al pueblo desarmado. ¿Por un golpe de estado dado por los propios «situacionistas» o por muerte del dictador y una disputa sobre la sucesión? Es esta una de las hipótesis en las que hay que pensar porque, inevitablemente, producirá en el régimen de poder personal una quiebra fatal en su línea de conducta con ciertas condiciones de trabajo fecundo para la oposición. Esta posibilidad ofrecería un camino más libre al desenvolvimiento de campañas democráticas y la verdad es que en las filas del dictador hay mucha desilusión e incertidumbre. ¿Por un pronunciamiento o revolución militar? Como ya le he dicho, esta esperanza ha contado siempre con adeptos. Es verdad que el estado de descontento y de protesta ha alcanzado a las fuerzas armadas y que por ahí puede un día ceder la resistencia del régimen. De cualquier manera lo que suceda al salazarismo será, por fuerza, un periodo de acuerdo y concierto de las fuerzas políticas en que el poder permanecerá entre las manos de los vencedores de primera hora -militares, «situacionistas» disidentes- pero de cualquier manera con el concurso de individualidades de la oposición que sirvan de garantía al pueblo, indispensablemente escogidas entre las personas que el pueblo conoce, que el pueblo ha visto siempre en primera línea. Después de esta etapa, llegaremos a un régimen de Democracia clásica, más o menos radical en el plano social y económico. La división en partidos políticos será lenta después de treinta y tantos años de abolición de los derechos políticos.

Pregunta: -Derribado Salazar ¿cuál cree usted que debe ser la política de Portugal en relación con el gobierno de Franco?

Respuesta: -También depende eso del modo como Salazar caiga, pero, de manera general y unánime entre los demócratas, se piensa en auxiliar, abierta e ilimitadamente a las fuerzas que luchan por la instauración de la Democracia en España; abrir el país a la emigración de los demócratas españoles; recibirlos con el afecto que merecen y pagar a Franco una deuda que tenemos, una deuda de honra, por las vergüenzas y los crímenes que Salazar cometió auxiliándole en su obra de asesino del pueblo español. Evidentemente el corte de relaciones diplomáticas -es la única frontera terrestre del Continente- sería cosa sólo posible en un caso extremo. Pero ¡qué camino libre para perturbarle la vida! Por lo demás, la caída de cualquiera de los dos dictadores implicará, en breve plazo, la caída del otro. Por eso le repito en nombre de mis compañeros: Hay que romper por lo más delgado; y lo más delgado es Salazar. De nuevo llamamos p ara esta obra a los españoles refugiados fuera de su patria.

Pregunta: -Desaparecidos las dos dictaduras ¿cómo ve usted las relaciones entre España y Portugal?

Respuesta: -Nuestras relaciones de pueblos vecinos, abandonado cualquier propósito imperialista -y ese es el peligro del acuerdo entre Franco y Salazar- ganarán en fraternidad. Desaparecidos los fascismos de la Península, pensamos que las dos naciones estarán en condiciones de asociarse estrechamente, puesto que tienen intereses comunes que defender, sobre una base de igualdad y de reciprocidad, salvaguardando las exigencias de sus tradiciones de pueblos independientes. Creemos que se abrirá para los pueblos peninsulares una nueva era que ya la República española nos anunció con su actitud comprensiva y fraterna para con los deseos de autonomía de los catalanes, de los vascos y de los gallegos. Esperamos y queremos un largo periodo de fecundo entendimiento, de cooperación leal en todos los planos de la vida social, política y cultural. Las bases constantes e históricas de nuestra política exterior son: la vieja y tradicional Alianza con la Gran Bretaña y los intereses de la Comunidad Luso-Brasileña. Estas obligaciones en nada impiden el entendimiento largo y fecundo que esperamos después de la restauración de la Democracia y de la Libertad en los pueblos peninsulares.




ArribaAbajoSin permiso de la censura

Información de nuestro corresponsal en España


La nochebuena: alegría y tristeza

Miles de toneladas de turrón se expenden por doquier. Hay cortejos de pavos y conciertos infantiles de zambomba en torno a los «Belenes». La gente se gasta la paga extraordinaria de Navidad y, el que puede, un poco más. En suma, puede decirse que asistimos a un movimiento colectivo de «evasión», fenómeno que, por otra parte, se presenta en España con harta frecuencia. Ahora bien; la festividad de la Nochebuena no es, no puede ser, igual para todos. Los medios oficiales llegan al final de 1959 irguiendo el busto y creyéndose seguros, con razón o sin ella. Los medios acomodados siguen manifestando descontento, sin ir más allá. Los medios pobres y, todavía más, los de la oposición activa, cualesquiera que sea su condición material, ven terminarse un año muy duro que si bien ha templado sus fuerzas no permite el optimismo fácil, sino el de la acción perseverante.

El lector no ignora que el mayor motivo de júbilo en los medios oficiales ha sido la visita del presidente Eisenhower a Madrid. ¿Por qué? 1.º porque significa un espaldarazo dada al régimen para su completa integración en la órbita de naciones occidentales; 2.º porque la operación de propaganda montada en torno a esta visita permite al régimen un éxito de «prestigio» tanto hacia el exterior como hacia el interior, intentando así desmoralizar a la oposición; 3.º porque este afianzamiento, en apariencia sin duda, del régimen facilita las inversiones extranjeras en condiciones interesantes que buscan ahora los Srs. Ullastres y Navarro.

Por nuestra parte, sin apasionamiento ni partidismo, tenemos que contribuir a desmontar el objetivo n.º 2, la operación de propaganda, aunque no sea más que para rendir culto a la verdad.

El Caudillo, rodeado de ministros y generales, de magistrados y de su «rector magnificus», de guapos mozos de escolta con boina roja y borla amarilla, disimulaba peor que nunca su emoción en la tarde gris y lluviosa del 21 de diciembre, cuando el Boeing 707 del presidente Eisenhower tocó tierra en la base norteamericana de Torrejón. Y no dejó de herir su amor propio que el presidente norteamericano saludase «a España y a los españoles», trajese un mensaje «del pueblo americano al pueblo español» sin mencionar para nada Caudillo, Gobierno y Régimen. Era un discurso que podía haber servido para cualquier situación. Y por añadidura el mensaje era: «paz y amistad en la libertad».

Y comenzaron los 18 kilómetros de desfile, y en coche abierto a partir de la Cibeles. Los veinticinco o treinta mil metros de tela en banderas, colgaduras y gallardetes, las decenas de millares de banderitas, regaladas a diestro y siniestro, dieron de sí. Y los arcos de triunfo, el gigantesco «IKE» luminoso de la Torre de Madrid, la iluminación (pues se hacía de noche por completo) que costó cuarenta millones... en fin, todo el fasto imaginable. ¿Y además? Pues además, pueden ustedes conjugar la movilización «espontánea» sacando a las gentes del trabajo a las tres de la tarde, la inveterada afición de los madrileños a esta clase de espectáculos y la indudable simpatía que numerosos españoles tienen por el jefe de los ejércitos aliados y por el hombre de la paz que ha sido y es, respectivamente, el general Eisenhower. En suma, medio millón de madrileños en la calle. ¿Aplausos? Pocos, muy pocos, y sobre todo en los sitios de concentración de «espontáneos»; Cibeles, Gran Vía, Plaza de España. Eso sí, mucho agitar las banderitas y ese gesto de hospitalidad que el madrileño nunca rehúsa a sus huéspedes.

¿Cuáles eran los objetivos de los servicios oficiales? Movilizar un millón de personas y lograr que se aclamase al Caudillo. No hubo nada de eso, como tampoco pancartas de «guerra fría» como las de Ankara (donde el gobierno turco logró una concentración de 800000 personas). Claro que lo que no se logró en realidad, lo lograron después los Srs. Arias Salgado y Muñoz Alonso. A una importante agencia de prensa extranjera (pero no americana) la convencieron de que diera la cifra de 800000 personas. Al periodiquito oficial El Español le ha parecido poco y ha dicho... ¡millón y medio! Se han difundido los comentarios de la prensa de derecha de todo el mundo, pero también hubo aquí un tropiezo: el diario francés Le Figaro tuvo la ocurrencia de decir la verdad. Nadie se lo esperaba y cuando se recogió ya estaba en numerosos kioscos. Para colmo el ABC arremetió contra él. La Vanguardia que venía publicando las crónicas del Sr. Segonzac sobre el viaje de Eisenhower, hechas para varios países, tuvo que cambiarla de arriba a abajo porque era impublicable.

Una reunión al rayar el día

Claro es que luego vinieron las conversaciones oficiales, mejor dicho, la conversación en singular, que tuvo lugar al amanecer del día 22 en El Pardo. Nada nuevo: inquietud caudillesca por la agonía de la «guerra fría», descripción en tintas sombrías del «peligro comunista en África» y, algo más importante: la cuestión económica. En primer lugar, argumentar con el informe del Sr. Gilbert, de la OECE, para establecer el éxito del plan de estabilización (sin hablar, claro está, del paro ni del malestar de los pequeños industriales); segundo, exponer que la estabilización ha supuesto «cierta recesión», y que para lograr una expansión que lleve a la normalidad necesita España que prosiga durante varios años la ayuda económica norteamericana, que la BIRD facilite inversiones... todo esto con el resabido cuento de que España no participó del plan Marshall.

Inútil añadir que el Caudillo ofreció de nuevo todas las posibilidades de España, en el momento en que Norteamérica va a abandonar sus bases de Marruecos. No se privó don Francisco de lanzar una puntada al «excesivo nacionalismo de Francia», para mejor valorar su aportación y la de Alemania. Que esto no son palabras solamente lo demuestra la construcción actual de una nueva base americana en el monte Ochonde, entre Pamplona y Dancharria, donde se está haciendo ya el campo de aterrizaje, se han construido 15 kilómetros de carreteras de acceso y se ha instalado uno de los «Radars» más potentes de Europa. Puedo añadir que en los medios diplomáticos, teniendo en cuenta que, según se cree, la evacuación de las bases de Marruecos se escalonará entre fines de 1960 y 1963, se aspira ya a una ampliación de los acuerdos militares hispanoamericanos.

En fin; terminó la visita acompañando el Caudillo a su huésped en un helicóptero hasta Torrejón, no sin que antes recibiese el jefe del Estado norteamericano a una chiquilla de siete años a quien regaló una muñeca; este gesto, que en situación normal hubiera sido simpático, ha parecido bastante inoportuno a todos los sectores de la oposición que hubieran preferido que el presidente Eisenhower escuchase voces adultas para tomar contacto con la verdadera realidad española. Cúmpleme aquí recordar que, entre los numerosos mensajes dirigidos al presidente por parte de las fuerzas de oposición hubo uno firmado por todos los presos políticos de la prisión de Carabanchel, en el que se recordaba la represión de que fueron víctimas numerosos españoles durante la guerra mundial por haber manifestado sus simpatías por la causa de las naciones aliadas, y en el que se le pedía -como lo han hecho todos los grupos políticos- que intercediese cerca de Franco para obtener la amnistía de todos los presos políticos.

Los que disfrutan de una Nochebuena y los otros

En fin, y para completar el panorama de los que pasan boyantemente la Nochebuena, no es posible ignorar al «Opus Dei». ¿Será verdad que altos personajes de este Instituto secular piensan que España marcharía mejor si el Ministerio de Asuntos Extranjeros estuviese en sus manos y no en las de un integrista de viejo cuño? ¿Y que desean mayor control del Ministerio de Información en víspera de la nueva ley de prensa e información? No se sabe; y, en todo caso, eso no impedirá que algunos «opusdeístas» frecuenten la «Corte de Estoril». A esto es a lo que el Instituto Secular llama «tener opiniones políticas diferentes». En todo caso, miembros suyos dominan ya las cuarenta estaciones del «Servicio Español de Radiodifusión» y se han apoderado de una editora más que sumar a la «Cid». Pero donde la cosa sube de punto es en el cine con la creación de «Procusta» que supera y completa a «Dupemfa» para producción y distribución. A propósito de esto se cuenta una sabrosa anécdota: la «Filmayer» también «opusdeísta» hacía un contrato con realizadores de cine para cuatro cintas, una sola de las cuales podía «subir de tono» hasta la calificación R-3 (apta para mayores, pero con reparos) de la censura eclesiástica. Benito Perojo firmó el contrato e hizo tres películas verdaderamente «rosa». Pero la cuarta, ¡ah, la cuarta!, era nada menos que una Carmen que, al decir de quienes la han visto, haría enrojecer al propio don José y a un regimiento de dragones. Los píos productores pusieron el grito en el cielo e hicieron decir a Perojo por tercera persona: «que se guarde la película y que nos devuelva el dinero cuando pueda». Perojo se frota las manos, por lo que parece un buen negocio. Pero en esto «Procusta» compra los veinte cines más importantes de Madrid, amén de algunos de provincias, con lo cual se complica el circuito comercial de la atrevida Carmen. Y ahí estaban las cosas, cuando la tradición de ponerse a comer mazapán ha suspendido momentáneamente las hostilidades.

Y para mayor gloria de «Opus Dei» (cuyo nuevo consiliario en España es el presbítero don Florencio Sánchez Bella) ha sido ordenado sacerdote el catedrático don José María Albareda quien, como por casualidad, es también secretario general del Consejo de Investigaciones Científicas. Y allí estuvieron, en la ceremonia, los ministros Carrero Blanco, Ullastres, Rubio, Gual y Planell, estos dos seguramente por no enfadarse con Ullastres.

Pero hay también la Nochebuena de los descontentos. Y el plan de estabilización ha creado no pocos de ellos. El comercio detallista de Barcelona está haciendo balances que reflejan alrededor de 50% (y en casos aun más) de ventas menos que en 1958. En general, los hombres de negocios catalanes no están contentos. En un ciclo de conferencias sobre el tema europeo los Srs. D. Félix Escalas (presidente de la Cámara de Comercio y delegado de Urquijo en Barcelona) y Udina (secretario del gremio de fabricantes de Sabadell) han abogado por la economía europea, lo que les sirvió para desatarse contra «el sistema económico que se opone a la misma».

En Cataluña, el descontento se une a la cuestión nacionalista. Después que don Luis de Galinsoga tuvo la malhadada idea de despotricar en una sacristía porque estaban predicando en catalán, hay avalancha de protestas dirigidas a La Vanguardia y son más de 3000 los suscriptores que se han dado de baja.

Significación del segundo proceso Cerón

Hemos dejado para final, porque cronológicamente es así, y porque es prueba palmaria de que «todos no pasan la misma Nochebuena», el caso inaudito del segundo Consejo de Guerra contra don julio Cerón Ayuso y sus compañeros. Se trataba de aplastar a estos hombres, sobre todo porque constituyen un ejemplo de la rebeldía de la nueva generación, a los que no se puede imputar secuelas de los partidos políticos tradicionales, ni decir que son «rojos», etc. Se trataba también de conseguir una pena por la que el Sr. Cerón fuese expulsado automáticamente del cuerpo diplomático. Se trataba, en fin, de atemorizar a buen número de jóvenes sacerdotes, de militantes de organizaciones religiosas (HOAC, JOC, etc.) que, de algún tiempo a esta parte vienen sosteniendo que su deber de cristianos es oponerse al régimen.

Por eso, desde que se vio el Consejo de Guerra del 9 de Noviembre, comenzaron las gestiones para anularlo y provocar nuevo juicio. Como al general Rodrigo, aunque habla mal del Caudillo cuando va por las tascas, le da igual todo eso, se le convenció, tras varios días, de que no ratificase la sentencia. Intervinieron en ello, el ministro de la Gobernación, general Alonso Vega, el subsecretario de Asuntos Extranjeros, Sr. Cortina, altos personajes de la policía y, probablemente el general Barroso, el Sr. Castiella y algún dignatario del «Opus». Para este sector la maniobra era de envergadura, pues se trataba de descalificar, por ese mismo golpe, incluso a los más moderados demócratas-cristianos hacia los que el Caudillo hubiera tenido tal vez la idea de volverse para salvar el régimen, en detrimento del «Opus».

Los católicos liberales hicieron toda clase de gestiones, pero sin resultado. Una segunda entrevista con el cardenal Plá y Daniel (ya hubo una antes del primer juicio) dio por resultado que el primado se desentendiese del asunto, seguramente por haber sido objeto de presiones oficiales. Hubo también una carta a los Obispos, firmada por varios centenares de personas católicas muy conocidas, explicando las calumniosas acusaciones de «comunismo», los malos tratos, etc., y pidiendo la intervención de la Jerarquía. Los padres Sopeña, Díez-Alegría, Benzo, Alberdi y Malagón hicieron nuevas gestiones. ¡Todo en vano! Para mayor «Inri» el juicio se ha visto el 23 de diciembre, 24 horas después de la marcha del presidente Eisenhower predicando, «la paz y la amistad en la libertad», y 24 horas antes de la fiesta de la Natividad, día de fraternidad y de perdón, suprema fecha del mundo católico.

El fiscal, coronel Díaz-Llanos Lecuona ha pedido veinte años para el Sr. Cerón, 12 para los Srs. Díez Yagüe, Marcos, Ovejero y López, etc., etc. Sin el menor empacho jurídico ha asimilado el llamamiento a una huelga pacífica (frustrada) como «rebelión militar». Sin ningún respeto a la verdad ha acusado al Sr. Cerón y sus amigos de colaborar con los comunistas.

Don José María Gil Robles ha hecho una defensa de gran alcance. Basándose en la prueba testifical de una cantidad impresionante de sacerdotes ha podido demostrar que el Sr. Cerón es todo menos comunista y que sus ideas son las de un católico demócrata. El Sr. Gil Robles ha explicado que los principios de la democracia cristiana constituyen el mejor antídoto contra el comunismo; recordó que, gracias a la democracia cristiana pudo conjurarse el peligro comunista en buena parte de Europa cuando terminó la segunda guerra mundial.

Da nada sirven los razonamientos ante el Tribunal Supremo de justicia Militar. En los momentos en que escribo se acaba de conocer la sentencia. Ocho años para el Sr. Cerón. Ninguna absolución; el Sr. Rincón y otros que habían sido absueltos el 9 de noviembre (y guardados «prudentemente» en Carabanchel) son condenados a un año. Si esta primera información es exacta, los Srs. Díez Yagüe, Ovejero, Marcos y algún otro son condenados a seis años y el estudiante don Raimundo Ortega (especialmente maltratado cuando los interrogatorios) a dos años.

Esta sentencia ha estado «dignamente» acompañada de la expulsión del diputado laborista británico, Sr. Robert Edwards, que había venido como observador al proceso y, al mismo tiempo, a presentar en el ministerio de justicia, una petición de amnistía firmada por 150 personalidades británicas y encabezada por Bertrand Russell. Dos agentes de la brigada social agarraron al Sr. Edwards el miércoles a las ocho de la mañana cuando se dirigía a la audiencia contra el Sr. Cerón. Lo tuvieron doce horas en Gobernación con absurdos interrogatorios sobre la guerra civil. Al parecer, el Sr. Edwards luchó como voluntario algunos meses al lado de los republicanos. Y ahora inventan aquí que «estaba condenado a muerte en rebeldía desde 1939». Y cabe preguntarse: si a un simple capitán lo condenaron a muerte, ¿Qué suerte le espera al ministro francés Sr. Malraux, jefe de escuadrilla aérea, si algún día se aventura a pisar la tierra que domina el Caudillo? El caso es que el Sr. Edwards tuvo que tomar el primer avión del día 24 acusado de «entrometerse en los asuntos interiores de España». La primera moraleja a sacar de esta condena y de esta expulsión es que el Gobierno dictatorial de Franco se cree que todo le está permitido después que el Caudillo ha podido abrazar al presidente Eisenhower. Depende de los españoles, pero también de sus amigos de otros países, y en primer lugar de Norteamérica, que el Caudillo deje de abrigar esa creencia.

TELMO LORENZO

Madrid, 27 de diciembre de 1959.


SALVADOR DE MADARIAGA

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ArribaAbajo Editorial

La justicia que mandan hacer


Pensar que la visita del Presidente Eisenhower a España podía influir de algún modo en los procedimientos del régimen franquista era ignorar la naturaleza misma del régimen, era olvidar que el franquismo, implantado por procedimientos de fuerza contra razón, no podía ni puede hacer concesiones, era desconocer que las dictaduras, todas las dictaduras, están imposibilitadas para cambiar sus procedimientos en su seno mismo; pueden cambiar, eso sí, su política exterior siempre que se le tolere, pero en el interior sus férreas puertas están cerradas a todo intento de reforma.

Sin embargo, espíritus generosos abrigaban la esperanza de que el general Franco concediera alguna gracia especial a su ilustre huésped con ocasión de su visita, mostrándole con ello el alto aprecio que de su presencia hacía. Con ese mismo espíritu se dirigieron distintas peticiones al Presidente Eisenhower. A esas esperanzas, a esas peticiones, hechas públicas, el general Franco ha dado una rápida y clara contestación: el segundo proceso Cerón.

Se recordará que el Tribunal Militar que entendió en el juicio contra D. Julio Cerón y otros 17 encartados, condenó al Sr. Cerón a tres años de prisión y a los Srs. Díez Yagüe y Ovejero a dos años. Pues bien, el 23 de diciembre se celebró el juicio de revisión ante el Tribunal Supremo de justicia Militar, el que dictó sentencia el 24 de diciembre doblando las penas impuestas por el Tribunal que entendió en la causa en primera instancia, llegando hasta condenar a otros encartados que ese Tribunal había absuelto. Protestar contra la sentencia del Tribunal Supremo es poco, lo que queremos señalar es su monstruosa ilegalidad.

Los Tribunales Militares entienden de los delitos calificados como comprendidos dentro del Código de justicia Militar, han de regirse por ese Código, que es el que están obligados a aplicar. El Tribunal Supremo de justicia Militar, haciendo caso omiso de todo precepto legal, ha aplicado en este caso el Código Penal estando acusados los procesados del delito de «rebelión militar», habiendo basado el fiscal y el ponente sus conclusiones en el Código de justicia Militar, después de que los abogados habían dirigido sus argumentos de defensa contra el delito de que se les acusaba a sus defendidos: «rebelión militar». Si el Tribunal Supremo de justicia Militar consideraba que el asunto era de la competencia de los Tribunales ordinarios, el único camino era inhibirse y enviar la causa a la jurisdicción civil, a los Tribunales ordinarios, y empezar de nuevo. Pero no ha sido así. Sin que la sombra de la justicia le haya inquietado el Tribunal Supremo de justicia Militar ha aplicado el Código Penal, con lo que resulta que se ha condenado a esos hombres por hechos que no han sido objeto de acusación y, por consiguiente, de los que no se han podido defender los acusados. La sentencia fue dictada dos días después de la visita del Presidente Eisenhower.

Dura lección para los ingenuos, para aquellos que siguen pensando que el régimen franquista puede entrar en camino de liberalización. El régimen actual de España, lo ha declarado el mismo general Franco, es un régimen de mando personal, los organismos que funcionan bajo su mando son meros ejecutores de órdenes, por eso no puede sorprender que fuera D. Pedro Cortina, subsecretario del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, el que llamara a D. Julio Cerón, que se encontraba en Ginebra con una misión oficial, «para un asunto de servicio» en connivencia con la policía que fue a esperarlo al aeródromo de Barajas, donde descendió.

El antecedente que sienta la aterradora ilegalidad del Tribunal Supremo es tan peligroso como inquietante. Se trata de reprimir, sin reparar en los procedimientos, una oposición política creciente a la que se van sumando los católicos liberales y una buena parte del clero, pero es previsible que esas monstruosas represiones sirvan para robustecer la acometividad de la oposición.




ArribaResumen de noticias

El proceso Cerón

París, 31 dic., Ibérica: -El semanario L'Express de hoy publica un interesante artículo con el siguiente título:

EL PROCESO CERÓN AYUSO

En el momento en que la visita del Presidente Eisenhower marca la entrada de España en el concierto de las «naciones libres», se juzga a un diplomático católico Julio Cerón Ayuso.

La ironía de la Historia ha querido que el primer Presidente de los Estados Unidos que ha pisado el suelo español sea el general Eisenhower, antiguo comandante en jefe de las fuerzas aliadas, encargadas de liberar a Europa del fascismo; y que sea recibido en Madrid por el general Franco, quien había telegrafiado al almirante Tojo, en 1941:

FELICITO A USTED Y AL EJÉRCITO IMPERIAL JAPONÉS POR LA HAZAÑA QUE CONSTITUYE LA DESTRUCCIÓN DE LA ESCUADRA NORTEAMERICANA EN PEARL HARBOR.

FRANCISCO FRANCO.

Pero estos malos recuerdos de otra guerra han sido borrados por los nuevos imperativos de la estrategia norteamericana. Y es en España donde los Estados Unidos han instalado sus más potentes bases aéreas europeas.

Nada muy secreto

El día 21 se celebró un banquete de ciento treinta cubiertos en el antiguo Palacio Real. Y al amanecer del 22, en el Palacio del Pardo, tuvieron lugar las discusiones serias entre Eisenhower y Franco, asistidos por los señores Castiella y Murphy. Ninguno de los dos tenía nada muy secreto que decirse. El general Franco tuvo la satisfacción de ser informado por el propio «Ike» de los resultados de la «cumbre» occidental de París, y sin duda, puso en guardia a su interlocutor contra los peligros de un encuentro Este-Oeste que no tenga como único objetivo el de «sondear intenciones del enemigo».

El proceso Cerón

Si el régimen franquista no plantea problemas a los norteamericanos sí se los plantea, y cada vez en mayor número, a los españoles. Veinticuatro horas después de la marcha del Presidente Eisenhower -llegado a Madrid para predicar «la paz y la libertad»- y dos días antes de Navidad -la mayor fiesta religiosa de la España católica- se ha abierto en Madrid el segundo proceso contra diez y siete jóvenes católicos, acusados de «rebelión militar» por haber distribuido octavillas incitando a la «huelga general pacífica» del 18 de julio pasado (que fue un fracaso).

El principal acusado era D. Julio Cerón Ayuso, dirigente de un grupo de oposición compuesto en su mayoría de católicos: el «Frente de Liberación del Pueblo».

El Sr. Cerón Ayuso y sus amigos han sido condenado por este Tribunal a penas de ocho años de prisión para el primero y de uno a seis años de prisión para los otros. Pero el fondo del problema sigue igual: la juventud católica y una parte del clero abandonan poco a poco al régimen y la sentencia de Madrid no tendrá esta evolución.




La indignación crece contra Galinsoga

Barcelona, 4 enero, Ibérica: Continúan dándose de baja los suscriptores de La Vanguardia. La indignación popular contra el director Galinsoga crece en Barcelona. Galinsoga es, además, delegado del Estado en el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona y procurador en Cortes. Por su cargo en el Consorcio disfruta de una tasa sobre todas las arenas que se extraen allí, lo que parece que da su dinerillo; en resumen, que tiene enemistades a granel. Resultado: ya es oficioso que Assia (Armesto por su verdadero nombre) irá de sub-director a La Vanguardia, sustituyendo en realidad a Galinsoga como hombre de confianza de Godó.


Franco prepara la supervivencia del régimen

París, 4 enero, Ibérica: -El periódico Combat de hoy publica la siguiente información:

El miércoles recibió Franco a los miembros del Consejo del Reino que fueron a felicitarle con motivo de la fiesta de la Epifanía. Parece que les dio la seguridad de que este año será presentada una ley sobre la organización futura del gobierno español... Se piensa que el caudillo ha hecho alusión a las organizaciones del gobierno para el día en que él ya no esté a la cabeza del Estado... Las leyes constitucionales actuales prevén la designación de un sucesor del jefe del Estado, en caso de fallecimiento del general Franco, pero sin más detalles.

El caso de don Juan

Por otra parte han surgido dificultades en relación con el príncipe Juan Carlos, en el que algunos ven el futuro rey de una España vuelta a la monarquía. Se cree que el general Franco desea que el príncipe asista a la Universidad de Salamanca, pero los monárquicos opinan que ciertos profesores de esa Universidad no manifiestan sino muy limitados entusiasmos por la monarquía, por lo que se ha llegado al acuerdo de que Juan Carlos estudie en enseñanza libre en el Palacio de San Sebastián.




Grupos que firmaron la carta

En nuestro número anterior insertamos la carta dirigida al Presidente Eisenhower y transmitida por nosotros a la Casa Blanca, por varios grupos liberales y democráticos de la oposición. Esa carta está avalada por las firmas de representantes de las siguientes organizaciones: Izquierda Demócrata Cristiana, Unión Española Monárquica, Partido Social de Acción Democrática, Frente de Liberación Popular, Movimiento Socialista Catalán, Asociación Universitaria, Partido Socialista Obrero Español, y de las dos grandes asociaciones sindicales clandestinas Unión General de Trabajadores y Confederación Nacional del Trabajo.


El paro obrero

Madrid, 3 enero, Ibérica: -Ya hay más de 150000 obreros parados y el Gobierno empieza a preocuparse porque no hay previsto fondos de subsidio para esa cantidad de parados. Se dice que, numerosas empresas, tomando como pretexto las nuevas disposiciones, se aprovechan para despedir obreros sin que la empresa esté en verdadera situación de crisis. El ministro del Trabajo ha publicado una Orden encaminada a evitar este género de despidos.

Sin embargo, lo del paro no es tan fácil de arreglar. El «plan de reorganización de la industria textil algodonera», que cuenta con el apoyo de los «gordos» del régimen, y de los economistas Sardá y Estapé, dice literalmente: «la Comisión estima su deber manifestar que el actual volumen de mano de obra empleado en la industria textil algodonera es excesivo y constituye, por lo tanto, un despilfarro de recursos». Conviene añadir que desde 1952 hasta primeros de 1959 el número de obreros de la industria algodonera había bajado de 157975 a 133097. El número de trabajadores de la industria en general ha bajado también: de 291582 en 1952 a 244619 en 1958, lo que da un descenso de unos 24000 obreros en las otras industrias textiles.


Puntos flacos

Madrid, 15 dic., Ibérica: -En los medios oficiales reina satisfacción por la opinión favorable que el Sr. Milton Gilbert, director de asuntos económicos de la OECE, ha formulado sobre el llamado plan de estabilización. No obstante, se señala que dicho señor no ha ocultado que el paro obrero y la falta de inversiones extranjeras siguen siendo, a su parecer, dos lados flacos de la realización del plan.

En relación con el plan debemos añadir que, en conversación celebrada ya hace dos semanas entre el ministro de Hacienda y los directores de los Bancos más importantes, se habló de la conveniencia de rebajar de nuevo el tipo de descuento, de salvar los descubiertos de la «RENFE», de hacer más flexible el crédito y de buscar solución al problema de la construcción naval, va que hasta ahora las promesas sobre los pedidos del extranjero en barcos se han quedado en el aire.


Don Alfredo Krupp de caza

Madrid, 3 enero, Ibérica: -D. Alfredo Krupp vino a España en unión del embajador de Madrid en Bonn, y distinguido banquero, marqués de Bolarque. Dijo que venía a cazar perdices, lo que parecía un poco tomadura de pelo. Y lo era, porque se trataba de «caza mayor» puntualizar su participación en Altos Hornos de Vizcaya, entrevistarse con Solís y Ullastres, en eterna competencia, para atraerse los favores del inversionista de hoy, condenado en Nüremberg ayer.

Tras nuevas piezas

Se señalan nuevos avances del Sr. Krupp sobre inversiones. Se trata de La Felguerra, perteneciente al grupo del Banco Urquijo, interesado igualmente en los Altos Hornos. Krupp exige mucho y la reglamentación recientísima, de hace dos días, sobre inversiones de capitales extranjeros deja aun mucho que desear y hace depender gran parte de ventajas al libre arbitrio del Gobierno. Pero todo consiste en que el marqués de Bolarque garantice a Krupp que el Gobierno declarará de interés nacional las empresas que le interesen, con lo cual podrá sacar los beneficios del país sin el límite del 6% del capital que se deja a las otras empresas.


La situación en los colegios de abogados

Madrid, 3 enero, Ibérica: -En la junta General del Colegio de Abogados de Madrid celebrada en el pasado mes, se produjo un fenomenal alboroto. Los letrados pidieron la dimisión de la junta y apostrofaron a su decano, Sr. Escobedo, el que, al defenderse, llegó a decir, por error o intencionadamente, que «España vive una situación de fuerza». Entonces las protestas se trocaron en aplausos, pero el escándalo no cesó. Se pidió votación nominal para exigir la dimisión y uno de los miembros de la Junta dimitió sin más ni más. En el tumulto las urnas fueron rotas como en cualquier vulgar pucherazo de hace cincuenta años. El presidente hizo atestiguar ante notario que la votación no había podido tener lugar. Así estaba la cosa. Pero en las elecciones que, al fin, se han celebrado en la última semana de diciembre, salió elegida la candidatura gubernamental por 80 votos de diferencia, entre unos 2000. Para conseguir que salieran los gubernamentales recurrieron al inaudito procedimiento de contar por dos el voto de los abogados en ejercicio. Sin embargo, algunos monárquicos de la oposición fueron elegidos, aunque son minoritarios.

La situación de los Colegios de Abogados preocupa al Gobierno, tanto que el ministro de justicia ha modificado su Estatuto General elevando el quorum necesario para pedir Junta general del Colegio.


Dentro y fuera... Opus Dei

París, 31 dic., Ibérica: -La noticia dada por el corresponsal de Ibérica en Madrid en su acostumbrada crónica del mes pasado sobre la adquisición por el Opus Dei de una importante revista parisién, no ha tardado mucho en ser confirmada públicamente. La Table Ronde es la revista en cuestión, su número de diciembre 1959 está dedicado por entero a España con colaboraciones como las de Pedro Sáinz Rodríguez, González de la Mora, José María Casciaro, etc., estas firmas van acompañadas de otras menos significadas como monárquicos integristas, otras de escritores bien intencionados y poco enterados de la actual táctica del Opus Dei.

De lo que se trata es de dar una falsa imagen de España, de la libertad de expresión en la dictadura franquista y de atraer incautos al bloque del «Opus». Para este mes anuncia la revista otro número dedicado a España con colaboración es como las siguientes: Vázquez Dodero, Carmen Laforet, Ismael Sánchez Bella, Torcuato Luca de Tena, etc.


Extracto de la sentencia del Consejo Supremo, de justicia militar en el proceso contra D. Julio Cerón y otros 16 encartados

D. Federico Arroyo Prieto, Comandante de Artillería, Secretario de Causas del juzgado Militar Especial Nacional de Actividades Extremistas, del que es juez Especial el Ilmo. Sr. Coronel del benemérito cuerpo de Mutilados por la patria, D. Enrique Eymar Fernández.

Certifico: Que a los folios que se indican en la Causa N.º 783-59 aparecen los siguientes actuados que copiados literalmente dicen:

D. José Espinos Barberá, Tte. Coronel Auditor de la Armada y Secretario Relator del Consejo Supremo de justicia Militar, Certifico que por la Sala de justicia de este Alto Tribunal y en la Causa que se indica se ha dictado la siguiente Sentencia. Señores: Presidente, Rapallo Flórez. Consejeros: Redondo García, Sánchez Templeque Pardiñas, Fernández Valladares, López Fando, García Bravo. En Madrid a 23 de Diciembre, 1959, reunida la Sala de justicia constituida por los Excelentísimos Srs. citados, para ver y fallar la Causa 783-59, que pende ante este Consejo Supremo de justicia Militar procedente de la Primera Región Militar, instruida por el supuesto delito de rebelión militar, contra los siguientes: Antonio Díez Yagüe, Manuel Gómez Ovejero, julio Cerón Ayuso, [etc.].



En el primer Resultando se detallan los hechos, tales como:

Antonio Díez y Manuel Gómez, de ideas contrarias al régimen, colaboradores ambos de la revista Ibérica de Nueva York, dirigida por Victoria Kent para desprestigiar al régimen español [...] acuerdan denominar a la agrupación formada con todos, para plasmar su aversión al régimen, «Nueva Generación Ibérica» a iniciativa de Yagüe que fue el cabeza de ella y de Ovejero que fue su secretario a la que se agregan otros procesados [...] editándose un boletín del que se hace responsable Ovejero, con el nombre de Libertad, y cuyo texto discuten todos, del cual se tiran en multicopista cinco números [...] Segundo Resultando: Que entre los asociados existía estrecha unión, colaboración y amistad; persiguiendo como finalidad, «Nueva Generación Ibérica», grupo de jóvenes intelectuales y obreros, procurar por todos los medios a su alcance el establecimiento de una república democrática y federal en la Península Ibérica [...] Hechos que este Consejo Supremo de justicia Militar declara probados [...] Noveno Resultando: Que reunido en la Plaza de Madrid el 9 de Noviembre, 1959, un Consejo de Guerra Ordinario para ver y fallar la presente Causa, dictó sentencia en la que previa la correspondiente declaración de hechos probados, los calificó como constitutivos de un delito consumado de Actividades Subversivas equiparado a la Rebelión, previsto en los nos. 1.º y 2.º del art. 1.º de la ley del 2 de Marzo de 1943, y penado en el párrafo 1.º de dicho art.º, en relación con el 290 del Código de justicia Militar [...] condenando en consecuencia a julio Cerón Ayuso a la pena de 3 años de prisión, a Antonio Díez Yagüe y Manuel Gómez Ovejero a la pena de 2 años de Prisión [...].

Décimo Resultando: Que el auditor de la 1.ª Región Militar mostró su disconformidad con la sentencia dictada por el Consejo de Guerra, por estimar que existió incongruencia entre los resultandos entre sí y que estos con el considerando 4.º y con alguna de las penas impuestas observándose asimismo varios defectos procesales [...]. Undécimo Resultando: Que recibidos los autos en este Alto Tribunal y pasado a informes del Excmo. Sr. Fiscal Togado, dicho Ministerio Público propuso la revocación de la sentencia dictada y su substitución por otra en la que después de declararse probados los hechos que su informe recoja, sean calificados como constitutivos de un delito de Rebelión Militar [...]. Duodécimo resultando: Que los defensores de los procesados, después de analizar la participación en los hechos de autos de cada uno de sus patrocinados, negaron la existencia de Rebelión Militar de que se les acusaba, por cuanto no hubo alzamiento en armas contra el jefe del Estado [...] y ni siquiera se propugno la violencia [...] intervino el defensor del procesado Cerón, negando las relaciones de su defendido y otros procesados con el Partido Comunista, citando pruebas que en Sumario acreditan que se opusieron a las tendencias de dicho Partido...

1.º Considerando: Que el delito de Rebelión Militar [...] requiere como base ineludible de su apreciación un alzamiento en armas, efectivo [...] y como el expresado alzamiento básico no se da, carécese de la indispensable base de estimación de dicho delito ni tampoco en su forma preparatoria de conspiración [...].

2.º Considerando: Que descartado el delito de Rebelión Militar [...] pudieran incidir en preceptos sancionadores de la asociación ilícita y propaganda ilegal, según los art.º 174, n.º 1 y 251 del Código Penal, no existe el concurso de delitos sino que se trata de una progresión criminosa en que la operación delictiva tiende en definitiva a incitar a la comisión de actos encaminados a cambiar ilegalmente la organización del Estado y a substituir por otro el Gobierno de la Nación, cuyas finalidades configuran el delito contra la forma de gobierno previsto en el párrafo 1.º del art.º 173 del Código Penal...

3.º Considerando:... que de el delito contra la forma de Gobierno y del cual destacan como directores comprendidos en el citado párrafo 1.º art.º 163 de aquel Código y en el párrafo 2.º del 268, Julio Cerón Ayuso, Antonio Díez Yagüe y Manuel Gómez Ovejero [...]

6.º Considerando: Que del expresado delito de provocación contra la forma de gobierno son responsables en concepto de autores directores los procesados Julio Cerón Ayuso, Antonio Díez Yagüe y Manuel Gómez Ovejero [...].

Vistos: Los artículos citados, 3, 2, 46, 47, 49, 56, 61, 4, 73 y 91 del Código Penal Común y 231 y 232 del Código de Justicia Militar.

Fallamos: Que debemos revocar y revocamos la sentencia del Consejo de Guerra que vio y falló la presente Causa, y que debemos condenar y condenamos al procesado Julio Cerón Ayuso a la pena de OCHO AÑOS DE PRISIÓN MAYOR; a los procesados Antonio Díez Yagüe y Manuel Gómez Ovejero a sendas penas de SEIS AÑOS y UN DÍA DE PRISIÓN MAYOR. [Siguen otras condenas].



(N. E. Los subrayados son nuestros).


El cardenal Tardini protector del Opus Dei

París, 2 enero, Ibérica: -Le Monde de hoy publica la siguiente noticia:

Ciudad del Vaticano: El Papa ha nombrado al cardenal Tardini para ocupar el puesto de protector de la «Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz», más conocida bajo el nombre de «Opus Dei», instituto secular fundado en 1928 para extender, sobre todo entre los intelectuales, la vida de perfección evangélica.

Le Monde hace seguir la noticia del siguiente comentario:

El Secretario de Estado reemplaza en este cargo al cardenal Tedeschini, recientemente fallecido. Su nombramiento parece subrayar la atención con que la Santa Sede sigue las actividades de una institución que ha dado mucho que hablar desde hace algunos años, principalmente en España donde cuenta en sus filas numerosas personalidades de primera categoría entre las cuales hay varios ministros.




Muere en España el criminal Pavelitch

Madrid, 29 dic., Ibérica: -El dictador de Croacia, Ante Pavelitch, ha muerto ayer en Madrid en el Hospital alemán. El estado croata independiente fue fundado por Hitler durante la ocupación alemana. Fue uno de los organizadores del atentado de Marsella en el que fueron asesinados en 1934 el rey Alejandro de Yugoeslavia y el ministro francés de Relaciones Exteriores Barthou. Este criminal de guerra, apodado «el hombre cubierto de sangre», bajo la protección de Mussolini y bajo la égida de la Ovra -la policía secreta italiana- entrenó voluntarios reclutados en Croacia. Organizó en Hungría, cerca de la frontera, campos de entrenamiento de donde partieron expediciones terroristas, entre ellas la de Marsella. De su refugio de Italia salió a la superficie durante la guerra mundial y ejerció una dictadura de sangre en Croacia durante los cuatro años de guerra en los que, según se dice, llegó a exterminar unos 500.000 servios, 60.000 judíos y 30.000 zíngaros.

Terminada la guerra fue condenado a muerte en rebeldía por los tribunales yugoeslavos. Anduvo con nombres supuestos por Italia y otros países y reapareció en la Argentina en 1948 bajo la protección del régimen peronista, pero al caer Perón volvió a la clandestinidad y fue acogido en España por el régimen franquista, donde vivió clandestinamente refugiado en un convento de franciscanos, cerca de Madrid.

La muerte de Pavelitch en Madrid ha venido a confirmar la presencia en España de numerosos fugitivos de los regímenes fascistas que en cantidad considerable residen en nuestro país con nombres falsos, la mayoría.


Detención del diputado Mr. Edwards

Toda la prensa londinense ha publicado extensas informaciones sobre la detención en Madrid del diputado laborista Mr. Robert Edwards, de esas informaciones proceden las noticias que insertamos a continuación.

Mr. Edwards fue a Madrid para asistir a la vista de la causa del proceso Cerón ante el Consejo Supremo de justicia Militar. El 23 de diciembre, fecha fijada para la vista del segundo proceso Cerón, cuando se disponía Mr. Edwards a asistir a dicho acto, fue detenido a la salida de su Hotel por dos policías vestidos de paisano y se lo llevaron en automóvil a la Dirección General de Seguridad. Mr. Edwards protestó, pero los agentes le aseguraron que no lo detenían sino por breves minutos y que podría después asistir al juicio. Pero el interrogatorio duró diez horas, interrumpido por el almuerzo traído expresamente para él.

Mr. Edwards ha declarado que la policía fue correcta con él, pero que no había manera de convencerle de que el único objeto de su viaje era asistir al proceso Cerón e insistían en que su viaje tenía que responder a otros motivos, daban a entender que traía alguna misión clandestina.

Mr. Edwards luchó en el bando republicano durante la guerra civil como capitán de las brigadas internacionales y fue condenado a muerte en rebeldía por los franquistas en el año 1939. Pero según dijo la policía «no era esa la causa de haber sido detenido». Querían obligarle a salir de España ese mismo día, pero él se opuso y dijo que tenía pasaje reservado para el día siguiente. Comprobado por la policía si era cierto le dejaron en libertad y Mr. Edwards marchó para Londres a las 10 de la mañana del día 24, sin haber podido asistir al segundo proceso Cerón, que tanto ha apasionado a la gente.



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