41
15 de diciembre de 1842, en Obras, II, p. 71.
42
48, 5 de enero de 1843.
43
156, 16 de mayo de 1843.
44
Para Sarmiento, el estudio de la historia es una ciencia. Véase «Los estudios históricos en Francia», en El Progreso, 20 de mayo de 1844, en Obras, II, p. 199.
45
Sarmiento la llama un cuento de hadas y un romance. Sin que pudiera estar al tanto de la terminología genérica a lo Northrop Frye, su designación de romance no desentona con las categorías genéricas hoy en boga. Brooks afirma que el melodrama «generally operates in the mode of romance, though with its own specific structures and characters»
(Melodramatic Imagination, p. 30).
46
Susana Zanetti y Margarita B. Pontieri, en su valioso estudio del Facundo, ya señalaron otra manera en que Sarmiento subvierte la seriedad de su relato sobre Severa Villafañe. Clasificándolo como sentimental (encuadrado dentro del sistema romántico), notan cómo, «sin embargo, concluye irónicamente ("Una hubo que dio un grito al verlo y cayó exánime. ¿No es un lindo romance? ¡Era la Severa!")»
(p. 398).
47
Si, como ya se dijo, el final de la 25.ª entrega constituye una conclusión narrativamente lógica para el folletín, vale señalar que el comienzo de esta entrega, que corresponde a los últimos párrafos de II, p. 8 («Ciudadela»), también contribuye a cerrar o redondear el texto completo. Estos párrafos iniciales de la entrega, que comienzan con las palabras: «En Tucuman, Salta i Jujuí qedaba por la invasion de Qiroga, interrumpido o debilitado un gran movimiento industrial i progresivo...», recogen muchos de los temas o motivos introducidos en la primera entrega a partir de la frase hamletiana «De eso se trata, de ser o no ser salvajes»: el suelo privilegiado de la Argentina, sus ríos navegables, la inmigración europea, el aporte de la ciencia y de la industria y sobre todo el gran porvenir de la nación. Son éstos precisamente los temas que se recapitulan en «Presente i porvenir», con que termina la edición príncipe del Facundo. A falta de este capítulo, el folletín también logra una recapitulación análoga mediante la colocación privilegiada al comienzo de su entrega final de los últimos párrafos del capítulo «Ciudadela».
48
Brooks, Melodramatic Imagination, p. 205 Véase en particular su discusión de «Hernani», pp. 93-109.
49
La vida de Facundo es objeto de la siguiente organización literaria: después de su infancia y juventud, que prefiguran al adulto, tanto su carrera militar como su fin se narran de acuerdo con un tradicional patrón heroico. Sus primeras victorias (II, cap. 4, «Ensayos») crean un movimiento ascendente que queda truncado por un dramático revés de su fortuna: las dos derrotas de la Tablada y Oncativo. El séptimo capítulo de la Segunda parte, «Chacón», se abre con el héroe en el nadir de su carrera, pero avanza rápidamente al arquetípico encuentro con el destino en la encrucijada de los tres caminos. De entre los tres, Facundo escoge el que lo llevará a la victoria (Chacón) y al restablecimiento y hasta al aumento de su poder y fama. Ahora, en la cumbre de su carrera (es «el segundo, sino el primero, en poder»), se enfrenta con su rival definitivo: Rosas. En esta lucha, sus «virtudes» -o aquellas cualidades que le han dado fuerza- ahora, por su exceso, se convierten en la causa de su destrucción: «El orgullo i el terrorismo, los dos grandes móviles de su elevación, lo llevan maniatado a la sangrienta catástrofe qe debe terminar su vida.» (Ya en la tercera frase de la «Introducción», Sarmiento había calificado la muerte de Facundo como «trájica».)
50
Life of Napoleón Buonaparte (Exeter: J. & B. Williams, 1832), I, p. 173.