1
Biblia (Antiguo testamento), traducida del hebreo al castellano por Rabí Mose Arragel de Guadalfajara (1422-1433?), publicada por el Duque de Berwick y de Alba. Tomo I, 1920; II, 1922. Edición de A. Paz de Mélia.
2
Ib., pp. 710 a-711 b.
3
Ib., p. 13.
4
PACIENCIA ONTAÑÓN DE LOPE: Veintisiete romances del siglo XVI (NRFH, XV, 1961, pp. 180-192). El que nos interesa lleva el número 16 y se imprime a doble columna en la p. 187.
5
Conozco algún poema antiguo dedicado a nuestro tema, pero que nada tiene que ver con mi estudio actual.
6
Sincronía e diacronía nel Romanzero. Pisa, 1967, p. 119.
7
El romance que Durán incluyó en el Romancero General, I (BAAEE, X, p. 299 b) es culto y nada tiene que ver con la tradición. Los comentarios del editor no se pueden tener en cuenta.
8
M. MENÉNDEZ PELAYO: Antología de líricos castellanos, O. C., t. XXV de la Edición Nacional, p. 304, nota; R. MENÉNDEZ PIDAL: Catálogo del romancero judío-español, apud El romancero. Teorías e investigaciones. Madrid, s. a. [1927], pp. 123-124; P. BÉNICHOU: Romancero judeo-español de Marruecos, en la RFH, VI, 1944, p. 354.
9
Sin otra precisión se publicó un romance sobre nuestro tema, y al que aludo alguna vez (cfr. A. COTARELO: Un romance galego, apud Nós, VI, núm. 21, 1925, pp. 2 y ss.)
10
Procede de NARCISO ALONSO CORTÉS: Romances populares de Castilla. Valladolid, 1906, p. 111.