11
Ibid., 2:107.
12
Vicente Fidel López, «carta-prólogo» a La novia del hereje o la inquisición en Lima (Buenos Aires: Cultura Argentina, 1917), 11.
13
Ibid., 12-14. López abandonó a Chile en 1847, cuando pasó al Uruguay. Aunque Sarmiento no se decidió a escribir ninguna novela histórica, sabemos que leyó las obras de Scott y de Cooper y que no ignoró los parecidos que se pudieran establecer entre ellas y su propia obra. Son bien conocidas, por ejemplo, las referencias a Cooper en el segundo capítulo del Facundo. En 1881, retomando la comparación explícita hecha por su traductor Fontana, dijo que por resultado de su ahora famosa biografía de 1845 «la pampa argentina es tan poética hoy en la tierra como las montañas de la Escocia diseñadas por Walter Scott, para solaz de las inteligencias.»
Obras completas (Buenos Aires: Luz del Día, 1953). 46:304. En su autobiografía Recuerdos de provincia hace la singular afirmación de que a principios de los años 30, cuando estaba de mayordomo en una mina de Copiapó, Chile, tradujo «a volumen por día los sesenta de la colección completa de novelas de Walter Scott.»
Recuerdos de provincia (Barcelona: Sopena, 1967), 137.
14
Alberto Palcos, Sarmiento-la vida-la obra-las ideas-el genio (Buenos Aires: Emecé, 1962), 70.
15
«Carta de Sarmiento a su nieto,» marzo de 1874, en Facundo, ed. Alberto Palcos (La Plata: Universidad Nacional de La Plata), 452; Facundo (Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1977), 39; Obras completas (Santiago de Chile: Imprenta Cutenberg, 1886), 5:61.
16
Obras completas (Buenos Aires: Imprenta «Mariano Moreno,» 1899), 21:109.
17
Scott, «Essay on Romance,» en Essays on Chivalry, Romance, and the Drama (London: Frederick Warne, 1887), 65.
18
Facundo (Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1977), 10.
19
Ibid., 39.
20
Halperín Donghi, «Civilización y barbarie,» en La Nación, 23 septiembre 1956, secc. 2:1. En 1958, en su «Prólogo» a la edición mexicana de Campaña en el Ejército Grande, Halperín vuelve una vez más sobre el tema, y afirma tajantemente que «en efecto, toda la historiografía y la meditación sobre la historia de la primera mitad del siglo XIX salen del fragor de esos combates más que humanos»
(México: Fondo de Cultura Económica, 1958), XVIII-XIX.