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La oliva y el laurel

Alegoría en un acto

José Zorrilla



Alegoría escrita para las fiestas de la proclamación de S. M. la reina Doña Isabel II



PERSONAJES
 

 
EL GENIO DE LA GUERRA,    gallardo mancebo armado.
EL GENIO DE LA PAZ,   noble matrona, vestida de blanco, coronada de oliva.
LA BUENA FE,   representada en un rústico y honrado labrador.
EL TIEMPO,   viejo.
ECO,   ninfa juguetona y parlera, vestida al capricho.
GENIOS SÚBDITOS DE LA GUERRA,   como la Peste, la Ambición, el Hambre, etc.
ATRIBUTOS Y GENIOS DE LA PAZ,   como el Amor, la Amistad, las Artes, etc.




 

Mansión horrible en el alcázar del GENIO DE LA GUERRA, representada por una gruta o antro en el centro de una montaña, con toda la agreste belleza de que es susceptible semejante cuadro. En medio un robusto y frondoso laurel. En el fondo, a cierta elevación, un lecho rústico en que se ve dormido al TIEMPO, con sus mitológicos atributos. Trofeos de armas de todas clases, antiguas y modernas, se verán esparcidos por la escena, con cuantos muebles quieran ponerse alegóricos de la guerra.

 

Escena I

 

Óyese dentro ruido de armas y voces, y salen varios GENIOS súbditos del de la GUERRA, arrastrando a la PAZ al laurel, en que la maniatan.

 
GENIO DE LA PAZ
    ¡Monstruos! ¿Así se ultraja a una matrona?
¿Así me trata vuestro rey?
GENIOS DE LA GUERRA
Así.
GENIO DE LA PAZ
¿Nadie mi causa compasivo abona?
GENIOS DE LA GUERRA
Nadie.
GENIO DE LA PAZ
Y ¿cautiva seré siempre?
GENIOS DE LA GUERRA
Sí.

 (La dejan atada y se apartan al fondo del escenario.) 

GENIO DE LA PAZ
¡Mísera tierra! De ominoso luto
5
tu faz envuelve en funerales tocas,
y de jugo vital tu suelo enjuto,
en grietas hiende, cuyas anchas bocas
la sangre chupen de las lides fruto.
Fuentes de sangre manarán tus rocas, 10
y tus verdes encinas corpulentas,
hojas y ramas brotarán sangrientas;
   Las brisas que otro tiempo perfumadas
sonaron por tus bosques y jardines,
de sangriento vapor vendrán preñadas, 15
arrastrando el clamor de los clarines;
y en vez de tus silvestres enramadas
de espesas madreselvas y jazmines,
verás pudrirse entre tus secos guijos
los desgarrados miembros de tus hijos. 20
   ¡Mísera tierra! La guerrera trompa
atronará tus ámbitos sangrientos;
y despojada de tu fértil pompa,
que hoja por hoja arrancarán los vientos,
serás sólo un pedrusco en que se rompa 25
la furia de los locos elementos;
desierto de arenales y peñones,
madriguera de sierpes y leones.


Escena II

 

El GENIO DE LA PAZ. El de la GUERRA. Sus GENIOS.

 
GENIO DE LA GUERRA

 (Saliendo de repente.)  

   Será, mujer imbécil, mi palacio;
y el campo, despojado de verdura, 30
circo será de suficiente espacio
donde ensayarme en la pelea dura.
Y si el suelo a brotar está reacio
de sus olmos y robles la espesura,
al riego del sudor de mis corceles 35
lo poblaré de bosques de laureles.
   ¿Qué falta nos hará tu vil descanso?
¿Qué valen tus pacíficos primores,
ni qué importa la orilla de un remanso
cercar de huesos o de breves flores? 40
¿Qué más da que repita el aire manso
tus himnos o el doblar de mis tambores?
¿Por qué han más de valer tus torpes vicios
que mis nobles y ardientes ejercicios?
   Tú, ¿qué has creado? Imbéciles varones 45
que consumen su vida en dictar leyes,
que hacen desesperar a las naciones,
y acudir a las armas a los reyes;
y al fin de sus discursos baladrones,
cuando han uncido para arar los bueyes, 50
que es fuerza ven, para guardar su tierra,
uncirlos en el carro de la guerra.
   Para venir a tales resultados,
no sé por qué la tierra dividida
entrambos ha de estar; pues tus estados 55
por mí te tienen siempre defendida,
y tu prez y valor son mis soldados,
y mis bravos ejércitos tu vida;
protegida es igual que encarcelada;
quédate, pues, a mi laurel atada. 60
GENIO DE LA PAZ
    Genio de sangre y mortandad sediento,
si guarda aún tu corazón de roca,
de compasión un solo sentimiento,
una súplica atiende de mi boca.
GENIO DE LA GUERRA
Templo es mi pecho del altivo aliento 65
que mantener al vencedor le toca;
habla, y si ves que con orgullo escucho,
ve que en oirte sólo, aun hago mucho.
GENIO DE LA PAZ
   Oye un instante, pues: en una punta
de esa altanera tierra, de la Europa, 70
una noble nación hay, que se junta
contra sí misma en iracunda tropa.
Diez años dormí allí casi difunta,
del regio manto en la rasgada ropa,
y diez años guardé con pobres leyes 75
el combatido solio de sus reyes.
   Diez años son de llanto y de amargura,
en abandono y soledad pasados,
mas diez años que llevo por ventura
en mi memoria y corazón grabados; 80
y con tan honda y maternal ternura
me aduermo en sus recuerdos encantados,
que me holgara en yacer en aquel suelo
que con tan puro azul cobija el cielo.
   Pon mi cárcel allí, será mi trono: 85
señálame en su centro, en breve espacio,
mansión, y el universo te abandono,
por si te ves al fin de sangre sacio.
No más entre los dos lucha ni encono;
en pocos pies de tierra, mi palacio 90
tendré, y bajo tus leyes, de exterminio
tendrás al universo en tu dominio.
   Esto conviene más a tu bravura
y al excelso esplendor de tu corona,
que dar en tal mansión cárcel obscura 95
a una pobre y pacífica matrona.
GENIO DE LA GUERRA
Bien merece un rincón por sepultura
quien todo el universo me abandona;
mas, veamos, ¿cuál es la tierra extraña
do ese rincón anhelas?
GENIO DE LA PAZ
Es España.
100
GENIO DE LA GUERRA
¡España!
GENIO DE LA PAZ
Sí; que en su feraz terreno
revientan las espigas entre flores,
y de sus valles el sombrío ameno
orea con purísimos olores,
en amarillas chozas, lechos de heno 105
que acunaron del mundo a los señores.
España, sí, donde a la par se anida
el germen del honor y de la vida.
   Allí es sufrida la briosa gente;
allí el pueblo es leal, sobrio y sencillo; 110
allí segura la amistad no miente,
no ciega allí del oro el falso brillo;
allí se escucha la vejez prudente;
allí ase el mozo a par espada o trillo,
y allí, según que la ocasión requiere, 115
se vive labrador y héroe se muere.
   Hartos siglos en guerras desastrosas,
allí siguieron tu sangriento carro,
y tuvieron sedientos sus sabrosas
aguas que serenar en rojo barro. 120
Déjame, pues, que las marchitas rosas
fecundice otra vez del fresco Darro,
y el son alegre de tranquila zambra
a encantar los patios de la Alhambra.
GENIO DE LA GUERRA
    Ten esa lengua, y que jamás me pida 125
lo que jamás me comprarán tesoros.
Pidiérasme la Italia corrompida,
que alza a su esclavitud himnos sonoros;
pidiérasme la Grecia empobrecida,
las tostadas arenas de los Moros, 130
y cuanto el mar sobre la Europa baña,
antes que un pie de la atrevida España.
   Allí nace el varón constante y fiero;
allí nace el soldado vigoroso;
allí se forja irresistible acero, 135
y allí se cría el bruto poderoso
qué saca del combate al caballero,
o da con él su aliento generoso;
y allí mueren invictos capitanes
los que nacieron rústicos jayanes. 140
   ¿Darte la España yo? Nunca; sería
cederte imbécil el mejor pedazo
de mi solio imperial, preferiría
sentir sin fuerzas mi potente brazo
y sin fe el corazón, mejor querría 145
trocar por una rueca o un cedazo
la ponderosa lanza, y entre flores
presa yacer de estúpidos amores.
   No; mi esclava serás. Yace aquí sola,
mientras yo con mis fieros españoles 150
conquistaré la mar ola tras ola,
la tierra ganaré soles a soles.
GENIO DE LA PAZ
¿Y qué esa raza logrará española,
cuando con ella el universo asoles?
GENIO DE LA GUERRA
Sus huesos formarán una montaña 155
donde clavemos el pendón de España.
   Allí roto jirón, mas siempre honrado,
cuando la noche con sus velos ciña
los ámbitos del mundo desolado,
derramará la luz por la campiña; 160
y al abrirse el Oriente purpurado,
espantará las aves de rapiña
que a guarecerse de él habrán venido
con corvo vuelo y gutural graznido.
   ¡Sus, pues, ¡oh genios de la Guerra hermanos! 165
nuestro alcázar obscuro abandonemos!
¡Sus, y en los corazones castellanos
de las lides el vértigo soplemos!
Sangre goteen nuestras rojas manos;
y pues cautiva ya la Paz tenemos, 170
libres volad, ¡oh genios de la Guerra!
y en España caed: nuestra es la tierra.
 

(Vase el GENIO DE LA GUERRA seguido de los que han atado al de la PAZ y de los que han salido con él, al ruido de música marcial que se pierde a lo lejos.)

 


Escena III

 

El TIEMPO y el GENIO DE LA PAZ.

 
GENIO DE LA PAZ
   ¡Mísera España! Edén voluptuoso,
templo de la molicie y del amor,
¿qué van a hacer de tu recinto hermoso 175
las iras de ese Genio asolador?
   Los rizos de espesísimos cabellos
a tus lindas morenas cortarán,
algún cañón para arrastrar con ellos,
del cáñamo en lugar, que no hallarán. 180
   En vez de los dulcísimos cantares,
de su amoroso afán tierna expresión,
atronará tus viejos encinares
el estruendo del cóncavo cañón.
   No bordarán tus campos gayas flores, 185
las golondrinas ¡ay! te olvidarán,
y acaso tus canoros ruiseñores
con ellas a la par emigrarán.
    ¡Mísera España! El cetro sanguinoso
no admitas de ese monstruo de furor; 190
no des camino en tu recinto hermoso
al carro de ese Genio asolador.
    ¡Inútil anhelar!... Mas pasos siento:
¿quién en esta prisión penetrará?
BUENA FE

 (Dentro.)  

¡Hola! ¿No hay nadie por aquí?
GENIO DE LA PAZ
¡Qué acento!
195
   Y no parece hostil. ¿De quién será?


Escena IV

 

El TIEMPO en su lecho, el GENIO DE LA PAZ y la BUENA FE.

 
GENIO DE LA PAZ
¿Quién va?
BUENA FE
Y ¿quién habla?
GENIO DE LA PAZ
La Paz.
BUENA FE
¿Por qué no tomas la puerta?
Yo abierta me la encontré,
y lo mismo la dejé. 200
GENIO DE LA PAZ
Confusa mi alma, no acierta
quién se atreva a hablar aquí
de manera tan extraña.
BUENA FE
Soy la Buena Fe de España.
GENIO DE LA PAZ
Reconocerte debí. 205
BUENA FE
¿En qué?
GENIO DE LA PAZ
En la franca expresión
con que tu labio se explica.
BUENA FE
Sus sentimientos me aplica
a la lengua el corazón;
    que como yo campesino 210
soy, y criado en llaneza,
siempre llamé con franqueza
al pan pan, y al vino vino.
GENIO DE LA PAZ
   Mas ¿cómo te encuentro aquí?
BUENA FE
Pie a pie me han desposeído 215
de la tierra en que he nacido,
y de la tierra me huí;
    y ese desierto quizás
travesando a la ventura,
di con una puerta obscura, 220
y entréme sin más ni más.
GENIO DE LA PAZ
    ¿Cuál es tu tierra?
BUENA FE
Castilla.
GENIO DE LA PAZ
Mas por su honradez descuella.
BUENA FE
Mas fermenta en toda ella
de la doblez la semilla. 225
   Ello es que hay duelos a miles
sobre el Hispálico suelo,
y a España cubren de duelo
fieras contiendas civiles.
   Contra sí mismos, insanos 230
revuelven sus propios hierros,
y se muerden como perros
los leones castellanos.
   ¡Qué diablo! Y no han de poder
lo que pretenden lograr, 235
pues todos son a mandar,
y ninguno a obedecer.
   Ya no hay lazos que les aten,
no hay leyes que les contengan;
éstos de aquéllos se vengan, 240
los otros y éstos se baten.
   Yo les grité: «Sois hermanos,
bajo un mismo sol nacidos»;
mas no me dieron oídos,
y vinieron a las manos. 245
   Me afané por su concordia,
mas sobre mí dieron luego,
guerreándome a sangre y fuego,
la colérica discordia,
    y el hambre descolorida, 250
y la ambición de oro hinchada,
la traición enmascarada
y la envidia carcomida.
   Y por doquier me asaltaban,
por doquier me perseguían, 255
y alguna vez me adulaban
y traidoras me vendían.
   Yo, sostener no pudiendo
contra tantos tan vil guerra,
abandoné al fin la tierra 260
y hasta aquí me vine huyendo.
GENIO DE LA PAZ
    ¡Ay, infeliz campesino,
y hasta tus pies te vendieron
cuando hoy emprender te hicieron
de este lugar el camino! 265
   De la guerra huyendo vas
la doblez y la malicia,
y por tu propia impericia
dentro de su alcázar das.
BUENA FE
    ¿Esto es su alcázar?
GENIO DE LA PAZ
Esto es;
270
y aquí es fuerza, desdichado,
que te encadene a mi lado
si no te salvan los pies.
BUENA FE
    Huye conmigo.
GENIO DE LA PAZ
No puedo,
que me atan estas cadenas. 275
BUENA FE
En ese caso, tus penas
contigo a llorar me quedo.
GENIO DE LA PAZ
    Y te asirán.
BUENA FE
¿Qué remedio?
Los hombres me llaman tonto,
y a todo me encuentro pronto, 280
si no por virtud, por tedio.
GENIO DE LA PAZ
    Huye, por Dios, y yo sola
llore la desdicha mía.
BUENA FE
¿Sin ti? No; renegaría
de mi buena fe española. 285
   Contigo me he de salvar,
o me he de quedar contigo.
GENIO DE LA PAZ
Huye, labrador, te digo.
BUENA FE
Es inútil porfiar.
GENIO DE LA PAZ
¡En todo, con poco 290
tino ha de obrar la buena fe!
BUENA FE
Pues de ambos a dos no sé
quién tomó peor camino.
   Que si con sana intención
doquier hallaste deseo, 295
a fe que ahora que te veo,
te hallo en buena situación.
GENIO DE LA PAZ
    Tórnate a España.
BUENA FE
No haré;
que en donde la paz emigra,
o muchísimo peligra, 300
o estorba la buena fe.
TIEMPO

 (Levantándose del lecho.)  

   Errado vas, buen villano,
y tu ruda terquedad
muestra bien claro, en verdad,
tu honradez de castellano. 305
BUENA FE
   ¡Hola! ¿El viejo nos oía,
y creí que reposaba?
TIEMPO
Todo en el tiempo se graba,
todo lo escucha y lo espía.
   Nada a mis ojos se esconde, 310
nadie hay que en mi contra arguya,
ni hay nada que no concluya
allí do le corresponde.
   Y así como mi guadaña
calmó lides más impías, 315
yo haré que en muy breves días
calme las lides de España.
BUENA FE
   El remedio es como tuyo,
sin duda, ¡viejo feroz!
tú dices: «Meto mi hoz 320
a ciegas, siego y concluyo»
   Y siempre que haces alarde
de tu poder, he advertido
que al mal a que has acudido,
acudiste siempre tarde. 325
TIEMPO
    Un poder más soberano
guía mí mano, labriego,
y yo le consagro, ciego,
todo el poder de mi mano.
   Y éste jamás se equivoca 330
ni se distrae, ni alucina,
que es quien los astros calcina
con el soplo de su boca.
BUENA FE
    ¡Bah! ¡Quieres salvar a España
y con tal calma te estás! 335
Mas ¿tú? ¡Pues la dejarás
soberbia con tu guadaña!
TIEMPO
    Como quien eres replicas.
BUENA FE
Lo que sentí siempre hablé.
TIEMPO
Pues oye bien, Buena Fe, 340
con quién es con quién platicas.
   Yo antes que el cielo y que la luz nací
la negra eternidad mi madre fue,
ileso lo pasado vive en mí,
y penetrar en lo futuro sé. 345
   Yo las generaciones nacer vi,
yo las generaciones enterré,
y todo cuanto ha sido es y será,
puesto al alcance de mi mano está.
   Yo consumo las fuerzas del león, 350
yo carcomo los bordes de la mar,
yo mino el pie del colosal peñón,
yo desplomo la encina secular;
    yo marco a las edades división,
yo puedo a las arenas numerar, 355
yo doy a cuanto a luz puede salir
lugar en qué nacer y en qué morir.
    Yo el giro de los astros señalé,
yo vida débil a las flores di,
yo arraigo el árbol que morir las ve, 360
yo inspiro al ave que se anide allí.
   Yo hago al gusano que le roa el pie,
y yo, que la existencia les medí,
de ave, y gusano, y flor, y árbol, al par,
siento el soplo y la sangre circular. 365
   Yo cuento las escamas al reptil
para saber los años que vivió,
cuento a la tierra sus grietas mil
para saber el jugo que perdió;
   y las plumas al pájaro gentil, 370
y a la araña los hilos que tejió,
y sus conchas le cuento al mar azul,
y sus hojas al cárdeno abedul.
   Yo juego con el mundo universal,
trastornando a placer cuanto hay en él; 375
yo hago jardín el árido arenal,
y torno en lago fétido el vergel.
   Yo arrasé el Paraíso terrenal,
yo desmonté las piedras de Babel,
y amontoné nación sobre nación 380
para esparcir en polvo su montón.
   Ya sabes lo que puedo y lo que soy,
escucha, pues, lo que escondido está

 (Señalando al reloj de arena.)  

bajo esos granos que contando voy
y un vaso en otro trasegando va. 385
    Cuando la vuelta a ese arenero doy,
con él la vuelta la centuria da;
y cuando en él la arena entre al revés
será España feliz.
BUENA FE

 (Con oportunidad.)  

Vuélvele pues.
TIEMPO
    No: faltan granos que pasar aún; 390
faltan días aún de división;
mas pronto formará masa común
la arena, en sólo un vaso y un montón,
y vuestras horas cambiarán, según
los granos cambiarán de situación, 395
hasta que radie bajo el Real dosel
la coronada frente de Isabel.
GENIO DE LA PAZ
   Y entretanto los pueblos arderán
en lid sangrienta sin honor ni prez
BUENA FE
Y al incauto español su presa harán 400
la pérfida ambición y la doblez.
TIEMPO
Su nobleza y su fe les salvarán,
y os abrirán los brazos otra vez,
y tranquilo otra vez se alzará el sol
por cuanto abarca el ámbito español. 405
BUENA FE
    Buena esperanza, mas ¡a buena hora!
TIEMPO
Ten confianza en mí.
BUENA FE
Despacio va.
NINFA ECO

 (Dentro.)  

¡Ah!
BUENA FE
¡Eh! ¿Qué, hace aquí esa voz remedadora?
NINFA ECO

 (Dentro.)  

   Llora.
BUENA FE
¡Calla! Y ¿quién llora entre el peñasco hueco? 410
NINFA ECO

 (Dentro.)  

   Eco.
GENIO DE LA PAZ
¿Eco? ¡También tal vez huyendo va!
NINFA ECO

 (Dentro.) 

Va.
TIEMPO
Es Eco, esa Ninfa loca
que gime de roca en roca.
GENIO DE LA PAZ
Bien llegada hasta aquí sea, 415
aunque pese a su pie audaz.
TIEMPO
Sólo en repetir se emplea
lo que es de aprender capaz.
NINFA ECO

 (Saliendo.)  

   Paz.
TIEMPO
Esa es quién verte desea. 420
NINFA ECO
   Sea.


Escena V

 

El TIEMPO, que mira indiferente caer la arena de su reloj. El GENIO DE LA PAZ. La BUENA FE. La NINFA ECO.

 
GENIO DE LA PAZ
   ¿Cómo en lugar tan horrendo
penetrar osaste?
NINFA ECO
Huyendo.
GENIO DE LA PAZ
Y ¿sobre qué tierra extraña
dejas tu albergue?
NINFA ECO
En España.
425
GENIO DE LA PAZ
¡Todos la huyen! ¡Ay de mí!
NINFA ECO
   ¡Ay de mí!
GENIO DE LA PAZ
¡Todos la dejan así!
NINFA ECO
   Sí.
BUENA FE
Bizarramente contesta: 430
mas a mí, si no te ofende,
¿me darás una respuesta?
NINFA ECO
   Presta.
BUENA FE
Saber, pues, mi afán pretende
lo que pasa en nuestra tierra. 435
NINFA ECO
   Aterra.
BUENA FE
Habla, pues, mas dilo todo
en el lenguaje y el modo
en que Castilla lo entiende.
NINFA ECO
   Pues atiende. 440
Yo el Eco soy que domina
de España a todos los ecos
que habitan entre los huecos
de su tierra desigual,
y Ninfa joven y libre, 445
y juguetona y risueña,
repito de peña en peña
cuanto escucho bien y mal.
   Yo en la soledad del monte,
al resplandor de la luna, 450
las notas una por una
remedo de su rumor;
el murmullo de las hojas,
el gotear de la fuente,
y el susurro impertinente 455
del insecto zumbador.
   Y en remedar me divierto
por los valles a deshora,
de la bella labradora
los suspirillos de amor; 460
y en imitar me complazco
entro los ásperos cerros
el ladrido de los perros
y el silbar del cazador.
   Así la vida me paso 465
embebecida y contenta,
escuchando siempre atenta
cuanto suena en derredor,
y me halagan igualmente,
de la noche entre el misterio, 470
de los monjes el salterio
y la gaita del pastor.
   Así he vagado tranquila
desde una a otra montaña,
de la deliciosa España 475
por el suelo encantador;
hasta que el aire aromado
de su fructífera tierra
llenó el genio de la guerra
con su salvaje clamor. 480
   De entonces fue mi destino,
cambiándose de repente,
volver incesantemente
el redoble del tambor,
y el gemir del moribundo, 485
y el crujir de la batalla,
y el silbar de la metralla,
y el clarín del vencedor.
   Poco a poco el estampido
de los cóncavos cañones, 490
que hundían los murallones
con temeroso fragor,
ensordeció a mis hermanas,
que con tan ciega fortuna,
en sus grutas una a una 495
expiraron de temor.
   Yo sola quedó, y errante
busqué en las chozas asilo
y bajo el hogar tranquilo
del sencillo labrador; 500
mas palmo a palmo la tierra
me hicieron perder huyendo,
mis guaridas invadiendo
en tropel devastador.
   De Cataluña en los riscos 505
creí que me salvaría,
mas cercados los tenía
somatén atronador;
huí donde orla de rosas
Guadalquivir su ancha orilla, 510
mas ¡ay! también en Sevilla
combatían con furor.
   Entonces tendí los ojos
por la sangrienta campiña,
y solo aves de rapiña 515
sobre ella cernerse vi;
y hallándome sin un hueco
donde murmurar en calma,
llena de pesar el alma
dejé el suelo en que nací. 520
GENIO DE LA PAZ
    ¿No queda, pues, un pedazo
de ese mísero terreno,
de desolación ajeno?
NINFA ECO
Todas son lides allí.
BUENA FE
¿Qué tal? Y ese viejo estúpido 525
nos auguraba venturas.
GENIO DE LA PAZ
Todo el campo en sepulturas
se habrá tornado, ¡ay de mí!
NINFA ECO
   ¡Ay de mí!
BUENA FE

 (Al TIEMPO.)  

¿Lo ves? Ya todo la guerra 530
lo atropella y lo trastorna;
¡y tú aquí con tanta sorna
sin acudirnos te estás!
¿No decías que el remedio
tenías ahí en la mano? 535
TIEMPO
Espero el último grano.
BUENA FE
¡Qué caerá tarde quizás!
TIEMPO
Caerá cuando tiempo sea.
BUENA FE
¡Pardiez, y en tiempo oportuno!
Cuando no quede hombre alguno 540
 

(Ruido dentro y lejano.)

 
de la ventura capaz.
GENIO DE LA PAZ
Silencio. ¿No oís.....
GENIO DE LA GUERRA

 (Dentro.)  

¡Victoria!
NINFA ECO

 (Como volviendo el sonido.)  

¡Victoria!
BUENA FE
¿A qué alzas tú el grito?
NINFA ECO
Es que cuanto oigo repito.
BUENA FE
Tu costumbre montaraz. 545
NINFA ECO
Tal es mi naturaleza:
mas el rumor se aproxima.
 

(La PAZ, ECO y BUENA FE, escuchan con ansiedad, y muestran cada vez más pavor.)

 
BUENA FE
Ruega al cielo que reprima
lo sonoro de tu voz.
GENIO DE LA PAZ
¡Es el genio de la guerra! 550
BUENA FE

 (Con miedo.) 

¡Es el averno que se abre!
GENIO DE LA PAZ
Fuerza es que tumba nos labre
en su victoria feroz.
GENIO DE LA GUERRA

 (Dentro.)  

¡Victoria!
GENIO DE LA PAZ
El trance postrero
para nosotros llegó. 555
TIEMPO

 (Volviendo al lecho.)  

Yo aquí indiferente espero.
BUENA FE
¡Y yo tiemblo!
GENIO DE LA PAZ
Y yo.
NINFA ECO
Y yo.
 

(El GENIO DE LA PAZ, inclinando la cabeza sobre el pecho, manifiesta el más profundo abatimiento. La NINFA ECO se guarece de una gruta, nicho u otra cualquiera abertura proyectada a la izquierda. La BUENA FE se acoge junto al lecho del TIEMPO.)

 


Escena VI

 

El GENIO DE LA PAZ. El TIEMPO. La BUENA FE. ECO, oculta. El GENIO DE LA GUERRA, seguido de los otros GENIOS secuaces suyos.

 
GENIO DE LA GUERRA
Así que vuestros gritos de victoria
la cavidad de mi recinto atruenen,
y las hojas del árbol de mi gloria 560
a vuestra voz estremecidas suenen.
Tejedme de laurel doble corona,
cuya sacra verdura inmarcesible
hasta el rayo de Júpiter perdona,
prestándonos valor irresistible. 565
Lejos de aquí las de aromosos ramos
del arrayán de Venus, que cautiva
de amor el corazón; nunca ciñamos
encina verde ni jugosa oliva.
El laurel nada más, que es lo que toca 570
a quien con su valor domó la tierra;
laurel que arraiga en la escarpada roca
al dintel del alcázar de la guerra.
Y tú de serenatas y festines
Genio entre la molicie envilecido, 575
yace ahí, mientras tienen mis clarines
el aire de tu España ensordecido.
Yace mientras agita la discordia
su fiera población: llorando queda,
mientras caen tus olivas de concordia 580
de mi carro triunfal bajo la rueda.
NINFA ECO
   Rueda.
GENIO DE LA GUERRA
¿Quién remeda mi voz bajo ese hueco?
NINFA ECO
   Eco.
GENIO DE LA GUERRA
Esa audacia ¡por Hércules! me admira. 585
NINFA ECO
   Mira.
GENIO DE LA GUERRA
Arrastrad a mis plantas a quien sea.
NINFA ECO
   Sea.
 

(Los GENIOS sacan a la NINFA ECO.)

 
GENIO DE LA GUERRA
¿Quién eres tú?
NINFA ECO
De hoy mas, soy tu cautiva.
El eco soy de la infeliz España, 590
a quien traen tus combates fugitiva
de montaña en montaña.
GENIO DE LA GUERRA
Y ¿quién te trajo aquí?
NINFA ECO
Mi pie extraviado.
GENIO DE LA GUERRA
Reconozco la mano del destino
que me quiere dejar de ti vengado. 595
Yo por los campos con afán corría
de España; a lid sus pueblos convocaba,
y tan sólo mi voz se obedecía
en el círculo escaso en que sonaba.
Y ¿eras tú quién mi voz entorpecía 600
porque mi ronca voz te amedrentaba,
porque tu eco mi voz no repetía
y en tus mudas cavernas expiraba?
Pues bien: de tu traición y tu malicia
el vengarme a mi vez será justicia. 605
Atadla allí también con nudo recio,
y que mueran las dos.
BUENA FE
Son dos mujeres,
señor.
GENIO DE LA GUERRA
¿Otro extranjero? Y ¿tú, quién eres?
BUENA FE
Yo... soy... la Buena Fe.
GENIO DE LA GUERRA
Por eso, necio,
perdón para los otros solicitas 610
cuando al par para ti lo necesitas,
pues que las tiende tu amistad la mano.
BUENA FE
Es cierto; yo jamás mentí villano.
GENIO DE LA GUERRA
Bien: pagaréis los tres al mismo precio;
mueran sin compasión.
TIEMPO
Tente, tirano.
615
GENIO DE LA GUERRA
¡Fuera, estúpido viejo! Aparta ahora,
y cuenta sus instantes postrimeros.
TIEMPO
¿Ni aun, tu ira calma la mujer que llora?
¿Qué te harán esos pobres prisioneros?
¿Rendidos no los ves bajo tu planta? 620
¿Qué podrán estorbarte, si les dejas
con el dogal atado en la garganta?
GENIO DE LA GUERRA
Excusa, anciano, impertinentes quejas;
mis enemigos son, y si que vivan
dejo, y te imitan en tu porte ambiguo, 625
tal vez mañana libertad reciban
vuelvan otra vez al daño antiguo.
TIEMPO
Escucha, pues.
GENIO DE LA GUERRA
Aparta; nada escucho.
TIEMPO
Repara que es el tiempo poderoso.
GENIO DE LA GUERRA
¿Quién más que yo?
TIEMPO
Quien menos orgulloso,
630
blasona poco, pero alcanza mucho.
GENIO DE LA GUERRA
Inútil bravear. Yo sólo quiero
el orbe dominar, y a España toda
de mi parte tener, que al orbe entero
prefiero el germen de su sangre goda; 635
sí, este sol de la Paz es el postrero.
TIEMPO
Piénsalo bien y al tiempo te acomoda.
GENIO DE LA GUERRA
Quiero ser solo, y morirá sin duda,
por más que el tiempo a su socorro acuda.
TIEMPO
Mira que avanza de su triunfo el día. 640
GENIO DE LA GUERRA
Su triunfo a detener, basta mi mano.
TIEMPO
Puede esa arena acelerar la mía.
GENIO DE LA GUERRA
No; caer debe hasta el postrero grano,
y quedan los de un año todavía.
TIEMPO
Tal vez no.
GENIO DE LA GUERRA
¿Me provocas?
TIEMPO
La cabeza
645
respeta de la Paz.
GENIO DE LA GUERRA
Ruegas en vano.
TIEMPO
No puedo con tan torpe villanía;
ríndeme vil tu bárbara fiereza:
suprimo ese año en que tu rabia fía;
mira, EL REINADO DE ISABEL EMPIEZA. 650

 (El TIEMPO vuelve su reloj de arena.) 



Escena VII

 

Cambia la decoración en deliciosos jardines en el alcázar de la PAZ. El laurel a que ésta se halla atada, se cambia en una oliva, y abriéndose en el fondo un vistoso grupo de vapores, aparece el retrato de S. M. D.ª Isabel II, con cetro y corona.

 
GENIO DE LA PAZ
   Genio de sangre y lides nunca sacio,
dobla a mis plantas la cerviz altiva.
GENIO DE LA GUERRA
¿Qué es esto? ¿Dónde estoy?
GENIO DE LA PAZ
En mi palacio.
GENIO DE LA GUERRA
¿Qué árbol es éste?
GENIO DE LA PAZ
De la Paz la oliva.
GENIO DE LA GUERRA
¡Cielos!
GENIO DE LA PAZ
Pasó de un punto en el espacio,
655
a ser señora la que fue cautiva.
GENIO DE LA GUERRA
¿Y ese esplendor que tu palacio inunda?
GENIO DE LA PAZ
Es la sonrisa de Isabel segunda.
TIEMPO
Es Isabel, quien tu furor confunde,
quien tu brazo rindió jamás vencido, 660
quien las delicias de la paz difunde
desde el augusto solio a que ha subido.
Esa es por quien mi mano un año hunde
en la lóbrega sima del olvido,
librando así de tu sangrienta saña 665
la dulce paz de la turbada España.
GENIO DE LA GUERRA
Sí, me rinde la luz de su semblante:
su tierna edad y su inocencia pura
esclavizan mi espíritu arrogante,
que esclavo es el valor de la hermosura. 670
Ruede a sus pies mi escudo rutilante,
caiga rota a sus pies mi lanza dura:
sépase al fin que en la española tierra
sabe ceder a la razón la guerra.
TIEMPO
Y yo el tiempo a los dos sabré marcar 675
y entre los dos igual le partiré.
Yo sabré tu laurel inmarchitar,
yo tu oliva feraz secundaré.
Yo sabré tu valor utilizar,
yo tus frutos doquier propagaré, 680
y ambos a dos unidos, su cerviz
podrá España elevar libre y feliz.
 

(La PAZ y la GUERRA se dan la mano.)

 
GENIO DE LA PAZ
Yo llenaré sus campos de verdor;
yo cubriré de naves su ancha mar;
yo inspiraré a los vicios noble horror; 685
yo haré la ciencia y el trabajo amar;
yo a la ley y a las artes daré honor,
yo haré la religión con fe mirar;
yo haré de España, con el tiempo, en fin,
de gloria y de placer, templo y jardín. 690
GENIO DE LA GUERRA
Yo guardaré su campo al labrador;
yo haré sus leyes santas respetar;
yo daré a sus ejércitos valor;
yo les haré vencer en tierra y mar;
yo con mi escudo guardaré su honor; 695
yo haré el nombre español reverenciar;
y su rojo pendón llevaré, en fin,
de uno en otro recóndito confín.





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