111
De hecho, lo que en este trabajo se rechazan son dos hipótesis más complejas: la hipótesis expectacional junto con la hipótesis de racionalidad y, alternativamente, la hipótesis expectacional junto con la hipótesis de martingala. (N. del A.)
112
El crecimiento desorbitado de determinados agregados monetarios durante el primer semestre de 1987 indujo al Banco de España a modificar por dos veces, en marzo y abril, el coeficiente de caja, elevando su nivel y ampliando su base de cómputo y a encarecer, progresivamente hasta junio los préstamos de regulación monetaria. Estas medidas convulsionaron el mercado interbancario, aumentando notablemente los niveles de sus tipos de interés. (N. del A.)
113
Es usual referirse a estos trabajos, ya paradigmáticos, con las siglas CIR. (N. del A.)
114
CIR (1981) revisan, rigurosamente, la vinculación entre primas por plazos y los supuestos de aversión y neutralidad al riesgo, probando que la existencia o no de primas por plazo (de liquidez o solidez) no se corresponde necesariamente con la aversión o neutralidad al riesgo. (N. del A.)
115
Dado que en los Boletines Económicos del Banco de España los tipos de interés y los premios cambiarios están expresados en tasas anuales el cálculo del tipo de interés implícito cubierto se ha hecho de la manera siguiente:
(tFt +3)c = ([[[1 + R6,t/2)/(1 + R3,t/4]) . (1 + D3,t/4)/(1 + D6,t/2]])-1).4 (N. del A.)
116
En Fama (1984) y en Patel y Patel (1987), de hecho, se aceptan valores del coeficiente R2 inferiores al aquí alcanzados para rechazar y aceptar contrastes similares. (N. del A.)