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1

Sobre la distinción lugar-espacio, cfr. Michel de Certeau, The Practice of Everyday Life (Berkeley and Los Ángeles, University of California Press, 1988).

 

2

Cfr. las ideas de Neil Smith acerca de la producción del espacio y la construcción de «el mundo» con la expansión imperialista en el siglo XIX y su dimensión de escalas respecto del espacio (Uneven Development. Nature, Capital and the Production of Space. Oxford and Cambridge: Basil Blackwell, 1990).

 

3

El excelente libro de Paul Carter, The Road to Botany Bay (Chicago, The University of Chicago Press, 1987) estudia el descubrimiento y la conquista de Australia a través de la nominación -que hacen exploradores, viajeros y conquistadores- de su territorio; establece así los pasos de la lógica de la conquista: cartografiar primero y nombrar -en la lengua del conquistador- después.

 

4

Cfr. para la relación mapas-representación-descubrimiento, el libro de Belén Rivera Novo y Luisa Martín-Merás. Cuatro Siglos de Cartografía en América (Madrid: Ed. MAPFRE, 1992).

 

5

Aún hoy podríamos seguir la línea de indefiniciones territoriales en América Latina: la guerra fronteriza entre Ecuador y Perú a comienzos de 1995, los conflictos limítrofes aún no resueltos entre Venezuela y Colombia, Venezuela y la Guyana, entre Argentina y Chile, entre otros. En todos los casos, la ciencia, la ley y las armas son los árbitros de la indefinición territorial.

 

6

Entre la abundante bibliografía reciente sobre viajeros cito a Mary Louise Pratt Imperial Eyes. Travel writing and Transculturation (London, Routledge, 1992) y González Echevarría, Roberto. «A Lost World Rediscovered: Sarmiento's Facundo» (en: Tulio Halperín Dongui, Iván Jaksic, Gwen Kirkpatrick y Francine Masiello. Sarmiento Author of a Nation. Berkeley and Los Ángeles, University of California Press, 1994).

 

7

Del mismo modo que el saber científico «imagina» continuidad, es decir, homogeneidad allí donde no hay sino diferencias. Cfr. González Echevarría y su idea de que la única forma de aprehender al Otro en América Latina es a través de la mediación del discurso hegemónico de la ciencia (op. cit.).

 

8

Excepción hecha del trabajo fundador de David Viñas sobre los viajeros argentinos a Europa incluido en la sección «El viaje balzaciano» (en Literatura argentina y realidad política. Buenos Aires, CEAL, 1982).

 

9

Mary Louise Pratt dice que Sarmiento en Europa no es un peregrino o conquistador sino un infiltrado (Cfr. Imperial Eyes).

 

10

Cfr. Edward W. Said, «Representar al Colonizado: los interlocutores de la antropología» (en el primer volumen de Cultura y Tercer Mundo, Caracas, Nueva Sociedad, 1996) y su reclamo de lectura política de toda representación.