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Citoyen Ministre!

Le hasard m' a mis aujourd hui entre les mains une brochure qui sort de Vos Bureaux, qui a pour titre Aviso a Los Españoles; je croirais donner une preuve d' incivisme si je passais sous silence mes observations sur une brochure destinée sans doute a éclairer les Espagnols.

1.º On peut dire avec vérité qu' elle n' est pas du tout écrite en espagnol; les contresens, les fautes d' orthographe et les barbarismes sont en si grand nombre, qu' on est reduit après l' avoir lue, a se demander à soi-même ce qu' on a voulu dire; quant au peuple, il est des faits qu' il n' y entendra rien, les gens instruits, s' ils ont la patience de la lire, n' auront pas le courage de la soutenir.

2.º Je crois que l' auteur ne connaît pas parfaitement bien l' espagnol; s' il l' avait connu, il aurait cherché à parler au peuple le langage qu' il entend...

GUZMÁN.

Paris, le 4 mars l' an 2 de la République.

Rue neuve des Mathurins n.º 36.


(Esp. 635, pièce 194.) (Comunicación del Sr. Morel-Fatio.)                


(N. de M. P.)

 

22

Querrá decir D.ª María Pacheco. Este mismo error histórico se encuentra en la alocución. (N. de M. P.)

 

23

Creemos oportuno reproducir, como muy característicos de la época, los principales párrafos de este bárbaro y grosero documento:

«A la Nación Española.

»Españoles,

»Amaneció por fin el suspirado día de la libertad de vuestra patria...

»Los Franceses habían contraído una deuda inmensa con vosotros... os habían impuesto a los principios del siglo el intolerable yugo de la dominación de la casa de Borbón...

»Los Francos también eran esclavos; también una corte corrompida, sentina de vicios y maldades infestaba con sus ponzoñosas influencias las costumbres de la nación entera; también una Antonia de Austria semejante a tu Mesalina de Borbón exprimía la sangre del pueblo para saciar a otros Godoyes no menos avarientos, ni menos indignos que ese vil privado que tu consientes ignominiosamente al frente de la nación, y que debieras juntamente con su manceba haber ya arrastrado al patíbulo...

»¡Quánto no se han aumentado las contribuciones baxo los reynados de esta funesta familia, pues en sólo seis años que manejó Lerena el erario se doblaron casi los impuestos! Yo vi los funerales de ese Ministro. Yo vi su cadáver expuesto, yo vi atropellarse el pueblo por maldecir al que miraban como causador de la miseria universal...

»¿Quién os ha dicho que los franceses querían destruir vuestra antigua religión? ¡Ah! ¡cómo los tiranos se valen de los medios mas engañosos para seduciros! Españoles, la religión de Jesús predica la igualdad, y vosotros sois esclavos...

»¡Oh! quán fácil cosa fuera demostrar que la religión de vuestros abominables Inquisidores es el más horrible anti-Christianismo, que la conducta de los franceses no es otra que la morral apostólica...

»J. HEVIA».


(Esp. 635, pièce 310.)                


(N. de M. P.)

 

24

Aff. Étr. Espagne, vol. 634, pieza 165 (comunicación de Morel-Fatio.) (N. de M. P.)

 

25

Vid. Sempere y Guarinos, Ensayo de una biblioteca española de los mejores escritores del reinado de Carlos III, t. V, pág. 150. (N. de M. P.)

 

26

Introducción a la poesía del siglo XVIII, capítulo IV: «D. Vicente M.ª Santibáñez, traductor de la Heroida de Pope, con cuyo estilo y carácter tenía el suyo tan poca analogía y semejanza». (N. de M. P.)

 

27

La primera edición es de Salamanca, 1796, por Francisco de Toxar. El edicto que las prohíbe tiene fecha de Abril de 1799. (N. de M. P.)

 

28

Vid. Morel-Fatio, Revue Historique, en el artículo ya citado. (N. de M. P.)

 

29

No sé si será el mismo D. Manuel Rubín de Celis que en 1775 publicó traducida la obra de Saverien Historia de los progresos del entendimiento humano en las ciencias exactas y en las artes que dependen de ellas (Madrid, en la imprenta de Sancha).

Este Rubín de Celis era asturiano, natural de Lastres. Publicó, ya con su nombre y apellido más usuales, ya con los semi-seudónimos de D. Santos Celis y D. Santos Manuel Pariente y Noriega, varios librejos, en prosa y verso, de diversas materias, todos de poco fuste, y en los cuales se acreditó de incansable grafómano. El más conocido es un suplemento a Los eruditos a la violeta, que suele acompañar a las ediciones de aquella graciosa sátira del coronel Cadalso. Los restantes son: Égloga pastoril: lamentos a la muerte de María Ladoenant, primera dama del teatro (Madrid, 1765). -Discursos políticos sobre los proverbios castellanos (1767). -Paralelo entre la juventud y la vejez (1768). -Carta histórico-médica sobre la inoculación de las viruelas (1773). -Oración fúnebre de Carlos Manuel, Rey de Cerdeña (traducida del francés: 1774). -Tratado del Cáñamo, escrito en francés por Mr. Marcandier (traducido y adicionado: 1774). (N. de M. P.)

 

30

Probablemente en este tiempo le dedicó Marchena un poema titulado La patria a Ballesteros, del cual sólo quedan tres octavas, insertas en las Lecciones de Filosofía Moral y Elocuencia. Constituyen un apóstrofe a la Libertad. (N. de M. P.)

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