Hacer cine en España
José Antonio Bello Cuevas
Una producción cinematográfica es un producto sui géneris, producto destinado a concurrir en un mercado enormemente competitivo y, que en alguna ocasión, adquiere la categoría de obra artística al mismo tiempo. Para iniciar un proyecto hay que partir de un guión que suscite el interés de posibles coproductores o patrocinadores y, a su vez acceder a las subvenciones públicas, derechos de antena de las televisiones públicas y/o privadas y contar con una distribución adecuada de la película. Solucionados estos puntos primordiales, prosiguen distintas fases del proceso de producción:
- La preproducción
- El rodaje
- La postproducción
- La distribución
- La promoción
La promoción, un trabajo que, a medida que pasa el tiempo, se le dedica un mayor cuidado y presupuesto, ya que de ella depende, en gran medida, el éxito comercial de una película.
El Productor, como incitante y patrocinador de una producción, debe lograr apoyos fundamentales para llevar a cabo el proyecto, a la par que conseguir acuerdos ventajosos para su distribución y exhibición: hacer una buena película no es suficiente si no se cuenta con las vías abiertas para que llegue a las pantallas. De alguna manera, el productor tiene que vender la piel del oso antes de matarlo.
En España una productora no suele realizar más de dos proyectos anuales, solo 5 de 183 en 2006. En nuestra industria algunos productores son, en muchos casos, profesionales de otras ramas u oficios - directores, actores, etc.- que actúan como productor independiente, artesanos de un medio que ya desde sus inicios se caracteriza por la atomización empresarial; las productoras que acometen solo una producción al año no son un modelo a seguir: si la película es rentable, la productora pasará a realizar otra, pero si fracasa el futuro de la empresa quedará hipotecado o desaparecerá, algo muy frecuente, en nuestra industria cinematográfica. El momento más delicado en la vida de una película, desde la perspectiva financiera, se da a la hora de amortizar la inversión y el esfuerzo, cuando la película entra en fase de distribución y exhibición.
Con el objeto de minimizar el riesgo que supone una producción cinematográfica, la intención es establecer acuerdos puntuales con otras productoras, con las televisiones u otras empresas de gestión; de este modo se reducen las posibles pérdidas, pero también los posibles beneficios. La cooperación no siempre responde a un fin económico, sino que el contar con más presupuesto se puede traducir en abordar proyectos de mayor calidad y por ello contar con una mayor partida económica para su promoción en los mercados, nacional y extranjero. El reto del cine español, y europeo, no es producir con mayor calidad sino llegar a un público acostumbrado al cine americano. El momento más delicado de una película, es la de amortizar la inversión, cuando la película entra en la fase de distribución y exhibición.
Para que una historia escrita sobre el papel se convierta en obra cinematográfica es fundamental su desarrollo en un guión de calidad y su presumible poder de convocatoria entre los eventuales espectadores. Entre los profesionales se suele decir: «Con buen guión se puede hacer una buena película, una película aceptable o una mala película; con un mal guión, sólo se puede hacer una mala película».
Una vez decidida la puesta en marcha de un proyecto, los pasos siguientes son:
- Elección del director.
- Contratación el equipo técnico.
- Contratación de los actores y actrices protagonistas, principales y secundarios.
- Conseguir una distribución idónea y, si fuera posible, un anticipo de distribución.
- La promoción. Campaña publicitaria, antes, durante y después del rodaje para suscitar el interés de espectadores, con una presencia frecuente del título en los medios de comunicación.
Durante el año 2006 se ha continuado dando impulso a la creatividad, con películas de ficción, documentales y de animación. Se ha mantenido en producción la tendencia creciente de los últimos años, realizándose 150 largometrajes, cifra superior a la de 2005 en el que se produjeron 142, habiéndose alcanzado con ello la cifra más elevada de los últimos 25 años. De estos largometrajes, 41 se han realizado en régimen de coproducción con otros países, afianzándose por lo tanto este sistema de producción como medio básico para la salida de nuestro cine al mercado exterior, y para rentabilizar las grandes inversiones iníciales que se necesitan para producir un largometraje. Francia, Reino Unido y Argentina han sido los países con los que más se ha coproducido.
De los 150 largometrajes producidos en el año, 40 son documentales, y 8 de animación, tipos de películas que están aumentando considerablemente en los últimos cuatro años.
El número de cortometrajes en el año ha crecido considerablemente, pues han sido 209 los producidos, mientras que en 2005 fueron 165. La cifra de 2006 no se alcanzaba en los últimos 20 años.
El coste medio de una película es de 3,2 millones de euros, que se reparten de manera equilibrada entre las diversas actividades que integran el proceso de producción. Generalmente las películas coproducidas son las que cuentan con mayores presupuestos, con una inversión media de 8,1 millones de euros.
Las diversas asociaciones profesionales y entidades de gestión vienen solicitando al Gobierno que promulgue una legislación audiovisual que posibilite la estabilidad y el crecimiento de la industria.
La enorme competitividad del cine norteamericano, que alcanza una cuota cercana al 85%, «obliga» a que exista una legislación de ayudas, subvenciones y fomento del cine para preservar la identidad cultural hasta que la industria pueda competir en igualdad de condiciones con el gigante estadounidense.
En esta línea, España debe defender el derecho de las películas a no ser tratadas en los acuerdos sobre libre comercio como meras mercancías y, por tanto, la necesidad de proteger la creación audiovisual como parte de nuestro acervo cultural. La labor, de las diversas asociaciones y entidades de gestión, ha estado orientada a fortalecer la inversión privada y a que las diversas cadenas de TV inviertan el 5% de sus beneficios, en proyectos viables, lo que ayudará a mejorar la estructura industrial, con el consiguiente aumento de puestos de trabajo, la renovación tecnológica y mejora de futuro del sector.
La distribución durante el año 2006 se ha mantenido una tendencia semejante a la del año anterior en cuanto a la distribución de largometrajes extranjeros, pues el número de largometrajes importados ha sido similar, y ha aumentado sensiblemente el número de copias para el mercado de salas; sigue también la misma tendencia de años precedentes al efectuarse una distribución intensiva y extensiva a la vez: mayor número de copias en menor tiempo de explotación. Han sido importadas 425 nuevas películas para ser distribuidas en salas de exhibición, frente a 441 del año 2005. Aún funcionan algunas empresas independientes dedicadas a la distribución del cine español y europeo.
| 1. Producción: | |||||||||||
| 1996 | 1997 | 1998 | 1999 | 2000 | 2001 | 2002 | 2003 | 2004 | 2005 | 2006 | |
| Producción nacional. | 66 | 55 | 46 | 44 | 64 | 66 | 80 | 68 | 92 | 89 | 109 |
| Coproducciones. | 25 | 25 | 19 | 38 | 34 | 40 | 57 | 42 | 41 | 53 | 41 |
| Total | 91 | 80 | 65 | 82 | 98 | 106 | 137 | 110 | 133 | 142 | 150 |
| 2. Distribución (En salas): | |||||||||||
| 1996 | 1997 | 1998 | 1999 | 2000 | 2001 | 2002 | 2003 | 2004 | 2005 | 2006 | |
| Películas españolas. | 266 | 260 | 270 | 236 | 288 | 339 | 350 | 411 | 356 | 352 | 372 |
| Películas extranjeras. | 294 | 1.317 | 1.403 | 1.417 | 1.430 | 1.492 | 1.527 | 1.505 | 1.439 | 1.378 | 1.376 |
| Total | 1.560 | 1.577 | 1.673 | 1.653 | 1.718 | 1.831 | 1.877 | 1.916 | 1.795 | 1.730 | 1.748 |
| Distribución (En vídeo) | |||||||||||
| 1996 | 1997 | 1998 | 1999 | 2000 | 2001 | 2002 | 2003 | 2004 | 2005 | 2006 | |
| Películas españolas y extranjeras. | 2.491 | 2.579 | 2.365 | 2.310 | 4.062 | 3.298 | 3.708 | 4.185 | 4.240 | 5.291 | 6.467 |
Datos ICAA. Elaborado por el autor.
Por parte de la Administración el fomento de la cinematografía española se ve reflejado la nueva Ley de Cinematografía que el Congreso de los Diputados aprobó el día 20 de diciembre de 2007 y publicada en el B.O.E. el día 29 del mismo mes, donde se articula la normativa de promoción y estímulos a la cinematografía y se dictan normas para su aplicación.
El ICAA (Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales) seguirá concediendo ayudas para la producción de películas españolas. Un comité evaluará los proyectos teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:
- La calidad y valor artístico del proyecto.
- El presupuesto y su adecuación para la realización del proyecto.
- El plan de financiación de la película que garantice su viabilidad.
- La solvencia de la Productora o del Productor y, el cumplimiento mostrado en anteriores ocasiones de las obligaciones derivadas de la obtención de ayudas, en caso de ser un segundo, tercer o más proyecto de la empresa/productor.
Una vez escrito el guión de la película, se puede ir planteando una valoración aproximada del coste, aunque en este momento es imposible asegurar la fiabilidad del producto.
El productor puede tener una participación relativamente activa en la elaboración del guión, un concurso más o menos determinante en el trazo de las líneas maestras de la historia. Productores que confían en el equipo creativo - guionista y/o director, y no consideran pertinente su intervención, coexisten con los que se involucran directamente en la elaboración del guión; emplear criterios de producción es fundamental para elegir un guión y hacer con él una película, además de:
- Seleccionar cuál es el mercado al que se dirige la historia.
- Evaluar la calidad comercial que tiene el proyecto y cómo se reconocerá el espectador con él.
- Percibir las cualidades internas de la historia: tema, conflictos existentes, carga dramática o cómica de los personajes, etc.; es decir, todos aquellos elementos que contribuyan a captar el interés del público.
- Establecer o revisar los valores propios de la producción, o aquellos elementos que enfaticen su interés: reparto, ambientación, localizaciones, efectos especiales, etc.
- Estipular el coste del proyecto: es necesario identificar aquellos valores de producción que repercuten en su dimensión económica.
El convencimiento y el entusiasmo del productor por la historia son fundamentales para que el proyecto se desarrolle sin inconvenientes y no lo lleve a tomar decisiones de riesgo, e incluso contrarias a la lógica del mercado.
Como ocurre en el continente europeo, en España tienen un papel determinante en este capítulo las instituciones cinematográficas, las entidades financieras y las cadenas de televisión.
Las productoras españolas siguen un modelo estándar de financiación muy definido:
- 1/3 en créditos ICO (Ministerio de Cultura)
- 1/3 por los derechos de televisión
- 1/3 inversión personal o por coproducción, y/o distribución, y/o ventas de vídeo.
El coste medio de una producción cinematográfica, no emprendida por jóvenes realizadores, fue en el año 2006 de 3,2 millones de €.
El cine español vive un momento especialmente interesante en cuanto a creatividad que se está viendo respaldado por las televisiones de forma significativa pero irregular y mejorable.
La financiación privada es el recurso inicial o sea los fondos propios, fondos que no tienen por qué ser, solo, patrimonio del productor; en ellos entran los préstamos de los bancos u otras entidades de crédito. Estas empresas exigen dos tipos de garantías:
- Garantía de mercado. Obliga al productor a negociar una venta y explotación con los distribuidores para las distintas «ventanas»
- Garantía de buen fin. Exige al productor que se asegure y llegue a buen fin el proyecto.
Esto significa que los bancos y entidades de crédito no corren riesgos previsibles. La obtención de dinero con estas empresas ha sido regulada e incentivada con la Ley de exenciones fiscales; con esta medida los particulares o empresas, aunque no tengan que ver con el cine, que presten dinero para la financiación de una película podrán desgravarse un 5%.
Canal Plus, TVE y las plataformas digitales han colaborado, con anticipos de derechos de antena, en la financiación de un buen número de proyectos, mientras Antena 3 y Telecinco han participado más como coproductoras.
En 2006, de las 150 películas producidas 41 se realizaron en coproducción; el hecho de que casi el 28% de ellas sean una coproducción, indica que:
- Que el riesgo que conlleva el hacer cine es asumido por varias empresas.
- Que diversifica su financiación.
- Que existe un interés por realizar películas para conseguir un producto más competitivo.
- Que se garantiza el mercado internacional.
De esta forma no sólo se incrementa la inversión sino que se obtiene garantía de que la película va a cruzar fronteras, pero esta asociación conduce, en ocasiones, a desvirtuar la «identidad» de la película. El día que consigamos que los países de la Unión Europea y los Hispanoamericanos vean nuestro cine de forma regular, existirá una industria cinematográfica española sólida, mientras tanto estaremos hablando de coproducciones puntuales o negocios coyunturales para ir tirando
Está claro que, salvo títulos muy concretos, en España, no se estrena toda nuestra producción cinematográfica, muchas películas se estrenan subrepticiamente o pasan años en espera de ser estrenadas
El Real Decreto 1652/2004, de 9 de julio, aprueba el Reglamento que regula la inversión obligatoria para la financiación anticipada de largometrajes y cortometrajes cinematográficos y películas para televisión, hoy parcialmente modificado por la Ley 96/2007 de 29 de diciembre, Ley del Cine.
La adquisición por parte de una cadena de televisión de los derechos de antena de una película suele ser una de las condiciones imprescindibles antes de iniciar el rodaje de una película; estos derechos de antena suelen fijarse por 3 años.
TVE aumentó su inversión en cine español durante 2007 que destinó este año 40 millones de euros, 13 más que en 2006; Pons, director de la Corporación, que participó en un ciclo sobre cine, dirigido por Gerardo Herrero, dentro de Los Cursos de Verano de El Escorial, destacó que TVE tiene «una responsabilidad» con el cine español y que el objetivo del ente será buscar nuevos talentos y fomentar anticipos de compra de películas para que luego se emitan dentro de su parrilla de programación y no queden relegadas en un cajón y ofreció algunos datos sobre el cine español en la televisión pública, precisó que TVE, en 2006, generó 110 millones de euros de derechos de antena y detalló que La 2 es la cadena nacional que más cine español emite, con el «buque insignia» de Versión Española, canal que pasó de proyectar un 29,6 por ciento de cine nacional en 2005, al 59,8 por ciento de 2007.
TVE suele hacer dos convocatorias anuales, ocasionalmente tres. La documentación que demanda a las productoras es: guión, equipos artístico y técnico, memoria y una cantidad referencial del coste del proyecto, no necesariamente el presupuesto.
La aportación al presupuesto que aportan las televisiones, en mayor o menor porcentaje, - dependiendo del gasto total- es fundamental en la producción de cine. La existencia de televisiones privadas y canales digitales ha hecho replantearse, de nuevo, la táctica financiera de los productores.
Los productores reclaman más ayudas - más dinero - para producir películas más competitivas, y las televisiones demandan productos de mayor calidad y comercialidad, pero los primeras no se deciden a invertir - arriesgar - sin conocer de antemano como va a rentabilizar su inversión, y las televisiones privadas - no compran derechos de emisión si no ven opciones claras de asistencias millonarias a las salas, primero, y posteriormente, audiencias millonarias delante del receptor.
Desde diciembre del año pasado todas las televisiones, privadas o públicas, se ven obligadas a invertir el 5% de su volumen de negocio en la producción de largometrajes y telefilms. Esta medida supondrá una inversión anual de entre 70 y 100 millones de euros para el cine español.
El ICAA pone a disposición de las productoras varias modalidades de subvención:
Ayudas a la producción.
- Para proyectos experimentales o proyectos que vayan a ser realizados por nuevos realizadores, (con no más de 3 largometrajes realizados) se establece un fondo de 7 millones de euros. La subvención no podrá superar el 60% la inversión del productor, ni la cantidad de 500.000,00 €.
- Igualmente se destinan 3 millones de euros para documentales y cortometrajes y pilotos de series de animación.
Fecha de publicación: BOE del 18 de diciembre de 2007
Plazo de presentación: 25 de marzo de 2008
- Préstamo-producción, que tendrá como objeto financiar el proyecto, no superando el 40% del mismo, o proyectos para la mejora y adquisición de equipos y maquinarias de producción cinematográfica que acometan empresas y estudios de doblaje y sonorización, laboratorios, empresas de iluminación y filmación cinematográfica.
Fecha de publicación: BOE del 10 de enero de 2008
Plazo de presentación: 22 de septiembre de 2008
Ayudas a la amortización. Se puede acceder a ella por una doble vía:
- a) Si no ha tenido ayuda sobre proyecto: una cantidad equivalente al 15% de los ingresos brutos de taquilla que se obtenga durante los dos primeros años de su exhibición en España, más un 25% complementario de esos ingresos.
- b) Si ya ha tenido ayuda sobre proyecto: 15% de los ingresos brutos de taquilla que obtenga durante los dos primeros años de su exhibición en nuestro país.
Fecha de publicación: BOE del 21 de diciembre de 2007
Plazo de presentación: 10 de marzo de 2008
La documentación que se requiere a la productora es: el guión, el presupuesto, el plan de trabajo, la relación del equipo técnico y del equipo artístico, plan de explotación o amortización, plan financiero, una sinopsis y una memoria.
También algunos gobiernos autonómicos subvencionan la producción cinematográfica.
La Comisión Europea puso en marcha en 1988 el programa MEDIA (Medidas para el estimular el desarrollo de la industria audiovisual).
En el área de la producción, el programa MEDIA ha creado un subprograma dedicado a descubrir guiones que atraigan financiación para la realización de obras de ficción. Se trata del programa Script, con sede en Londres. Desde allí se asesora para la realización de guiones, a la vez que se pone en contacto a guionistas y productores, facilitando así una ayuda financiera.
En 1997 se estableció en España un punto de información encargado de la difusión entre los profesionales de nuestra industria las diferentes líneas de actuación del programa: la oficina Media Desk. Desde esta oficina se sirve a los tres sectores básicos de la industria: producción, distribución y exhibición. MEDIA Desk España es una de las oficinas de representación en España del Programa MEDIA de la Comisión Europea, iniciativa de apoyo al sector audiovisual europeo.
Trabaja al servicio de las empresas españolas de los sectores de producción, distribución y exhibición, cinematográfica, audiovisual y de las nuevas tecnologías ofreciendo a dichas empresas un servicio de información, consulta y puesta al día entorno a los ejes prioritarios del Programa MEDIA.
- Producción de películas, obras audiovisuales y multimedia.
- Distribución de películas, obras audiovisuales y multimedia.
- Promoción. Acceso a los mercados europeos audiovisuales.
- Apoyo a Festivales.
- Formación de profesionales.
- Apoyo a Proyectos. Para potenciar el patrimonio y los archivos audiovisuales europeos, desarrollar los servicios on-line y mejorar el acceso de los contenidos europeos a los servicios avanzados de difusión digital (cadenas temáticas).
La oficina MEDIA Desk España acaba de consolidar su actividad en nuestro país mediante la constitución de una Fundación Cultural Privada, y sus patronos son el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales Españoles (EGEDA) y la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles (FAPAE).
La promoción es una parte fundamental en la comercialización del producto. La relación con el público no debe incitarse durante los días anteriores al estreno; por el contrario, ha de ser concebida y llevada antes, durante y después del estreno, estrategia en la cual la industria audiovisual, en general, y nuestra cinematografía, en particular, no invierte, aún, cantidades suficientes. Ni en tiempo ni en dinero.
Desde la firma del contrato entre el productor y el director se organizará una campaña de difusión de la película u obra audiovisual. El objetivo es ir creando durante el interés por la historia, y que se convierta en necesidad de ver la película cuando se estrene. Unas veces es el productor quien arranca la promoción y la continúa el distribuidor, otras la inicia el distribuidor; todo depende del contrato de distribución
Diferentes empresas de promoción y publicidad subrayaban los bajos presupuestos que se manejan en España para la promoción, hay toda una estructura laboral infrautilizada, porque hay buenos cartelistas, buenos fotógrafos de foto-fija, que casi nunca utilizados. Hay que convencer a la Producción de que este trabajo es tan necesario e importante como las otras etapas de la producción. En cuanto a las estrategias de promoción, indicar en que no hay fórmulas mágicas, se necesita un equilibrio entre la experiencia y la intuición.
En estos últimos años películas con una producción más grande sí se han desembolsado cifras importantes en este capítulo, por ejemplo, El orfanato, ha invertido y está invirtiendo grandes cantidades en su promoción; modificando la costumbre de salir al mercado casi a hurtadillas, como ha sucedido con La soledad, reestrenada por la publicidad adquirida por sus premios GOYA; algunas producciones españolas salen ya con 150 copias, las películas de El Deseo, por lo general, mientras que el resto de los títulos nacionales no sobrepasan las 60 ó 70 copias.
Para realizar una buena campaña de promoción se necesita contactar con una agencia profesional que ponga a nuestra disposición:
El jefe de prensa:
El jefe de prensa se encarga de contactar con los profesionales del periodismo y la comunicación. Los periódicos, las revistas, la radio y los programas de televisión son una publicidad directa y gratuita que es menester explotar. Su labor cosiste en adelantar datos generales sobre las producciones para generar la noticia y concertar la presencia en los rodajes de colaboradores expertos -redactores, cámaras y fotógrafos- en los llamados «días de prensa».
Gabinete de comunicación:
El gabinete de comunicación tiene la función consiste en intensificar la expectación del público por ver la película. Crea en el espectador la sensación de estar perdiendo la oportunidad de ver una buena película. Debe tener la necesaria creatividad para suscitar ideas, a partir de la historia narrada, capaces de impresionar al público y atraerlo a las salas.
Consultorías:
Empresas de estudio de mercado que han desarrollado sofisticados sistemas capaces incluso de predecir el comportamiento de los espectadores meses antes del estreno.
Se han diseñado metodologías con el fin de proporcionar información a productores, distribuidores y directores de cara a la toma de decisiones. Cada una de las metodologías evalúa una fase del proyecto cinematográfico.
- Test del guión: Permite conocer el interés que suscita; la consistencia del relato y sus momentos más importantes; las posibilidades de los personajes principales. en encuestas individuales proyectivas y reuniones de grupo dirigidos unas 10 personas.
- Test de copia estándar: Estima la respuesta comercial de la película, traza el perfil socio demográfico, determina los argumentos óptimos de venta, cómo adecuar los soportes promocionales (cartel, eslogan, tráiler...) y da pistas sobre las estrategias de marketing y merchandising. El método es similar al test anterior.
- Test de tráiler: Determina la capacidad persuasiva del tráiler, posicionándolo en las preferencias del espectador frente a otras alternativas. La metodología usa las técnicas anteriores y también 200 encuestas para conocer el grado de notoriedad lograda por la película a dos semanas del estreno.
Además del pressbook, fotocromos, el cartel y la página web de la película, está adquiriendo considerable interés el making off (así se hizo); documental de unos 20 minutos que cuenta la idea básica de la película y particularidades y/o anécdotas del rodaje; con entrevistas al director y a los protagonistas y una incursión a las técnicas utilizadas al rodar las distintas secuencias. El equipo de realización del making off suele estar compuesto por un guionista-realizador y un operador de cámara.
Otra de las prácticas habituales en las fechas próximas al estreno es la aparición del director y los intérpretes en los diversos medios de comunicación. Sobre todo en las distintas cadenas de televisión; es un arma esencial para crear corrientes favorables de opinión. Casos de promoción impecable, que se tradujeron en éxito de taquilla, son las promociones que suelen realizar Pedro Almodóvar, Alejandro Amenábar e, incluso, Santiago Segura.
Los primeros pases públicos de una película se suelen dar en los festivales de cine a los que la productora decide enviar una copia del film. Es la toma de contacto del producto con la crítica y el público, un escaparate que a veces recompensa con premios en metálico y, según la importancia del certamen, sirve para prestigiar a sus creadores, incrementar la taquilla o conseguir contratos de distribución.
El preestreno es un elemento promocional más, una cita a la que acuden los medios de comunicación y que luego otorgarán un espacio para la película en sus ámbitos radiofónicos, televisivos o impresos. En definitiva, es la presentación en sociedad de la obra.
Las majors norteamericanas han invadido el mercado europeo y sus películas, bien promocionadas, son las preferidas del público, por lo general. Constantemente, tanto los distribuidores como exhibidores las contratan y programan, lo que ahoga al resto de las cinematografías. Ante este panorama, conseguir una distribución digna, que haga posible la explotación y amortización del producto, es el mayor reto de las películas realizadas en España. Lo óptimo es conseguir acuerdos de distribución previos al rodaje. Cuando estos acuerdos se producen, la distribuidora se involucra en la producción desde el inicio, adelantando unas cantidades a cuenta de los futuros ingresos de explotación, que ayudan a la financiación del presupuesto total, y se compromete a negociar con el exhibidor la comercialización en unas fechas concretas y razonables.
Las dificultades de las películas que arrancan sin un contrato de distribución llegan cuando ya con la copia estándar en mano no se encuentra distribuidor, algo que suele suceder con óperas primas de realizadores o productores, tenemos el caso reciente de La soledad, que tras un paso totalmente desapercibido por las pantallas de cine el azar de los premios de la Academia, la han devuelto a las salas; otras, si su destino no le es adverso, tal vez se hallen un hueco en las semanas flojas del calendario de exhibición, y otras nunca llegarán a estrenarse en un cine comercial.
En la actualidad, salvo puntuales excepciones, las alternativas no son muchas; las majors tienen «copado» el sector de Distribución en España, y en Europa, con empresas filiales y tienen acuerdos con los exhibidores independientes más fuertes, para colocar en función de sus intereses el estreno americano de turno. El empuje de algunas productoras nacionales y el cumplimiento de las medidas gubernamentales, por las cuales las salas tienen que programar una cuota anual de un día de cine europeo por cada tres días de cine proveniente de otras latitudes, obliga a que en los catálogos de las multinacionales figuren películas españolas. En 2007 la cuota de mercado fue entorno al 17%.
A veces la fuerza del boca a boca permite la permanencia en cartel de una película española, esto significa que se incrementará el importe de la subvención automática del 15% que el ICAA otorga por el rendimiento de una película en las salas.
El programa Media de la Unión Europea puso en marcha en 1997 un plan de ayudas con la introducción del sistema de «apoyo automático» que se sumaba al ya existente «sistema selectivo». El nuevo sistema ha permitido que una veintena de distribuidores españoles reciban una ayuda directa para la distribución de películas europeas, calculada sobre la base de entradas vendidas.
Con la misma finalidad de estimular la distribución de películas comunitarias de calidad y valores artísticos destacados, el ICAA dispone de una serie de ayudas que incluyen hasta el 50% del coste de las copias, del subtitulado y de los gastos de publicidad.
Mercados de distribución
Una buena parte del porcentaje de compras se realiza en los mercados y festivales que cada año se celebran en distintos países del mundo, sobre todo en Europa y Norteamérica. El Marche Internacional du Film, MIF, mercado asociado al Festival Internacional de Cannes; el mercado audiovisual iberoamericano, MIDIA, el American Film Market y el MIFED de Milán son las cuatro citas de más interés. Para los distribuidores españoles y europeos el principal es el MIF.
Exhibición
En un mercado dominado por la omnipresencia de las producciones norteamericanas es realmente excepcional que un exhibidor acepte la proyección en una sala o en una de sus cadenas las producciones españolas o comunitarias que no vengan avaladas por el nombre de un director consagrado o una fortísima campaña de promoción inspirada por la distribución de una multinacional. Sobre todo teniendo en cuenta que la figura del exhibidor como empresario individual prácticamente ha desaparecido, y las salas de proyección se agrupan en cadenas, al mando de una empresa de gestión, muchas veces otra multinacional norteamericana.
No obstante, desde los primeros años 2000 la confianza de los exhibidores hacia las producciones españolas ha aumentado. La sensibilidad y la fe en las posibilidades comerciales del cine español por parte de algunos exhibidores ha contribuido a mejorar la situación de la industria. Uno de éstos es el productor, distribuidor y exhibidor Enrique González Macho, cuyo interés por el cine español y comunitario ha convertido su empresa Alta Films en uno de los primeros baluartes de la industria nacional.