41
NOBOA, Dr. D.A.M., Nueva Gramática de la Lengua Castellana según los Principios de la Filosofía Gramatical, con un apéndice sobre el arreglo de la ortografía. Impr. Eusebio Aguado, Madrid, 1839, pág. 14.
42
Ibidem.
43
G.G. pág. 35.
44
Op. cit. pág. 22.
45
G.G. pág. 35.
46
Podemos comparar estas nociones con las de Port-Royal: «Y eso es lo que propiamente es el verbo: una palabra cuyo uso principal es significar la afirmación; es decir, señalar que el discurso en el cual se emplea esa palabra es el discurso de un hombre que no concibe solamente las cosas, sino que juzga sobre ellas y las afirma. [...] Según esto, se puede decir que el verbo, de suyo, no debería tener en modo alguno otro uso sino el de señalar la unión que hacemos en nuestro espíritu entre los dos términos de una proposición. Pero no hay sino el verbo ser, al que se llama sustantivo, que haya permanecido en esa simplicidad, y aun puede decirse que no ha permanecido propiamente así sino en la tercera persona del presente, est, y en ciertas oportunidades». Grammaire Genérale et raisonnée, Chez Pierre le Petit, Imprimeur et Libraire du Roy, París, 1660 págs. 49-50.
47
Op. cit. pág. 234.
48
G.G. pág. 37.
49
HERMOSILLA, op. cit. pág. 25.
50
(50) G.G., pág. 40.