Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.


ArribaAbajoActo II


Escena I

 

ELENA, DIEGO, PAULINA, SEGUNDO, Señoras y Caballeros. ELENA a la izquierda del actor, sentada en una butaca. SEGUNDO, SEÑORA 1.ª y CABALLERO 1.º en el centro. DIEGO y PAULINA a la derecha. Todos de pie menos ELENA. Señoras y Caballeros sentados y hablando en el fondo.

 
PAULINA
Vamos, conténtala Diego...
DIEGO
¿Pero no ves que se niega
a escucharme?
PAULINA
¿No es posible,
es verdad, que tú la ofendas?
Y esa carta...
SEÑORA 1.ª
¿Estás mejor?
5
ELENA
No tengo nada, estoy buena,
muy buena.
SEÑORA 1.ª
Como tan pronto
abandonaste la mesa,
pensé que te repetía...
ELENA
Pues nada, no.
SEÑORA 1.ª

 (A SEGUNDO.) 

¡Qué sardesca
10
se ha vuelto!
SEGUNDO
Creyó que el otro
estaba muerto por ella,
y encontrarse...
DIEGO
(Hay que tomar
un partido.)

  (Tira de un llamador.) 

SEGUNDO

 (A ELENA.) 

Usted se entrega
a los pesares, y...
ELENA
(Sólo
15
me falta que éste pretenda
consolarme.)
SEGUNDO
(A río revuelto...)
DIEGO
(He de hablar...)
GIL

 (Sale ahora.) 

¿Señor?...
DIEGO

 (Dudoso.) 

Espera.
PAULINA

 (A DIEGO.) 

¿Qué meditas?
SEGUNDO
Y estas cosas
una mujer las desprecia...20
ELENA
¿Más que yo?
SEGUNDO
Las disimula;
y si le hieren, se venga
de otro modo.
ELENA
(¿No lo dije?)
GIL
(Ya está don Segundo cerca
del ama.)
PAULINA
Voy a servirte
25
de embajadora.
DIEGO
Ve.
 

(Se acerca PAULINA a ELENA y SEGUNDO a DIEGO.)

 
PAULINA
¿Elena?
ELENA
(¿Otra?)
SEÑORA 1.ª

 (En el centro.) 

La rabia tullida
es la que más atormenta.
CABALLERO 1.º
No ha podido desahogarse
con él... El chasco...
SEGUNDO

 (Deteniendo a DIEGO.) 

Ten flema;
30
ella, si te humillas...
GIL
(Éste
don Segundo me revienta.)
PAULINA
Bien sabes que siempre he estado
de tu parte; pues en esta
ocasión digo que debes35
oírle.
ELENA
Sí. Tiempo queda.
PAULINA
Óyele, por ser tus días.
ELENA
¡Felices!...
PAULINA
¡Las apariencias
nos engañan de tal modo!...
ELENA
Pues ¿quién lo duda?
PAULINA
Recuerda
40
que yo, no ha mucho, me hallaba
afligida, medio muerta
de angustia, y ya estoy tranquila.
Digo, si tú lo estuvieras.
ELENA
Es verdad.
PAULINA
Ya viste, todos
45
nos engañamos.
ELENA

 (Riendo.) 

La escena
fue deliciosa...
PAULINA
(Se ríe:
bueno; por algo se empieza.)
ELENA
(¡Si acabarán...!)
DIEGO
¿Qué te ha dicho?
PAULINA
Ya te la dejo dispuesta...50
SEGUNDO

 (Después de oír lo que dice PAULINA.) 

(¡Hola!)
DIEGO
¿Sí?
SEGUNDO

 (Pasando junto a ELENA.) 

¿Conque ya luce
el iris de paz?
ELENA
(¡Oh!)
GIL

 (Observando a SEGUNDO.) 

Vuelta.
DIEGO

 (Acercándose a ELENA.) 

¿Es posible...?
ELENA

 (Levantándose llena de ira.) 

¿A que me voy
de casa?...
DIEGO
¡Mujer!
PAULINA
¡Prudencia!
SEGUNDO
¿Qué es esto?
 

(Todos se acercan a ELENA.)

 
SEÑORA 1.ª
¿Vuelve el desmayo?
55
ELENA
Nada. ¿No me veis serena?
(¡Oh, qué martirios impone
la sociedad! Si pudiera
dar gritos... ¡o echar a todos
por un balcón!...)
SEÑORA 1.ª
La marea
60
no baja.
DIEGO

 (Aparte a PAULINA.) 

Sácalos, niña.
PAULINA
¿Vamos a dar una vuelta
por el jardín?
CABALLERO 1.º
Sí, la noche
nos convida.
 

(Salen segunda izquierda.)

 
GIL
¿A que se queda
don Segundo?
SEGUNDO

 (A ELENA.) 

¿Usted no baja?
65
GIL
(¿No lo dije?... Y la camela,
que yo lo sé... y se lo espeto
a mi señor.)
SEÑORA 1.ª

 (A DIEGO.) 

Buena pieza,
ten otra vez más cuidado
con tus cartas.
DIEGO
(No hay falencia:
70
yo soy un gran libertino,
sin sospecharlo siquiera.)


Escena II

 

ELENA, DIEGO, SEGUNDO, GIL.

 
DIEGO
(¿Y qué hacer?... No hay más recurso.)
¿Gil?
GIL
¿Señor?
DIEGO
Ahora te llegas...
GIL
¿Adónde?
DIEGO
Al cuarto de enfrente.
75
GIL
(Y el otro reza que reza.)
¿Y qué digo?
DIEGO
Ya conoces
a don Juan.
GIL

 (Mirando a SEGUNDO.) 

Sí, por más señas
que unos tienen mala fama
y otros callandito...
DIEGO
¡Bestia!
80
¿Lo dices por mí?
GIL

 (Sorprendido.) 

Señor...

 (Pausa corta.) 

¿Qué digo a don Juan?
DIEGO
Le esperas
si no está allí.
GIL
Y ¿qué le digo
si está allí?
DIEGO
Que se detenga,
es decir, que haga el favor85
de esperar, que me interesa
hablar con él y al instante
voy a verle.
GIL
Bien.
DIEGO
Que vuelvas
con el aviso. (Es forzoso
cortar por lo sano.)

 (Con resolución.) 

¿Elena?
90
ELENA
¿Estás inspirado? ¿Tienes
otra feliz ocurrencia
como la de marras?
DIEGO
Tengo...

  (Aparte a SEGUNDO.) 

Salte.
SEGUNDO
Y haya paz: no creas
que es alusión a la prójima.95
DIEGO
¡Tú también!...


Escena III

 

ELENA, DIEGO.

 
ELENA
¡Qué mal te sienta
la opinión que has adquirido
de seductor!...
DIEGO
¿Tú deseas
desesperarme?... ¿Tú quieres
que me ahorque?...
ELENA
¡Ay, Dios, qué pena
100
para doña Paz!
DIEGO
Te he dicho,
te repetiré doscientas
veces: después de casado
yo no he escrito ni una letra
de amor, excepto las cartas105
que has recibido en mi ausencia.
ELENA
¿Y qué más?
DIEGO
Deja que mire
la fecha.
ELENA
No tiene fecha,
que no rige el Almanaque
a las pasiones violentas.110
DIEGO
Si me parece imposible
que estés celosa.
ELENA
Y aciertas
en eso. Desde este instante
puedes hacer lo que quieras.
DIEGO
¡Mujer!... Sabes que esta noche115
me marcho...
ELENA
Noticia fresca.
DIEGO
Que he de estar dos o tres días
ausente...
ELENA
¿No más?
DIEGO
Y ¿dejas
que yo salga de mi casa
de este humor?
ELENA
¿Me quieres tierna?
120
Vete a despedir de...
DIEGO
¡Oh!... Dame
la carta.
ELENA
No.
DIEGO
¿Te deleita
mi culpa, es verdad? Te agrada
acariciar tus ofensas,
porque quieres...
ELENA
Sólo quiero
125
que me dejes.
DIEGO
¡Porque anhelas
tener un pretexto siempre
para apurar mi paciencia,
para estarme achicharrando
la sangre!
ELENA
No te enfurezcas.
130
¿Tendré yo que contentarte,
Dieguito?
DIEGO

 (Calmándose.) 

Vamos, Elena...
ELENA
¿Adónde?
DIEGO
Tengamos calma,
probemos que nos gobierna
la razón. ¿Cuándo he dejado135
de amarte?... Dime, ¿qué pruebas?...
¿No me has visto... hasta celoso
del aire que te rodea?
ELENA
¡Pues si eso es lo que me enciende
en ira! Mientras yo, ¡necia140
y renecia!, no hay capricho
ni sandez a que no acceda...
Vaya, y todo lo sufría
creyendo muy satisfecha
que amor, como siempre es niño,145
siempre tiene impertinencias.
«Elena, no cuides tanto
tus galas». Pues galas fuera.
«Elena, que no saludes
a don...». Pues me haré la sueca.150
«Que no mires...». Pues no miro.
«Que no visites...». Pues quieta.
DIEGO
Pero, mujer...
ELENA
Pero calla.
¿No es esto verdad? ¿Son éstas
visiones? ¿No me he dejado155
contagiar de tus simplezas,
hasta imaginarme vana
que un hombre me galantea,
me ofende... y hasta prestarme
a tu venganza grotesca?160
¿Qué más? Hasta requerirle
de amores, para que él tenga
que excusarse y defenderse
de mí, ¡de mí! Y en presencia
de... ¡Vaya, sólo al pensarlo165
aún me abrasa la vergüenza!
DIEGO
¿Y no ves en todo...?
ELENA
Y todo
¿para qué? Para que sepa
con risa Madrid entero
que él es traidor y yo ¡ciega!170
DIEGO
Pero...
ELENA
¡Qué infiel y celoso
me ofende a un tiempo y me cela!
Corito, dentro de casa;
libertino, fuera de ella;
su mujer muy guardadita175
y él detrás de las ajenas.
¿No es esto? Pues mira, hijo...
DIEGO
¡Por Dios!...
ELENA
De hoy más vida nueva.
Tú harás lo que se te antoje,
yo haré lo que me convenga.180
Me vestiré muy pomposa,
saludaré muy risueña,
hablaré, saldré, veré...
DIEGO
¡Oye!
ELENA
¡Libertad completa!
DIEGO
¡Por Cristo!
ELENA
Basta y rebasta,
185
y tómalo como quieras.


Escena IV

 

DIEGO.

 
DIEGO
No sé qué es peor: tener
yo celos o que los tenga
mi mujer. ¡Ay! Pero ¿cómo

  (Se deja caer en una butaca.) 

se ha formado esta tormenta?190
¿Por dónde vino?... ¿Qué carta
de mil demonios es ésa?
Ese don Juan... Y he de hablarle
sin...

  (Levantándose con ira.) 

¡Calma! Si armo quimera
con él, dirán..., ¿quién lo duda?,195
que Paz es la causa; y queda
mi fama de libertino...
Pues digo... Si de esta hecha...
Y mi hermano en Alicante
esperando... Que se pierda200
todo... Sí, yo no me voy
hasta ver... ¿Abren la puerta?
Será Gil.

  (Se dirige a la puerta por donde salió GIL.) 

¿La has encontrado?


Escena V

 

DIEGO, DON JUAN.

 
DON JUAN
Y aquí viene.
DIEGO

 (Retrocediendo.) 

(¡Ah!)
DON JUAN
Usted desea
hablarme...
DIEGO
No era mi objeto
205
causar a usted la molestia...
DON JUAN
Hoy no reciben los tíos
de Paulina; en la escalera
no me pareció prudente
esperar.
DIEGO
Bien.
 

(Se sientan.)

 
(Dios me tenga
210
de su mano.)
 

(Pausa.)

 
DON JUAN
Usted dirá.
DIEGO
Don Juan, aunque sólo sea
de oídas, ¿usted no sabe
que el bien, que la paz doméstica
de una familia, son cosas215
que todo el mundo respeta?
¿No ha llegado a su noticia?
DON JUAN
Don Diego, y usted que muestra
tanta rectitud, ¿no sabe
que cuando un hombre profesa220
amor entrañable y casto
a un alma de quien espera
la paz, la dicha, esos bienes
que usted con razón celebra,
este hombre tiene derecho225
a que nadie se entretenga
en crear inconvenientes
a su esperanza suprema?
¿No ha llegado a su noticia?
DIEGO
No entiendo...
DON JUAN
Usted ¿no recuerda
230
una tarde que ahí enfrente
dijeron, por incidencia,
que amo a Paulina, y usted
dijo que primero muerta
que unida conmigo?
DIEGO
¿Yo?
235
DON JUAN
Usted.
DIEGO
Yo... tengo una idea...
Allí sin nombrar a nadie
dijeron que un calavera
la amaba y... no sé qué dije;
manifesté mi sorpresa240
desagradable.
DON JUAN
Y usted,
que ejerce tanta influencia
en la casa, de ese modo
ha labrado una barrera...
DIEGO

 (Levantándose.) 

¿Y es razón?
DON JUAN
Si cuando estoy
245
ofendido, Paz me cuenta
que usted la acosa...
DIEGO
¡Mujer
aborrecible!...
DON JUAN
Y me entrega
un billete...
DIEGO
¿Ese billete?
DON JUAN
¿No es natural que pretenda250
vengarme?
DIEGO
¿Pero esa carta?...
DON JUAN
La entregué, creyendo cierta
la infidelidad.
DIEGO
Si yo...
DON JUAN
Paz me engañó.
DIEGO
Si es perversa...
DON JUAN
Hasta que después me ha dicho,255
celebrando su agudeza,
que usted, cuando era su novio,
le escribió...
DIEGO
Y ése es mi tema.

 (Dirigiéndose instintivamente a la puerta por donde entró ELENA.) 

¿Ele...? (No, si yo la llamo
no vendrá...) Don Juan, es fuerza260
que usted explique...
DON JUAN
(Ya es mío.)
DIEGO
¡Todo!
DON JUAN
Al momento; y me pesa...
DIEGO
¡Ya respiro!
DON JUAN
Mas... soy franco:
cuando imagino que intentan
arrebatarme el amor265
de Paulina, mi cabeza
se enciende, me ofusco y... Vaya,
no es fácil que usted comprenda...
DIEGO
¿No he de comprender... si yo
soy lo mismo? Que se sepa270
la verdad...
DON JUAN
Sí, estoy ansiando
declararla...
DIEGO
(¡Que no venga
mi mujer!)
DON JUAN

 (Suplicante.) 

Pero, don Diego,
amo a Paulina; no vuelva
a oponerse.
DIEGO
Ámela usted,
275
ámela usted. ¡No se encuentra
más digna!... Si es un pedazo
de cielo.
DON JUAN
¡Ah, sí!
DIEGO
¡Y qué discreta!
¡Y cómo encantan unidos
el talento y la inocencia!280
Ámela usted.
DON JUAN
El afecto
paternal que usted demuestra
a mi amada me hace esclavo
de usted.

  (Dándole la mano.) 

DIEGO
(Pues ama de veras.)
DON JUAN
(Ya no duda.)
DIEGO
Si los hombres,
285
hasta que se ven de cerca,
se juzgan mal y se hacen
mil injusticias.
DON JUAN
Hoy cesan.
DIEGO
Ya me encuentro yo más franco
con usted; ya sin reserva290
también le digo que adoro...
ELENA
¿Si aún estará...? ¿Quién?
DON JUAN
Elena.


Escena VI

 

DIEGO, DON JUAN, ELENA.

 
DIEGO
Explíquele usted...
DON JUAN
Señora...
Vengo a aliviar mi conciencia
de un peso...
ELENA
¿Vive en mi casa
295
su confesor?
DON JUAN
Vive en ella
quien puede sufrir el daño
de mi... La carta funesta
que Paz me entregó, envidiosa
tal vez de la dicha ajena,300
he sabido, y yo lo juro,
que no redunda en ofensa
de usted, pues siendo soltera

  (Señalando a DIEGO.) 

la escribió. Paz lo confiesa
y, por cierto, haciendo alarde305
de su aguda estratagema.

  (Movimiento de ira en ELENA.) 

Yo siento mucho y... Ya he dicho
la causa de mi imprudencia.
Perdóneme usted, señora,
si es bien que perdón merezca310
el que confiesa su falta
y se arrepiente y la enmienda.
DIEGO
(Es muy honrado.)
DON JUAN
El esposo
de usted no es fácil que quiera
ni a Paz, ni...
DIEGO

 (Pasando al lado de ELENA.) 

¡Si eso es más claro
315
que la luz! ¿Ves mi inocencia?
¿Ves que yo...?
ELENA
(Calla.) A pesar
de las Paces y las guerras,
mi esposo no necesita
de que nadie le defienda,320
porque yo nunca he dudado
de su amor.
DIEGO
(¿Hablas de veras?)
ELENA
Y extraño que haya mujeres
tan procaces que pretendan
turbar... Pero ¿quién lo extraña,325
cuando hay hombres que se prestan?...
DIEGO
(¡Mujer!)
DON JUAN
Ya dije... (Está herida
en su amor propio.)
ELENA
(¡Oh!, no crea...)
¡Eh!... Se acabó... Yo no soy
rencorosa.
DIEGO

 (Respirando.) 

¡Ah! Dame, suelta...
330
ELENA
¿Qué te he de dar?
DIEGO
Ese escrito
del diablo.
ELENA
¡Ah! Sí...

 (Se registra el bolsillo, lo saca y se lo da.) 

DON JUAN
Yo quisiera...
DIEGO
¿Qué, don Juan?
DON JUAN
Tener el gusto
de reducirlo a pavesa
por mi mano; ya que he sido335
instrumento...

  (Coge una vela.) 

ELENA

 (A DIEGO, que va a abrirlo.) 

No lo leas.
DIEGO
¿Yo?... Quémelo usted.

 (Se lo da a DON JUAN, que lo quema.) 

ELENA

 (Aparte a DIEGO.) 

Y ¿cómo
viene aquí?
DIEGO
Pues no me pesa,
ya te explicaré... ¿Tú sabes
la horrible ansiedad, la pena?...340
ELENA
¿Y tú solo no podías
convencerme?...
DIEGO
¡Buena es ésa!
¡Si estabas furiosa!...
ELENA
¡Simple!...
Si ya estaba yo deshecha
por convencerme...
DIEGO

  (Tomándole una mano.) 

¡Ah! ¡Mi gloria!...
345
DON JUAN

 (Embelesado, mirando a ELENA con la vela en la mano.) 

(¡Qué mujer!)
DIEGO
Pero tú piensas
que yo... ¿No ves en mis ojos
un alma siempre sedienta
de...?
ELENA
Ya pasó.
DIEGO
¡Te daría
diez mil abrazos!...
ELENA
No seas
350
tonto, ¿volverás prontito?
DIEGO
Sí, mi bien. Y si te empeñas
no me voy.
ELENA

 (Arreglándole la corbata.) 

No, yo te quiero
juicioso.
DIEGO

 (Abrazándola.) 

¡Bendita seas!
ELENA
¡Eh!...
DIEGO
¿No tendremos...?
ELENA
Ya nunca.
355
DIEGO
Conque... ¡Suelte usted la vela,
don Juan!
DON JUAN
¡Ah, sí!

 (La deja.) 

DIEGO
Mientras sirven
el té, voy a hacer que venga
Paulinita... ¡Eh!
DON JUAN
Muchas gracias.
DIEGO
Y voy, aunque estoy de priesa,360
pues salgo dentro de poco
para Alicante...
DON JUAN
(¡Se ausenta!...)
DIEGO
Voy yo también por mi parte...
Hasta luego.
DON JUAN
(¿Qué proyecta?)


Escena VII

 

DON JUAN, ELENA.

 
ELENA

 (Recelosa.) 

(Este hombre...)
DON JUAN
(Entro en la casa,
365
él se va...)
ELENA
(¿Será sincera
su conducta?)
DON JUAN
(¡Me parece
que sueño!)
ELENA
(Y me da vergüenza
de mirarle. ¿Qué habrá dicho
de haberme visto tan tierna?)370
DON JUAN
(Está ofendida.) Señora,
yo...

  (Se detiene al sentir los pasos de PAULINA.) 

ELENA
¿Qué?
DON JUAN
Que Paulina llega.


Escena VIII

 

DON JUAN, ELENA, PAULINA, que trae un libro pequeño en la mano.

 
ELENA
(Este don Juan... este.)
PAULINA

 (A DON JUAN, dándole la mano.) 

¡Oh, gracias!
DON JUAN
¿Y por qué?
PAULINA
Por tu acción buena.
De todo lo bueno que haces375
corre sólo por mi cuenta
la gratitud.
DON JUAN
¿Qué librito
es ése?
PAULINA
¿No te avergüenzas?
Yo lo he comprado y es tuyo.
DON JUAN
Lo agradezco.
PAULINA
¿Te conserva
380
rencor?

  (Por ELENA.) 

DON JUAN
No sé, mas no tiene
motivo...
PAULINA
¡Está tan suspensa!
¿Me darás uno firmado?...

 (Señalando el libro.) 

DON JUAN
Sí tal.
PAULINA
Pues dáselo a ella.
Desenójala. Yo quiero385
que todo el mundo te quiera,
pero que tú...
DON JUAN
Ya adivino
lo demás. Si usted lo acepta,
diré que tiene buen éxito
mi trabajo.

 (Dándole el libro.) 

ELENA
¿Qué obra es ésta?
390
DON JUAN
Mis versos.
ELENA
Gracias.
PAULINA

 (Pasando al lado de ELENA.) 

¡Muy lindos!...
Ya verás... ¿Conque nos deja
Diego?
ELENA
Esta noche.
DON JUAN
(Esta noche...)
PAULINA
Mi tía también se queda
fuera de casa, velando395
a una amiga que está enferma.

 (Aparte a ELENA.) 

Quiero hablarte; veré al tío,
me otorgará su licencia
y aquí me quedo.
ELENA
Tu cuarto
ya hace tiempo que te espera...400
PAULINA
Pues vuelvo al instante. Ahora
echo de menos la puerta
que Diego cubrió...

 (Señalando el armario.) 

ELENA
El viaje
no es tan largo...
PAULINA
No estés seria
con mi novio. Me parece405
que amarle yo no debiera
en tanto que tú le mires
con aversión.
ELENA
¡Bah! No creas...
PAULINA
Ésta es mi madre.
DON JUAN
¿Por qué
no hermana?
PAULINA
Para que pueda
410
reñirme.

 (A ELENA.) 

Dame tu mano.
ELENA
Tómala.
PAULINA

 (A DON JUAN.) 

La tuya.

 (Las junta.) 

¡Ea!
Ya sois amigos. Veréis
qué prontito doy la vuelta.


Escena IX

 

DON JUAN, ELENA. DON JUAN besa apasionadamente la mano de ELENA.

 
ELENA
¡Ah! ¿Qué es esto?
DON JUAN
Que a despecho
415
de toda humana razón
te anuncia mi corazón
que esclavo tuyo lo has hecho.
Salga por fin de mi pecho
el tormento que devoro.420
ELENA
¡Don Juan!
DON JUAN
De ti sola imploro
compasión.
ELENA
Madre me llamo
de Paulina.
DON JUAN
¡Yo te amo!
ELENA
¡Mi marido!...
DON JUAN
¡Yo te adoro!
Amor nos presta su escudo:425
ya no hay quien hable ni vea
que el mundo que nos rodea
yo lo he puesto ciego y mudo.
De aquel agravio tan rudo
que en mi provecho volví,430
de un amor que yo encendí,
de amistades mal pagadas,
de todo formé las gradas
para llegar hasta ti.
¿Cuándo alcanzaron desvelos435
una ocasión tan propicia?
Sin lengua está la malicia
y están sin ojos los celos.
Ya podemos sin recelos
amarnos; ya ese temblor440
indica...
ELENA
¡Que tengo honor,
que tengo fe que guardar!
DON JUAN
Que te enciende a tu pesar
la centella de mi amor.
Produce mortal dolencia445
amor secreto y profundo,
pero es placer sin segundo
secreta correspondencia.
Yo tu amorosa clemencia
de mí mismo ocultaré;450
y cuando me haga mi fe
de tanta ventura dueño,
siempre creeré que lo sueño,
pero nunca que lo sé.
Corra muda en dulce guerra455
la pasión que el alma inunda,
como el agua que profunda
corre debajo de tierra.
Cuidadosamente encierra
su intensidad en tu seno,460
que el río cuanto más lleno
oculta mejor el fondo,
y a medida que es más hondo
aparece más sereno.
Hay una reja interior465
que da al jardín...
ELENA
(¿Qué desea?)
DON JUAN
Sal esta noche, aunque sea
a desengañar mi amor.
 

(ELENA quiere hablar.)

 
¡Silencio! Siento rumor...
Vienen...
ELENA
(¡Mi frente se abrasa!)
470
DIEGO

 (Dentro.) 

Venid.
DON JUAN
¡Él es! Nada pasa,
nada tienes que temer.
¡Valor!
ELENA
(¡Este hombre ha de ser
la perdición de mi casa!)


Escena X

 

ELENA, DON JUAN, DIEGO, PAULINA. Después SEGUNDO, Caballeros y Señoras.

 
DIEGO
¡Albricias, amigo mío!475
DON JUAN
¿Y de qué? ¿Pues cómo?
DIEGO
¡Albricias!
DON JUAN
¿Qué pasa?
DIEGO
Que yo también
he deshecho mi injusticia...
Vengo de pedir su mano.
DON JUAN
¿Su mano?...
DIEGO
Está concedida.
480
Alégrese usted, mañana
se casa usted con Paulina.
DON JUAN
¡Yo casarme!...
DIEGO
Usted. El pobre
aún no comprende su dicha.
¡Un abrazo!
 

(DON JUAN retrocede y se encuentra con PAULINA, que lo coge de la mano.)

 
PAULINA
Ven, daremos
485
las gracias...
DON JUAN
Aparta niña.

 (Bruscamente.) 

¡Y usted sin permiso mío!...
DIEGO
¡Cómo!... Pues usted ¿no ansía...?
PAULINA
(Me desprecia.)
DIEGO

 (Dirigiéndose a ELENA.) 

¿Ves?...

  (Reparando en el libro.) 

¿Qué es eso?
ELENA
El de don Juan...

  (ELENA ha abierto el libro y hace que lee para ocultar su turbación.) 

DIEGO
(Las coplitas...
490
Y está agitada y él...)
SEÑORA 1.ª

 (A PAULINA.) 

¿Conque
te casas?...
ELENA
(¡Dios de mi vida!)
PAULINA
(Yo no quisiera caerme
delante de él...)
SEÑORA 1.ª
Pero, chica...
¡Ay, qué efecto te produce495
la boda!
PAULINA
¡Qué tontería
de boda!... Si es una chanza
de ése...

  (Por DIEGO.) 

SEÑORA 1.ª
¿Chanza?
SEGUNDO

 (A DON JUAN.) 

Usted reciba
mi parabién.
DON JUAN
Es temprano
señores. Si todavía...500
SEGUNDO
¿No dijiste...?
DIEGO
Fue una broma
y nada más.
SEGUNDO

 (Observando a todos con recelo.) 

¿Sí?
DON JUAN
(¡Maldita
sorpresa! Me vendí. ¿Quién
no se vende, si le intiman
orden de casarse?)
SEGUNDO

 (A DIEGO.) 

¡Chico,
505
no des bromas tan impías!
Repara..., todos los rostros
se han aguzado. ¿Vecina?

 (Reparando en el libro.) 

¡Hola!...
GIL

 (Saliendo.) 

Cuando ustedes gusten,
espera el té.
ELENA
Nos avisan...
510
SEGUNDO

 (Bajo a ELENA.) 

¿Qué lee usted?
GIL

 (Por SEGUNDO.) 

(Ya está a la oreja
del ama.)
ELENA
¿Vamos?...
PAULINA
(¿Qué enigma
hay aquí?)
ELENA

 (A PAULINA.) 

¡Valor!
DON JUAN
Es fuerza
enmendar...

  (Se va detrás de PAULINA. Entran segunda derecha.) 



Escena XI

 

DIEGO, SEGUNDO, GIL.

 
SEGUNDO
¡Eh! Las poesías...
Ya las estaba leyendo515
tu esposa y ¡qué conmovida!...
DIEGO
(¡Prudencia!)
SEGUNDO
¿Se las ha dado
don Juan?
DIEGO
¿Eso te malicias?
SEGUNDO
Claro.
DIEGO
Pues te engañas.
SEGUNDO
¿Quién?...
DIEGO
Yo.
SEGUNDO
¿Tú?
DIEGO
Como son tan lindas,
520
porque no las deseara...
SEGUNDO
Tú...
DIEGO
Sí.
SEGUNDO
¡Prudencia inaudita
en un marido!


Escena XII

 

DIEGO, GIL.

 
DIEGO
(Si todos
sospecharán...)
GIL
La berlina
espera a usted.
DIEGO

 (Con ira.) 

¡No me marcho!
525
¡Vete!
GIL
Corriendo.
DIEGO
Oye...
GIL
Diga
usted.
DIEGO
(Si habrá conocido
también Gil...) ¿Ves qué perfidia
tan infame?
GIL
(Ya ha calado
a don Segundo.)
DIEGO
¿Eh?
GIL
No es chica.
530
DIEGO
¿Tú sabes...?
GIL
Pues ¿soy yo tonto?
Mientras que usted le acaricia,
anda que bebe los vientos
detrás de la señorita.
DIEGO
¿De Paulina?
GIL
No, señor,
535
de mi ama... ¡Qué Paulina!
DIEGO
(¡Canalla!)
GIL
(Toma Segundos.)
DIEGO
Atiende. Y ella... ¿no indica?
(¡Me cuesta un trabajo hacer
esta pregunta!) ¿Le mira540
así?... Digo...
GIL
Ya comprendo.
DIEGO

 (Con inquietud.) 

¿Y qué?
GIL

  (Con calma.) 

Vaya unas pamplinas
que tiene usted.
DIEGO

 (Con ira.) 

Y ¿qué quieres
decirme?
GIL

 (Enojado.) 

Que ya estaría
en la calle, si no fuera545
por usted. ¡Buena es la niña!
DIEGO

 (Acariciándole.) 

Bien, no riñamos...
GIL
Y ya
¿no hay marcha?
DIEGO
Pues ¿quién lo quita?
Corre, prepáralo todo.
GIL
Casi está...
DIEGO
Para tres días.
550
Tú te quedas y...
GIL
Ya estoy.
No le perderé de vista.


Escena XIII

 

DIEGO.

 
DIEGO
Ella es buena. ¿Qué me toca
hacer? Callar. Ya no chisto,
que antes por hablar me he visto555
en un lance... Punto en boca.
Él... ya es mi amigo y no quiebra
por mí la amistad; me allano...
Yo le pasaré la mano
por el lomo a la culebra.560
Ya quise ponerle el sello
de... Se escapó. Mas se ofrece
nuevo lance y me parece
que al fin me salgo con ello.
Si él amable, yo pulido;565
si él fino, yo más que duende;
y creyendo que me vende
él ha de ser el vendido.
No habrá bajeza, malicia,
ni ruindad que no utilice570
el galán por... Y hay quien dice
que el marido es... ¡Bah! ¡Justicia!...,
que también los solterones
hacen papeles... segundos.
¡Cuántos van por esos mundos575
moviendo los esquilones!...
Y luego el punzante apodo
aplican... ¡Pues han mentido!

  (Con ira y dignidad.) 

Cuando es honrado el marido
del otro es la infamia y... ¡todo!580
Vamos..., calma, que el sosiego
es lo que más me conviene.


Escena XIV

 

DIEGO, DON JUAN. GIL, durante el monólogo, ha entrado con un saco de noche, ha abierto el armario y ha puesto en el saco un neceser, ropa blanca, etcétera. Al salir DON JUAN, se retira por la segunda puerta de la izquierda.

 
DON JUAN
(Es preciso...)
DIEGO
(Él... ¿A qué viene
a contentarme?)
DON JUAN
¿Don Diego?
DIEGO
¡Hola, amigo!
DON JUAN
Usted no piense
585
que a despreciarla me atrevo...
Dispense usted si...
DIEGO
Yo debo
pedir a usted que dispense,
pues me arrojé...
DON JUAN
Usted no crea,
Diego...
DIEGO
(Ya me quita el don.)
590
DON JUAN
Que he tenido la intención
de evadirme...
DIEGO
¡Tal idea!...
DON JUAN
Aun no amándola, lo haría,
porque usted deje su nombre
bien puesto...
DIEGO
Juan, y ¿qué hombre
595
se casa por cortesía?
DON JUAN
Más adelante, repito,
me caso; mas tan de priesa...
DIEGO
Ni mi intención era ésa.
No hay que apurarse, Juanito.600

 (Poniéndole la mano sobre el hombro cariñosamente.) 

Temí... Mas si usted se anima,
me quita usted por quien soy
un peso...
DON JUAN
(¡Siempre le estoy
quitando pesos de encima!)
Yo la adoro...
DIEGO
Claro, y yo
605
por complacerle...
DON JUAN

 (Dándole la mano.) 

En el alma
lo agradezco.
DIEGO
Ahora con calma...
DON JUAN
(¡Qué infeliz!...)
DIEGO
(Ya me engañó.)


Escena XV

 

Dichos. GIL, que trae una cesta y unos papeles en la mano. Después ELENA y PAULINA.

 
GIL
En la puerta el carruaje...
Todo listo.
DIEGO
¿Y has guardado...?
610
GIL
Todo. Esta cesta me ha dado...
DIEGO
Conque, don Juan...

 (Despidiéndose.) 

DON JUAN
Buen viaje.
GIL
Chocolate va en la cesta
y bizcochos...
DIEGO

 (Tomando la cesta.) 

¿Van bien puestos?
GIL
Los papeles...
DIEGO

 (Tomándolos.) 

¿Serán éstos?...
615
ELENA
¿Gil?
GIL
¿Señora?
 

(DIEGO quiere examinar los papeles y le estorba la cesta.)

 
DON JUAN
Si molesta...

 (Se la toma.) 

DIEGO
Muchas gracias, amiguito...
DON JUAN
Mándeme usted sin cuidado.
DIEGO
(Y me limpiará el calzado
si se ofrece. Es un bendito.)620
DON JUAN
(Soy de casa.)
ELENA
¿Diego?
DIEGO

 (Pasando al fondo.) 

¿Esposa?
ELENA
Mira el saco.
DIEGO
Estos papeles...

 (Metiéndolos en el saco.) 

ELENA
Que no dejes como sueles
olvidada alguna cosa.
DON JUAN
(Vacila y es necesario...)625
ELENA
Vuelve pronto.
DIEGO
Mis deseos
me traerán.
PAULINA

 (A GIL.) 

No eches arreos
de caza.
GIL
Pues al armario.

  (Los vuelve al armario; entre los arreos hay un cuchillo de monte.) 

ELENA
¿Y la cesta? ¿Si la habrán...?
DON JUAN

 (Muy reconcentrado.) 

(Hay que acortar la distancia.)630
DIEGO
Repara con qué elegancia
la lleva el señor don Juan.
GIL
Mil gracias.

 (A DON JUAN, tomándole la cesta.) 

DIEGO
Gil, al avío.
Me despediréis las dos
de los amigos. ¡Adiós!635
ELENA
No tardes.
 

(Sale DIEGO con GIL.)

 
DON JUAN
El campo es mío.


Escena XVI

 

ELENA, PAULINA, DON JUAN. Después SEGUNDO. GIL. Señoras y Caballeros, que no bajan al proscenio. PAULINA se dirige a la segunda puerta de la derecha por donde salen los convidados.

 
DON JUAN
¿Paulina?
PAULINA

 (Deteniéndose.) 

(¡Ah!)
DON JUAN
Ya no ignoras
que más tarde...
PAULINA
Sí, señor.
ELENA

 (Contemplando a PAULINA.) 

(¿Y no he de tener valor
para vengar...?)
DON JUAN
¿Por qué lloras?
640
PAULINA
¿Yo?...

 (Para disimular su emoción sale al encuentro de las Señoras y Caballeros, que entran ahora en la escena.) 

DON JUAN
¿Elena?
ELENA
(Pues... Ahora a mí.)
SEGUNDO
(¡Hola!... Formando pareja.)

 (Por ELENA y DON JUAN.) 

DON JUAN

  (Aparte a ELENA.) 

Salto al jardín, en la reja
espero.
ELENA
Sí.
DON JUAN
¡Pronto!
ELENA
Sí.
DON JUAN
(Voy corriendo... ¿Dónde voy?645
¿No es mejor...?)
SEÑORA 1.ª
Adiós, Elena.
ELENA
Adiós, chicas.
SEÑORA 1.ª
Que estés buena
y contenta.
ELENA
Ya lo estoy.
DON JUAN
(¿A qué he de saltar paredes,
si al salir la gente puedo...?)650
SEÑORA 1.ª
¿Tú te quedas?
PAULINA
Sí, me quedo.
SEÑORA 1.ª
Adiós.
DON JUAN
A los pies de ustedes.

 (Sale.) 

GIL
¡Qué remolón!...

 (Por SEGUNDO.) 

ELENA
¿Gil?
GIL
¿Señora?
ELENA
Que apaguen...
GIL
Ya lo he dispuesto.
ELENA
Saca esas luces.
GIL
¿Me acuesto?
655
ELENA
Sí.
GIL
Buenas noches. (Ya es hora.)

 (Saca GIL el candelabro que hay en la mesa de la izquierda. Deja en ella la palmatoria con la vela que sirvió a DON JUAN.) 



Escena XVII

 

ELENA, PAULINA.

 
PAULINA
¿Tú comprendes...?
ELENA
Todo. A mí
por deshonrarme se afana
y me cita a la ventana...
PAULINA
¡Era cierto!...
ELENA
Espera allí.
660
 

(Pausa corta.)

 
PAULINA

 (Desconcertada y con abatimiento.) 

¿Por qué exige que le ame?
¿Por qué turba mi reposo?
ELENA
Por engañar a mi esposo
con tu amor.
PAULINA
¡Jesús, qué infame!
ELENA
Perdona...
PAULINA
¡Dios de mi vida!
665
ELENA
Que exaspere tu quebranto,
que no se cura sin llanto
y sin dolor una herida.
A mí me espera... Tú vas.
PAULINA
(Conque mi amor...)
ELENA
En la reja
670
que da al jardín. Corre. Deja
que hable primero; verás
cómo se vende.
PAULINA
(¡Gran Dios,
la ilusión de mi existencia!)
ELENA
Allí tu sola presencia675
le responde por las dos.
Mírale allí confundido,
burlado y sin esperanza.
Véngate, que la venganza
te hará fácil el olvido;680
véngate del puro amor
que te ha sabido usurpar.
PAULINA
¡Si voy a echarme a llorar,
Elena!
ELENA
Niña, ¡valor!
Ve...
PAULINA
¡Jamás! ¿Yo verle?... ¡No!
685
Ni aun para hacerle una ofensa.
ELENA
¡Ah, por Dios! Mira que él piensa
que quien le cita soy yo.
¿Pretendes que infiel me crea?
¿Que publique...?
PAULINA
¡Ah! Si se trata
690
de tu honor, entonces...
ELENA

 (Dándole la palmatoria.) 

Mata
la luz, antes que te ven.
PAULINA
Se acabó...
ELENA
¡Verás qué fiel
espera!
PAULINA

 (Enjugándose los ojos.) 

Voy en seguida.
ELENA
Y no llores...
PAULINA
En mi vida
695
verás que lloro por él.
 

(La escena queda iluminada sólo por el quinqué que hay en la mesa del centro.)

 


Escena XVIII

 

ELENA.

 
ELENA
El tiempo reparador
curará el mal que padeces.
Hay tantas... ¡Tan pocas veces
se logra el primer amor!700

 (Pausa.) 

Mientras cae en el garlito
su autor, los versos leeré

 (Coge el libro.) 

y cómo miente sabré
de palabra y por escrito.
¡Qué bien el pérfido amante705
encuaderna sus mentiras!

 (Abre el libro.) 

«¡Quisiera ser el aire que respiras
para entrar en tu pecho a cada instante!».
¡Qué sutil!

 (Pasa algunas hojas y sigue leyendo.) 



Escena XIX

 

ELENA, DON JUAN.

 
DON JUAN
¡Fortuna loca!
Nadie me ha visto esconder.710
Esto es mejor que tener
la reja junto a la boca.
Todo yace en derredor
de sombra y sueño cubierto.
Ella en vela; yo despierto715
y más despierto el amor.
En el cuarto de la reja
me aguarda.

 (Se adelanta.) 

¡Ah! Sola...

 (Reparando en el libro.) 

Y me tiene
en sus manos...
ELENA
Entretiene
y da miedo esta conseja.720

 (Leyendo.) 

«No lo esperes, no podrás
de mí olvidarte jamás.
Acudiré donde acudas,
como las sombras que mudas
van de la noche detrás.725
 

(DON JUAN se va acercando sin hacer ruido.)

 
¡Siempre escucharás mi acento
y en tu mismo pensamiento
me encontrarás escondido!».
DON JUAN
Y aquí...
ELENA

 (Levantándose despavorida.) 

¡Jesús!
DON JUAN
He venido
a cumplir mi ofrecimiento.730

 (Repara en la expresión de espanto de ELENA.) 

Yo soy...
ELENA
¡Aparta!... ¡Gran Dios!...
¡Yo sueño..., yo desvarío!
DON JUAN
No, que es verdad, amor mío,
la ventura de los dos.
Sin ser visto me escondí,735
y a oscuras...
ELENA
¡Dios soberano!...
DON JUAN
Amor con su propia mano
me ha conducido hasta aquí.
ELENA
¡Perdida soy!
DON JUAN
Ten prudencia...
¡Que así mi vista te asombre!...740
ELENA

 (Desesperada.) 

¿Y quién creerá que este hombre
entró aquí sin mi licencia?...
DON JUAN
Si me has citado, ¿qué ves
que te asuste?
 

(Suena un repique fuerte y breve y un golpe en la puerta de la calle.)

 
¿Ese ruido...
es aquí?
ELENA
¡Sí, mi marido!
745
DON JUAN
¿No está ausente?...
ELENA
Él es... Él es...
Yo muero...
DON JUAN
(¿Y cuándo llegó?...)
ELENA
¿Qué hacer?...
DON JUAN
¿Por dónde camino?
ELENA
Si le escondo, me acrimino,
si se encuentran... ¡Ah, no!

 (A DON JUAN, que se dirige a la habitación de ELENA.) 

¡No!
750
DON JUAN
¿Por aquí?

 (Segunda derecha.) 

ELENA
Sí.
VOZ

 (Dentro.) 

Gil, despierta.
ELENA
Tampoco...
DON JUAN
¿Dónde ocultarme?...
ELENA
Aquí... Después...

 (Levantando el tapete de la mesa.) 

DON JUAN
¿Yo arrastrarme
por el suelo?
ELENA
¡Abren la puerta!
Hágame usted la merced...755
DON JUAN
¡Yo arrastrarme!
ELENA
¡Oh!
DON JUAN
Me resigno.
ELENA
¡Pronto! ¿Qué sitio es indigno
del que entra aquí como usted?


Escena XX

 

ELENA, DIEGO, DON JUAN debajo de la mesa.

 
ELENA
Después... ¡Que Dios me ilumine!
Mas ya sube... ¿Quién le ha abierto?760

  (Coge el candelabro que está sobre la mesa y se dirige a la puerta.) 

No puedo...

  (Deja el candelabro sobre la mesa de la izquierda.) 

DIEGO
¡Todos dormidos!
Y si no es por el portero...
ELENA
¿Diego?...
DIEGO
¡Elena!... Mas ¿qué tienes?
Estás asustada.
ELENA
Cierto.
¿Vienes malo?
DIEGO
No, hija mía.
765
Sosiégate.
ELENA
¿Por qué has vuelto?
DIEGO
Hallé a nuestro apoderado,
va allá... Sabe cómo pienso
en este asunto... Le dije
lo que ha de hacer y... Confieso770
toda la verdad: sentía
una angustia, un desconsuelo,
que a medida que de casa
me alejaba, iban creciendo;
y animado con el otro775
me dije: «A casa me vuelvo».
¿Qué tal?
ELENA
Pues mira, suceda
lo que suceda, me alegro.
DIEGO
¿Qué ha de suceder?
ELENA

 (Cambiando de tono.) 

¿No dices
que era importante en extremo...780
el asunto?
DIEGO
Mas va el otro...
ELENA
¿No te recoges?
DIEGO
No, quiero
dejar escritos dos partes
telegráficos y luego
despertar a Gil y... ¿Ibas785
a acostarte?
ELENA
No, aquí tengo
a Paulina...
DIEGO
¿La has traído
por no estar sola? Bien hecho.
¿Sabes que estoy tan cansado
como si hubiera en efecto790

 (Sentándose sobre la mesa del centro.) 

viajado mucho y te miro
con tanto placer que creo
que vengo de dar la vuelta
al mundo?
ELENA
No pierdas tiempo.
DIEGO
Mira, es muy supersticioso795
el amor; no entiendes de eso,
porque no me quieres tanto
como yo.
ELENA
¿Que no te quiero?
DIEGO
¿Mucho?
ELENA
Quisiera ahora mismo
que estuvieras en mi pecho.800
Dios es testigo, Dios sabe
que eres el único objeto...
¡Diego, por piedad, no dudes
de mí ni un sólo momento!
DIEGO

 (Abrazándola con efusión.) 

¡Bendita sea la luz805
de mi alma!
ELENA
Vamos, presto...
DIEGO
Sí, sí, voy a despachar...
Recógete.
ELENA

 (Señalando su habitación.) 

Allí hay tintero.
 

(Entra DIEGO en la habitación de ELENA.)

 
DON JUAN

 (Saliendo.) 

¡Aunque muera!...
ELENA
Por allí...

 (Primera derecha.) 

Pronto.
 

(Vase DON JUAN.)

 
(¡Protéjame el cielo!)
810
Siento en el alma los pasos
de los dos...
 

(Suena ruido de algún mueble que cae en el cuarto donde entró DON JUAN.)

 
¡Ay!... Ese estruendo...
Vamos... Si es inevitable...
¿Habrá oído?...
DIEGO

 (Volviendo.) 

¿Elena?
ELENA
(¡Diego!)
DIEGO
¿Has escuchado el ruido?...815
ELENA
Sí, me parece...
DIEGO
Y ¿qué es eso?
ELENA
Será...
 

(Suena un ruido mayor.)

 
¡Ah!
GIL
¡Ladrones!
ELENA
Detente.
GIL
¡Ladrones!

 (Saliendo.) 

ELENA
(¡Ya no hay remedio!)


Escena XXI

 

ELENA, DIEGO, GIL, que sale segunda derecha.

 
DIEGO

 (Deteniendo a GIL.) 

Di...
GIL

 (Muy agitado.) 

Yo... Me dijo la Petra
que estaba usted de regreso,820
comienzo a vestirme, salgo
al pasillo, oigo un estrépito
y miro salir un hombre
de aquí... Se me acerca, suelto
la luz y corro... Mas ya825
si usted quiere que...

 (Haciendo ademán de volverse.) 

DIEGO
No, quieto.
¿Has cerrado bien la puerta
que da al jardín?
GIL
Por expreso
mandato de la señora.
DIEGO
Pues no han de salir... corriendo.830
GIL
¿Dónde voy?
DIEGO
Guarda la puerta
de la calle; ésa sospecho
que han falseado.
GIL

 (Saliendo.) 

¡Ladrones!
¡Ladrones!

 (Llaman a la puerta de la calle.) 



Escena XXII

 

DIEGO, ELENA, PAULINA segunda derecha.

 
PAULINA
¡Jesús, qué miedo!
DIEGO
¿Paulina?
PAULINA
¿Quién es?...
DIEGO
¿Te asustas
835
también de mí?
PAULINA

 (Abrazándole.) 

No, me alegro
de tu vuelta. Tropezó
conmigo... Dios me dio esfuerzo
para venir... Y me ha hablado,
y aquella voz...
DIEGO

 (Abriendo el cajón de la mesa de la izquierda.) 

Yo prometo
840
que el ladrón que entra en mi casa...
ELENA
¿Qué buscas?
PAULINA
(Aquel acento...
El suyo... No hay duda... Estaba
con ella.)
 

(DIEGO saca una pistola.)

 
ELENA
Yo te lo ruego...
¡Tú exponerte...!
DIEGO
Suelta.
PAULINA
¡Ah, no,
845
matarle no!
GIL

 (Dentro.) 

Subid presto.
ELENA
(¡Oh, qué escándalo, Dios mío!)


Escena XXIII

 

Dichos, GIL, un SERENO y el PORTERO.

 
DIEGO
Vosotras a ese aposento
os retiráis... Por aquí...

 (Primera derecha.) 

Dad la vuelta,

 (A GIL y los otros.) 

yo me quedo
850
guardando aquélla.

 (Segunda derecha.) 

GIL
Seguidme.
 

(Entran GIL, el SERENO y el PORTERO por la primera puerta de la derecha del actor.)

 
ELENA
Ven con nosotras...
DIEGO
¡Qué miedo
ni qué demonios!... ¡Entrad
pronto! Y cierra...

 (Llevándolas a la habitación de ELENA.) 

ELENA
(¡Yo me entrego
en manos de Dios!...)
DIEGO
Ahora...
855
No le queda más remedio.
Saldrá la res perseguida
por aquí y aquí la espero.

 (Se pone enfrente de la segunda puerta de la derecha.) 



Escena XXIV

 

DIEGO, DON JUAN.

 
DON JUAN
¡Esto a mí!...
DIEGO

 (Apuntándole.) 

¡Quieto! ¡Esa cara!
DON JUAN
Oye...
DIEGO
¡Ladrón de mi honra!
860
¡Tú!...

 (Levantando de nuevo la pistola.) 

DON JUAN
Mi cadáver deshonra
dos mujeres.
DIEGO
¡Oh!
DON JUAN
Dispara.
DIEGO
¡Pronto! Aquí...

 (Lo encierra en el armario.) 



Escena XXV

 

DIEGO, GIL, el SERENO y el PORTERO. Después ELENA y PAULINA.

 
DIEGO
¡Se ha vuelto loco
este infame o es culpada
ella!...
GIL

 (Saliendo.) 

¿Señor?
DIEGO
Nada, nada...
865
¿Le habéis hallado?
GIL
Tampoco.
DIEGO
Acaso esté todavía...
GIL
Si todo se ha registrado.
DIEGO

  (En voz alta y procurando que lo oigan PAULINA y ELENA.) 

Pues entonces se ha escapado,
o tal ladrón no existía.870
GIL
¡Si yo he visto...!
DIEGO
¿Pues no ves
que no existe? ¿Dónde está?
 

(Salen PAULINA y ELENA.)

 
ELENA
¿Que se ha escapado?
DIEGO
Aunque ya
comprendo el caso cuál es.
Alguno que se alarmó...875
Yo en mi casa entré de un modo
inesperado... y de todo
el estruendo he sido yo
la causa...
GIL
¡Cosa más rara!

  (Sale con el SERENO y el PORTERO.) 

DIEGO
(Si ella pensara en mi ruina880
no trajera aquí a Paulina
y él seguro se escapara.)
PAULINA

 (Observando la fisonomía de DIEGO.) 

¿No salió?...
DIEGO
Sin duda alguna.
PAULINA
(Si yo...)
ELENA

 (Observando la fisonomía de DIEGO.) 

¿No le has visto?
DIEGO
Justo.
Conque... desechad el susto885
y a su cuarto cada una...
ELENA
(¿Y cómo...?)
PAULINA
(¡Ese hombre cruel
de cuántos modos me asombra!)
DIEGO

 (Mirando a ELENA.) 

(¿Es posible...?)
ELENA
(Cada sombra
se me figura que es él.)890
 

(PAULINA entra en la primera habitación de la derecha, ELENA en la suya.)

 


Escena XXVI

 

DIEGO.

 
DIEGO
Yo sabré sin dar un grito
si ella intenta deshonrarme.
Y en tanto...

 (Echa la llave del armario y la quita.) 

bueno es quedarme
con el cuerpo del delito.

  (Da un golpecito con la llave en el armario y dice:) 

Yo me acuesto: si hay ruido,895
mando el armario quemar.
Abur... No siempre ha de estar
en ridículo el marido.


 
 
FIN DEL ACTO SEGUNDO