22. -Parnaso / Español. / Coleccion / de poesías / escogidas / de los mas célebres poetas / castellanos. / Tomo II. / (Viñetita.) / Con licencia. / (Filete doble.) / Madrid. Por D. Joachin de Ibarra, / Impresor de Cámara de S. M. / M. DCC. LXX. / (Filete.) / Se hallará en la Librería de Antonio de Sancha, / Plazuela del Ángel.
8.º de 7 por 13 centímetros. -Port. -v. en bl. -Pp. III-XXXII con el Prólogo y la Noticia de los poetas castellanos incluidos en los tomos I y II. -352 pp. de texto. -«Índice de las poesías que componen este segundo Tomo con una breve noticia, y juicio de ellas», XXVI pp. -1 hoja s. f., con las erratas de los tomos I y II. -Retratos de Garcilaso de la Vega y de Ercilla, dibujados por Manuel Salvador y grabados en cobre por Carmona, el último de los cuales reproducirnos en otro lugar.
Contiene en las pp. XXVI-XXIX la biografía de Ercilla; el Canto II (menos las seis últimas estrofas) de La Araucana, pp. 175-199: y al pie de esta, una glosa, que abarca toda la p. 200, y al final, pp. XIV-XVI, un breve juicio crítico del poema y una noticia sobre la glosa.
El tomo I se había publicado en 1768, y el IX y último de la Colección salió a luz en 1778. Juzgábala así Ticknor: «obra que, a pesar de su mal método y no mejor gusto en la elección y en la crítica, constituye un rico depósito de poesía nacional en sus mejores tiempos, y contiene importantes materiales para la historia de la literatura española desde los tiempos de Boscán y Garcilaso»
.
Los traductores de Ticknor observan, a su vez, que la compilación de J. J. López de Sedano -que tal era el nombre de su autor- «dio lugar desde su aparición a muy buenos trabajos críticos. La tertulia de Moratín, padre, la recibió muy mal [...] Iriarte
—34→
publicó contra ella, en 1778, un diálogo titulado "Donde las dan las toman", lleno de severidad [...]»
.
A nosotros sólo nos toca juzgarla en cuanto se refiere a Ercilla, y, en verdad, que no hay cargo alguno que hacer al compilador en el trozo del poema que incorporó en su Colección, pues en él se encuentra la arenga de Colocolo, que se
creyó en el caso de presentar como muestra, pues había motivado los elogios desmedidos y únicos -desgraciadamente- de Voltaire, hacia el valer poético de Ercilla. Así lo observa también en la breve cuanto encomiástica apreciación
crítica que hace de La Araucana. La corta biografía de su autor, aunque deficiente, según era de esperarlo en un trabajo de esa índole -como el de sólo conjeturar, respecto a su nacimiento, que fue antes de 1540, y que en las noticias de su vida no pasa más allá del año de 1590-, tiene, en cambio, una frase perfectamente exacta y que vale por todo lo que falta en la biografía, a saber: que Ercilla pasó a Chile «a servir de voluntario, hallándose
en la porfiada y sangrienta guerra de Arauco, donde obró como valentísimo soldado, diligente historiador y famosísimo poeta [...]»
. Harto más acertado, al decir esto, que lo que medio siglo después expresaba otro compilador de gran nombradía literaria y con medios de investigación a su alcance que no tuvo el del Parnaso Español...
Pero el mérito de este está, no tanto en sus apreciaciones de Ercilla y de su obra, cuanto en habernos conservado aquella glosa, obra de su juventud, que hemos analizado y aprovechado en otra parte de nuestro trabajo.
Y puesto que en Chile es conocida de tan pocos y tan difícil de adquirir la compilación de López de Sedano, nos ha parecido que debíamos reproducir las páginas que en ella se han dedicado a Ercilla.
23. -La Araucana. / Parte I. / Dirigida / al Rey Don Felipe / nuestro Señor. / Su autor / Don Alonso de Ercilla / y Zuñiga, Caballero del Orden de San- / tiago, Gentilhombre de la Cámara / de la Magestad del / Emperador. / (Viñetita.) / Con las licencias necesarias. / (Filete.) / En Madrid por D. Antonio de Sancha, / Año de M. DCC. LXXVI.
—36→8.º. -Antep. -v. en bl. -Retrato de Ercilla, grabado en cobre por Juan Moreno Tejada, 1 hoja. -Port. -v. en bl. -LVI pp. de prels. -Mapa de una parte / de / Chile, / qve comprehende el terreno / donde pasaron los famosos hechos / entre / Españoles y Araucanos. / Compuesto por el mapa manuscrito de Poncho Chileno: / Por Don Tomás López, / ... / Madrid, año de 1777. / :-grabado en cobre, de 28 1/2 por 37 1/2 cents. -298 pp. -1 hoja bl.
Prels.: -Prólogo del impresor sobre la vida de Ercilla. -Elogio del Licenciado Cristóbal Mosquera de Figueroa. -Soneto anónimo en elogio del autor. -Id. de Fr. Alonso de Carvajal, doctor Jerónimo de Porras, Marqués de Peñafiel, doña Leonor de Ycis y doña Isabel de Castro y Andrade. -Declaración de algunas dudas que se pueden ofrecer en esta obra. -Dedicatoria de Ercilla al Rey. -Prólogo del autor. -Entre las pp. 44-45 una estampa en cobre dibujada por Carnicero y grabada por J. Joaquín Fabregat, que representa la batalla de Tucapel. -Signaturas (a contar desde el segundo pliego, pues el primero no tiene ninguna): b-e para los preliminares, de 8 hojas, menos d, que es de 4, y e, de 2. -Texto: A-T, de 8 hojas, con excepción de esta última, que es de 6, inclusa la final blanca.
Parte II: -Port. (idéntica a la de la Parte I). -v. en bl. -2 hojas s. f. para el prólogo de Ercilla (el de la Segunda Parte). -Lámina en cobre dibujada por Antonio Carnicero y grabada por Gil, que representa el desembarco de los españoles en Talcahuano. -261 pp. -Pág. final bl.
Parte III: -Port. (como las Partes I y II). -v. en bl. -Pp. 265-403. -Tabla de cosas notables, pp. 404-413. -3 pp. blcs. -Entre las pp. 318-19 una estampa en cobre dibujada por Carnicero y grabada por Moreno Tejada, que representa la prisión de Caupolicán. -Signaturas del volumen, que comprende las Partes II y III: Az-Z, Ac-Cc, todas de 8 hojas, inclusa en el último pliego la hoja final bl.
Biblioteca Medina. -En el comercio.

Álvarez y Baena, Hijos ilustres de Madrid, t. I, p. 35, quien recomienda la «exquisita diligencia» con que fue impresa esta edición.
Rosell, lug. cit., donde por error de imprenta, quizás, se le asigna la fecha de 1778.
Sabin, Dict. of books, etc., II, p. 219.
Graesse, Trésor, t. II, p. 497. Advierte que hay ejemplares en papel azul.
Whitney, Catalogue of the library, etc., p. 127.
Medina, Bibl. Amer., n. 848.
Allende Salazar, Bibl. del Bascófilo, n. 1106.
Primera edición ilustrada de La Araucana (y la mejor, según afirma Ticknor), con retrato de Ercilla, el mapa, las tres láminas -todo finamente grabado en cobre y que hemos cuidado de reproducir en otras partes de nuestra obra- con un texto correctísimo, una impresión digna de aquel celebrado tipógrafo, don Antonio de Sancha, y a más, con la biografía del poeta. Sobre esta y el mapa vale la pena de que digamos algo.
Del mapa existen ejemplares sueltos, tirados en papel marquilla, apaisado, de 43 por 62 centímetros (de que poseemos uno) y ha tenido dos ediciones más: la que el abate D. Juan Ignacio Molina hizo grabar en Italia para acompañar a su Saggio sulla storia civile del Chili (Bologna, 1787), cuyo título es: Carta / del paese, che abitano gli araucani / nel Chili di Poncio Chileno; y la copia de la misma que se insertó por don Nicolás de la Cruz y Bahamonde en su traducción castellana de aquella obra, Madrid, 1795. Ninguna de ellas trae nombre de grabador.
—37→Quien fuera el autor del original que sirvió para el trabajo de López y que ocultó su nombre con el seudónimo de «Poncho Chileno», permanece aún oculto. El jesuita P. Juan Eugenio de Uriarte (Catálogo razonado de obras anónimas y seudónimas, etc., t. I, p. 108) observa que comúnmente se atribuye ese mapa al abate Molina, por ir al frente del libro suyo a que aludíamos; pero bien se ve que los de tal opinión, ni conocieron el que lleva La Araucana, impreso once años antes que aquel saliera a luz, ni que han leído siquiera lo que el mismo Molina expresa en las pp. 4-5 de su citado libro, donde categóricamente declara que no es suyo y que su autor ha querido ocultarse bajo aquel seudónimo, sin expresar quién lo fuera. Uriarte ni nosotros hemos podido descubrirlo tampoco y aún parece que el mismo impresor o editor de La Araucana lo hubiese ignorado, pues al hablar de él (p. XXV) se limita a calificarlo de «exacto e individual», sin decir quién lo hiciera.
Otro problema de la misma índole nos ofrece el Prólogo del impresor, de cuya paternidad no se ve, a primera vista, motivo por qué negársela, tanto más, cuanto que en las frases con que termina, habla de las ilustraciones que acompañan a la edición y del esmero que ha puesto en la corrección, por cuyas razones, dice, «debe preferirse a esta impresión a cuantas la han precedido»
. Pero el examen de esa corta biografía, por los datos que contiene, fruto de
una erudición poco común, sus mismas calidades de lenguaje, revelan que se debe a una pluma más ejercitada que la de un simple impresor, y, en efecto, se asegura2 que procede de don Francisco Cerdá y Rico, bien conocido en la historia de la literatura española por sus numerosos trabajos de investigación y por las reimpresiones que hizo de varias obras, tanto poéticas como del Derecho, algunas de las cuales se imprimieron en el taller de Sancha, lo que hace muy verosímil que fuera el autor del prólogo de que tratamos, que hemos creído valía la pena de reproducir, y es como sigue:
La puntualidad y elegancia con que el Licenciado Cristóbal Mosquera de Figueroa recoje y pondera las noticias pertenecientes a la vida del ilustre caballero don Alonso de Ercilla en el elogio que precede a la impresión de su Araucana del año de 1590, conservado en esta, condenan al parecer de superfluo cualquier trabajo nuevo que se emplee en este mismo asunto, sujetándolo al fastidioso vicio de la repetición. A exemplo, sin embargo, de los que recogen las espigas que perdona la hoz, procuraremos nosotros juntar las especies, que omitió la diligencia de Mosquera, para que de la colección de todas resulte mayor conocimiento y noticia de los hechos y carácter de este insigne poeta. Nació don Alonso de Ercilla y Zúñiga en Madrid, a 7 de agosto de 1533; pero traía su origen de Bermeo, cabeza del señorío de Vizcaya, de donde era natural Fortún García de Ercilla, su padre, eminente jurisconsulto, que murió en Valladolid a 29 de septiembre de 1534, a los 40 [años] de su edad. Fue también de Bermeo Martín Ruiz de Ercilla, señor de la Torre de Ercilla, abuelo de nuestro don Alonso, cuyo nacimiento accidental en Madrid no debe despojar a Vizcaya de ese elegante poeta, con cuya posesión dexa de ser tan rara, como pondera don Nicolás Antonio, la prenda de la poesía en los naturales de aquel nobilísimo señorío3. Su madre fue doña Leonor de Zúñiga, señora de Bobadilla, cuya villa, muerto Fortún García, fue incorporada en la Corona y ella nombrada guarda-damas de la emperatriz doña Isabel. Procrearon estos nobles casados tres hijos: don Francisco de Zúñiga, que murió mozo en Madrid a 28 de julio de 1545; don Juan de Zúñiga, abad de Hermenes, limosnero mayor de la reina doña Ana de Austria y maestro del Príncipe don Fernando, el cual murió en Almaraz a 28 de agosto de 1580, y nuestro don Alonso, que desde sus tiernos años se crió en Palacio en calidad de paje del Príncipe don Felipe, hijo del Emperador Carlos V, y a la sombra de su madre doña Leonor4. Era de ingenio vivo y —38→ naturalmente culto, de atinado juicio y de espíritu belicoso: prendas que mejoró con el estudio de las buenas letras y perficionó con las varias peregrinaciones que hizo por Europa y América. Porque siguió a Felipe II en cuantas jornadas hizo por mar y tierra, corriendo una y otra vez todas las provincias que contiene España, Italia, Francia, Inglaterra, Flandes, Alemania, Moravia, Silesia, Austria, Hungría, Stiria y Carintia5. Y como siempre fue inclinado y amigo de inquirir y saber, según confiesa él mismo6, adquirió grande caudal de noticias y de prudencia, viendo, como otro Ulises, tanta diversidad de naciones de humanas costumbres. El año de 1547 acompañó al Príncipe don Felipe, que llamado por su padre el Emperador, pasó a Bruxelas y tomó posesión del ducado de Brabante. Llegó a aquella capital de Flandes atravesando la Italia, la Alemania y el ducado de Luxembourg, y el año de 1551 se restituyó a España, desandando el mismo camino. El cronista Juan Esteban Calvete, que refiere este viaje, llama a nuestro Ercilla, don Alonso de Zúñiga, usando el segundo apellido7. Siguió también don Alonso al mismo Príncipe, cuando el año de 1554 pasó a Inglaterra a casarse con doña María, heredera de aquel reino. En esta sazón llegó a Londres la noticia del levantamiento del estado de Arauco. Y hallándose en aquella Corte Jerónimo de Alderete, que había venido del Perú, le nombró el Rey capitán y adelantado de aquella tierra, con cargo de pacificarla. Partió, pues, de Londres Alderete, llegando en su compañía a don Alonso, de edad de 21 años, siendo esta la primera vez que ciñó espada, como él dice8. Pero muriendo el adelantado en Taboga, cerca de Panamá, continuó Ercilla su viaje a Lima, capital del Perú. Era virrey de aquel reino don Andrés Hurtado de Mendoza, marqués de Cañete, y con noticia de la muerte del adelantado y en virtud de sus facultades, nombró a su hijo don García por capitán general de Chile, a donde le envió con una lucida escuadra para sujetar a los inobedientes araucanos. Pasó, pues, don Alonso a Chile incorporado en esta escuadra, como él asegura9 y lo confirma el cronista Herrera10. Entonces dio principio don Alonso a las reñidas y sangrientas guerras del Arauco, obrando en el discurso de ellas más proezas con la espada de las que escribió con la pluma, como dice el Licenciado Oña11, pues, como del otro Troyano cantó Virgilio, fue nuestro don Alonso gran parte de ellas, siendo Chile el teatro en donde hizo alarde de las primicias de su valor y de su ingenio. Hallose en siete batallas campales, tolerando con heroico esfuerzo todas las calamidades y riesgos de la vida: y contento con estas empresas, acompañó a su general don García Hurtado de Mendoza a la conquista de la última tierra que por el estrecho de Magallanes estaba descubierta hasta el valle de Chiloé; aunque él pasó adelante y seguido de otros diez soldados, venciendo dificultades insuperables y atravesando dos veces en piraguas el peligrosísimo desaguadero del archipiélago de Ancudbox, entró la tierra adentro y para testimonio de la intrepidez de su corazón, en la corteza del árbol más robusto que vio allí , grabó con un cuchillo la siguiente octava12:
Volvió, en efecto, después de varias fortunas y peligros a la ciudad de la Imperial, en donde estuvo a riesgo de perder, entre los suyos, la vida, que supo libertar en tantas ocasiones del poder de sus enemigos. Porque concurriendo a la sazón en la ciudad, dice el mismo Ercilla13, gran número de gallardos jóvenes concertaron una justa y desafío, en donde mostrase cada cual su valor y destreza. El doctor Cristóbal Suárez de Figueroa, dice14 que estas fiestas las mandó celebrar don García para solemnizar la noticia que se recibió en Chile de la coronación del Rey Felipe II en virtud de la renuncia que en Bruselas hizo en él el Emperador Carlos V, su padre. «Hubo (añade Figueroa) entre otros regocijos, estafermo, a que salieron muchos armados. Sobre quién había herido en mejor lugar, hubo diferencia entre don Juan de Pineda y don Alonso de Ercilla, pasando tan adelante, que pusieron mano a las espadas. Desenvaináronse en un instante infinitas de los de a pie, que sin saber la parte que habían de seguir se confundían unos con otros, creciendo el alboroto con extremo. Esparciose voz que había sido desecha para causar motín y que ya los dos fingidos émulos le tenían meditado, por haber precedido algunas ocasiones, aunque ligeras. Prendiéronse por orden del general, que para infundir temor entre los demás los condenó a degollar, sabiendo ser cualquier severidad eficacísima para asegurar la milicia. Sosegose el tumulto, y hecha información y hallado que había sido caso improviso el de los dos, se revocó la sentencia, etc.». —39→Hace mención de este suceso el mismo Ercilla y dice expresamente que fue sacado a la plaza a degollar15:
y lo confirma en otro lugar hablando del mismo caso16:
De modo que, según esta relación, revocó don García la sentencia, estando para executarla. Siguiose después tener gran tiempo preso a don Alonso para enmendar con este el primer yerro, como él asegura17, sucediendo a la prisión un trabajoso destierro; más no por eso faltó en ninguna acción ni asaltos de plazas, que después se ofrecieron. Pero estimulado del agravio que sufrió en la Imperial, salió de Chile y llegó prósperamente al Callao de Lima, en donde estuvo hasta que llegaron las noticias de las crueldades que exercía en Venezuela Lope de Aguirre, y determinándose a ir contra él, llegó a Panamá, en donde supo que habían ya desbaratado y quitado la vida a aquel rebelde18. Era Lope de Aguirre un guipuzcoano, natural de Oñate, que viviendo en Lima, fue uno de los cuatrocientos hombres que baxo el mando del capitán Pedro de Ursúa, fueron enviados el año de 1559 por el marqués de Cañete, virrey del Perú, a la conquista de los Omeguas; pero rebelándose Aguirre contra su capitán, le quitó la vida y se hizo reconocer por caudillo de la gente, executando tales crueldades que justamente le compara Ercilla a Herodes y a Nerón; pues no perdonó a su propia hija. Desbaratole en Tocuyo Diego García de Paredes y cortándole la cabeza lo descuartizaron el año de 156119. Por este tiempo padeció Ercilla una larga y extraña enfermedad, convalecido de la cual, tocando en las Terceras, se restituyó a España a los 29 años de su edad; de donde a breve tiempo salió para correr la Francia, Italia, Alemania, Silesia, Moravia y Panonia20. Pero hallándose en Madrid el año de 1570, contraxo matrimonio con doña María Bazán, hija de Gil Sánchez Bazán y de doña Marquesa de Ugarte, dama de la reina doña Isabel de la Paz, la cual y el Emperador Rodulfo fueron sus padrinos, como dice Esteban de Garibay, citado por don Luis de Salazar21. Hace mención don Alonso en su Araucana de esta señora, alabándole sobre todas las que, arrebatado en sueños por Belona, vio juntas en un ameno prado y deseando ocuparse en canciones amorosas, me sentí dice22:
Si es verdad que don Alonso casó por enero de 1570, como asegura Garibay, no pudo ser su madrina la reina doña Isabel de la Paz, que murió a 4 de octubre de 156823. Acaso quiso decir doña Ana de Austria, cuarta mujer de Felipe II y hermana de los Príncipes Rodulfo y Ernesto, que se criaban en Madrid: de donde llamó al primero Maximiliano II, su padre, el año de 1572, para coronarle Rey de Hungría en Pononia; el siguiente de 1573 fue coronado Rey de Bohemia en Praga y el de 1576, sucedió a su padre en el Imperio24. De este Emperador fue gentil-hombre don Alonso de Ercilla y acaso le acompañó en sus viajes a Alemania. Pero por los años de 1580 parece vivía retirado en Madrid, su patria, aunque altamente quejoso de la fortuna. Porque, sin embargo de los continuos y penosos servicios que hizo en la milicia y en la Casa Real, sin embargo de sus estimables prendas de calidad, de estudios y de ingenio, nada parece medró en la milicia ni en Palacio, de lo cual se queja abiertamente al mismo Rey, diciendo que tuvo siempre la desgracia de navegar contra la corriente de la fortuna; que fueron siempre infructuosos los inmensos trabajos que padeció en su servicio; que el disfavor le tenía arrinconado y reducido a la miseria suma; pero que, a lo menos, había corrido con honor la carrera de su vida y aunque destituido de premios tenía la gloria de haberlos sabido merecer, que es en lo que verdaderamente consiste25. En los Avisos para Palacio26 se refiere este caso de nuestro Ercilla. «Hablando algunas veces a Felipe II don Alonso de Ercilla y Zúñiga, siendo muy discreto hidalgo, que compuso el poema La Araucana, se perdió siempre, sin acertar con lo que quería decir, hasta que conociendo el Rey, por la noticia que tenía de él, que su turbación nacía del respeto con que ponía los ojos en la majestad, le dixo: "don Alonso, habladme por escrito". Así lo executó y el Rey le despachó e hizo merced». —40→Si don Alonso recibió esta merced, no parece fue suficiente para desarmarle de las razones de sus quejas. Desahuciado, finalmente, de las esperanzas humanas, recurre a Dios, protestando que había dado sin rienda al mundo el tiempo más florido de su vida27. Entre otras flaquezas que le remorderían a don Alonso serían, sin duda, aquellas mocedades, de que fueron fruto varios hijos, que tuvo fuera de matrimonio (pues legítimo no tuvo ninguno) y que con toda expresión refiere don Luis de Salazar, con autoridad de Esteban de Garibay28: de los cuales la más notable fue doña María Margarita de Zúñiga, dama de la Emperatriz doña María, que casó altamente, pues, fue su marido don Fadrique de Portugal, señor de las Baronías de Orani, caballerizo mayor de la misma Emperatriz, hijo de los condes de Faro y Mira. No sabemos cuándo murió don Alonso de Ercilla. El año de 1596 le supone vivo el Licenciado Mosquera; pues entonces decía que estaba ocupado en escribir con felicidad las victorias de don Álvaro Bazán, marqués de Santa Cruz, cuyo poema no sabemos si la muerte le dio lugar de finalizar29. Fue don Alonso de Ercilla soldado tan valeroso, que sin el auxilio de las letras propias, sustentaría en la posteridad la opinión de sus heroicos hechos; pero floreció tanto en ellas, que parece no necesita de la recomendación de sus proezas para ocupar un lugar distinguido entre los más famosos españoles: o antes bien, él sólo se basta a sí mismo para hacerse inmortal con la espada y con la pluma, siendo, a un mismo tiempo, el héroe y el poeta, más dichoso en esto que Aquiles y Alexandro, a quien poco hubieran aprovechado sus heroicidades, si Homero y los historiadores griegos y latinos no las hubieran trasladado a la memoria de los hombres, y sólo comparable con César, historiador de lo mismo que obraba. Vese esto en su Araucana, poema heroico, que Miguel de Cervantes gradúa uno de los mejores que hay escritos en lengua castellana y de una de las más ricas prendas de poesía que tiene España30: poema por el cual el humanista Juan de Guzmán llama a don Alonso el «Homero Hispano y príncipe de los poetas españoles»31: cuyo libro dice Andrés Escoto que leían muchos con asombro y nunca lo dexaban de las manos32, y de cuyo autor dixo Vicente Espinel33:
Consta este poema de tres Partes, que compuso, como él dice, escribiendo de noche lo que obraba de día. Imprimió al principio la Primera Parte, solamente añadió después la Segunda y ambas las dio a luz el año de 1578, en 4.º, y habiendo escrito la Tercera, publicó las tres el de 1590, en 8.º. A esta impresión se siguieron muchísimas. Es su argumento las guerras que con obstinación temeraria sustentaron los araucanos para defender su rebelión contra su rey don Felipe II, en cuya relación guardó don Alonso la más escrupulosa puntualidad, porque se propuso caminar siempre por el rigor de la verdad, como él advierte34. Y como las batallas y sucesos de la guerra son tan parecidos, sólo la fuerza de su invención pudo lograr referir con grata variedad unos sucesos uniformes y dar bulto y cuerpo agigantado a unos acaecimientos, cuyos autores, especialmente de parte de los araucanos, eran unos personajes particulares, desconocidos y agrestes. Así llegó, sin fingir, a dar a su poesía toda la gracia a que otros poetas no pudieron arribar sin el auxilio de las ficciones: porque el fingir es fácil, y difícil dar a una historia verdadera todo el atractivo de que es capaz la fábula. Sin embargo, en varios episodios que introduce para amenizar la esterilidad de unos libros de materia tan áspera, que desde el principio hasta el fin no contienen sino una misma cosa35, se echa de ver la fecundidad de su invención, especialmente en el del Mago Fitón. Llégase a esto la magnificencia del estilo, la majestad del numen, la grandeza de la locución, la abundancia admirable de sentencias: todo lo cual constituye a don Alonso un segundo Lucano español, tanto más digno de admiración cuanto que al poeta cordobés le suministraban materia más copiosa y sublime la misma elevación de los héroes y la grandeza de las guerras, de cuyo destino dependía el señorío del Universo: en lugar que el porfiado empeño de los araucanos sólo tenía por objeto, como dice Ercilla36, «defender unos terrones secos y campos incultos y pedregosos». Y aunque el todo del poema es maravilloso, pero algunas partes de él son inimitables. La arenga de Colocolo, tan celebrada por el autor de la Henriada, es preferida justamente por otro escritor al discurso con que Néstor intenta al principio de la Iliada concordar los ánimos de Aquiles y de Agamenón, desavenidos por la posesión de la cautiva37. En el estilo, no obstante, de La Araucana, siempre, por otra parte, propio y enérgico, se notan algunos —41→ vocablos nuevos usados por Ercilla, obligado de la ley del consonante, como son: lena, fida, libidino, soledosa. El citado autor de la Escuela de Literatura nota este poema de prolixo y el doctor Suárez de Figueroa de acéfalo. Así continúa el fragmento que alegamos arriba sobre el caso de haber mandado degollar a Ercilla don García Hurtado de Mendoza: «El conveniente rigor con que don Alonso fue tratado, causó el silencio, en que procuró sepultar las ínclitas hazañas de don García. Escribió en verso las guerras de Arauco, introduciendo siempre en ellas un cuerpo sin cabeza, esto es, un exército sin memoria de general. Ingrato a muchos favores que había recibido de su mano, le dejó en borrón, sin pintarle con los vivos colores que era justo: ¡como si se pudiera ocultar en el mundo el valor, virtud, providencia, autoridad y buena dicha de aquel caballero, que acompañó siempre los dichos con los hechos, siendo en él admirables unos y otros! Tanto pudo la pasión, que quedó casi como apócrifa, en la opinión de las gentes, la historia, que llegara a lo sumo de verdadera, escribiéndose como debía, etc.». Imputa Suárez a Ercilla tres defectos: primero, que calló a don García Hurtado de Mendoza en su Araucana; segundo, que este silencio procedió de la ingratitud de su ánimo, obligado por otra parte de muchos favores que había recibido de su mano; y tercero, que su historia quedó como apócrifa. Mas, en descargo de estas acusaciones debe decirse que en ninguno de los sucesos que se refieren en la Primera Parte de La Araucana, que es la principal del poema, tuvo intervención alguna don García; porque pasaron baxo el mando de Pedro de Valdivia, conquistador de Arauco, y de Francisco de Villagrán, que por su muerte quedó por gobernador y capitán de aquella tierra. Con que ninguna injuria se hace a don García Hurtado de Mendoza en callar su nombre en el discurso de unas guerras en que él no se halló. Su exercicio de capitán general intervino en los sucesos que se refieren en la Segunda Parte y en parte de la Tercera. Y aquí no es tanta verdad como exagera el doctor Suárez, que suprime su nombre, pues repetidas veces hace expresa mención de él, representándole como cabeza de las tropas que militaban en Chile.38 Con cuya memoria desaparece el silencio de que el historiador del Marqués de Cañete culpa al autor de La Araucana. Y por otra parte, si don Alonso de Ercilla recibió muchos favores de mano de don García, no los menciona Suárez, ni a nosotros nos consta otra cosa, sino que, refiriendo su historiador los cargos que en una ocasión distribuyó en diferentes soldados39, quedó excluido don Alonso: ni nos persuadimos que entre aquellos favores cuente el de haberle sentenciado el Marqués a ser degollado pública e injustamente. Con que queda Ercilla desobligado a su decantado protector y libre del vicio de la ingratitud, tan ajeno de la generosidad de su condición. Menos razón tiene el doctor Figueroa, o, por mejor decir, más injuria hace a don Alonso en poner nota en la fe de su historia, el cual tantas veces protesta al rey Felipe II que es incontestable la verdad de los hechos que refiere de las guerras de Arauco, parte de los cuales oyó a personas fidedignas que se hallaron en ellos, y parte de que él fue testigo ocular. Y, en efecto, así lo han creído siempre los historiadores que después trataron de ellas, y el P. Ovalle, con especialidad, confirma su historia frecuentemente con el contexto de La Araucana. Pero si el Marqués de Cañete tuvo algún sentimiento de que don Alonso no hablase de él con tanta frecuencia como esperaba, ya procuró desagraviarle el Licenciado Pedro de Oña, natural de Chile, en su Arauco domado, que escribió, como él dice40, para corregir el silencio de Ercilla. En efecto, se oyen celebrados con frecuencia los ilustres hechos del valeroso y prudente virrey del Perú; pero con tan poca dicha, que más gloriosos serán en la memoria de los hombres, por las ocasiones en que nuestro Ercilla menciona sus heroicas prendas y oficio, que por la afectada repetición con que Oña los inculca, y si solamente vivieran por su pluma ya hubieran seguido la suerte del poema que los contiene y se vieran olvidados y desestimados. Pues, aunque el poeta del Arauco domado muestra natural y fácil vena, carece, por lo común, de la elevación y dignidad de la epopeya e incurre muchas veces en manifiestas puerilidades y otras dexa correr la pluma licenciosamente41. Estos y otros defectos quiere disculpar el autor, alegando por excusa inadmisible la brevedad del tiempo y la prisa extraordinaria que le daban, según se queja en la siguiente octava, que se halla antes del medio del Canto VIII.
¡Tal es el émulo y competidor del sublime Ercilla!, de quien sólo resta que advertir que esta impresión que ahora se publica está conforme con las que tienen aumentados los Cantos XXXVI y XXXVII42. |
—42→
24. -La Araucana / de / Don Alonso de Ercilla y Zúñiga. / Tomo Primero. / Madrid / En la Imprenta de Mateo Repullés. / 1803.
8.º de 65 por 115 milímetros. -Port. -v. en bl. -Pp. III-XVI de prels. -298 pp. -Signaturas: *2-A-T, todas de 8 hojas, menos T, que tiene 5.
Prels.: -Prólogo del editor. -Dedicatoria de Ercilla. -Prólogo del autor. -Declaración de algunas dudas que se pueden ofrecer en esta obra.
Tomo segundo: -Port. -v. en bl. -Prólogo al lector (de Ercilla), 2 hojas s. f. -Texto: pp. 7-261 y final blanca.
Tomo III: -Port. -v. en bl. -Texto, pp. 265-403. -Tabla de las cosas notables de la Primera Parte, pp. 404-408. -Id. de la Segunda y Tercera Parte, pp. 408-413. -Pág. final bl. -Las portadas y páginas en blanco se cuentan en la foliación y signaturas, que son, exceptuado el primer pliego, que no tiene ninguna: B-Z, AA-Dd, todas de 8 hojas, menos CC, que es de 4, y Dd, de tres. -Carece de titulillos en los folios.
Biblioteca Medina.
Rosell, lug. cit.
Medina, Bibl. Amer., n. 849.
He aquí el prólogo, que no está firmado, y que no podríamos asegurar si es realmente de Mateo Repullés:
25. -La Araucana, / de Don Alonso de / Ercilla. / (Filete.) / Tomo I. / (Bigote.) / En Gotha, / Por Steudel y Reil / 1805.
8.º de 7 por 14 centímetros. -Port. -v. en bl. -263 pp. (por error 326). -Pág. bl. -Erratas, 1 hoja s. f. -Signaturas: A-R, de 8 hojas, menos R, que tiene 4. -La hoja con erratas, así como la portada, han sido tiradas aparte.
Tomo II. -1806: -Port. -v. en bl. -322 pp. -Signaturas: A-X, de 8 hojas, menos X, que tiene 3.
—43→Tomo III. -1807: -Port. -v. en bl. -330 pp. -Signaturas: A-X, de 8 hojas, menos X, que es de 5.
Biblioteca Medina.
Medina, Bibl. Amer., n. 850.
Edición en papel muy ordinario, y que, según se ve, sólo consta del texto del poema. No hay titulillos en los folios.
El hecho de que las signaturas del primer volumen lleven, antes de las letras respectivas, la indicación de Tomo IV, y luego en los dos siguientes, V y VI, parece indicar que formaran parte de una colección de obras de esta índole, y así es, en efecto, pues corresponden a la de los once tomos de la Biblioteca española que Steudel y Reil emprendieron en 1805 y terminaron en 1811.
26. -La Araucana. / Su autor / Don Alonso de Ercilla y Zuñiga, / Caballero del órden de Santiago, Gentilhombre / de la Cámara de la Magestad del Emperador. / (Entre dos filetes ondulados:) Tomo Primero, / (Una lira.) / Madrid, / Librería de Ramos. / (Bigote.) / 1821.
12.º de 60 por 105 milímetros. -1 hoja bl. -Antep. -v. en bl. -Port. -A la vuelta; entre filetes: Se hallará en Lyon, / Librería de Cormon et Blanc. -Pp. V-VIIJ, con la dedicatoria de Ercilla al Rey (la de la Tercera Parte); y el prólogo del mismo. -Texto, 208 pp. -Signaturas (texto): 1-18, cuyos números se van repitiendo cada 2 y 4 hojas, menos en el final, que carece de las 4 últimas.
Tomo Segundo: -Antep. -v. en bl. -Port. -v. con la misma nota del tomo precedente. -Texto, 210 pp. -Signaturas (en la misma forma de las del anterior): 1-18, de 2 y 4, con excepción del último, que sólo tiene 3.
Tomo Tercero: -Antep. -v. en bl. -Port. -v. con la nota indicada. -207 pp. y final bl. -Signaturas (en la forma ya expresada): 1-18, la última de 2.
Tomo Cuarto: -Antep. -v. en bl. -Port. -v. con la nota ya copiada. -Texto: 158 pp. -Pp. 159-215: Prólogo del impresor sobre la vida de Ercilla (el de la edición de Madrid, 1776, al cual se han suprimido las 11 líneas finales en que se la recomienda). -Elogio de Cristóbal Mosquera de Figueroa. -Soneto anónimo (el mismo que se insertó por primera vez en la edición madrileña de 1597). -Declaración de algunas dudas que se pueden ofrecer en esta obra. -Livres en langues étrangères. Chez Cormon et Blanc (a contar desde la p. 202). -3 pp. blancas. -Signaturas: 1-19, todas de 6 hojas (en la disposición apuntada), menos la última, que es de 4.
En nuestro ejemplar, cada uno de los tomos lleva 2 hojas de índice, que corresponden al texto de otra obra.
Biblioteca Medina.
Brunet, Manuel, lugar citado.
Graesse, Trésor de livres rares et précieux, t. II, p. 497.
Medina, Bibliotheca Americana, n. 851.
En esta edición se ha puesto seguida la numeración de los Cantos, prescindiéndose de la división de Partes. Apenas necesitamos decir que fue hecha en Lyon, sin que se registre en parte alguna del libro el nombre del impresor.
27. -La Araucana, / Su autor / Don Alonso de Ercilla y Zuñiga, / Caballero del órden de Santiago, gentilhombre de la / cámara de la Magestad del Emperador. / Tomo Primero. / (Una lira radiante.) / Paris, / Libreria de Cormon y Blanc. / - / 1824.
12.º, de 60 por 105 milímetros. -Antep. -v. (entre filetes): Se vende en la Librería de Cormon y Blanc, / Lyon, calle Sala, n.º 14. / Y en Paris, calle Montmartre, n.º 167. Y al pie: Imprenta de Rignoux. -Port. -v. en bl. -Pp. V-VIIJ, con la dedicatoria (de la Tercera Parte) de Ercilla al Rey y el prólogo del mismo. -Texto, 208 pp. -Las signaturas de este tomo y de los restantes, en todo como en la edición precedente, de la cual está calcada.
—44→Tomo Segundo: -Antep. -v. con las mismas dos leyendas de la del tomo anterior, que se repiten en los siguientes. -210 pp.
Tomo Tercero: -Antep. y port. -207 pp. y final bl.
Tomo Cuarto: -Antep. y port. -Texto: 158 pp. -Pp. 159-200: -Prólogo del impresor (el ya recordado de la edición madrileña de 1776). -Elogio de Cristóbal Mosquera de Figueroa. -Soneto anónimo. -Declaración de algunas dudas que se pueden ofrecer en esta obra. -Livres en langues étrangères chez Cormon et Blanc: 12 pp. de foliación aparte.
Biblioteca Medina.
Salvá (Catálogo, I, p. 222) menciona esta edición como de París, guiándose por lo que se ve en la portada, y ateniéndonos a tal indicación, podríamos decir otro tanto de la que tres años antes imprimieron los libreros con las señas de Madrid: todo induce a creer, sin embargo, que ha salido del taller de Rignoux en Lyon.
28. -La Araucana, / dirigida / al Rey Don Felipe / nuestro señor. / Su Autor / Don Alonso de Ercilla / y Zúñiga, Caballero del Orden de San- / tiago, Gentil-hombre de la Cámara de / la Magestad del Emperador. / (Entre filetes ondulados:) Parte I. / Barcelona: / Por Juan Francisco Piferrer / Impresor de S. M. / 1827.
8.º de 65 por 125 milímetros. -Antep. -v. en bl. -Retrato de: «D. Alonso de Ercilla: D. Estruc lo g.º 1827»; y en el puño de la espada, entre otros atributos militares que se ven al pie: «Arnal in». -Port. -v. con la nota: «Se ha impreso con las licencias necesarias; y quedan entregados los ejemplares prevenidos por la ley» . -1 hoja s. f. con la dedicatoria de Ercilla (de la Tercera Parte) al Rey. -Pp. I-XXII, con el prólogo del impresor, donde advierte que la edición se ha hecho conforme a la de Sancha (Madrid, 1776 -fecha que salió equivocada-, 1576), a la cual pertenece la biografía de Ercilla que se inserta en seguida. -384 págs. -El texto termina en la 375, y en la misma siguen luego: -«Declaración de algunas dudas que se pueden ofrecer en esta obra» y los sonetos de fray Alonso de Carvajal, doctor Jerónimo de Porras, Marqués de Peñafiel, dona Leonor de Ycis y de doña Isabel de Castro y Andrade. -1 lámina en la página 56 y otra en la 350 (las mismas de la edición de 1776) grabadas esta vez por D. Astruc.
Parte II: -Antep. -v. en bl. -Port. -v. con la misma nota sobre las licencias y depósito de ejemplares. -Prólogo al lector (el de la Segunda Parte), 2 hojas s. f. -Texto, pp. 5-276.
Parte III: -Port. (que cuenta en la foliación). -v. con la nota sobre las licencias. -Texto, pp. 279-442. -Tabla de las cosas notables que hay en esta Primera Parte de La Araucana: pp. 443-454. -Id. de la Segunda y Tercera Parte: pp. 455-462. -Pág. final en bl. -Lámina en la página 343, dibujada e inventada (como las anteriores) por Antonio Carnicero y grabada por D. Astruc.
Biblioteca Medina.
Adviértase que el editor incluyó en la Primera Parte, el Canto XVI, que corresponde a la Segunda, resultando así que en él se diga con manifiesto absurdo:
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Tal atentado no tiene otra explicación sino en que el editor creyera que no debía dejarse interrumpida la relación de la tormenta que el poeta comenzó a referir al final de su Primera Parte -y que es, cabalmente, la que enlaza la Segunda a la Primera Parte-. De ahí también por qué salió ese primer tomo con una de las láminas que en la edición que se propuso seguir está en el segundo.
Incluyose en esta la dedicatoria de Ercilla al Rey al publicar la Tercera Parte del poema, que no se halla en la de Sancha, y en una y otra falta la de la Primera Parte. La tabla de cosas notables que a ella corresponde, se puso al fin del tomo II, conservando la frase «esta Primera Parte».
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29.-La Araucana, / poema / de D. Alonso de Ercilla y Zuñiga, / Caballero de la Orden de Santiago, / Gentilhombre de la Camara de la Ma- / gestad del Emperador, / Dirigido á la del Rey D. Felipe II. / (Entre filetes:) Parte primera. / Madrid, 1828: / Imprenta de D. M. de Burgos.
8.º de 50 por 95 milímetros. -Port. -v. en bl. -XXXII pp. preliminares, incluyéndose la portada y las seis primeras páginas, que no tienen foliación, la cual comienza en la X. -272 pp., las 4 últimas con el Sumario de los Cantos.
Prels.: -Advertencia sobre la presente edición. -Pág. bl. -Noticias del autor de esta obra (fragmento de las que se pusieron en la edición de Sancha). -Soneto del Duque de Medinaceli. -Primera dedicatoria del autor al señor Rey D. Felipe II. -Prólogo del autor. -Declaración de algunas cosas de esta obra.
Parte Segunda: -Port. -v. en bl. -Prólogo del autor, 2 hojas s. f. -Pp. 7-233 de texto. -Pág. bl.
Parte Tercera (sin pie de imprenta): -v. en bl. -El editor (advertencia sobre las agregaciones que dice hechas por Ercilla), 1 hoja s. f. -Texto, pp. 139-363. -Sumario de los Cantos de las Partes Segunda y Tercera, 4 pp. s. f. -Pág. final bl.
Biblioteca Medina.
Graesse, Trésor, etc., t. II, p. 497.
Rosell, lugar citado.
Medina, Bibl. Amer., n. 853.
He aquí la advertencia del impresor de esta edición:
Bien se comprende por la lectura de su Advertencia, que Burgos no procedió como simple mercader al dar a luz esta edición de La Araucana. Conocía algo acerca de algunas de las que habían precedido a la suya, -si bien se equivoca al hablar de una madrileña de 1630, que, acaso por recordar su fecha de memoria, no la cita con su verdadera de 1632; ni supo tampoco que González de Barcia editara la que lleva la continuación de Santisteban Osorio, que recuerda bajó el segundo apellido de este poeta, y volviendo a incurrir de nuevo en otra equivocación respecto a su fecha de impresión, que refiere al año de 1736;- se tomó el trabajo de poner en claro modelos que habían seguido algunos de los editores anteriores; procuró restaurar el texto, adaptándolo, según lo deja entender, al de la edición de 1578 (no dice a cuál de las dos de ese año, pero casi seguramente a la en 4.º); creyó reproducir la primera dedicatoria de Ercilla a Felipe II, -omisión imperdonable, que habría de repetirse en nuestros días;- y, por último, cuidó de marcar, según lo indicamos antes, las agregaciones hechas en la Tercera Parte, que supone, erradamente, fueron ejecutadas por el mismo Ercilla, olvidándose de apuntar la edición en que aparecieron por primera vez y de cómo ella salió después de la muerte del poeta.
Para dar a conocer la vida de este, insertó el prólogo biográfico de la edición de Sancha -cosa que no advierte (como después lo hizo alguien más)- aunque suprimió las ocho últimas páginas con la crítica de la obra la discusión de las relaciones de Ercilla con Hurtado de Mendoza y lo relativo a la verdad histórica del poema.
A pesar de las legítimas expectativas de Burgos, no tuvo su edición la salida que hubiera podido esperar, pues ya veremos que 38 años después aún existía cantidad de ejemplares que estaban por venderse.
30. -Poesías / selectas castellanas: / Segunda Parte. / Musa Épica: / ó / coleccion de los trozos mejores de nuestros / poemas heroicos, / recogidos y ordenados / por / D. Manuel Josef Quintana. / Tomo I. / Madrid 1833: / Imprenta de D. M. de Burgos.
8.º. -Port. -v. en bl. -Advertencia, pp. III-VIII. -Introducción, pp. 1-91. -Pág. bl. -Fragmentos / de la Araucana. / -1 p. -Noticias de Ercilla, 3 pp. s. f. -487 pp. y final bl. -Los fragmentos de La Araucana ocupan las primeras 134 pp. del texto. -Este comprende también algunos del Monserrate de Cristóbal de Virués; de La Bética conquistada de Juan de la Cueva; de La Cristiada de fray Diego de Hojeda; de La Invención de la Cruz, de Francisco López de Zárate; de la Jerusalén de Lope de Vega. -En las Notas se consignan dos observaciones sobre La Araucana, la segunda de las cuales insertamos al tratar de la verdad histórica del poema.
En volumen separado y con foliación aparte, que no lleva portada, se transcriben fragmentos de El Bernardo de Valbuena. Este volumen, con las notas que tiene al fin, comprende 380 pp.
Los fragmentos de La Araucana, que se incluyen en el que acabamos de describir, son: del Canto II, las estrofas relativas a la junta de los caciques, que comienzan por
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hasta la que empieza:
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Del Canto II, la derrota y muerte de Valdivia:
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hasta la que principia
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Del Canto V la batalla de Villagrán con Lautaro en la cuesta de Andalicán, desde:
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Del Canto VIII, la junta general de los caciques en el valle de Arauco:
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Del Canto X, los juegos militares:
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De los Cantos XIII y XIV, la muerte de Lautaro:
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De los Cantos XXII, XXIII y XXIV, la batalla segunda de Andalicán, y los sucesos de Galbarino:
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Del Canto XXVIII, el suceso de Glaura:
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De los Cantos XXXIII y XXXIV, la prisión y muerte de Caupolicán:
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¡Si las cortas líneas que dedica a la biografía del poeta correspondiesen al juicio crítico tan magistral y acertado que contiene acerca de las tendencias y el carácter que aquel muestra en su obra! Pero, sin duda guiado por aquella especie tan repetida de que Ercilla tenía 29 años cuando publicó la Primera Parte de su Araucana, señaló para su nacimiento la fecha de 1540; si bien es justo reconocer que se dio el trabajo de compulsar la Historia, entonces inédita, de Góngora Marmolejo, para esclarecer el incidente de la condenación a muerte del poeta soldado por don García Hurtado de Mendoza.
Yerra también el ilustre crítico al traer a colación el muy secundario episodio de las razones amorosas que pasaron entre Guacolda y Lautaro en la víspera del combate en que pereció ese caudillo araucano -puesto allí, según
lo reconoce, para añadir
interés a aquel hecho-, como argumento que «viene a derribar las vanas pretensiones de los que quieren calificar de historia el libro de La Araucana»
. Hemos dicho ya lo bastante en abono de los que tal cosa sostienen, y Quintana no habría debido mantener un aserto contrario sin estudiar seriamente los hechos a que Ercilla da el dictado de históricos, por lo demás, muy fáciles de distinguir de los que van puestos como simples adornos poéticos, que, de haberlo hecho, no estampara aquella grave y equivocada conclusión. Y para concretarnos al relato de esos transportes amorosos, estudiando las fuentes históricas habría todavía añadido a las simples reflexiones de probabilidad que para su tesis trae a cuenta, un antecedente de mucho más peso, cual es el hecho bien conocido de que los indios se abstenían de sus mujeres desde que se preparaban para salir a campaña. ¡Con cuanta más razón debiera desecharse el de que, en pleno batallar, Guacolda estuviese al lado de su amante! ¡Tan obvio debió considerar el poeta que un lector atento sabría separar, desde el primer momento, lo que había de fabuloso en su relato!
Si por estos extremos ningún valor revisten las apreciaciones de nuestro compilador, bien compensadas se hallan por su crítica literaria de La Araucana, que estamos ciertos ha de leerse con profundo agrado.
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31. -La / Araucana, / poema / de Don Alonso de Ercilla y Zuñiga. / En un tomo. / (Monograma del librero.) / Paris. / Baudry, Libreria Europea, / N.º 3, Quai Malaquais, cerca del Pont des Arts, / y Stassin y Xavier, 9, Calle du Coq; cerca del Louvre. / Se vende tambien por Amyot, Calle de la Paix; Truchy, Boulevard des Italiens; Girard Hermanos, calle Richelieu; Leopold Michelsen, Leipzig; / y por todos los principales libreros del Continente. / 1840.
8.º de 105 por 180 milímetros. -Antep. -v. en bl. -Retrato de Ercilla. -Port. -v. en bl. -Noticias del autor de esta obra, IV pp. -Prólogo del autor y declaración de algunas cosas de esta obra, pp. 1-3, y hacia la mitad de esta última empieza el texto, a dos cols., que termina en la 214. -Índice, pp. 215-216, también a dos cols.
Graesse, Trésor, t. II, p. 497, que menciona sólo el Tesoro.
Las noticias biográficas de Ercilla están copiadas de la edición de don Miguel de Burgos (Madrid, 1828) y como en esta, no se insertaron íntegras, siendo, por consiguiente, las que diera Cerdá y Rico en la de Sancha de 1776. Nada de esto dice el editor Ochoa. También se suprimió la dedicatoria de Ercilla a todas las Partes de su obra; la Segunda lleva su respectivo prólogo, y a la cabeza de la Tercera, puso Ochoa la advertencia bibliográfica de Burgos, marcando con los mismos signos que este indicó las agregaciones hechas en la edición de 1597: pero atribuyéndolas al propio Ercilla: Por todo esto se ve que siguió ad pedem litterae la del editor madrileño, con el sólo agregado del retrato, grabado finamente en acero por Geoffroy.
Es tirada por separado del
-Tesoro / de los / poemas españoles / epicos, sagrados y burlescos, / que contiene: / La Araucana, de Don Alonso de Ercilla; / la colección titulada La Musa epica, de Don M. J. Quintana; / La Mosquea, de Don J. Villaviciosa. / &c., &c., &c. / Precedido de una introducción en que se da una noticia de todos / los poemas españoles, / por Don Eugenio de Ochoa.
Portada que se ha reemplazado por la que queda descrita de La Araucana; se ha suprimido a ese volumen las XXXIJ páginas que lleva de prólogo y todas las posteriores a la en que termina el poema, o sea, desde la 215 a la 557, más la blanca que sigue a esta y las 559-564, que contienen el índice, del cual se tomó la parte pertinente a La Araucana para insertarla en la tirada por separado. Finalmente, hubo de cambiarse el título preliminar que precede al texto, que llevaba el general de: Tesoro / de la / Musa Epica Española. -Las dos hojas preliminares muestran, en la tirada especial, la signatura a.
Como hecha bajo la dirección de tan distinguido literato, en alguna ocasión habremos de citar esta edición en nuestras apuntaciones lexicográficas.
32. -La Araucana. / Poema de / D. Alonso de Ercilla y Zúñiga, / Caballero del Orden de Santiago, Gentil-hombre de la / Cámara de la Magestad del Emperador. / Adornada con cuatro laminas finas. / I. / (Viñeta con atributos militares.) / Barcelona, / Imprenta de D. Manuel Sauri Calle Ancha, / esquina á la del Regomí. / - / 1845.
8.º de 7 por 13 centímetros. -Antep. -v. en bl. -Retrato de Ercilla, grabado en cobre por Amills. -Port. -v. en bl. -1 hoja s. f. + XIX pp. de prels. y 1 bl. -322 pp. de texto (Cantos I-XVI) y al fin de esta última hasta la 328, inclusive, en que termina el volumen, comienzan: Declaración de algunas dudas que se pueden ofrecer en esta obra; sonetos del doctor Jerónimo de Porras, del Marqués de Peñafiel, de doña Leonor de Ycis y de doña Isabel de Castro y Andrade. -Una lámina en el Canto III, p. 44, con la leyenda: Valdivia ataca á los araucanos; y otra en el Canto XVI, p. 304: Entrada de los Españoles en el puerto de la Concepción. Ambas en cobre y calcadas sobre las de la edición de Sancha.
Prels.: -Dedicatoria de Ercilla al Rey (la de la Primera Parte). -Pág. bl. -Noticias biográficas de don Alonso de Ercilla y Zúñiga. -Pág. bl.
II: -Antep. -v. en bl. -Lámina en cobre, sin firma como las precedentes y que reconoce el mismo origen: Prisión de Caupolicán. -Port. -v. en bl. -Prólogo de Ercilla, 1 hoja s. f. -Texto (Cantos XVII-XXIX), pp. 7-239. -Pág. final bl.
—49→III: -Port. y a la vuelta: «Se ha impreso con las licencias necesarias; y quedan entregados los ejemplares prevenidos por la ley». -Texto (Cantos XXX-XXXVII) pp. 243 (ya se ve que la portada cuenta en la foliación). -383 pp. -Pág. bl. -Índice de todos los Cantos, pp. 385-392.
De nuevo nos encontramos con que en esta edición se ha cometido el disparate de trasladar el Canto XVI, primero con que se inicia la Segunda Parte del poema, al final de la Primera, tal como había acontecido en la de Piferrer de la misma ciudad, a la cual, probablemente, se ajustó, salvo que con buen acuerdo se dio cabida a la primera dedicatoria de Ercilla. Las noticias biográficas de este son las mismas de la edición de Sancha, pero también cercenadas, aunque en pequeña parte, en su final.
En el Boletín bibliográfico de don Dionisio Hidalgo del mes de marzo de 1860, se anuncia una edición de La Araucana, Viuda de Sauri e Hijo, Editores: como no la hemos visto, no podríamos asegurar si es realmente diversa de la presente, o si se la habría remozado cambiándole la fecha y el nombre del antiguo propietario de la Imprenta.
33. -Biblioteca / de / Autores Españoles, / desde la formacion del lenguaje hasta nuestros dias. / - / Poemas epicos. / - / Coleccion dispuesta y revisada, con notas biograficas y una advertencia preliminar, / por don Cayetano Rosell. / (Entre filetes:) Tomo Primero. / (Escudete de armas reales.) / Madrid, / Imprenta de la Publicidad, á cargo de D. M. Rivadeneyra, / calle de Jesus del Valle, núm. 6. / - / 1851.
Fol., de 14 por 22 centímetros. -Antep.: -Biblioteca / de / Autores Españoles. -Port. -v. en bl. -Pp. III-VII con una advertencia en página llena (crítica de las obras incluidas en este tomo). -Pág. bl. -Texto de La Araucana, pp. 1-157 (a dos columnas). -Pág. s. f. (también a dos cols., como todo el volumen) con la «Explicación de varios vocablos poco conocidos que se hallan en La Araucana; con noticia de algunos lugares interesantes». -El resto del volumen comprende El Bernardo de don Bernardo de Valbuena, pp. 139-199 y pág. bl.; La Cristiada de fray Diego de Hojeda, pp. 401-501 y 1 p. bl.; la Historia del Monserrate de Cristóbal de Virués, pp. 503-570; y La Mosquea de José de Villaviciosa, pp. 571-624. -Índice de todo el tomo, pp. 625-628.
Entre los preliminares de La Araucana se incluyeron la primera dedicatoria de Ercilla a Felipe II y el prólogo de la Primera Parte. -No hay separación de Partes en el texto: «división que no hemos conservado, declara el editor en nota al
Canto VI (página 61), por no tener más significación que el haberse dado a luz con posterioridad a la Primera»
; y a renglón seguido, en la misma nota, se copia el prólogo de Ercilla a la Segunda Parte. En nota puesta al enunciar el título del poema, Rosell da una breve noticia biográfica de Ercilla, y apunta, sin descripción alguna, 14 de sus ediciones.
Primera tirada de las tres que ha tenido, por lo menos, este volumen, de tan reputada Colección.
Francamente, que era de esperar algo más de la preparación literaria de quien
tuvo a su cargo el disponer este volumen de la monumental obra emprendida por Rivadeneyra: la supresión de las piezas en prosa con que Ercilla hizo preceder las dos
últimas partes de su poema; como ser las dedicatorias a Felipe II, y en la Primera, la aprobación de Juan Gómez, actor principalísimo en los sucesos narrados por Ercilla, cuyo testimonio insertaba para justificar que no se
trataba de una «poética ficción», constituyen vacíos lamentables; las notas bibliográficas tan deficientes, que ni siquiera se menciona en ellas -no diremos la edición príncipe de Primera Parte, que permaneció ignorada durante tanto tiempo- pero ni la de Salamanca, la de Zaragoza de 1577, la de Perpiñán, de Amberes, y lo que parece un colmo, ni aún la de Ochoa, que se limita a indicar, sin señalarles siquiera fecha43; las apuntaciones biográficas, simple
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extracto de las que diera Sancha, que reprodujo con el error gravísimo de suponer a doña María Magdalena de Zúñiga, hija del poeta; y la ignorancia en que se hallaba respecto a la fecha de la muerte de Ercilla, a quien presumía vivo aún en 1596, si bien sabemos que en ello repetía la hipótesis emitida por Sancha, o Cerdá y Rico, de que en aquel año se había publicado el Comentario de disciplina militar de Mosquera de Figueroa, en que se le da por vivo, sin considerar -porque no se dio el trabajo de averiguarlo- que los preliminares de esa obra eran de 1591 y 1592; el desconocimiento de la geografía, llevado hasta el extremo de dar al archipiélago de Chiloé, como le llamó el poeta, el nombre de Ancudbox44, porque así salió por yerro de imprenta en el prólogo de la edición de Sancha; que siguió de todo en todo: hechos que justifican de sobra cuán fallidas resultan las expectativas de quien buscase algo sólido en el prologuista de este tomo de la gran Colección; y lo más curioso es que en disculpa de ello alega «el descuido con que España ha mirado siempre sus glorias, especialmente las literarias, es causa de que no conozcamos particularidades de la vida de muchos ingenios»
. ¡Se dejaba llevar, así, por la corriente y por su parte nada hacía para establecer una honrosa excepción siquiera! Algo pudiéramos también añadir nosotros a este respecto, con circunstancias que agravan
aún aquella tristísima afirmación... Del juicio quede mereciera la obra de Ercilla, ya dijimos algo en otro lugar.
34. -Biblioteca ilustrada de Gaspar y Roig. / - / La Araucana, / Poema / de D. Alonso de Ercilla y Zuñiga, / Caballero de la Órden de Santiago, gentilhombre de la Cámara de la Magestad del Emperador, / Dirigida á la del rey don Felipe II. / Madrid. / (Retrato: D. ALONSO DE ERCILLA.) / Imprenta de Gaspar y Roig, Editores, / calle del Príncipe núm. 4. / 1852.
Fol. de 135 por 230 milímetros. -Port. -v. en bl. -Pp. III-VI de prels. -Texto, pp. 7-165. -Pág. s. f. para la «Declaración de algunas cosas de esta obra»; y la que corresponde a la 167, y la 168 con el Sumario de los Cantos de las tres Partes. -Todo el libro a dos columnas.
Prels.: -Noticias del autor de esta obra. -Soneto del Duque de Medinaceli. -«Primera dedicatoria del autor al señor Rey don Felipe II: Madrid, 15 de Junio de 1578». -Prólogo del autor. -También se incluye el de la Segunda Parte, al principio de esta (página 77). -Además del retrato de Ercilla, que lleva la portada, y de la composición que va al principio de la Primera Parte, se encuentran intercaladas en el texto, 25 láminas en madera, grabadas o dibujadas por Rico (8), C. Mujica (12), Capuz (3) y Cirera (2).
Hidalgo, Boletín bibliográfico, t. III, p. 338.
Allende Salazar, Biblioteca del Bascófilo, n. 1107.
Edición destinada a la vulgarización del poema, por sus condiciones de bajo precio y las ilustraciones que la adornan, que, si bien de escaso mérito, constituyeron para su tiempo un adelanto muy digno de recordarse y de aplaudirse.
Las noticias que se dan de Ercilla son las mismas tantas veces mencionadas de la edición de Sancha, aunque, como siempre, faltas de la última parte. Se cometió yerro al afirmar que la dedicatoria de Ercilla a Felipe II era la primera, pues bástenos con recordar que es la fechada en 1578. Debió decirse, por lo tanto, de la Segunda Parte.
35. -La Araucana, / por / don Alonso de Ercilla y Zuñiga, / y / la Mosquea, / por / D. José de Villaviciosa. / (Entre filetes:) Tomo I. / Madrid. —51→ / (Las tres líneas siguientes separadas por mitad con ||.) / D. Antonio de San Martin, C. Victoria, 9. / Habana: / D. J. Turbiano. C. de la Obrapía. 115. / D. Emilio Font, C. Relatores, 12 y 14. / Cádiz: / Sres. Verdugo, Morillas y Comp.ª / Barcelona. / Librería de El Plus Ultra, Rambla del Centro, 15. / 1861.
8.º de 92 por 158 milímetros. -La Maravilla. / Segunda Serie. / Sección recreativa. / (Bigote.) / La Araucana, y la Mosquea. / Tomo I. -v. en bl. -Retrato de D. ALONSO DE ERCILLA, grabado en cobre. -Port. -v., al pie: Barcelona. -Imp. de Narciso Ramírez, Escudillers 40, piso 1.º. -1861. -Pp. V-XXXV de prels. -Texto, pp. 37-257, con la Primera Parte. -Pág. bl. -Prólogo de la Segunda Parte, 1 hoja s. f. -Texto, pp. 261-368, en la que termina el Canto XXIII.
Prels.: -Prólogo de D. A. de Sancha sobre la vida de D. Alonso de Ercilla y Zúñiga. -Elogio de Mosquera de Figueroa. -Soneto anónimo a don Alonso de Ercilla. -Id. de fray Alonso de Carvajal, del doctor Jerónimo de Porras, Marqués de Peñafiel, doña Leonor de Ycis y de doña Isabel de Castro y Andrade. -Declaración de algunas dudas que se pueden ofrecer en esta obra. -Pág. bl. -Al Rey, nuestro señor (primera dedicatoria de Ercilla). -Pág. bl. -Prólogo de don Alonso de Ercilla.
Tomo II: -Antep. -v. en bl. -Lámina en cobre (desembarco de los españoles). -Port. con la misma nota de la del tomo I. -Texto (Cantos XXIV-XXXVII) pp. 5-191. -(La Tercera Parte comienza en la página 87, sin preliminar alguno). -Pág. bl. -Sigue la Mosquea, pp. 193-383. -Pág. bl. -Índice de los tomos I y II, con la nómina de los preliminares, el sumario de los Cantos de La Araucana y la lista de los de la Mosquea. -4 pp. s. f. con el catálogo de las obras que vende la Sociedad editorial «La Maravilla».
Allende Salazar, Bibl. del Bascófilo, n. 1108.
El retrato y la lámina que adornan esta edición carecen de firma, y aunque para ellos se tomó por modelo los de la de Sancha, se apartan del servilismo de una simple copia. Procurando dar a los dos volúmenes una extensión uniforme, hubo de dejarse interrumpida en el primero la Segunda Parte de La Araucana. Por la manera de disponer los preliminares se deja ver que quien tuvo a su cargo la edición no carecía de sindéresis literaria.
36. -La / Araucana, / poema de / D. Alonso Ercilla y Zuñiga. / Caballero de la Orden de Santiago, Gen- / til-hombre de la Cámara de la Majes- / tad del Emperador, / Dirigido á la del Rey D. Felipe II. / (Entre filetes:) Parte Primera. / Madrid. / Librería de D. Leon Pablo Villaverde. / calle de Carretas, 4.
8.º. -Port. y a la vuelta, al pie, debajo de un filete: Madrid: 1865. -Imp. de D. L. P. Villaverde.
Es la misma de Burgos, que describimos bajo el n. 27, sin, otro cambio que el de la portada, tan malamente hecha, que al autor se le llama D. Alonso Ercilla; y todavía, en la línea final, después de terminar la anterior en punto, se ha puesto una c minúscula. ¡Menos mal que se corrigiera la ortografía de Magestad!
No es difícil sospechar que Villaverde adquiriera de los herederos de Burgos el resto que quedaba por vender de la edición y que para sacarla al mercado con apariencias de novedad rehiciera la portada cambiándole la fecha.
37. -(La misma portada del núm. 33, salvo que cambia el pie de imprenta:) Madrid, / M. Rivadeneyra-Impresor-Editor, / Calle del Duque de Osupa, 3. / - / 1866.
Segunda tirada de la edición de 1851 de esa Colección, y decimos tirada simplemente, porque, si no vemos mal, se trata de impresión hecha sobre páginas estereotipadas.
—52→
38. -La Araucana / de / Don Alonso de Ercilla. / Edicion de la Real Academia Española. / Tomo Primero. / (Divisa: LIMPIA, FIJA Y DA ESPLENDOR.) / Madrid / Imprenta Nacional / 1866.
8.º de 70 por 125 milímetros. -Anteportada: Biblioteca selecta / de / Autores clásicos españoles. -v. en bl. -Port. -v. en bl. -Pp. V-LXXVI de prels. -Pág. bl. -Texto de la Primera Parte, precedido del prólogo del autor y de la Declaración de algunas cosas de esta obra, 306 pp. -Índice de los Cantos, pp. 307-310. -1 hoja s. f. con la lista de las «Obras publicadas por la Real Academia Española que se hallan de venta en su despacho [...]».
Prels.: -Advertencia. -Pág. bl. -Introducción: Don Alonso de Ercilla. Su vida y su Auracana: suscrita por Antonio Ferrer del Río. -Pág. bl.
Tomo Segundo: -Antep. y Port. como en el precedente, que cuentan en la foliación. -Dedicatoria de la Segunda Parte: Madrid, a 15 de junio de 1578, 1 pág. -Pág. bl. -Al lector (prólogo del autor), pp. 7-8. -Texto, pp. 9-263 para la Segunda Parte. -Pág. bl. -Dedicatoria de la Tercera Parte, 1 p. s. f. -Pág. bl. -Texto de la Tercera Parte, pp. 267-405. -Pág. bl. -Ilustraciones, pp. 407-460, quedando en blanco las que corresponden a las 410, 411 y 458. -Índice de los Cantos de las Partes Segunda y Tercera, pp. 461-465. -Pág. bl. -Lista de obras publicadas, etc., 1 hoja s. f.
Las ilustraciones versan: I. Familia de don Alonso de Ercilla. -II. Glosa de don Alonso de Ercilla. -III. Principales autores consultados. -IV. Sobre la sentencia de muerte contra Ercilla y Pineda. -V. Extracto de los documentos relativos a la comisión llevada por Ercilla a Zaragoza. -VI. Aprobaciones dadas por Ercilla a diversas obras. -VII. Cartas de D. Alonso de Ercilla a D. Diego Sarmiento de Acuña. -VIII. Relación de los deudos y criados a quienes menciona Ercilla en su poder para testar y su codicilo, y de las mandas a cada uno de ellos. -IX. Ediciones más notables de La Araucana y noticias varias.
Ejemplares en papel de hilo hemos visto en la Biblioteca de la Real Academia y en la de Palacio en Madrid.
Allende Salazar, Bibl. del Bascófilo, n. 1105.
Basta la simple enumeración del contenido de esta edición para estimar en cuánto adelantó a las que le habían precedido, que no otra cosa importan las noticias biográficas de Ercilla, hilvanadas por Ferrer del Río sobre la base de las numerosas apuntaciones de su predecesor en el encargo académico de prepararla publicación de La Araucana -y que hubiéramos querido ver redactadas en forma menos ampulosa cuanto más natural-, y luego las ilustraciones que van al fin del texto, de valor muy diverso entre sí, pero todas útiles y atinadas.
Para el texto se ha seguido la edición de Madrid de 1597.
Dijimos ya que esta académica había sido la que nosotros adoptamos para el nuestro casi literalmente, puesto que se hallaba prestigiada con el nombre de literato tan insigne como era el que la tuvo a su cargo y con el nombre de la más alta corporación en materias de lenguaje, reservándonos, eso sí, admitir las modificaciones y enmiendas que parecía de todo punto indispensable ejecutar, pues, en verdad, habría parecido pretensión nuestra efectuarlas desde luego, sin los comprobantes que debieron ir al pie de cada una de las modificaciones que introdujéramos, sistema que no fue posible adoptar por la larga extensión de nuestras ilustraciones, que habría exigido segregar el poema por lo menos en tres volúmenes. ¿Acaso hicimos mal al proceder así? Válganos esta salvedad para prevenir que nuestro texto no debe aceptarse, y por lo tanto, el académico, sin las notas lexicográficas de la ilustración que a él dedicamos.
La aparición de la edición de la Academia motivó, en España, un juicio crítico de Milá y Fontanals, que salió en el Diario de Barcelona de 2 de enero de 1867 y fue reproducido en las pp. 245-249 del tomo y de sus Obras (1893); y en Chile el que le consagró don Diego Barros Arana (Sud América, t. I, pp. 368-376), en el que, juzgándola, dice:
Nosotros tenemos que hacer cargo al editor académico de pecaren dos omisiones gravísimas, cuales son, no haber insertado ni la dedicatoria de Ercilla a Felipe II de la Primera Parte del poema, ni la aprobación de Juan Gómez: la primera es pieza capital por las noticias biográficas del poeta que encierra y sus propósitos al dará luz su obra, de la cual no era posible, por lo mismo, prescindir; y la segunda, importa el mayor y mejor comprobante que él quiso dar a lo que en más de una ocasión repitiera acerca de la verdad histórica que se encerraba en sus versos. Pudo el editor hacer caso omiso de todos los preliminares del libro, de las reales cédulas de licencia y privilegios para la impresión y de las piezas laudatorias del poeta y de su obra, pero en modo alguno del testimonio de aquel soldado, rudo, si se quiere, mas de legendario valor y actor principal en los sucesos contados en La Araucana, cuya fe de autenticidad, si se nos permite la expresión, se encuentra en sus palabras.
39. -Nueva Biblioteca Ilustrada de J. Gaspar, editor. / (Filete.) / La Araucana / poema / de D. Alonso de Ercilla y Zúñiga, / Caballero de la Orden de Santiago, gentil-hombre de la Cámara de la Magestad del Emperador, / dirigido á la del rey don Felipe II. / (Retrato de: D. ALONSO DE ERCILLA.) / Madrid, / Imprenta y librería de J. Gaspar, editor. / 3, Montera, 3. / 1884.
Fol. de 135 por 235 milímetros. -Port. y a la vuelta: Es propiedad del Editor. -Pp. III-V, con las «Noticias del autor de esta obra», a dos cols., como todo el volumen; y al pie de la última el soneto del Duque de Medinaceli. -Primera dedicatoria del autor al señor rey don Felipe II: Madrid, 15 de junio de 1578; y el prólogo del autor. -Texto, pp. 7-165. -Pág. s. f. con la Declaración de algunas cosas de esta obra + 2 (la última foliada 168) con el sumario de los Cantos que contienen las tres Partes de esta obra.
En todo como la edición del mismo Gaspar, asociado esta vez con Roig, hecha también en Madrid. Lleva, por consiguiente, la división de Partes, y al principiar la Segunda, el prólogo de Ercilla. Ya dijimos el error que se cometió al indicar que la dedicatoria de Ercilla a Felipe II, datada en 1578, era la primera. Las láminas son las mismas, salvo que la del encabezamiento del texto es en la presente alusiva al poetisa: Ercilla, de pie, leyendo sus versos a un grupo de soldados españoles y a un indio que lo escucha apoyado en su lanza. La cubierta del libro es también distinta: muestra en la parte superior el título del poema, entre atributos militares y una lira, grabado en —54→ una sola pieza; al centro va una especie de escudo que encierra un paisaje tropical, al parecer de alguna de las islas de la Oceanía.
40. -Regalo á la Biblioteca «La Familia» / (Línea de viñetitas.) / Los grandes poemas / (Bigote de adorno.) / La Araucana / poema épico / por D. Alonso de Ercilla y Zuñiga / Caballero del Orden de Santiago / gentilhombre de la Cámara de la Magestad / del Emperador Carlos V / - / Ilustrada con preciosos grabados / originales de distinguidos artistas españoles / Tomo I / Barcelona / - / Establecimiento tipolitográfico editorial de Ramón Molinas / Calle de las Cortes, núms. 365 á 371. / 1888.
Fol. de 132 por 208 milímetros. -Anteport.: Los grandes poemas / - / La Araucana / -. -v. con el escudo de la Casa Editorial. -Port. -v. (entre filetes:) Es propiedad de editor. / Queda hecho el depósito que marca la ley. -Pp. V-VIII: Vida de D. Alonso de Ercilla, encabezada por una composición alegórica, grabada en madera, como todos los encabezamientos de los Cantos. -Dedicatoria de Ercilla al Rey (la primera), 1 p. s. f. -Pág. bl. -Prólogo de Ercilla, pp. XI-XII. -Texto (a dos columnas) sin división de Partes, pp. 13-329. -Pág. bl. -Explicación de varios vocablos poco conocidos que se hallan en La Auracana, con noticia de algunos lugares interesantes, pp. 331-332 (la primera sin numerar). -Índice, pp. 333-335, y final bl. -Están también en blanco en el cuerpo del texto las correspondientes a las que debieron ser 52, 66, 102, 124, 132, 148, 158, 166, 176, 192, 200, 228, 238, 252 y 274.
El editor siguió ciegamente el texto de la Biblioteca de Autores Españoles y de cosecha propia redactó la vida del poeta, en rasgos brevísimos, sin añadir, por supuesto, nada de nuevo a lo que se sabía de ella y sin que se le pueda perdonar que diga había muerto el poeta en 1597 o 1598, siendo que Ferrer del Río tenía ya dada a conocer esa fecha hacían 22 años.
Más afortunado anduvo en las cortas palabras que dedica a la crítica del poema, de las cuales merecen recordarse las siguientes:
Mas, el mérito de esta edición debe cifrarse en las ilustraciones que encabezan los Cantos del poema, la mejor de las cuales es, en nuestro concepto, la del I, que incorporamos en nuestra edición, de tamaño mayor que el del original, al frente del II, al cual corresponde por su asunto. Casi todos esos grabados llevan la firma de S. Terra Pausas.
41. -La / Araucana / de / don Alonso de Ercilla i Zúñiga / edicion para uso de los chilenos / con noticias históricas, biográficas i etimolójicas / puestas por / Abraham König / (Bigote.) / Santiago de Chile / Imprenta Cervantes / Calle de la Bandera, número 73 / - / 1888.
Fol. de 14 por 22 centímetros. -Antep. -v. en bl. -Retrato de Ercilla, en madera, con su firma autógrafa al pie. -Port. -v. en bl. -Pp. V-LV de prels. (las primeras hasta la XXXII, en página llena, y todo —55→ lo restante de la obra a dos columnas, separadas por filetes). -Pág. bl. -Dedicatoria de Ercilla, Madrid, 15 junio de 1578, a Felipe II (en página llena) y prólogo del autor, pp. 1-2. -En la 102 va «Al lector», de Ercilla. -Texto, pp. 3-193, incluyendo las notas históricas, que van al pie de los Cantos, y a la cabeza, de la 160 la dedicatoria de la Tercera Parte. -Pág. bl. -Índice, y al fin la pauta para la colocación de las láminas, pp. 195-196: que son estas, además del retrato de Ercilla, que se puso también en la cubierta: el de Hernando de Magallanes, con su firma autógrafa, como asimismo el de Pedro de Valdivia; capitán de caballería del siglo XVI; estatua de Caupolicán, grabada por Camacho; y soldado de infantería.
Prels.: -Advertencias. -La Araucana (juicio crítico). -Biografía de Ercilla. -Ediciones de La Araucana. -Etimología de algunos nombres indígenas.
Ya Menéndez y Pelayo sintetizó perfectamente la importancia y defectos de la edición cuando expresó «que estaba muy bien anotada, y útil para el estudio, pero con el grave inconveniente de presentar un texto mutilado de cuanto expresamente no se refiere a la guerra de Arauco»
. Antología, I, p. XV, nota.
Y luego, ya un tanto airado, después de citar los episodios de las batallas de San Quintín y de Lepanto, continúa: «débilmente enlazados, por lo demás, con su argumento, aunque de tanto precio consideradas en si mismas, que pasma
la omisión
que de ellas se ha hecho en una reciente edición chilena de La Araucana, que por otra parte merece estimación por lo correcto de su texto y por sus ilustraciones históricas. Si un espíritu adverso a España ha dictado estas mutilaciones, razón sobrada tendría para indignarse de ellas la sombra del poeta y fiel soldado de Felipe II; que no podía menos de sentir y pensar como pensaban y sentían todos los españoles del siglo XVI,
y piensan aún todos los que no han renegado de su casta»
. Pág. X.
Sería tarea inoficiosa que detalláramos aquí las mutilaciones hechas al poema en esta edición, ya que el señor König ha tenido cuidado de apuntarlas en su advertencia preliminar. No entraremos a juzgar si el motivo determinante que dice tuvo para efectuarlas le absuelve ante los lectores chilenos; a quienes especialmente endereza su trabajo; pero sí, no podemos disculparle que haya alterado la numeración de los cantos, dejándolos reducidos a treinta y dos, y suprimido los títulos que Ercilla les puso, para cambiarlos por otros de su cosecha en forma de prosaicos sumarios; ni que haya omitido la dedicatoria del poeta de la Primera Parte; la explicación de los vocablos puestos al principio de la obra; y, finalmente, la aprobación de Juan Gómez: punto de partida y base indispensable de tomar en cuenta para la estimación de la verdad histórica del poema45.
En cuanto a la biografía del poeta, tampoco supo escapar al error grave de dar a doña María Magdalena (que llama Margarita) de Zúñiga, por hija de Ercilla, siendo que era su hermana.
Al lado de estas omisiones, alguna de las cuales fue, quizás, involuntaria, esta edición chilena tiene méritos de tal naturaleza que superar en mucho a cuantas hasta entonces habían visto la luz pública en España y cuyos editores no podían aportar el caudal de conocimientos especiales en lo tocante al análisis de la parte histórica y de lingüística araucana que se encuentra entre los escritores chilenos.
¿Quién habría podido en España hablar de etimologías de los nombres indígenas que se hallan en La Araucana? Es cierto que no están todos y que, a la inversa, se ha dado cabida a otros que no figuran en el poema; pero este solo acopio de materias, agregado al de las numerosísimas notas históricas y no pocas lexicográficas profusamente
—56→
reunidas; hacen por extremo meritoria la labor del editor chileno; cuyos móviles patrióticos al darla a luz es justo que se pongan de relieve y se enaltezcan, pues «si La Araucana, dice, es un monumento literario de la lengua castellana, debe ser, además, para los chilenos un libro nacional y querido: él es la fe de bautismo de nuestra nación. Al leer sus páginas ardientes y vigorosas, he estrañado que este libro sea poco conocido, que no se encuentre en las casas
de todos nuestros compatriotas y en todas las escuelas públicas; y me he determinado a publicar esta edición chilena; que espero servirá de cartilla a las niños y de agradable y sana lectura a los adultos. Acostumbrará los niños a recitar y a retener en la memoria las varoniles estrofas en que se describe nuestro país y se pinta el orgullo guerrero y el amor al patrio suelo, es darles una educación severa y apropiada para producir inmensos frutos más tarde»
.
La introducción, de la cual copiamos estas hermosas palabras, se publicó primeramente en las páginas 400-429 del tomo I de la Revista del Progreso, Santiago, 1888, 4.º.
42. -Collection publiée sous la direction de / M. E. Mérimée / Professeur de Langue et de Littérature espagnoles / á l'Université de Toulouse. / (Filete.) / L'Araucana / poème épique / par / D. Alonso de Ercilla y Zúniga / - / Morceaux choisis / précédés d'une étude biographique, bibliographique / et littéraire, / suivis de notes grammaticales / et de versification et de deux lexiques / par / Jean Ducamin / Boursier d'études / - / Paris / Garnier Freres, Libraires-Éditeurs / 6, Rue des Saints-Pères. 6 / - / 1900.
8.º de 8 por 14 centímetros. -Antep. -v. con el retrato de Ercilla, grabado en madera. -Port. -v. en bl. -Pp. 1-4 con Avertissement de E. Mérimée, que lleva al final de la última página el siguiente pie de imprenta: Paris. -Imp. Bolbach, 25, rue de Lille. -XC pp. de prels. -Avertissement, 1 p. s. f. -Pág. bl. -Texto: 254 pp. con copiosas notas al pie. -Pp. 255-343, que comprenden: Notes grammaticales; notes de versification; appendices; Dedicatoria de la Primera Parte; Declaración autógrafa de Ercilla respecto a su genealogía en sus pruebas para armarse caballero de Santiago; Acta de defunción de Ercilla. -Lexique, a dos cols. -Id. des noms propres, a dos cols., que lleva al pie: Paris. -Imp. Paul Dupont (Cl.) 8.10.99. -Table des matières -Pág. bl. -Mapa de Poncho Chileno, de las mismas dimensiones del que damos en nuestra edición.
Prels.: -Table des abréviations et notes bibliographiques. -Introduction.
Luego de haber salido a luz este libro, publicamos en La Revista Nueva, t. II, pp. 169-173, agosto de 1900, un juicio crítico, del que reproducimos aquí los siguientes párrafos:
Un crítico español, bien autorizado, por cierto, juzga así el trabajo de Ducamin: «No es enteramente una edición crítica, como el mismo autor reconoce, ni trae tampoco el texto íntegro de La Araucana; pero el notabilísimo estudio preliminar, por todos conceptos loable, la discreta elección de los fragmentos insertos, la oportunidad de las notas y demás accidentes de la publicación, la hacen sumamente apreciable»
. Don Adolfo Bonilla y San Martín, nota a la página 256 de su traducción de la Historia de la literatura española de Fitzmaurice-Kelly.
Sería empresa larga e inoficiosa, por tratarse de una obra tan reciente, que entráramos a la enumeración de las partes del poema que esta edición comprende; bástenos con decir que hay trozos de todos los cantos y también supresiones, más o menos considerables, de todos ellos.
43. -Edición facsimilar de la Primera Parte, Madrid, 1569, 8.º.
Hecha en fotolitografía, corresponde en un todo con el original, incluyendo las páginas de erratas, como no pudo menos de ser. -La cubierta de esta reimpresión reproduce la portada del texto, pero sólo hasta el escudo del impresor
inclusive. -El tamaño del papel es de 135 por 200 milímetros. -En una hoja preliminar, en el frente, la dedicatoria de Mr. Archer M. Huntington a don Francisco Rodríguez Marín; y a la vuelta: Printed in facsimile at the De Vinne Press
/ from the copy in the library of / Archer M. Huntington / nineteen hundred / and two /
. -La tirada fue de 200 ejemplares, según se advierte en el Catalogue of publications de la Hispanic Society of America.
44. -Edición facsimilar de la Segunda Parte, Zaragoza, 1578, 8.º.
En todo, naturalmente, como el original, sin más que tres enmiendas de palabras que hubo que
suplir en notas, por roturas, que existían, tal vez, en el ejemplar que sirvió para la reimpresión; dos de las cuales se hallan en la última hoja. -A la portada precede una hoja blanca, y otra a cuyo frente se encuentra la dedicatoria, sin firma: To the / Conde de las Navas, / in sincere appreciation, this volume / is dedicated. Y a la vuelta: This edition of two hundred was printed in / facsimile from the copy in the library / of Archer M. Huntington, at the / De Vine Press, nineteen / hundred and three /
. -El tamaño del papel es de 14 por 20 centímetros.
El señor Huntington, con una altura de miras que le honra, ha querido poner al alcance de los estudiosos, reimprimiéndolos en facsímil, muchos de los libros preciosos que ha logrado adquirir y que han servido de base a la espléndida biblioteca de la Hispanic Society of America fundada bajo sus auspicios e instalada con regia esplendidez —58→ en un palacio de una de las calles más centrales de Nueva York. ¡Así se gasta el dinero con honra para su poseedor y con provecho para todos! Por nuestra parte le somos deudores de las dos reimpresiones de La Araucana que ha hecho y queremos por ello manifestarle aquí nuestros agradecimientos.
45. -Biblioteca / de / Autores Españoles / desde la formación del lenguaje hasta nuestros días / - / Poemas épicos / - / Colección dispuesta y revisada, con notas biográficas y una advertencia preliminar / por / don Cayetano Rosell / (Entre filetes:) Tomo Primero / (Escudete de armas reales.) / Madrid / Imprenta de Hernando y Compañía / Calle de Quintana, 33. / - / 1905.
Tercera tirada del tomo décimo-séptimo (número que aparece expresado en la cubierta) de esta Colección, sin más variantes que las que manifiesta la portada que copiamos.
46. -1810-1910 / La Araucana / de / Don Alonso de Ercilla / Edición especial dedicada a la juventud de Chile / en el Centenario de su Independencia Nacional, precedida de una reseña histórica sobre el monumento / al Trovador Soldado erigido, / publicada por la Colonia Española, bajo la dirección del Delegado y Vocal / del «Comité Ercilla» / R. P. Adolfo Echarte Ramírez, Escolapio / (Adorno tipográfico.) / Imprenta, Litografía y Encuadernación «Barcelona» / Calles Moneda, 801 á 843 y San Antonio, 102 á 110 / - / 1910.
Fol. de 145 por 225 milímetros. -Port. -v. en bl. -Lámina en fotograbado con la vista del Monumento erigido a Ercilla por la Colonia Española. -Pp. V-XVI de prels. -168 pp., las tres últimas, de las cuales sólo la 168 está foliada, con la Declaración de algunas cosas de esta obra y el Sumario de los Cantos: todas a dos columnas. -La Segunda Parte comienza con el Prólogo del autor.
Prels.: -Homenaje de la Colonia Española a Chile en el primer centenario de su independencia, suscrito por el P. Echarte: Santiago y septiembre de 1910. -Reseña histórica sobre el Monumento Ercilla. -Pág. bl. -Retrato de Ercilla con su firma autógrafa al pie. -Noticias del autor de esta obra (las mismas de la edición de Sancha). -Soneto del Duque de Medinaceli. -Dedicatoria de Ercilla (que se llama primera) a Felipe II: Madrid, 15 de junio de 1578. -Prólogo del autor.
Sabemos que la tirada fue de 5.000 ejemplares en papel ordinario y cincuenta de uno mucho mejor. Llevan todos una tapa encartonada con portada elegante, en la cual se ve arriba, a la izquierda, el escudo de Chile.
Los españoles, que tan buen acuerdo tuvieron al erigir un monumento a Ercilla, en este país, el valor de cuyos hijos había ensalzado, haciendo de los defensores de su suelo héroes cuya fama tendría que ser imperecedera: merced al numen de quien les combatiera, quisieron completar su generosa ofrenda con la reimpresión del poema de su antiguo compatriota y el día en que su estatua fue inaugurada repartieron a quien los quiso los ejemplares de la presente edición.
47. -Edicion especial en conmemoracion del Primer Centenario / de la independencia de la República de Chile. / (Filete ondulado.) / La Araucana / poema / De D. Alonso de Ercilla y Zúñiga, / Caballero de la Orden de Santiago, gentil-hombre de la Cámara de la Magestad del Emperador. / Dirigido a la del rey don Felipe II. / (Retrato: D. —59→ ALONSO DE ERCILLA Y ZÚÑIGA.) / Valparaiso: / Litografía é Imprenta Moderna / Plaza de la Justicia, 26. / 1910.
Fol. de 140 por 235 milímetros. -Port. -v.: Es propiedad. -Lámina en fototipia con la vista de la estatua de Ercilla. -Pp. III-VIII de prels. -Texto (a dos cols. separadas por filetes) pp. 9-193, estando duplicada la foliación de las páginas 111 y 112. -Pág. en bl. -Índice, 1 pág. s. f. -Pág. final bl. -El texto está dividido en sus respectivas Tres Partes, y al principio de la Segunda lleva el prólogo de Ercilla. -25 láminas dibujadas a pluma y reproducidas en clisés de media tinta, todas muy malas (el retrato sobre todo, que no tiene de tal, sino el nombre que lleva al pie); pero con más carácter local y más cercanas a la verdad que las que se encuentran en los trabajos similares de las otras ediciones, ilustradas hechas en España.
Prels.: -Noticias del autor de esta obra (las tantas veces citadas de la edición de Sancha). -Soneto del Duque de Medinaceli. -Primera dedicatoria del autor al señor rey don Felipe II: Madrid, 15 de junio de 1578. -Prólogo del autor.
Sólo tenemos que advertir el error en que se ha incurrido al considerar como la primera la dedicatoria de Ercilla, fechada en Madrid en 1578: esto y el ser los preliminares los mismos que se ven en la edición de Barcelona de 1861, dejan ver claramente que tal fue el modelo que se tuvo para esta reimpresión, que hay, en todo caso, que agradecer a la colonia española de Valparaíso, que no quiso a este respecto ser menos que la de Santiago. El papel y la impresión son mejores que los de la santiaguina.
48. -La / Araucana / poema de / D. Alonso de Ercilla y Zúñiga /
/ (Entre filetes:) Tomo Primero /
/ (Las seis líneas siguientes separarlas por ||.)
/ Barcelona / Casa Editorial Maucci / Mallorca, 166 / Buenos Aires / Maucci Hermanos / Cuyo 1059 al 1065 / 1911.
8.º de 79 por 148 milímetros. -Antep. -v. en bl. -Retrato de Ercilla en cobre, fotograbado. -Port. -v. al pie: Compuesto en máquina «Typograph». -Pp. 7-17, con las Noticias biográficas de Ercilla (las mismas de la edición de Sancha sin el final). -Texto, pp. 18-294 (incluyendo el Canto XVI) y al pie de está última, la «Declaración de algunas dudas que se pueden ofrecer en esta obra», que alcanza hasta la 297, en la cual y en las dos que siguen, foliadas 298-299, se hallan los sonetos de fray Alonso de Carvajal, del doctor Jerónimo de Porras, del Marqués de Peñafiel, de doña Leonor de Ycis y de doña Isabel de Castro y Andrade. -Pág. bl. -Segunda Parte: -Portadilla. -v. en bl. -Prólogo de Ercilla al lector, pp. 303-304. -Texto del Canto XVII: pp. 305-318, en que termina el Tomo Primero. -Hoja final bl. -Entre las pp. 136-137, lámina fotograbada con la «Entrada de los españoles en el puerto de la Concepción».
Tomo Segundo: -Antep. -v. en bl. -Lámina: «Valdivia ataca a los araucanos», con letra tipográfica al pie. -Port. -v. como la del I. -Texto (Cantos XVIII-XXIX), pp. 5-189. -Pág. bl. -Portadilla: -Tercera Parte. -v. en bl. -Texto, pp. 193-313. -Pp. 314-320, con el índice de los Cantos. -Lámina entre las pp. 264-265: «Prisión de Caupolicán».
Dos de las láminas se emplearon en las cubiertas de los tomos, que van dentro de filetes, en tinta roja estos y el título de la obra; el nombre del autor; el de la casa editorial y las láminas, en azul.
Antes de dar remate a esta ilustración, nuestro papel de bibliógrafos nos obliga a traer a cuenta el peregrino intento de dos escritores chilenos de trasladar a la prosa los versos de La Araucana; intento que se nos representa como el que poseyendo purísimo diamante quisiera trocarlo por cuentas de vidrio; y que se ha querido cohonestar con el errado criterio de suponer que «así, las personas estudiosas y el pueblo leerán el poema con más gusto y facilidad [...]». Y en forma tan concisa y por lo mismo descabalada procedieron, que el Canto I (convertido en capítulo) se resumió en seis páginas, et sic de coeteris, con los tres restantes a que se llegó en esta versión en prosa.
—60→Sus autores añaden al fin de cada uno de los capítulos algunos breves extractos de cronistas coloniales en confirmación de las aseveraciones del poeta, también compendiándolas de los más extensos que König había dado en su edición chilena.
La primera impresión del opúsculo lleva por título:
-La / Araucana / por / D. Alonso de Ercilla / version en prosa / por P. P. Morales y J. Ignacio Meza D. / (Entre filetes:) Anotada e ilustrada por los editores / (E. de a. de Chile.) / Santiago de Chile / Centro Editorial: Imprenta y Encuadernación del Comercio / Moneda, numero 1027 / 1899.
4.º. -Port. -v.: Es propiedad de los Editores. -Dos palabras, pp. 3-4. -Texto, pp. 5-24, en la cual quedó interrumpida la publicación. -Retrato de Ercilla, y capitán de caballería del ejército español del siglo XVI: ambas láminas grabadas en madera. -Está en blanco la página 16.
-La Araucana / por / Alonso de Ercilla / version en prosa de / P. P. Morales i J. Ignacio Meza / (Entre filetes:) Tomo I / Santiago de Chile / Centro Editorial: Imprenta del Comercio / Moneda, núm. 1027 / 1899.
8.º menor. -Port. -v. en bl. -Dos palabras y juicios de la prensa, pp. 3-7. -Pág. bl. -Texto, pp. 9-51, que comprenden cuatro capítulos y rematan con «Fin del tomo primero». -Pág. bl. -Índice, 1 pág. s. f. -Pág. bl. -Pauta para la colocación de las láminas, 1 pág. s. f. -Pág. final con la nota de ser propiedad de los editores y haberse tirado 500 ejemplares en papel «común» y 200 satinados, y precio de venta. -Las láminas, abiertas en madera, son: retrato de Ercilla, capitán de caballería, Colocolo, Caupolicán, Pedro de Valdivia y Lautaro. -La cubierta en papel amarillo, con tinta azul y roja.
Por último, las circunstancias de ser hoy bastante escasa y el contener no pocos trozos de La Araucana, la Biblioteca selecta de literatura española, ó modelos de elocuencia y poesia por P. Mendibil y M. Silvela, Burdeos, 1819, 8.º, nos obliga a faltar a nuestro propósito de no hacer caudal de obras de esa índole. Esos trozos hállanse en las páginas 466-488 del tomo IV y son los siguientes:
-La batalla de Lepanto (fragmentos). -El anciano Colocolo concilia los ánimos de los caciques araucanos que se disputaban el mando supremo. -Fiestas y juegos públicos por los araucanos. -Galvarino, herido y mutilado por los españoles, se presenta en el senado de los araucanos y los exhorta a la venganza. -Razonamiento de la mujer de Caupolicán, general de los araucanos, al verle llevar preso y maniatado por los españoles.