El chico, el mulo y el gato | ||||
| Pasando por un pueblo un maragato | ||||
| llevaba sobre un mulo atado un gato, | ||||
| al que un chico, mostrando disimulo, | ||||
| le asió la cola por detrás del mulo. | ||||
| Herido el gato, al parecer sensible, | ||||
| pegole al macho un arañazo horrible; | ||||
| y herido entonces el sensible macho, | ||||
| pegó una coz, y derribó al muchacho. | ||||
| «Es el mundo, a mi ver, una cadena, | ||||
| do rodando la bola. | ||||
| el mal que hacemos en cabeza ajena, | ||||
| refluye en nuestro mal, por «carambola». | ||||
La justicia en un cuento | ||||
El viejo y el mendigo | ||||
| Rodeado el tío Blas de gente, | ||||
| dijo:- «vaya un cuento ahora»; | ||||
| y ya iban tres cuartos de hora, | ||||
| cuando él iba en lo siguiente: | ||||
| - «Aunque «pobre», el juez prudente | ||||
| le hizo justicia al momento». | ||||
| Y un «pobre», que oía atento, | ||||
| dijo al tío Blas con malicia: | ||||
| ¿«Pobre», y se le hizo justicia? | ||||
| Dice usted bien: «eso es cuento». | ||||
Virtud y orgullo | ||||
La encina y el rosal | ||||
| «- Mezquina es tu existencia»,- | ||||
| a un humilde rosal dijo una encina, | ||||
| «- pues arrastras al par de mi opulencia | ||||
| »tu existencia mezquina!»- | ||||
| De una santa en las fiestas placenteras | ||||
| bajaron a coger unos pastores | ||||
| ramaje de la encina para hogueras, | ||||
| y del rosal, para la imagen, flores. | ||||
| Ornó el rosal la imagen peregrina, | ||||
| y entonces me presumo | ||||
| que mirando en la hoguera arder la encina, | ||||
| exclamó al darle el humo: | ||||
| «No afrentes al humilde con tu fausto: | ||||
| que el día de la prueba, en acto innoble, | ||||
| con ignominia doble | ||||
| tal vez sirvas de incienso a su holocausto.» | ||||
El método | ||||
El mancebo y los pájaros | ||||
| Vio Gil de un árbol caer | ||||
| «cinco» pájaros, y todos, | ||||
| corriendo por varios modos, | ||||
| los quiso a un tiempo coger. | ||||
| «- Deja, buen Gil, de correr, | ||||
| que no cogerás ninguno. | ||||
| ¿A qué tras «cinco», ¡importuno! | ||||
| A un tiempo vas, con ahínco, | ||||
| si para coger los «cinco» | ||||
| tienes que empezar por «uno?»- | ||||
La piedad bien entendida | ||||
El muchacho, el podador y el
manzano | ||||
| A un manzano podaba un hortelano, | ||||
| y un muchacho, con íntimas querellas, | ||||
| -« ¿Por qué», decía a gritos, «inhumano | ||||
| del tronco a quitar vas ramas tan bellas?» - | ||||
| -« Córtalas, podador», dijo el manzano, | ||||
| «que se me quiere encaramar por ellas.» - | ||||
| «El tal rapaz, que procuraba arguyo | ||||
| el bien ajeno en beneficio suyo». | ||||
De pequeñas causas grandes efectos | ||||
El pastor y
el insecto | ||||
| Cantando Gil, vio de un insecto el nido, | ||||
| y le holló con pie rudo: | ||||
| y aunque oyó de mil tristes el gemido | ||||
| siguió cantando de piedad desnudo. | ||||
| Viendo el insecto hollados a sus hijos, | ||||
| subiose a la montaña, | ||||
| y en el chopo más alto ayes prolijos | ||||
| lanzó exhalando su impotente saña. | ||||
| Era el tiempo en que vientos y nublados | ||||
| desatando los cielos, | ||||
| igualan con los montes los collados | ||||
| copiosas nieves y abundantes hielos. | ||||
| Por vengarse de Gil, cargó sañudo | ||||
| con un copo de nieve, | ||||
| carga mayor con que el insecto pudo. | ||||
| ¡De tan grande furor venganza leve! | ||||
| Suelta el copo, al encono que le inflama, | ||||
| desde el altivo chopo; | ||||
| y engruesado al bajar de rama en rama, | ||||
| fuese aumentando el invisible copo. | ||||
| Va el germen infeliz de inmensa ruina | ||||
| de hoja en hoja bajando, | ||||
| y un copo y otro copo arremolina, | ||||
| y cien mil, y auméntanse rodando. | ||||
| Cruje la mole, escasa todavía; | ||||
| mas en creciente extraña, | ||||
| ya un monte desatado parecía | ||||
| el declive al bajar de la montaña. | ||||
| El alto roble y la empinada encina, | ||||
| a su impulso arrollados, | ||||
| amenazaban convertir en ruina | ||||
| del pobre Gil apriscos y ganados. | ||||
| Y al ver la mole, el insectillo en tanto, | ||||
| que lo arrasaba todo, | ||||
| parodiando de Gil el fiero canto, | ||||
| tarareó esta canción allá a su modo: | ||||
| «¡No hay venganza que un ruin, si está ofendido | ||||
| tomar no pueda en pago, | ||||
| cuando un copo de nieve desprendido | ||||
| la causa llega a ser de tanto estrago!» | ||||
Acusar delitos propios | ||||
La urraca y la gallina | ||||
| «-¡Qué escándalo!»- en tono fiero | ||||
| una gallina decía, | ||||
| una urraca que comía | ||||
| las flores de un limonero. | ||||
| «- ¡Que se come, jardinero, | ||||
| de las de «arriba» a destajo.» | ||||
| «- Celebro tu desparpajo»,- | ||||
| contestó la urraca altiva: | ||||
| «- ¿No he de comer las de «arriba», | ||||
| »si no has dejado una «abajo?»- | ||||
Efectos de la injusticia | ||||
El lugareño y el magnate | ||||
| Un señor de calidad | ||||
| por dar, con magia distinta, | ||||
| a su vida variedad, | ||||
| se iba en verano a la quinta, | ||||
| y en invierno a la ciudad. | ||||
| Tras la casa del señor | ||||
| la de un labrador había, | ||||
| ruin casa en que al labrador | ||||
| así el hielo le atería, | ||||
| como le asaba el calor. | ||||
| Por más de cincuenta abriles | ||||
| fue casa de tanta mella | ||||
| nido de gorriones viles, | ||||
| y a la del señor desde ella | ||||
| pasaban después a miles. | ||||
| Incomodado el usía, | ||||
| porque al asomar el día | ||||
| los gorriones con empeño, | ||||
| con su «chau chau», si dormía, | ||||
| le interrumpían el sueño, | ||||
| La casa del labrador | ||||
| furioso sin más arrasa. | ||||
| - ¿Tal sinrazón, diréis, pasa?- | ||||
| Era más rico el señor | ||||
| y vino abajo la casa. | ||||
| Sin casa ya los gorriones | ||||
| do anidar en los abriles, | ||||
| del otro a los murallones | ||||
| fueron después, más que a miles | ||||
| los malditos, a millones. | ||||
| Y a cada instante al señor | ||||
| cantándole el aleluya, | ||||
| le entraron en tal rencor, | ||||
| que, cual la del labrador, | ||||
| tuvo que arrasar la suya. | ||||
| Justo premio al que inclemente | ||||
| pudo dejar sin consuelo | ||||
| a un labrador indigente. | ||||
| «Siempre se ensucia la frente | ||||
| el loco que escupe al cielo». | ||||