- I
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(Traducción de
Osián)
| Dame, Malvina mía, | |||
| el harpa, dame: que la luz del canto | |||
| en el alma de Osián se enciende súbita. | |||
| Cual es el campo cuando escura noche | |||
| las colinas en torno cubre, y crecen | 5 | ||
| lentamente las sombras en el valle | |||
| del Sol, tal, ¡oh Malvina! a mi Óscar veo | |||
| junto la roca del limoso Crona. | |||
| Mas la forma de Óscar es cual la niebla | |||
| del desierto que el rayo de Occidente | 10 | ||
| colora de su luz; tal es la amable | |||
| forma de Óscar; ¡oh vientos | |||
| que sopláis en Arvén, huid lejos de ella! | |||
| ¿Quién viene hacia mi Óscar? Júbilo escuro | |||
| brilla en su rostro; sus cabellos canos | 15 | ||
| el viento mece; en un bastón se apoya, | |||
| y cánticos murmura, y torna a Caros | |||
| miradas repetidas; Ryno el bardo | |||
| este es; Ryno, del canto el mensajero | |||
| a la hueste enemiga. -¿Qué hace, ¡oh Ryno! | 20 | ||
| Caros, rey de las naves?- Óscar dice: | |||
| -¿Despliega, di, las alas de su orgullo, | |||
| bardo de antiguos tiempos?- Las despliega, | |||
| replica el bardo, -Óscar, pero al asilo | |||
| de amontonadas piedras, de sus muros | 25 | ||
| atónito te mira, Óscar terrible | |||
| cual de la noche el tenebroso espíritu | |||
| que las olas agita, | |||
| y furioso en sus naos las precipita.- | |||
| -Príncipe de mis bardos,- Óscar dice,- | 30 | ||
| la lanza de Fingal toma, en su punta | |||
| fija la llama, blándela a los vientos; | |||
| ve, dile a Caros que de Óscar el arco | |||
| arde por la batalla, fatigado | |||
| de la caza de Cona; que los fuertes | 35 | ||
| están lejos, que joven es mi brazo; | |||
| convídale con cantos a la guerra, | |||
| dile que deje sus amigas ondas.- | |||
| Cánticos murmurando, Ryno parte; | |||
| Óscar alza el clamor cual el estruendo | 40 | ||
| de la campana, cuando de Togorma | |||
| se agita el mar cercano, y en sus árboles | |||
| silban los vientos rápidos; los héroes | |||
| de Arvén le oyeron, y se aunaron súbito: | |||
| tal después de las lluvias los torrentes | 45 | ||
| se precipitan raudos de los montes | |||
| en el orgullo de su curso. Ryno | |||
| se acerca al fuerte Caros, y blandea | |||
| la centellante lanza. -¡Oh tú, -le dice,- | |||
| tú que habitas las olas inconstantes! | 50 | ||
| Sus, ven a la batalla de Óscar; lejos | |||
| está Fingal; el canto de los bardos | |||
| oye en Morvén, de su palacio el viento | |||
| se mece en sus cabellos; su terrible | |||
| lanza pende a su lado; cual la luna | 55 | ||
| escurecida es el escudo; ven | |||
| al combate de Óscar; solo está el héroe.- | |||
| Caros no vino al raudo Carón. Ryno | |||
| se tornó con su canto. Negra noche | |||
| Crona cubre; la fiesta de las conchas | 60 | ||
| se extiende; arden cien robles a los vientos, | |||
| brilla pálida luz en la maleza. | |||
| Por entre el resplandor de Arvén las sombras | |||
| pasan, y muestran sus escuras formas | |||
| de lejos. A Comala un meteoro | 65 | ||
| medio descubre; triste y tenebroso | |||
| aparece Idalán cual luna escura | |||
| por entre espesa nieve de la noche. | |||
| -¿Quién causa tu tristeza? -dice Ryno. | |||
| Él sólo ve al caudillo.- ¿Tu tristeza | 70 | ||
| quién la causa, Idalán? ¿No has recibido | |||
| tu gloria? ¿No se oyeron ya los cantos | |||
| de Osián? Tú de tu nube te inclinaste | |||
| por oír el canto del morvenio bardo. | |||
| Tu sombra cabalgó sobre los vientos | 75 | ||
| brillante. -¿Qué, tus ojos, -Óscar dice,- | |||
| ven a Idalán cual meteoro escuro | |||
| de la noche? Di, Ryno, cuál cayera | |||
| Idalán en los días de mis padres, | |||
| tan famoso; su nombre vive eterno | 80 | ||
| en las rocas de Cona; yo mil veces | |||
| de sus colinas viera los torrentes. | |||
| -Fingal, -replicó el bardo,- de sus guerras | |||
| a Idalán expelió; triste era el alma | |||
| de Fingal por Comala, ni sus ojos | 85 | ||
| sufren la vista del caudillo; solo, | |||
| con silenciosos pasos, tristemente, | |||
| lento Idalán se embosca en la maleza. | |||
| Ambos sus brazos cuelgan, sus cabellos | |||
| sueltos sobre su frente el viento mece, | 90 | ||
| la lágrima en sus ojos abatidos | |||
| está, en lo hondo de su pecho un ¡ay! | |||
| medio acallado. Solitario, escuro, | |||
| erró tres días; y llegó al palacio | |||
| de Lamor, el palacio de sus padres, | 95 | ||
| musgoso cabe el Balva. Bajo un árbol | |||
| sentado está Lamor solo; su gente | |||
| toda sigue a Idalán en los combates; | |||
| sus pies baña el torrente, su cabeza | |||
| cana sobre su báculo se apoya, | 100 | ||
| ciegos sus ojos son de años cargados. | |||
| Lamor murmura el canto | |||
| de los pasados tiempos. | |||
| De las pisadas de Idalán el ruido | |||
| a los oídos llega del anciano, | 105 | ||
| y del hijo los pasos reconoce. | |||
| -¿Qué, torna el hijo de Lamor, o escucho | |||
| de su espíritu el ruido? ¡Oh tú, del viejo | |||
| Lamor hijo! ¿Moriste en las arenas | |||
| del Carón? Y si oyeron mis oídos | 110 | ||
| tus huellas, ¿dó están, di, los esforzados | |||
| en la guerra, Idalán? ¿Dó está mi pueblo | |||
| que tornó tantas veces del combate | |||
| con sus escudos resonantes? ¿Yacen | |||
| los fuertes del Carón en las arenas? | 115 | ||
| -No, -dice el joven suspirando,- el pueblo | |||
| de Lamor vive, y es famoso en guerras, | |||
| ¡oh padre! Idalán sólo no es famoso, | |||
| ¡ah! no es famoso más. Yo en las arenas | |||
| de Balva habitaré solo, y en tanto | 120 | ||
| de la batalla crecerá el estrépito. | |||
| -Mas no tus padres se sentaron solos, | |||
| -dijo el orgullo de Lamor;- tus padres | |||
| no se sentaron solos en la arena | |||
| del Balva, en tanto que crujía el estruendo | 125 | ||
| del combate jamás. ¿Ves tú esa tumba? | |||
| Mis ojos no la ven; en ella yace | |||
| el noble Gormalón, que de la guerra | |||
| jamás huyera. «Ven ¡oh tú! famoso | |||
| en la guerra, me dice: de tu padre | 130 | ||
| ven a la tumba». ¡Oh Gormalón, famoso | |||
| cual puedo ser! El hijo del combate | |||
| huyó.- Idalán responde con sollozos: | |||
| -¿Por qué atormentas, rey del bando Balva, | |||
| mi espíritu? Lamor, yo nunca huyera; | 135 | ||
| por Cómala, Fingal triste, sus guerras121 | |||
| ha rehusado a Idalán; «huye, me dijo, | |||
| a los canos arroyos de tu tierra; | |||
| consúmete cual roble deshojado | |||
| que los vientos lanzaron sobre el Balva | 140 | ||
| para más no crecer.»- | |||
| -¿Y cómo podré yo,- Lamor replica, | |||
| ver de Idalán las solitarias huellas? | |||
| ¿Vivirá él fijo en mis torrentes canos, | |||
| y mil serán famosos en batallas? | 145 | ||
| Espíritu del noble | |||
| Gormalón, guía a Lamor a su morada; | |||
| sus ojos son escuros, su alma triste, | |||
| su hijo perdió su fama. | |||
| -¿Dó adquiriré yo fama, -dijo el joven,- | 150 | ||
| para que el alma de Lamor se alegre? | |||
| ¿De dónde tornar puedo yo con gloria, | |||
| para que suene en sus oídos grato | |||
| el ruido de mis armas? Si a la caza | |||
| voy de las ciervas, no se oirá mi nombre; | 155 | ||
| cuando yo tornaré de la colina, | |||
| no alegre halagará Lamor mis perros, | |||
| y no se informará de sus montañas, | |||
| ni del ciervo ojinegro de sus selvas.- | |||
| -Yo caeré, -Lamor dijo,- cual un roble | 160 | ||
| deshojado; en la roca se elevaba, | |||
| los vientos le abatieron. Mi alma triste | |||
| por mi hijo Idalán en las colinas | |||
| vagará. ¿Vos de nieblas su presencia | |||
| me ocultaréis espesas? Ve, hijo mío, | 165 | ||
| de Lamor a la sala; allí las armas | |||
| de nuestros padres penden; trae la espada | |||
| de Gormalón; el héroe a un enemigo | |||
| la arrancara.- Idalán trujo la espada | |||
| con todas sus correas retorcidas, | 170 | ||
| y la entregó a su padre; el héroe cano | |||
| tocó la punta con la mano y dijo: | |||
| -Condúceme a la tumba, | |||
| hijo, de Gormalón, que se levanta | |||
| tras de aquel árbol de sonantes hojas. | 175 | ||
| Marchitado está el césped, y la brisa | |||
| oigo que silba aquí; cerca murmura | |||
| la fuentecilla, y corren hacia el Balva | |||
| sus aguas; aquí quiero reposarme, | |||
| que es medio día; el sol está en el campo.- | 180 | ||
| Idalán le condujo | |||
| de Gormalón al túmulo; el anciano | |||
| de su hijo hirió el costado; juntos duermen; | |||
| sus antiguos palacios caen en polvo; | |||
| espíritus se ven el medio día; | 185 | ||
| el valle es silencioso, | |||
| y el pueblo arredra de Lamor la tumba. | |||
| -Hijo de antiguos tiempos, -Óscar dijo,- | |||
| triste es tu historia; el alma mía suspira | |||
| por Idalán, que en juventud temprana | 190 | ||
| cayó. Sobre los vientos del desierto | |||
| vuela, y en tierra extraña agora yerra. | |||
| Vosotros, hijos de Morvén sonante, | |||
| id al encuentro de los enemigos | |||
| de Fingal; que la noche pase en cantos, | 195 | ||
| y observad el ejército de Caros. | |||
| Yo voy al pueblo de otros tiempos, sombras | |||
| del silencioso Arvén, a do mis padres | |||
| escuros en sus nubes asentados | |||
| ven las futuras guerras. ¿Tú, Idalano, | 200 | ||
| cual un medio extinguido meteoro | |||
| no estás aquí? Parece en mi presencia | |||
| en tu dolor, jefe del bando Balva.- | |||
| Los héroes marchan, y los cantos alzan. | |||
| Óscar con pasos lentos la colina | 205 | ||
| trepa; los meteoros de la noche | |||
| parecen a su vista en la maleza; | |||
| un torrente lejano suena sordo; | |||
| de un huracán el soplo interrumpido | |||
| silba por entre los ancianos robles. | 210 | ||
| Detrás de su colina roja, escura, | |||
| la luna en la mitad de su creciente | |||
| se abate; en la maleza flacas voces | |||
| se oyen; Óscar desenvainó la espada: | |||
| -Vos, espíritus -dice- de mis padres, | 215 | ||
| vos que contra los reyes de la tierra | |||
| combatisteis, venid y reveladme | |||
| de los futuros tiempos las hazañas; | |||
| o cuando razonáis en vuestras huecas | |||
| mansiones y en los campos del valiente | 220 | ||
| vuestros hijos miráis, vuestros discursos | |||
| decidme cuáles son.- | |||
| A la voz de su nieto poderoso | |||
| tremor de su colina vino; nube, | |||
| cual el potro extranjero, sus aéreos | 225 | ||
| miembros sostiene; niebla escurecida | |||
| de Lano es su vestido; mortal niebla | |||
| a las gentes, un verde meteoro | |||
| medio extinguido por espada lleva; | |||
| informe y tenebroso es su semblante. | 230 | ||
| Tres veces suspiró Tremor; tres veces | |||
| espantables los vientos de la noche | |||
| rugieron; luengas fueron sus razones | |||
| con Óscar, mas el eco solamente | |||
| vino a nuestros oídos tenebroso, | 235 | ||
| cual son historias de remotos tiempos | |||
| antes que amaneciera luz del canto. | |||
| Desvaneciose lento al fin cual niebla | |||
| que los rayos del sol en la colina | |||
| derriten, ¡oh Malvina! Óscar fue triste | 240 | ||
| desde entonces; escuro, pensativo, | |||
| cual el sol cuando cubre negra nube | |||
| su rostro, y disipando las tinieblas | |||
| otra vez mira las colinas verdes | |||
| del Cona, tal Óscar a veces era, | 245 | ||
| porque de su linaje | |||
| previó de entonces la fatal rüina. | |||
| Óscar pasó la noche con sus padres; | |||
| el alba de Carón en las arenas | |||
| le halló; de un verde valle rodeado | 250 | ||
| un sepulcro se eleva, monumento | |||
| de los antiguos días, y a lo lejos, | |||
| erguiendo al viento sus ancianos pinos, | |||
| alzan bajas colinas su cabeza. | |||
| Los guerreros de Caros aquí estaban, | 255 | ||
| que la noche el arroyo vadearan; | |||
| cual troncos de altos pinos parecían, | |||
| cuando pálida luz del alba raya. | |||
| Junto a la tumba Óscar se para y alza | |||
| tres veces su terrible grito; en torno | 260 | ||
| resuenan las colinas cavernosas, | |||
| saltan los ciervos azorados122, huyen | |||
| amedrentadas en sus negras nubes | |||
| las espantadas sombras de los muertos; | |||
| tan terrible la voz de mi Óscar era, | 265 | ||
| llamando a la batalla a sus amigos. | |||
| Mil espadas se alzaron; se alzó el pueblo | |||
| de Caros. ¿Por qué lloras, oh Malvina? | |||
| Mi hijo, aunque solo, es bravo. Cual un rayo | |||
| es de celeste luz Óscar, en torno | 270 | ||
| gira, y el pueblo cae; su mano es brazo | |||
| de espíritu que sale de la nube; | |||
| su forma es invisible, | |||
| mas en el valle en tropa el pueblo muere. | |||
| Óscar mira acercarse el enemigo, | 275 | ||
| y en el silencio escuro de su fuerza | |||
| se para. -¿Estoy yo solo, -dice,- en medio | |||
| de miles de enemigos? Muchas lanzas | |||
| aquí parecen, muchos ojos miro | |||
| torvo-rotantes. ¿Tornareme huyendo | 280 | ||
| al Crona? Mas mis padres nunca huyeron; | |||
| la señal de su brazo en mil batallas | |||
| impresa está. También Óscar famoso | |||
| un día será. Vosotros, de mis padres | |||
| espíritus escuros, mis hazañas | 285 | ||
| en la guerra mirad; si caigo ¡oh padres! | |||
| cual el linaje del Morvén sonante | |||
| seré famoso en los futuros tiempos.- | |||
| Óscar se para, y en su puesto crece | |||
| cual un arroyo en el estrecho valle. | 290 | ||
| Acercose el combate, mas cayeron, | |||
| y en sangre se tiñó de Óscar la espada. | |||
| Oyó Crona el estrépito, y su gente | |||
| cual cien torrentes corre; huyen de Caros | |||
| los guerreros. Óscar, cual por reflujo | 295 | ||
| de la mar el peñasco abandonado, | |||
| tal permanece incontrastable. En tanto | |||
| Caros se avanza turbulento, escuro, | |||
| con todos sus caballos, cual el rápido | |||
| torrente; los pequeños arroyuelos | 300 | ||
| se pierden en su curso, y se estremece | |||
| la tierra en torno; brillan en los aires | |||
| diez mil espadas; de ala en ala corre | |||
| la batalla... ¿A qué más canta batallas | |||
| Osián? ¡Ah! nunca brillará en la guerra | 305 | ||
| mi acero ya. Yo con dolor recuerdo, | |||
| al sentir la flaqueza de mi brazo, | |||
| mis días juveniles. ¡Oh! felices | |||
| aquellos que en los días de su gloria | |||
| en juventud cayeron, ni las tumbas | 310 | ||
| de sus amigos vieron, ni las cuerdas | |||
| del arco de la guerra al débil brazo | |||
| rehusaron de ceder. ¡Oh tú felice, | |||
| Óscar, en medio de tu torbellino | |||
| sonante; tú los campos de tu fama | 315 | ||
| visitas, donde Caros huyó lejos | |||
| de tu luciente espada! | |||
| Bella hija de Toscar, el alma mía | |||
| tinieblas cubren; ni la forma veo | |||
| de mi Óscar en Carón, ni veo su imagen | 320 | ||
| ya sobre Crona; el viento impetuoso | |||
| lejos le arrastra; triste de su padre | |||
| el corazón está; mas tú, Malvina, | |||
| al ruido de mis selvas me conduce, | |||
| de los torrentes raudos de mis montes | 325 | ||
| al estruendo. El sonido de la caza | |||
| quiero escuchar en Cona, meditando | |||
| en los pasados años. Dame el harpa | |||
| ¡oh virgen! que pulsar pueda sus cuerdas | |||
| cuando en el alma mía | 330 | ||
| raye la luz del canto. | |||
| Acércate ¡oh Malvina!, aprende el canto | |||
| que escucharán los venideros días. | |||
| Tiempos vendrán que de los hombres flacos | |||
| los hijos alzarán la voz en Cona, | 335 | ||
| y mirando estas rocas | |||
| «Aquí Osián ha morado», | |||
| dirán, y admirarán los capitanes | |||
| de los pasados años, el linaje | |||
| que ya no es más. En tanto ¡oh mi Malvina! | 340 | ||
| cabalgando en las alas de los vientos | |||
| mugientes, asentados en las nubes, | |||
| nuestras voces se oirán en el desierto; | |||
| de la roca los vientos | |||
| dirán de nuestros cantos los acentos. | 345 |
- II
-
| Sueño es del cazador en la colina | |||
| nuestra edad juvenil; serenos rayos | |||
| del sol le aduermen, mas despierta en medio | |||
| de hórrida tempestad; el trueno estalla, | |||
| el huracán los árboles sacude; | 5 | ||
| él se recuerda del luciente día, | |||
| y de sus dulces sueños. ¿Cuándo ¡ah! cuándo | |||
| tornará, Osián, tu juventud lozana? | |||
| ¿Cuándo más de las armas el estrépito | |||
| sonará grato en mis oídos? ¿Cuándo | 10 | ||
| iré yo, cual mi Óscar, resplandeciente | |||
| en la luz de mi acero? Vos colinas | |||
| del Cona, vos torrentes de mi patria, | |||
| atentos escuchad la voz del bardo. | |||
| El canto raya, cual sereno día, | 15 | ||
| en el alma de Osián; de los pasados | |||
| tiempos las alegrías | |||
| goza plácidamente el bardo anciano. | |||
| Selma, tus torres miro, | |||
| veo de tus altos muros sombreados | 20 | ||
| los robles; de tus rápidos torrentes | |||
| escucho el murmurar; tus generosos | |||
| héroes están aquí; mí noble padre | |||
| descuella en medio de ellos apoyado | |||
| al broquel de Tremor; su lanza cuelga | 25 | ||
| de la muralla; con atento oído | |||
| el Rey escucha el canto de sus bardos, | |||
| que de su verde edad dicen la gloria, | |||
| y de su brazo la invencible fuerza. | |||
| Óscar, tornado en tanto de la caza, | 30 | ||
| oye los nobles hechos de su abuelo; | |||
| sus ojos de mil lágrimas se inundan, | |||
| y de rubor se cubre su semblante. | |||
| El escudo de Brano, que pendía | |||
| de la muralla, arranca; al viento blande | 35 | ||
| la centellante punta de mi lanza, | |||
| y al jefe de Morvén en voces trémulas | |||
| le dice con palabras mal formadas: | |||
| -Fingal, Rey de los héroes, y tú, padre | |||
| Osián, tú después de él segundo en gloria | 40 | ||
| guerrera, vuestros nombres en los cantos | |||
| suenan con fama; vuestra edad temprana | |||
| ilustró la vitoria; mas cual niebla | |||
| del Cona así yo soy. Óscar parece, | |||
| y se disipa al punto. Nunca el bardo | 45 | ||
| su nombre cantará, ni en la maleza | |||
| el cazador visitará su tumba. | |||
| Dejadme combatir en Inistona, | |||
| héroes; lejana entonces de vosotros | |||
| de mis hazañas estará la escena, | 50 | ||
| y el rumor de mi muerte a vuestro oído | |||
| jamás vendrá; mas cantará mi nombre | |||
| el extranjero bardo, y mi gloriosa | |||
| muerte celebrará la virgen tierra; | |||
| sobre mi tumba llorará el valiente | 55 | ||
| de la lejana tierra; en los convites | |||
| los bardos cantarán: «Oíd las proezas | |||
| de Óscar, el hijo de la tierra extraña.»- | |||
| -Hijo del nombre mío, -Fingal responde,- | |||
| Óscar, tuyo ha de ser este combate. | 60 | ||
| Aprestad ¡oh! la nao cavernosa | |||
| que a mi héroe en Inistona desembarque. | |||
| Hijo del hijo mío, a ti la gloria | |||
| de nuestro nombre fío; tú del ilustre | |||
| linaje eres también; que nunca diga | 65 | ||
| el extranjero al recordar tu nombre: | |||
| «Flaco es el brazo de Morvén en guerra». | |||
| Cual fulminante rayo en la batalla | |||
| tal has de ser, mas en la paz suave | |||
| cual es el sol ya cerca de su Ocaso. | 70 | ||
| Ve, di a Anir que yo guardo en mi memoria | |||
| de nuestra edad lozana los combates, | |||
| cuando luchamos ambos en los días | |||
| de la hermosa Agandeca.- | |||
| Las velas ya despliegan, y los vientos | 75 | ||
| silban en las correas de los mástiles. | |||
| Las olas baten las musgosas rocas, | |||
| y el Océano formidable ruge. | |||
| Del alto mar la tierra de las selvas | |||
| descubre Óscar, y rápido del Runa | 80 | ||
| aporta a la ensenada. | |||
| A Anir, Rey de las lanzas, de aquí envía | |||
| su reluciente acero; el héroe cano | |||
| de mi padre la espada reconoce, | |||
| y sus ojos mil lágrimas inundan, | 85 | ||
| que de su fuerza juvenil se acuerda, | |||
| cuando tres veces blandeó su lanza | |||
| contra Fingal a vista de Agandeca. | |||
| Los otros héroes combatir los vieron | |||
| de lejos, como luchan en las nubes | 90 | ||
| dos espectros nocturnos irritados. | |||
| Mas ora yo soy viejo, -el Rey prosigue,- | |||
| mi acero en mi palacio cuelga inútil; | |||
| guerrero de Morvén, ya fueron tiempos | |||
| do vio Anir de las lanzas la batalla; | 95 | ||
| agora está marchito y macilento, | |||
| cual el roble de Lano. | |||
| Ya no tengo más hijos que te lleven | |||
| contentos al palacio de sus padres. | |||
| Desangrado Argón yace en el sepulcro, | 100 | ||
| y Ruro no es ya más; del extranjero | |||
| mi hija habita las salas, y mi muerte | |||
| por ver anhela; su terrible esposo, | |||
| diez mil lanzas guiando, cual la nube | |||
| de mil muertes cargada, así de Lano | 105 | ||
| desciende. Mas ven, hijo del sonante | |||
| Morvén, del viejo Anir ven a la fiesta. | |||
| Tres días duró el convite de las conchas; | |||
| el cuarto Anir el nombre de Óscar supo, | |||
| y se alegraron juntos persiguiendo | 110 | ||
| los jabalís del Runa; fatigados, | |||
| cabe una fuente de musgosas peñas | |||
| los héroes se pararon. | |||
| Anir esconde en vano el llanto triste | |||
| que baña sus mejillas, y en sollozos | 115 | ||
| interrumpidos dice: -Aquí reposan | |||
| los hijos de mi amor; este árbol cubre | |||
| el sepulcro de Argón, y de mi Ruro | |||
| esta piedra es la tumba. Amados hijos, | |||
| ¿en la estrecha mansión de vuestro padre | 120 | ||
| no oís el lamento? ¿Y cuando del desierto | |||
| los vientos soplan, no me habláis acaso | |||
| al ruido de las hojas agitadas?- | |||
| -Rey de Inistona ¡ah! dime cuál cayeron | |||
| de tu edad juvenil los caros hijos, | 125 | ||
| -le dice Óscar.- Sobre sus tumbas corre | |||
| el fiero jabalí, mas su descanso | |||
| no turba; que en las nubes persiguiendo | |||
| van nebulosos ciervos, y tendiendo | |||
| sus arcos lanzan las aéreas flechas. | 130 | ||
| Tus hijos en sus juegos juveniles, | |||
| Anir, aún se ejercitan, y contentos | |||
| en la región habitan de los vientos.- | |||
| -Cormalo, -el Rey replica,- a diez mil lanzas | |||
| manda; Cormalo habita cabe el Lano | 135 | ||
| que vapores mortíferos exhala. | |||
| A mi palacio vino, y de la justa | |||
| la gloria pretendió; bello era el joven, | |||
| cual del naciente sol el primer rayo, | |||
| y pocos en la justa de la lanza | 140 | ||
| le igualaban; mis héroes a Cormalo | |||
| cedieron todos; él ganó la palma; | |||
| mi hija de él se prendó; mi Argón, mi Ruro | |||
| tornaron de la caza, y de su orgullo | |||
| las lágrimas corrieron. | 145 | ||
| De los dos héroes las miradas mudas | |||
| erraban con furor sobre los bravos | |||
| de Runa, que cedieran en la justa | |||
| el triunfo al extranjero. | |||
| Tres días duró el convite; vino el cuarto, | 150 | ||
| y mi Argón y Cormalo combatieron. | |||
| ¿Mas quién pudo igualarse en el combate | |||
| a Argón? Cedió Cormalo; mas su orgullo | |||
| llenó su pecho de furiosa rabia, | |||
| y meditó en secreto dar la muerte | 155 | ||
| a mis dos hijos. Juntos las colinas | |||
| del Runa recorrían persiguiendo | |||
| las ciervas; la saeta de Cormalo | |||
| sin ser vista voló; mi Argón, mi Ruro | |||
| cayeron ¡ay! bañados en su sangre. | 160 | ||
| Él vino de su amor a la doncella, | |||
| la virgen de Inistona de los luengos | |||
| cabellos; por el hiermo huyeron ambos; | |||
| solo se quedó Anir; viene la noche, | |||
| el día raya, y ni Argón ni Ruro tornan. | 165 | ||
| Al fin vimos su perro más amado, | |||
| su fiel Runar, el corredor ligero, | |||
| que con ahullidos dolorosos entra | |||
| en mi palacio, y con mirada triste | |||
| el sitio de su muerte nos indica. | 170 | ||
| Nosotros le seguimos, y mis hijos | |||
| aquí encontramos; cerca de este arroyo | |||
| los sepultamos; este es mi retiro | |||
| cuando torno cansado de la caza; | |||
| aquí agobiado, cual un viejo roble, | 175 | ||
| mis ojos vierten siempre amargo llanto. | |||
| -Runán, -exclama Óscar,- Rey de las lanzas; | |||
| Ogar, llamad, llamad a mis valientes | |||
| héroes, los hijos de Morvén. Hoy vamos | |||
| al Lano, cuyas ondas pestilentes | 180 | ||
| mil vapores mortíferos exhalan. | |||
| Corto será tu gozo, | |||
| Cormalo; que la muerte | |||
| en la punta asentada | |||
| perpetuamente está de nuestra espada. | 185 | ||
| Por el desierto marchan, cual la nube | |||
| tempestuosa, que los vientos rápidos | |||
| por la maleza arrastran, de relámpagos | |||
| y de truenos preñada; el ruido horrísono | |||
| de las selvas anuncia la tormenta. | 190 | ||
| De Óscar el cuerno suena la batalla, | |||
| y del Lano se agitan encrespadas | |||
| las olas todas; de Cormalo en torno | |||
| a su sonante escudo se ayuntaron | |||
| del negro lago los escuros hijos. | 195 | ||
| Óscar combate, como suele, en guerra; | |||
| y Cormalo a los filos de su espada | |||
| muere; los hijos del terrible Lano | |||
| buscan asilo en sus profundos valles. | |||
| El Héroe la doncella de Inistona | 200 | ||
| tornó al palacio de su anciano padre. | |||
| Brilló el rostro de Anir en alegría, | |||
| y bendijo a mi Óscar de las espadas | |||
| valeroso caudillo. | |||
| ¡Cuál fue de Osián el gozo cuando viera | 205 | ||
| la vela de su Óscar tendida al viento! | |||
| Así cuando el viajante tristemente | |||
| desconocidas tierras atraviesa, | |||
| y la noche terrible y sus espectros | |||
| con sus escuras sombras le rodean; | 210 | ||
| nube de luz en el Oriente asoma, | |||
| y su pecho de júbilo se llena. | |||
| Con cantos le llevamos a las salas | |||
| de Selma, do la fiesta de las conchas | |||
| celebraba Fingal; de Óscar el nombre | 215 | ||
| mil bardos elevaron; al sonido | |||
| Morvén respondió en ecos. | |||
| Aquí Malvina estaba; | |||
| su voz era cual harpa melodiosa, | |||
| cuando la brisa que murmura dulce | 220 | ||
| al caer de la tarde a los oídos | |||
| lleva el son agradable. | |||
| ¡Oh vosotros que veis la luz del día, | |||
| conducidme a una roca | |||
| de mis colinas, rodeada en torno | 225 | ||
| de espesos avellanos, y de robles | |||
| susurrantes; que el sitio de mi sueño | |||
| sea verde, y el estruendo del torrente | |||
| suene lejano; toma ¡oh mi Malvina! | |||
| el harpa; entona ¡oh virgen! los amables | 230 | ||
| cantos de Selma, porque el sueño pueda | |||
| mi alma embargar en sus serenos gozos | |||
| y124 de mi juventud los dulces sueños, | |||
| y los días de Fingal poderoso | |||
| otra vez tornen. Selma, ya tus torres, | 235 | ||
| tus árboles, tus muros sombreados | |||
| miro; los Héroes de Morvén ya veo, | |||
| y ya escucho los cantos de los bardos. | |||
| Óscar la espada de Cormalo esgrime; | |||
| mil jóvenes la admiran, y contemplan | 240 | ||
| atónitos el hijo de mi fama, | |||
| celebrando la fuerza de su brazo; | |||
| de su padre en los ojos ven el gozo, | |||
| y aspiran a igual nombre en la memoria. | |||
| Héroes valientes de Morvén, sin gloria | 245 | ||
| no quedaréis; mi espíritu se inflama | |||
| mil veces en el canto, y se recuerda | |||
| de los amigos de la edad pasada. | |||
| Mas el sueño desciende en pasos lentos, | |||
| al son del harpa plácida; | 250 | ||
| y nacen en el alma mil contentos | |||
| con sus gratas imágenes. | |||
| No mi reposo | |||
| con el ruidoso | |||
| son turbéis de la caza125. | 255 | ||
| El bardo anciano | |||
| huye el profano | |||
| discurso, y se solaza | |||
| conversando | |||
| con el bando | 260 | ||
| de sus antepasados | |||
| los reyes esforzados. | |||
| Vos, hijos de la caza, el son ruidoso | |||
| tened lejano; | |||
| no interrumpáis el sueño delicioso | 265 | ||
| del bardo anciano. |