Eduardo Teach, Barba Negra, fue el más extravagante de todos los piratas: usaba seis pistolas a la vez y ataba cintas de colores a su barba.

Barba Roja confió solamente en la Naturaleza, que ya le habrá dado color, y mantuvo por ello una reputación sobria de crueldad.
La Greñas y la Mechas acudieron sobresaltadas al llamado: frente a ellas, informe montón de pelos y de sangre, estaba Nepomuceno. Sólo la peluca garigoleada y llena de rizos lo diferenciaba del ciudadano Capeto, llamado, en tiempos de mayor esplendor, Luis XVI.
La guillotina del coupe sauvage (corte salvaje) separado del cuello y volado, en las puntas rizadas en permanente y secados con pistola de aire, lo cual acentúa el aspecto natural del cabello.


Para efectuar una ejecución capital por medio del delicado filo de la cuchilla de la guillotina es imprescindible la previa ceremonia del tocado: «La parte más aterradora que hay en la ejecución de una sentencia de muerte», según - Eugenio Sué. El tocado consiste sencillamente en dejar bien al descubierto el cuello del reo, sobre el que ha de caer la cuchilla sin encontrar el más mínimo obstáculo, para lo cual se corta el cuello de la camisa, dejando una abertura de unos diez centímetros, se corta el pelo y se afeita el cuello del condenado como operaciones fundamentales.

El modo correcto y limpio de cortar la cabeza depende de la velocidad en accionar los mandos, el de la luneta superior y el de la cuchilla, colocados ambos en el montante de la izquierda. Deibler colocaba al condenado sobre la báscula, que giraba rápidamente de modo que el cuello se encontraba en la luneta inferior y entonces accionaba los otros dos mandos, luneta superior y cuchillo. Era la simultaneidad de estos dos, actos lo que hacía de Deibler el más rápido de los verdugos: no dejaba pasar un segundo entre un movimiento y el otro [...]
Negros como el fruto del iris salvaje, los cabellos caen en desorden dentro de un estuche de peinado sin tapa; un par de brillantes espejos. ¿Habéis observado alguna vez el aspecto de un tocador femenino?
Se dice que para una mujer, la cabellera es la corona de su belleza.
Yo misma, no se desde cuándo, me puse a estudiar estilo y los modos de las gentes y me ejercité en el arte del peinado según los modelos de sabio Shimada-Sozuri, de gran moda en esa época (1667 en el Japón). Luego serví como peinadora en casa de un gran noble. La forma del chongo variaba con las épocas, el estilo hyogo-mage ya no estaba de moda, y se decía que era feo el estilo godan-mage.

