51
La famosa aparición, a veces llamada le Grand Veneur. Sully da algunos detalles de este espectro de las cacerías. (N. del a.)
52
Véase nota VIII, al final del tomo. (N. del a.)
53
Luis mantuvo su promesa de venganza con el cardenal La Balue, a quien siempre censuró como habiéndole traicionado con Borgoña. Después que regresó a su reino, ordenó que su último favorito fuese encerrado en una de las jaulas de hierro en Loches. Estas estaban construídas con horrible ingeniosidad, de modo que una persona de estatura media no podía ni ponerse de pie del todo, ni tenderse a lo largo del todo. Algunos atribuyen este terrible invento al propio Balue. De todos modos, estuvo confinado en uno de estos calabozos durante once años, sin que Luis permitiese le libertasen hasta su última enfermedad. (N. del a.)
54
Véase nota IX. Plegaria de Luis XI ,al final del tomo. (N. del a.)
55
Varillas, en la historia de Luis XI, hace la observación de ser a veces tan precipitado su capitán preboste para las ejecuciones, que llegó a sacrificar a otra persona distinta de la indicada por el rey. Esto siempre traía consigo una doble ejecución, pues la cólera o venganza de Luis nunca se veía satisfecha con un castigo equivocado. (N. del a.)
56
El autor ha tratado de atribuir al odioso Tristán l'Hermite una especie de fidelidad brutal a Luis, análoga al apego de un perro dogo a su amo. Con todo su execrable carácter, fué ciertamente un hombre de valor, y en su juventud fué promovido caballero en la brecha de Fronsac, con otro gran número de jóvenes nobles, por mano de Dunois el mayor, el célebre héroe del reinado de Carlos V. (N. del a.)
57
Véase nota X. Martins Galeotti, al final del tomo. (N. del a.)
58
La anécdota está referida de otro modo, y probablemente con menos exactitud, en las Memorias francesas de la época, que afirman que Comines, con una presunción incompatible con su excelente buen sentido, pidió a Carlos de Borgoña que le sacase las botas, sin haber sido tratado antes con ninguna familiaridad para tomarse semejante libertad. He tratado de dar a la anécdota un giro más en armonía con el sentido y prudencia del gran autor mencionado. (N. del a.)
59
Véase nota XI. Felipe Des Comines, al final del tomo. (N. del a.)
60
Véase nota XII, Heraldo disfrazado, al final del tomo. (N. del a.)